{"id":83731,"date":"2008-05-01T00:00:00","date_gmt":"2008-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/05\/01\/la-sociedad-de-la-selva-2\/"},"modified":"2017-08-07T16:09:01","modified_gmt":"2017-08-07T19:09:01","slug":"la-sociedad-de-la-selva-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-sociedad-de-la-selva-2\/","title":{"rendered":"La sociedad de la selva"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_244054\" style=\"max-width: 262px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/lba_1-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-244054\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/lba_1-1-252x300.jpg\" alt=\"\" width=\"252\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n del libro <em>BRASIL 50 MIL ANOS<\/em>\/EDUSP-MAE<\/span><\/a> Se\u00f1ales de la larga historia de la Amazonia: urna antropomorfa de los tapaj\u00f3s-konduri, de Santar\u00e9m, Par\u00e1<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n del libro <em>BRASIL 50 MIL ANOS<\/em>\/EDUSP-MAE<\/span><\/p><\/div>\n<p><em>desde Manaos*<\/em><\/p>\n<p>Soci\u00f3logos, antrop\u00f3logos, economistas, ge\u00f3grafos y todos aqu\u00e9llos que se sienten poco c\u00f3modos delante de un microscopio o de la famosa ecuaci\u00f3n de Einstein: E=mc2, son ahora bienvenidos en el marco de la segunda fase del mayor programa de investigaci\u00f3n de la Amazonia. Durante los primeros 10 a\u00f1os del Experimento de Gran Escala de la Biosfera-Atm\u00f3sfera en la Amazonia (LBA) predominaron especialistas de las ciencias naturales, que estudiaron fen\u00f3menos esencialmente f\u00edsicos y biol\u00f3gicos, tales como la dispersi\u00f3n de gases atmosf\u00e9ricos y la formaci\u00f3n de lluvias. A medida que m\u00e1s especialistas de las ciencias humanas se vayan integrando al equipo (hasta ahora eran raros y se perd\u00edan entre la multitud de f\u00edsicos, bi\u00f3logos y agr\u00f3nomos), la Amazonia podr\u00e1 dejar de ser vista esencialmente como una selva y comenzar a analizarse m\u00e1s intensamente como una sociedad humana sujeta a conflictos pol\u00edticos, econ\u00f3micos y sociales.<\/p>\n<p>Otros fen\u00f3menos, adem\u00e1s de la deforestaci\u00f3n y de la transformaci\u00f3n de la selva en pasturas o cultivos, ya estudiados en el LBA, podr\u00e1n cobrar fuerza. Uno de ellos es la urbanizaci\u00f3n, cuyas consecuencias se est\u00e1n haciendo visibles. \u201cTenemos embotellamientos todos los d\u00edas\u201d, comenta el taxista Edmilton Castelo Branco Feitosa, del estado de Acre, quien que vive desde hace 15 a\u00f1os en el tr\u00e1nsito de Manaos. A finales de abril, lluvias m\u00e1s fuertes que lo com\u00fan en esta \u00e9poca del a\u00f1o inundaron los barrios perif\u00e9ricos de esta metr\u00f3polis de 1.600.000 habitantes. Al igual que las otras ciudades de la regi\u00f3n, la capital de Amazonas crece, se densifica y se transforma. As\u00ed y todo, desde un \u00e1ngulo m\u00e1s abarcador, el vac\u00edo demogr\u00e1fico impera todav\u00eda: en un \u00e1rea equivalente a diez Francias, los nueve estados de la llamada Amazonia Legal son poblados por 23 millones de personas \u2013un poco menos que un tercio de la poblaci\u00f3n de Francia y un poco m\u00e1s que la del Gran S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Otro cambio en marcha es la nacionalizaci\u00f3n del LBA. La Nasa y otras instituciones de Estados Unidos cubrieron alrededor de la mitad de los 100 millones de d\u00f3lares (300 millones de reales, considerando la variaci\u00f3n del d\u00f3lar) gastados durante los primeros 10 a\u00f1os, Brasil aport\u00f3 un 40% y Europa el resto. Como la Nasa anunci\u00f3 que no participar\u00eda de la segunda etapa del programa, que comienza el a\u00f1o que viene, la principal fuente de financiaci\u00f3n ahora es el Plan Plurianual (PPA) del Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda (MCT), que asegura el giro anual de 3,8 millones de reales, lo suficiente como para cubrir los costos fijos con instalaciones, equipos y personal. Pero poco a poco comienzan a brotar apoyos complementarios. Antonio Manzi, gerente ejecutivo del LBA, cita como ejemplo los fondos sectoriales, de los cuales los l\u00edderes de dos grupos lograron 7 millones de reales. Seg\u00fan \u00e9l, la necesidad de una reestructuraci\u00f3n presupuestaria, aun cuando cree incertidumbre, podr\u00e1 ayudar en la formaci\u00f3n de investigadores en Brasil: \u201cEquipos e instituciones de otros pa\u00edses pueden participar y ayudar, pero las investigaciones de poco sirven si no forman masa cr\u00edtica local\u201d.<\/p>\n<p>La mudanza de la sede del LBA \u2013del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe) de S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos, interior paulista, al Instituto Nacional de Investigaciones de la Amazonia (Inpa) en Manaos en 2004\u2013 parece haber funcionado para incrementar el inter\u00e9s de las instituciones de la Regi\u00f3n Norte en el mayor programa de investigaciones sobre la Amazonia: en 10 a\u00f1os el LBA motiv\u00f3 la publicaci\u00f3n de casi 1.500 art\u00edculos en revistas cient\u00edficas y la creaci\u00f3n de carreras de grado y de posgrado en \u00e1reas tales como ciencias atmosf\u00e9ricas y antropolog\u00eda en los estados de Amazonas, Acre, Mato Grosso, Par\u00e1 y Rond\u00f4nia. Comienza ahora la etapa de aprovechar al menos una parte de los investigadores y estudiantes que crecieron con el LBA. Jos\u00e9 Aldemir de Oliveira dijo que en poco tiempo m\u00e1s la Secretar\u00eda de Ciencia y Tecnolog\u00eda, que \u00e9l coordina, emitir\u00e1 un pliego por valor de 1,2 millones de reales para financiar proyectos del estado de Amazonas.<\/p>\n<p>Mateus Batistella, investigador de la estatal Embrapa con sede Campinas, asumi\u00f3 en mayo de 2007 la presidencia del comit\u00e9 cient\u00edfico internacional del LBA con la tarea de bregar por financiamientos y atraer a ge\u00f3grafos, economistas, soci\u00f3logos y antrop\u00f3logos que conocen la historia y los pueblos de la Amazonia, pero que se manten\u00edan como observadores del LBA. Adalberto Val, director del Inpa, expresa su optimismo sobre las posibilidades de mayor interacci\u00f3n entre especialistas de diferentes \u00e1reas. \u201cHemos atravesado momentos m\u00e1s dif\u00edciles\u201d, comenta. Sin embargo, en su opini\u00f3n, no ser\u00e1 f\u00e1cil lidiar con una sociedad regional con la impronta de una rica y muchas veces conflictiva diversidad cultural \u2013de ganaderos a descendientes de fugitivos ex esclavos [\u2018quilombolas\u2019], de migrantes a m\u00e1s de cien pueblos de etnias nativas. Cada grupo social parece ahora m\u00e1s convencido de que puede expresar y defender sus intereses. A comienzos de abril, por ejemplo, representantes de pueblos nativos de 11 pa\u00edses latinoamericanos se reunieron en Manaos para decir que quieren saber qu\u00e9 est\u00e1 pasando exactamente en sus bosques. Quieren tambi\u00e9n ser escuchados \u2013y participar\u2013 en las negociaciones sobre las posibilidades de reducir los impactos de los cambios clim\u00e1ticos.<\/p>\n<div id=\"attachment_244055\" style=\"max-width: 249px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/lba_2-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-244055\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/lba_2-1-239x300.jpg\" alt=\"\" width=\"239\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n del libro <em>O BRASIL DOS VIAJANTES<\/em>\/ANA MARIA DE MORAES BELLUZZO <\/span><\/a> M\u00e1scaras de la etnia jurupixuna (bic\u00e9fala): objetos simb\u00f3licos recolectados por Alexandre Rodrigues Ferreira en la expedici\u00f3n de 1783 a 1793 por la Amaz\u00f4nia<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n del libro <em>O BRASIL DOS VIAJANTES<\/em>\/ANA MARIA DE MORAES BELLUZZO <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Desconfianza mutua<br \/>\n<\/strong>\u201cYa intentamos hacer investigaciones integradas, siempre que se hace posible\u201d, inform\u00f3 Fl\u00e1vio Luiz\u00e3o, a quien no le pareci\u00f3 dif\u00edcil lidiar con los que no eran bi\u00f3logo como \u00e9l. Algunas \u00e1reas son evidentemente m\u00e1s permeables que otras: los economistas y soci\u00f3logos posiblemente se sientan m\u00e1s \u00fatiles en los estudios sobre cambios en el uso de la tierra que en los que tratan de la geoqu\u00edmica del suelo. Todos, sin embargo, tendr\u00e1n que sortear la desconfianza rec\u00edproca, en parte justificada, pues adoptan diferentes metodolog\u00edas de trabajo que no siempre son convergentes. \u201cA diferencia de los cient\u00edficos naturales, es com\u00fan encontrar cient\u00edficos sociales que no piensan en la posibilidad de que existan leyes universales\u201d, sostiene Di\u00f3genes Alves, investigador del Inpe y un caso at\u00edpico de matem\u00e1tico que en los \u00faltimos a\u00f1os ha venido intensificado las lecturas sobre filosof\u00eda y sociolog\u00eda de la ciencia. El LBA parece estar cada vez m\u00e1s abierto a pensadores multidisciplinarios dispuestos a pensar el futuro de la Amazonia de manera amplia. Batistella es otro ejemplo: hizo dos carreras, biolog\u00eda y filosof\u00eda, y pas\u00f3 por un doctorado en ciencias ambientales en Estados Unidos que le exigi\u00f3 mucha lectura de sociolog\u00eda y antropolog\u00eda.<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos sociales, aunque son menos numerosos que los compa\u00f1eros de las ciencias naturales, tambi\u00e9n tienen sus cosas para contar. En 2004, Alves fue uno de los coordinadores de un seminario en que economistas, antrop\u00f3logos y ge\u00f3grafos buscaron las lagunas del conocimiento sobre la Amazonia, relevaron los intereses que rigen la ocupaci\u00f3n de la regi\u00f3n y seleccionaron algunos temas, tales como la urbanizaci\u00f3n, la demograf\u00eda y el uso de la tierra, relacionados con los cambios clim\u00e1ticos, ya estudiados en el LBA. Ese encuentro result\u00f3 en el primer tomo de la colecci\u00f3n Dimens\u00f5es humanas de la biosfera-atmosfera na Amaz\u00f4nia; el segundo saldr\u00e1 este mismo a\u00f1o, con estudios sobre demograf\u00eda, ordenamiento territorial y econom\u00eda regional.<\/p>\n<p>Tanto como los pueblos nativos, los cient\u00edficos sociales circulan desde hace un buen tiempo en la regi\u00f3n que cubre la mitad de Brasil. Un ejemplo es el antrop\u00f3logo cubano naturalizado estadounidense Emilio Moran, quien lleg\u00f3 a la Amazonia hace 30 a\u00f1os para estudiar los cambios provocados por la construcci\u00f3n de la carretera Transamaz\u00f3nica. Aun despu\u00e9s de hacer sido contratado como docente de la Universidad de Indiana, Estados Unidos, no dej\u00f3 de seguir las transformaciones econ\u00f3micas y sociales vividas por peque\u00f1os agricultores de Par\u00e1 \u2013y fue uno de los primeros en proponer una mirada m\u00e1s amplia sobre los impactos del calentamiento global, normalmente visto s\u00f3lo desde el abordaje de las ciencias f\u00edsicas y biol\u00f3gicas. Nuevamente fue al campo, en esta oportunidad con su colega Eduardo Brondizio, antrop\u00f3logo brasile\u00f1o y actual jefe del departamento de antropolog\u00eda de Indiana, para ver de qu\u00e9 manera los peque\u00f1os agricultores del interior de Par\u00e1 reaccionan a las alteraciones clim\u00e1ticas extremas. Concluyeron que las familias que viven en el campo son bastante vulnerables e inermes, sin informaci\u00f3n sobre c\u00f3mo actuar y d\u00f3nde buscar ayuda. Observaron tambi\u00e9n que ciertas variaciones clim\u00e1ticas intensas como El Ni\u00f1o de 1997-1998, pueden arruinar los cultivos y forzar la migraci\u00f3n hacia las ciudades. Los resultados no son puramente acad\u00e9micos. Adem\u00e1s de un art\u00edculo publicado en una edici\u00f3n de Philosophical Transactions of the Royal Society B dedicado a la Amazonia, este trabajo inspir\u00f3 un manual para los propios agricultores prever \u2013y se prevenir contra ellas\u2013 las modificaciones bruscas del tiempo, siguiendo las variaciones de frecuencia e intensidad de las lluvias.<\/p>\n<div id=\"attachment_244056\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/lba_3-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-244056\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/lba_3-2-300x255.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"255\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n del libro <em>O BRASIL DOS VIAJANTES<\/em>\/ANA MARIA DE MORAES BELLUZZO <\/span><\/a> M\u00e1scaras de la etnia jurupixuna (zoomorfa)<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n del libro <em>O BRASIL DOS VIAJANTES<\/em>\/ANA MARIA DE MORAES BELLUZZO <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Clima favorable<br \/>\n<\/strong>\u201cNo solamente necesitamos m\u00e1s inversiones, sino tambi\u00e9n m\u00e1s aliados\u201d, afirma Odenildo Sena, director presidente de la Fundaci\u00f3n de Apoyo a la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica de Amazonas (Fapeam). Uno de los especialistas atentos a estas alianzas \u2013formadas o potenciales\u2013 es el soci\u00f3logo estadounidense Timmons Roberts, quien actualmente da clases en el College of William and Mary, una de las m\u00e1s antiguas escuelas de ense\u00f1anza superior de Estados Unidos, fundada en 1693. En 1989 y 1990 Roberts vivi\u00f3 en Parauapebas, Par\u00e1, para estudiar las formas de supervivencia de los trabajadores subcontratados de la Companhia Vale do Rio Doce para extraer mineral de hierro de la sierra de Caraj\u00e1s.<\/p>\n<p>Vale fue pionera en tercerizar la fuerza de trabajo. El resultado fue una extremada desigualdad entre el personal de la empresa y los que formaban la fuerza de trabajo perif\u00e9rica\u201d, dice. \u201cDemostr\u00e9 que Vale ten\u00eda m\u00e1s responsabilidad por los impactos sociales y ambientales en el \u00e1rea, m\u00e1s all\u00e1 de sus portones, pues hab\u00eda ocasionado todos aquellos problemas y se hab\u00eda beneficiado con la fuerza de trabajo que costaba muy poco\u201d. En 2007, como uno de los organizadores de una conferencia en Inglaterra sobre la Amazonia, se impresion\u00f3 con el inter\u00e9s de bi\u00f3logos y f\u00edsicos sobre temas pol\u00edticos y sociales. \u201cEst\u00e1bamos separados al principio, pero despu\u00e9s de un a\u00f1o, empezamos a trabajar efectivamente juntos y a entender mejor uno los temas del otro.\u201d<\/p>\n<p>En otro art\u00edculo de Philosophical Transactions, junto a la economista brasile\u00f1a Maria Carmen Lemos, defiende a idea de que las redes de organizaciones no\u00a0 gubernamentales ambientalistas se volvieron relevantes para detener las pol\u00edticas de desarrollo econ\u00f3mico, generalmente apoyadas por instituciones financieras internacionales, que inducen a la destrucci\u00f3n de la mayor selva tropical do mundo, cada vez m\u00e1s presionada por el desmonte, por las commodities agr\u00edcolas como la soja y por la expansi\u00f3n de las ciudades (la edici\u00f3n de 27 de mayo de 2008 de Philosophical Transactions of the Royal Society B re\u00fane 25 art\u00edculos de acceso abierto sobre cambios ambientales y perspectivas de integraci\u00f3n entre ciencias naturales y sociales en la Amazonia). El rol de la mayor selva brasile\u00f1a en la regulaci\u00f3n del clima en el mundo emergi\u00f3 en los \u00faltimos a\u00f1os como un argumento extra que refuerza la atenci\u00f3n y la participaci\u00f3n de instituciones de otros pa\u00edses; \u00e9sa es tambi\u00e9n una fuente de tensiones entre el gobierno y las organizaciones no gubernamentales y otros pa\u00edses. \u201c\u00c9stos son tiempos cruciales para el futuro de la Amazonia y para el clima global\u201d, dice Roberts.<\/p>\n<p>En el libro <em>A climate of injustice \u2013 Global inecuality, North-South politics, and climate policy<\/em>, publicado en 2007, Roberts y Bradley Parks ofrecen alternativas conciliatorias a las percepciones opuestas que rigen los debates sobre cambios clim\u00e1ticos y examinan las posibilidades de acci\u00f3n de pa\u00edses en desarrollo como Brasil. Ahora, en el reci\u00e9n publicado Greening aid?: Understanding the environmental impact of\u00a0 debelopment assistance, Roberts, Parks y otros dos coautores eval\u00faan el impacto de los proyectos financiados todos los a\u00f1os por donadores internacionales, como una forma de ayudar a los pa\u00edses pobres a resolver sus problemas ambientales.<\/p>\n<p>A\u00fan no se sabe c\u00f3mo motivar a los cient\u00edficos sociales a entrar en el LBA \u2013posiblemente por medio de pliegos de financiamiento de proyectos de investigaci\u00f3n\u2013 ni tampoco si \u00e9stos aceptar\u00e1n la invitaci\u00f3n. Otro desaf\u00edo de Batistella \u2013y de quien lo suceda al frente del comit\u00e9 cient\u00edfico del LBA\u2013 es descubrir c\u00f3mo convertir en pol\u00edticas p\u00fablicas las investigaciones que posiblemente llegar\u00e1n a las p\u00e1ginas de revistas cient\u00edficas. En uno de los momentos de evaluaci\u00f3n de la primera fase, Carlos Nobre, uno de los mentores y coordinadores del programa, sostuvo que hab\u00edan fallado en transformar los descubrimientos sobre la Amazonia en acciones concretas que beneficiasen a los habitantes de la regi\u00f3n. A lo mejor el nuevo equipo del LBA logra unir el mundo de la ciencia con el de las pol\u00edticas p\u00fablicas, a medida que los especialistas de \u00e1reas diferentes empiecen a formular y a estudiar juntos los cambios ambientales y sus consecuencias en la sociedad.<\/p>\n<p><em>*Carlos Fioravanti estuvo en Manaos por invitaci\u00f3n de la Fundaci\u00f3n de Apoyo a la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica del Estado Amazonas (Fapeam).<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La reestructuraci\u00f3n de la nueva fase de un programa de investigaci\u00f3n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[270,269,330],"coauthors":[5968],"class_list":["post-83731","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-antropologia-es","tag-ambiente-es","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83731","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83731"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83731\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83731"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83731"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83731"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83731"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}