{"id":83738,"date":"2008-05-01T00:00:00","date_gmt":"2008-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/05\/01\/entre-lo-crudo-y-lo-cocido-2\/"},"modified":"2017-08-07T18:28:41","modified_gmt":"2017-08-07T21:28:41","slug":"entre-lo-crudo-y-lo-cocido-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/entre-lo-crudo-y-lo-cocido-2\/","title":{"rendered":"Entre lo crudo y lo cocido"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_244132\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/strauss2-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-244132\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/strauss2-2-300x258.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"258\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n del libro L\u00e9vi-Strauss, antropolog\u00eda y arte, min\u00fasculo - inconmensurable<\/span><\/a> Claude L\u00e9vi-Strauss a orillas del r\u00edo Machado, 1938<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n del libro L\u00e9vi-Strauss, antropolog\u00eda y arte, min\u00fasculo - inconmensurable<\/span><\/p><\/div>\n<p>En un mundo en el cual lo ideal es estar siempre seguro con relaci\u00f3n a todo, \u00e9l opt\u00f3 por el adagio de que la duda es el principio de la sabidur\u00eda. Quiz\u00e1 esa saludable elecci\u00f3n sea la fuente de su longevidad, pues Claude L\u00e9vi-Strauss va a cumplir 100 a\u00f1os (ojal\u00e1) en noviembre. &#8220;La cronolog\u00eda de su vida revela un autor movi\u00e9ndose en medio de cuestionamientos, dudas, repliegues y retiradas, en un trayecto reacio a la linealidad que vive el conflicto de la creaci\u00f3n. Eso lo llev\u00f3 a ubicarse a distancia de sus objetos y a aprender a lidiar con la temporalidad, y a aliar lo sensible y lo inteligible para construir un saber polifac\u00e9tico y complejo&#8221;, explica la antrop\u00f3loga Dorothea Voegeli Passetti, autora del reci\u00e9n publicado libro L\u00e9vi-Strauss, antropologia e arte: min\u00fasculo, incomensur\u00e1vel, de Edusp\/ Educ, fruto de su tesis doctoral en ciencias sociales, defendida en la PUC-SP. En ello fue exitoso. &#8220;No solamente plante\u00f3 una nueva antropolog\u00eda sino que tambi\u00e9n apunt\u00f3 una nueva manera de ser antrop\u00f3logo. Quiere una antropolog\u00eda \u00fatil a nuestras sociedades, que vuelva a los hombres m\u00e1s humildes, descentr\u00e1ndolos en funci\u00f3n del conocimiento que el &#8216;otro&#8217; les brinda&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>En su trayectoria, siempre cambi\u00f3. Fue etn\u00f3grafo cr\u00edtico, ex fil\u00f3sofo que cuestiona la metaf\u00edsica, antrop\u00f3logo que quiere crear una ciencia nova, ex militante socialista que encontr\u00f3 el budismo. Incorpor\u00f3 diversos saberes: ling\u00fc\u00edstica, matem\u00e1tica, biolog\u00eda, psicoan\u00e1lisis, filosof\u00eda. &#8220;Es el definitivo pensador de nuestro tiempo, uno de sus cr\u00edticos m\u00e1s intolerables, buscando el pasado detr\u00e1s del presente: investiga y defiende a las sociedades ind\u00edgenas contempor\u00e1neas, sin dejar de abocarse al modo en que pensaron y c\u00f3mo vivieron tradicionalmente; admira a ciertos artistas modernos, pues recrearon relaciones con un tiempo inmemorial; no se refugia en el pasado contra lo actual, pero lo busca como un instrumento para superar los tiempos, llegando a las profundidades m\u00e1s distantes, donde solamente hay vida y los objetos de arte son los \u00fanicos capaces de concentrarla, perpetu\u00e1ndola&#8221;, asevera Dorothea. Hijo de artista (de all\u00ed su nacionalidad belga: su padre, pintor, estaba trabajando en B\u00e9lgica), admirador del cubismo y amigo de los surrealistas, en especial de Andr\u00e9 Breton, hizo que la ciencia dialogara con el arte, la base fundamental de su pensamiento. &#8220;Con \u00e9l, la ciencia dejar\u00e1 de oponerse al arte, al mito y a la filosof\u00eda. Cultivando sus propios m\u00e9tiers, esos dominios dialogar\u00e1n entre s\u00ed en la construcci\u00f3n de saberes, alcanzando niveles m\u00e1s profundos&#8221;, eval\u00faa a investigadora.<\/p>\n<div id=\"attachment_244131\" style=\"max-width: 210px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/strauss_nova-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-244131\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/strauss_nova-2-200x300.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">PASCAL PAVANI\/ AFP<\/span><\/a> L\u00e9vi-Strauss: 100 a\u00f1os de sabidur\u00eda<span class=\"media-credits\">PASCAL PAVANI\/ AFP<\/span><\/p><\/div>\n<p>El especialista, con L\u00e9vi-Strauss, se ver\u00e1 obligado a dejar de ser bur\u00f3crata. &#8220;El nuevo productor de conocimientos elige un territorio de investigaci\u00f3n cuyas fronteras son maleables y penetrables, super\u00e1ndolas por medio de una reflexi\u00f3n profunda y extensa&#8221;. A tal fin contribuyeron tres viajes fundamentales en su formaci\u00f3n: a Brasil (entre 1935 y 1939), junto con la &#8220;misi\u00f3n francesa&#8221; en la USP, cuando realiz\u00f3 sus investigaciones etnogr\u00e1ficas (plagadas de dudas sobre la importancia de los objetos de arte e ind\u00edgenas) y defini\u00f3 su condici\u00f3n de etn\u00f3logo en detrimento de la de fil\u00f3sofo; a Estados Unidos, durante los a\u00f1os 1940, en el que, acota la autora, el indeciso profesor de sociolog\u00eda que desea conocer a los indios se transforma en americanista, &#8220;vistiendo una escafandra y buceando en la etnolog\u00eda ind\u00edgena y en la ling\u00fc\u00edstica&#8221;; a la India, en 1950, cuando entr\u00f3 en contacto con el budismo, que se acercar\u00e1, acota Dorothea, con adecuaci\u00f3n, al ya creado estructuralismo. Inquietud curiosa para quien inicia su libro Tristes tr\u00f3picos (1955) con la frase: &#8220;Odio los viajes y a los exploradores&#8221;. Con todo, en 1935, cuando hace su primer contacto con los indios brasile\u00f1os, es llevado, dice la investigadora, &#8220;por el deseo de comprender Am\u00e9rica, operando una especie de corte en la etnograf\u00eda y en la geograf\u00eda brasile\u00f1a&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;A partir de entonces se pregunta si vale la pena dejar una carrera universitaria y una posible vida pol\u00edtica para convertirse en un bur\u00f3crata de evasi\u00f3n, que pasa su tiempo aplicando instrucciones, anotando en fichas las particularidades f\u00edsicas de los indios encontrados&#8221;. Llega incluso, sigue la autora, a desesperarse al saber que nunca conseguir\u00e1 develar la cultura de la sociedad que tuvo la suerte de encontrar. &#8220;Pero fue en Brasil que L\u00e9vi-Strauss empez\u00f3 a entender que deber\u00eda ver a su sociedad como un actor No. Este distanciamiento implic\u00f3 tambi\u00e9n el abandono de la pol\u00edtica, pues cab\u00eda al etn\u00f3logo pensar todas las sociedades de lejos, no involucr\u00e1ndose en los acontecimientos hist\u00f3ricos&#8221;. Para no dejar de ser objetivo, el etn\u00f3logo, seg\u00fan L\u00e9vi-Strauss, debe evitar juzgar, ya sea a su sociedad, ya sea a otras. La opci\u00f3n es por una moderaci\u00f3n del juicio. &#8220;Esta reflexi\u00f3n, en la cual parece cargar todo el remordimiento occidental por la destrucci\u00f3n de los pueblos, resulta en un distanciamiento. Pasa a ver las sociedades, incluso la suya, a trav\u00e9s de un filtro&#8221;. Da inicio entonces a una pasi\u00f3n duradera con la naturaleza y, sostiene la investigadora, se ubica en posici\u00f3n de cr\u00edtico de la sociedad que busca a los salvajes en una actitud de evasi\u00f3n hacia lo ex\u00f3tico. &#8220;Su tormento giraba en torno de la b\u00fasqueda de una f\u00f3rmula de retorno a su propia sociedad. No es el buen salvaje lo que busca, sino el estado m\u00ednimo de sociedad&#8221;. Lo ex\u00f3tico, eval\u00faa Dorothea, atrae a L\u00e9vi-Strauss por su car\u00e1cter intacto y virgen, referente a la naturaleza, y por su afinidad con los comienzos. El mundo estaba volvi\u00e9ndose peque\u00f1o para sus viajes. &#8220;Al contrario del coleccionismo de los museos, lo que importaba era poder elegir, pinzar alg\u00fan objeto entre tantos otros y no reproducir la postura que tanto lo perturb\u00f3 en sus investigaciones etnogr\u00e1ficas en Brasil, en las cuales se vio obligado a recoger todos los objetos posibles de una cultura&#8221;, sostiene la autora.<\/p>\n<div id=\"attachment_244134\" style=\"max-width: 244px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/strauss4-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-244134\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/strauss4-2-234x300.jpg\" alt=\"\" width=\"234\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Museo de Arqueolog\u00eda y Etnolog\u00eda de la universidad de S\u00e3o Paulo, MAE-USP \/ Wagner Souza e Silva<\/span><\/a> Arete ceremonial de u\u00f1a de mulita, recolectado por Claude y Dina L\u00e9vi-Strauss, en 1936<span class=\"media-credits\">Museo de Arqueolog\u00eda y Etnolog\u00eda de la universidad de S\u00e3o Paulo, MAE-USP \/ Wagner Souza e Silva<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Nexo<br \/>\n<\/strong>Los objetos que procuraba investigar y entender no eran solamente materiales, y el nexo que los un\u00eda deber\u00eda hallarse en otra dimensi\u00f3n. &#8220;Estos objetos informan m\u00e1s que la materialidad pasada o presente de las culturas: son m\u00e1s propiamente formas de pensar el mundo y, embelleci\u00e9ndolo o disimul\u00e1ndolo, incorporan en su concretud la sociedad, la naturaleza, lo sobrenatural. Conectan y atraviesan culturas, exponen la naturaleza como parte intr\u00ednseca de la vida o\u00a0\u00a0 como designaci\u00f3n creada para dignificar superioridades culturales muchas veces traum\u00e1ticas&#8221;. La masacre de la Segunda Guerra Mundial marcar\u00eda mucho esa visi\u00f3n. &#8220;Preguntarse sobre sociedades en las cuales no existen injusticias ni terror y reflexionar sobre el hombre natural que representar\u00eda una humanidad que no conoce los males de la civilizaci\u00f3n signific\u00f3 desilusionarse y encontrar la tristeza en los tr\u00f3picos, en la Meseta Central brasile\u00f1a o en Martinica, producto de esa experiencia. Si los primitivos lo atraen m\u00e1s es porque fue entre eles que encontr\u00f3 la fraternidad&#8221;, dice Dorothea. El paso por Nueva York, el contacto con la antropolog\u00eda americana, como as\u00ed tambi\u00e9n las recordaciones de las lecturas continuas de Freud lo llevar a poner la cultura en oposici\u00f3n con la naturaleza: &#8220;El parentesco pas\u00f3 a ser su tema central, uniendo la etnolog\u00eda, la ling\u00fc\u00edstica y la discusi\u00f3n psicol\u00f3gica sobre el inconsciente. La alianza, adem\u00e1s de la consanguinidad, asegura al parentesco un primer car\u00e1cter artificial, que marca el distanciamiento de los hombres del universo natural&#8221;. Las estructuras pasan a marcar su nuevo pensamiento, y con ellas llegan las elaboraciones racionales, cient\u00edficas, matem\u00e1ticas.<\/p>\n<p>&#8220;Para \u00e9l, no hab\u00eda avance en seguir midiendo huesos y cr\u00e1neos, con lo cual se desvincul\u00f3 de la antropolog\u00eda f\u00edsica. Las culturas existen, se afirman y se mantienen por las diferencias, una en relaci\u00f3n con la otra, y ser\u00e1 el juego de las diversidades lo que har\u00e1 posible la din\u00e1mica cultural&#8221;, sostiene la autora. Llega la hora de plantear que se entienda al hombre integrado a la naturaleza y que se acabe con el antropocentrismo. &#8220;La etnolog\u00eda no es ni una ciencia aparte ni una ciencia nueva: es la forma m\u00e1s antigua de lo que llamamos humanismo, debiendo englobar a la totalidad de la Tierra&#8221;. En los a\u00f1os posteriores a la publicaci\u00f3n de Tristes tr\u00f3picos, recuerda la autora, L\u00e9vi-Strauss fue acusado de antihumanista por reducir al hombre a estructuras y por no tener en cuenta a la historia o a la voluntad humana. Era hora de tomar otro camino.<\/p>\n<div id=\"attachment_244130\" style=\"max-width: 269px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/strauss_7-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-244130\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/strauss_7-2-259x300.jpg\" alt=\"\" width=\"259\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Museo de Arqueolog\u00eda y Etnolog\u00eda de la universidad de S\u00e3o Paulo, MAE-USP \/ Wagner Souza e Silva<\/span><\/a> Bororo: diadema de de plumas de guacamayo y otros materiales<span class=\"media-credits\">Museo de Arqueolog\u00eda y Etnolog\u00eda de la universidad de S\u00e3o Paulo, MAE-USP \/ Wagner Souza e Silva<\/span><\/p><\/div>\n<p>L\u00e9vi-Strauss, asevera la investigadora, cada vez m\u00e1s acerca el arte a la antropolog\u00eda. &#8220;El motivo por el cual la antropolog\u00eda se interesa por el arte es que el arte es una parte de la cultura y es, en mayor medida, la toma de posesi\u00f3n de la naturaleza por parte de la cultura, que es el prototipo de los fen\u00f3menos que los etn\u00f3logos estudian&#8221;. Sin embargo, nada es sencillo y su curiosidad intelectual lo lleva por nuevos caminos. &#8220;Tengo una conciencia neol\u00edtica&#8221;, escribi\u00f3 L\u00e9vi-Strauss. Hablaba de s\u00ed mismo y de sus nuevos intereses al mismo tiempo. &#8220;Como la ciencia de los concreto, el pensamiento salvaje es simult\u00e1neamente anal\u00edtico y sint\u00e9tico. Tiene ambici\u00f3n simb\u00f3lica y se vuelca a la percepci\u00f3n y clasificaci\u00f3n del universo inmediato y emp\u00edrico. Al contrario que el pensamiento domesticado, es discontinuo; pretendiendo ser sincr\u00f3nico y diacr\u00f3nico, expresa una comprensi\u00f3n atemporal del mundo&#8221;, explica la investigadora. De all\u00ed un lazo m\u00e1s entre el arte primitivo y el pensamiento m\u00edtico: la significaci\u00f3n de seres m\u00edticos en el arte es atemporal, dialogando con un tiempo primigenio en el cual sincron\u00eda y diacron\u00eda se cierran. &#8220;El pensamiento salvaje se identifica con el mito, la magia y el arte, y puede convivir con el pensamiento cient\u00edfico moderno&#8221;. \u00c9l lleg\u00f3 all\u00ed. &#8220;El pensamiento de las sociedades primitivas requiere nuevos modos de investigaci\u00f3n, que deben investigar las formas por las cuales constituyen como objeto los seres y los fen\u00f3menos de la naturaleza.&#8221;<\/p>\n<p>Como sostiene la autora, ser antrop\u00f3logo adquiere una nueva dimensi\u00f3n, en la cual el di\u00e1logo con el arte no se restringe a una especializaci\u00f3n. &#8220;El dominio se ampli\u00f3 y los territorios se interpenetraron, tornando obsoleta a la figura del antrop\u00f3logo del arte, experto que investigaba objetos primitivos que, por ser primitivos, eran ex\u00f3ticos&#8221;. Solamente con las investigaciones sobre el car\u00e1cter simb\u00f3lico de los objetos se hizo posible reunir naturaleza y cultura nuevamente, no apartando m\u00e1s a los objetos culturales y los naturales. &#8220;Descubrir que \u00e9se es el procedimiento del arte permite reunir por fin las miradas y aliar la antropolog\u00eda (y por extensi\u00f3n, las otras ciencias) con el arte&#8221;. El arte deja de ser solamente ilustraci\u00f3n, sino que &#8220;es posible rearticular esas dos formas de pensamiento al notar que cualquier arte es un producto intelectual&#8221;. Es la alianza entre lo sensible y lo inteligible. &#8220;As\u00ed, en un nivel profundo, las formas de pensamiento cient\u00edfico y art\u00edstico pueden coincidir&#8221;. La emoci\u00f3n est\u00e9tica que brinda cualquier arte adviene de su carga reflexiva e intelectual. Llegan a su apogeo los viajes y las exploraciones del hombre que odiaba a ambas. &#8220;A partir de ese momento, no habr\u00e1 m\u00e1s necesidad de cuestionar las fronteras entre diversas especialidades, pues las nuevas modalidades de investigaci\u00f3n y de producci\u00f3n del conocimiento se habr\u00e1n diluido con relaci\u00f3n a las antiguas demarcaciones entre la ciencia y otras formas de pensamiento&#8221;, concluye la investigadora.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La biograf\u00eda intelectual de L\u00e9vi-Strauss revela una vida de dilemas","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[270],"coauthors":[117],"class_list":["post-83738","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-antropologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83738","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83738"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83738\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83738"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83738"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83738"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83738"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}