{"id":83740,"date":"2008-06-01T00:00:00","date_gmt":"2008-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/06\/01\/conocimiento-temor-y-pasion-2\/"},"modified":"2015-08-20T17:31:20","modified_gmt":"2015-08-20T20:31:20","slug":"conocimiento-temor-y-pasion-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/conocimiento-temor-y-pasion-2\/","title":{"rendered":"Conocimiento, temor y pasi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Si por un lado el placer, la euforia, y la excitaci\u00f3n extrema son las emociones m\u00e1s comunes en un investigador creativo, en el umbral de lo que al menos \u00e9l reconoce como un gran descubrimiento, un hallazgo extraordinario, por otro, tengo la impresi\u00f3n de que el temor es el sentimiento m\u00e1s com\u00fan y banal, el m\u00e1s frecuente ante las descripciones de los cient\u00edficos acerca de algo nuevo y potencialmente amenazador para la vida y que, repentinamente y por azar, o luego de un largo y calculado esfuerzo, finalmente encontraron. Puede tratarse de la hipot\u00e9tica identificaci\u00f3n de un meteorito cuya trayectoria en un nuevo c\u00e1lculo indica una dram\u00e1tica colisi\u00f3n con la Tierra en los pr\u00f3ximos meses o la previsi\u00f3n de un gigantesco e incontrolable tsunami en aguas hasta ahora calmas del oc\u00e9ano Pac\u00edfico. Pero, a decir verdad, nada proveniente del campo cient\u00edfico es m\u00e1s frecuentemente aterrador que sus descripciones de nuevas e insospechadas enfermedades que se abaten sobre la especie humana. Por citar s\u00f3lo algunos ejemplos de las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XX, podemos recordar al Sida, la infecci\u00f3n mortal causada por el virus \u00c9bola en \u00c1frica o la cepa humana del denominado mal de la vaca loca en Europa en los \u00faltimos a\u00f1os de la d\u00e9cada del 90, avanzando durante la primera d\u00e9cada del siglo XXI.<\/p>\n<p>Los saberes de los cient\u00edficos, seg\u00fan juzga el sentido com\u00fan, si bien atemorizan cuando nos conectan con la conciencia individual de nuestra indeseada finitud, tambi\u00e9n provocan un inmenso alivio cuando se informa el hallazgo de ant\u00eddotos para los males preanunciados. O, al menos, cuando relativizan y sit\u00faan en un nuevo contexto aquello que en un principio se revelaba como la encarnaci\u00f3n del mal absoluto en la naturaleza. Finalmente, siempre es gratificante la noticia de que sobreviviremos. Y es de eso en cierta medida, de ese alivio frente a la relatividad del mal, que trata el art\u00edculo estampado en la tapa de la presente edici\u00f3n.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos concretos, all\u00ed se informa de qu\u00e9 manera un grupo de investigadores brasile\u00f1os logr\u00f3 explicar el funcionamiento de la forma sana del pri\u00f3n, el denominado pri\u00f3n celular, una especie de contracara de la prote\u00edna perversa causante del mal de la vaca loca. Mejor que eso, el equipo demostr\u00f3 que el pri\u00f3n sano resulta esencial para el crecimiento de las c\u00e9lulas nerviosas, el desarrollo de la memoria y la regulaci\u00f3n del sistema inmunol\u00f3gico. M\u00e1s a\u00fan, como explica nuestro editor de ciencia, Ricardo Zorzetto, <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2008\/06\/01\/una-proteina-fundamental-2\/?\" target=\"_blank\">a partir del la p\u00e1gina 16<\/a>, esos investigadores de S\u00e3o Paulo, R\u00edo de Janeiro, Minas Gerais y R\u00edo Grande do Sul, coordinados por el onc\u00f3logo Ricardo Renzo Brentani (Director Presidente de la FAPESP, reg\u00edstrese), presentaron en un art\u00edculo publicado en abril del presente a\u00f1o en la revista Physiological Reviews, la mayor revisi\u00f3n referente a los agentes infecciosos implicados en la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, con informaciones que pueden modificar la terapia de esa enfermedad que se instala solapadamente en el organismo durante dos o tres d\u00e9cadas para evolucionar luego a una velocidad alarmante, culminando con una muerte tr\u00e1gica. Dejemos en claro que esa enfermedad se presenta en cuatro variantes, una de las cuales es la versi\u00f3n humana del mal de la vaca loca. Pero hay otros diversos detalles en el texto de Zorzetto que transforman en insoslayable su lectura.<\/p>\n<p>Me agradar\u00eda aprovechar para recomendar insistentemente aqu\u00ed tambi\u00e9n, la lectura de la entrevista a Newton da Costa<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2008\/06\/01\/newton-da-costa-pasion-y-contradiccion-2\/?\" target=\"_blank\"> a partir de la p\u00e1gina 10<\/a>, realizada por nuestro editor jefe, Neldson Marcolin, el reportaje sobre la revisi\u00f3n de la vida y el rol del general Os\u00f3rio durante la Guerra de Paraguay, elaborado por el editor de humanidades, Carlos Haag (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2008\/06\/01\/osorio-revisto-2\/?\" target=\"_blank\">desde la p\u00e1gina 104<\/a>), y el reportaje sobre la mayor motivaci\u00f3n que moviliza a los cient\u00edficos de los a\u00f1os 1970, del presente y tal vez de siempre, preparado por el editor de pol\u00edtica cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica, Fabricio Marques: la pasi\u00f3n por entender, saber, comprender (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2008\/06\/01\/la-embriaguez-del-descubrimiento-2\/?\" target=\"_blank\">desde la p\u00e1gina 30<\/a>).<\/p>\n<p>Para finalizar, expreso el regocijo por la ca\u00edda de la acci\u00f3n de inconstitucionalidad contra la Ley de Bioseguridad, en lo referente a la utilizaci\u00f3n de las c\u00e9lulas madre embrionarias (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2008\/06\/01\/libertad-para-avanzar-2\/?\" target=\"_blank\">en la p\u00e1gina 28<\/a>). Venci\u00f3 el derecho al conocimiento que beneficia a la vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Conocimiento, temor y pasi\u00f3n","protected":false},"author":414,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[180],"tags":[],"coauthors":[729],"class_list":["post-83740","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83740","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/414"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83740"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83740\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83740"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83740"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83740"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83740"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}