{"id":83745,"date":"2008-06-01T10:10:00","date_gmt":"2008-06-01T13:10:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/06\/01\/la-embriaguez-del-descubrimiento-2\/"},"modified":"2017-07-12T18:04:07","modified_gmt":"2017-07-12T21:04:07","slug":"la-embriaguez-del-descubrimiento-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-embriaguez-del-descubrimiento-2\/","title":{"rendered":"La embriaguez del descubrimiento"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/06\/tese_fei-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-242439\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/06\/tese_fei-2-300x228.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"228\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Arquivo\/AE<\/span><\/a>\u00bfQu\u00e9 es lo que empuja a una persona a elegir la carrera de cient\u00edfico si la ocupaci\u00f3n exige un enorme esfuerzo intelectual pero no rinde un status econ\u00f3mico a la altura de esos desaf\u00edos? \u00bfC\u00f3mo consiguen mantener el inter\u00e9s a pesar de la incertidumbre que acarrea la misi\u00f3n de hacer evolucionar el conocimiento? Se suele atribuir esa motivaci\u00f3n a un llamado vocacional cuasi religioso, como escribi\u00f3 Max Weber en Ciencia y Pol\u00edtica: dos vocaciones: Sin esa singular embriaguez, de la cu\u00e1l se burlan todos los que son ajenos a la ciencia, sin esa pasi\u00f3n, sin esa certeza de que millares de a\u00f1os transcurrieron antes de que usted viviera y millares de a\u00f1os sobrevendr\u00e1n en silencio si usted no fuera capaz de formular aquella conjetura; sin eso, usted jam\u00e1s poseer\u00e1 la vocaci\u00f3n del cient\u00edfico y ser\u00e1 mejor que se dedique a otra actividad.<\/p>\n<p>Investigaciones recientes de la sociolog\u00eda revelan que, si bien el sentido com\u00fan no se halla equivocado, tambi\u00e9n existe una din\u00e1mica para explicar las singularidades de la profesi\u00f3n de cient\u00edfico m\u00e1s all\u00e1 de la idea de que ellos son exc\u00e9ntricos, absortos en la resoluci\u00f3n de problemas muchas veces intangibles y opuestos a las miserias cotidianas. La profesi\u00f3n asegura una elevada satisfacci\u00f3n personal, derivada de la libertad de poder organizar el propio trabajo y de la satisfacci\u00f3n por recoger sus frutos. Mientras que el trabajo industrial se torn\u00f3 alienante, por dividirse en etapas, e imponer tareas tediosas y cansadoras, la ocupaci\u00f3n del cient\u00edfico, tal como otras de car\u00e1cter intelectual, es esencialmente creativa y consigui\u00f3 preservar el control sobre todo su proceso productivo, dice la soci\u00f3loga Neide Hahn, autora de un estudio de referencia sobre el tema. Una de las principales motivaciones de la profesi\u00f3n, mayores que las cifras del sueldo, es el prestigio, obtenido en la forma de reconocimiento de los pares y de la sociedad y en la capacidad para proseguir sus investigaciones.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1975, Neide Hahn defendi\u00f3 una tesina de maestr\u00eda titulada El cient\u00edfico: el individuo y su ocupaci\u00f3n, que por primera vez en Brasil caracteriz\u00f3 el trabajo de los cient\u00edficos y valor\u00f3 las motivaciones de ese grupo social. Dirigida por el soci\u00f3logo Le\u00f4ncio Martins Rodrigues, de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FFLCH\/USP), la investigaci\u00f3n se bas\u00f3 en entrevistas con 120 cient\u00edficos de diversas \u00e1reas del conocimiento, ligados a universidades y centros de investigaci\u00f3n del estado de S\u00e3o Paulo, quienes hab\u00edan recibido en los a\u00f1os anteriores el apoyo de la FAPESP.<\/p>\n<p>Uno de los datos m\u00e1s elocuentes se refiere a las ventajas de la carrera apuntadas por los entrevistados. La satisfacci\u00f3n intelectual, traducida en la habilidad de contribuir para el avance del conocimiento y en la resoluci\u00f3n de problemas, fue la motivaci\u00f3n principal citada por el 57,5% de los investigadores. En segundo lugar, con un \u00edndice del 13,3%, se situ\u00f3 la posibilidad de resolver problemas sociales, seguida de la libertad laboral (11,7%) y la oportunidad de recibir recompensas sociales o materiales (6,7%). Los investigadores se sienten realizados en lo que reza respecto al objetivo principal de su actividad: la b\u00fasqueda del conocimiento, la soluci\u00f3n de problemas, la satisfacci\u00f3n de la curiosidad intelectual, escribi\u00f3 Neide Hahn.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n merece menci\u00f3n la autoimagen expresada por los investigadores. Ellos dijeron que las condiciones esenciales para el desempe\u00f1o de la ocupaci\u00f3n son, en primer lugar, una personalidad adecuada, inserta en el concepto de honestidad intelectual, adem\u00e1s de inteligencia y esfuerzo individual. La tesina sugiere que el trabajo cient\u00edfico se aproxima al modelo descrito por el soci\u00f3logo americano Charles Wright Mills (1918-1962) como artesanal: simult\u00e1neo a conformar una necesidad de ganarse la vida, tambi\u00e9n representa un acto art\u00edstico capaz de inducir la paz interior. Las caracter\u00edsticas m\u00e1s valoradas de la profesi\u00f3n fueron la oportunidad para ejercer la propia vocaci\u00f3n y el placer intelectual por solucionar problemas te\u00f3ricos.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/06\/tese_faculdade-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-242438\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/06\/tese_faculdade-2-300x269.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"269\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Lucr\u008e\u00e9cio\/AE<\/span><\/a>Trabajo y esparcimiento<br \/>\n<\/strong>La caracterizaci\u00f3n realizada de los cient\u00edficos entrevistados proporciona algunos datos curiosos. En general, eran moderados en el consumo, hac\u00edan econom\u00eda e invert\u00edan sobre todo en inmuebles. Como una se\u00f1al de que las fronteras entre trabajo y el esparcimiento son d\u00e9biles, el 42,5% declar\u00f3 que sus mejores amigos son colegas de la profesi\u00f3n, y el 18,3% indic\u00f3 que utilizan el tiempo libre para la lectura y otras actividades ligadas con la profesi\u00f3n. S\u00f3lo tres de los ciento veinte investigadores eran solteros. Dos eran viudos y otros dos, separados. Como podemos ver, muchos eran casados, generalmente, con mujeres con un nivel de educaci\u00f3n superior a la media de las mujeres brasile\u00f1as de la \u00e9poca ? el 62% de ellas con carrera superior, frecuentemente en la misma \u00e1rea de formaci\u00f3n que sus maridos.<\/p>\n<p>Aunque la retribuci\u00f3n monetaria se revelara como una ventaja central apenas secundaria, no puede decirse que fuesen mal remunerados. Aunque se constituyen como un grupo ocupacional razonablemente bien pago, los cient\u00edficos reciben menor remuneraci\u00f3n, comparados con algunas otras ocupaciones liberales. Otra hip\u00f3tesis es que presentaban altas aspiraciones salariales, lo que presupone una autovaloraci\u00f3n de la actividad que ejercen, escribi\u00f3 Neide. M\u00e1s de dos tercios (el 72%) se declararon insatisfechos con sus ingresos (entre 15 y 37 salarios m\u00ednimos de la \u00e9poca). Pero el hecho es que la profesi\u00f3n representaba para ellos, un medio de encumbramiento social. En general, los entrevistados ascendieron desde la clase media media hacia el estrato de la media alta, dijo entonces Neide Hahn. Es cierto que en aquella \u00e9poca, varios sectores se beneficiaron con mecanismos de la movilidad social. M\u00e1s del 64% de los entrevistados declar\u00f3 que se consideraba en mejores condiciones que las que se viv\u00edan com\u00fanmente en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n de Neide Hahn fue realizada hace m\u00e1s de tres d\u00e9cadas, pero puede afirmarse que varios de sus resultados permanecen vigentes. Seg\u00fan Elizabeth Balbachevsky, docente del Departamento de Ciencia Pol\u00edtica de la FFLCH\/ USP, la satisfacci\u00f3n del cient\u00edfico con su profesi\u00f3n es un fen\u00f3meno mundial y no sufri\u00f3 desgaste con la evoluci\u00f3n del rol de los investigadores, cuya autonom\u00eda ha venido siendo desafiada para que tengan mayor interacci\u00f3n con el sector productivo y, frecuentemente, son evaluados seg\u00fan el volumen de recursos que logran atraer. En el mes de enero pasado, la profesora particip\u00f3 de una conferencia internacional en Hiroshima, Jap\u00f3n, donde se presentaron los resultados de un proyecto internacional que eval\u00faa la marcha de la profesi\u00f3n acad\u00e9mica en varios pa\u00edses Elizabeth y el profesor Simon Schwartzman son los representantes brasile\u00f1os de esa red.<\/p>\n<p>Quedamos sorprendidos con los resultados obtenidos aun en pa\u00edses que sufrieron profundas reformas en su sistema de educaci\u00f3n superior. No obstante, la satisfacci\u00f3n personal sigue siendo elevada, dice, refiri\u00e9ndose, por ejemplo, a Australia, cuyo sistema de financiamiento comenz\u00f3 a exigir que los investigadores obtengan parte del dinero para costearse en el sector privado. En Holanda, la tenure, que es la contrataci\u00f3n definitiva del profesor, no forma parte de las reglas de las universidades y los investigadores deben demostrar productividad continuamente. Las presiones provienen de todas partes y algunas de ellas no son controladas por la academia. Actualmente, muchos investigadores son obligados a negociar con interlocutores que hasta hace poco tiempo atr\u00e1s no eran aceptables, como por ejemplo, las organizaciones m\u00e1s radicales de defensa de los animales, quienes imponen restricciones para la utilizaci\u00f3n de animales en los estudios, afirma. Frente al cuadro que se presenta en muchos pa\u00edses desarrollados, la situaci\u00f3n en Brasil puede considerarse bastante satisfactoria en muchos sentidos. Las presiones de \u00edndole productiva son menores. En el caso de las universidades estaduales paulistas, que reciben un porcentaje fijo de fondos y gozan de autonom\u00eda para la utilizaci\u00f3n de esos recursos, la libertad laboral de los investigadores no sufri\u00f3 reveses. Los recursos de la FAPESP tambi\u00e9n aportan para hacer esa diferencia, afirma la profesora.<\/p>\n<p>Es probable que el placer que brinda el trabajo cient\u00edfico no s\u00f3lo se encuentre vinculado con la libertad y la protecci\u00f3n del ambiente acad\u00e9mico. Un relevamiento divulgado en el a\u00f1o 2005 por la revista norteamericana The Scientist, evalu\u00f3 la satisfacci\u00f3n de los cient\u00edficos contratados para realizar investigaci\u00f3n en grandes corporaciones de Estados Unidos, de Canad\u00e1 y pa\u00edses europeos. Los datos demuestran que ellos piensan como los colegas que trabajan en la academia: recogen gran satisfacci\u00f3n de su trabajo por considerarlo muy importante. El contento aumenta si otros factores estuvieran presentes, como el hecho de trabajar con colegas \u00edntegros y los patrones \u00e9ticos demostrados por la compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/06\/tese_luis-de-queiroz-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-242440\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/06\/tese_luis-de-queiroz-2-290x300.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"300\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Arquivo\/AE<\/span><\/a>Presi\u00f3n para publicar<br \/>\n<\/strong>Seg\u00fan la opini\u00f3n de Shozo Motoyama, profesor titular de la FFLCH\/ USP y director del Centro Interunidades de Historia de la Ciencia de la universidad, la profesi\u00f3n de investigador se halla en proceso de transformaci\u00f3n, pero eso no cambi\u00f3 el placer obtenido por la ocupaci\u00f3n. El n\u00famero de cient\u00edficos aument\u00f3 mucho y, en funci\u00f3n de la importancia que cobraron las nuevas tecnolog\u00edas, varios de ellos desarrollaron habilidades que los tornaron capaces, por ejemplo, para crear empresas y ganar dinero fuera del ambiente acad\u00e9mico, afirma el profesor. Ellos ya no son m\u00e1s aquella figura de la elite intelectual que viv\u00eda en sus laboratorios ajenos al devenir de la vida social. Pero siguen conformando esa elite y a\u00fan se benefician con la m\u00e1xima del genetista Crodowaldo Pavan acerca de su trabajo. \u00c9l siempre dice: Yo me divierto y alguien me paga por ello, afirma Motoyama.<\/p>\n<p>Muchos investigadores se quejan de un cambio en el perfil de su trabajo, el cual es la creciente presi\u00f3n por publicar art\u00edculos acad\u00e9micos en gran cantidad, resumida en el slogan Publique o perezca. Aunque de hecho, la presi\u00f3n para publicar fuese menor en la d\u00e9cada de 1970, los datos recabados por Neide Hahn en su tesina del a\u00f1o 1975 revelan que la preocupaci\u00f3n por divulgar sus trabajos era fuerte. En promedio, los cient\u00edficos entrevistados que eran profesores titulares hab\u00edan publicado en sus carreras un promedio de 76 trabajos. Ese \u00edndice decrec\u00eda hasta 48,2 entre los profesores adjuntos, 42 para los libre-docentes, 16,9 entre los doctores y 23 para los m\u00e1steres. Principalmente los profesores titulares presentaban una productividad elevada, en un momento en el que la presi\u00f3n por publicar era mucho menos que la actual, elogia el profesor Rog\u00e9rio Meneghini, coordinador cient\u00edfico de la biblioteca electr\u00f3nica SciELO Brasil.<\/p>\n<p>La performance no sorprende a la cient\u00edfica pol\u00edtica Elizabeth Balbachevsky, de la USP. En primer lugar, ella recuerda que se trata de una muestra peculiar. La FAPESP siempre fue muy rigurosa en la concesi\u00f3n de recursos y becas y el hecho de haber recibido ayuda de la Fundaci\u00f3n representa un indicador de un profesional con un perfil diferenciado, afirma. Por otra parte, la profesora recuerda que dar publicidad a los hallazgos es una preocupaci\u00f3n muy antigua, parte del ethos de la ciencia. Ya en aquella \u00e9poca, principalmente en las \u00e1reas de la ciencia pura, quien no publicaba en revistas especializadas simplemente no era reconocido por sus pares como cient\u00edfico, afirma. Lo que es nuevo no es la necesidad de publicar, sino el advenimiento de los \u00edndices que miden el impacto de las revistas especializadas y de sus art\u00edculos, y que otorgan precisi\u00f3n a la evaluaci\u00f3n de la importancia de la producci\u00f3n acad\u00e9mica?, indica Elizabeth Balbachevsky. El soci\u00f3logo estadounidense Robert Merton (1910-2003), quien fuera un pionero de la sociolog\u00eda de la ciencia, al estudiar el modo de comportarse de los cient\u00edficos y sus motivaciones, ya hab\u00eda apuntado la necesidad de someter los descubrimientos a la consideraci\u00f3n de sus pares como caracter\u00edstica esencial de la ocupaci\u00f3n del cient\u00edfico. Seg\u00fan Merton, entre las principales normas culturales incorporadas por los investigadores, se halla el sometimiento a criterios impersonales de juicio y la idea de que los descubrimientos son producto de la colaboraci\u00f3n social, debiendo, por lo tanto, ser divulgados y sometidos a la evaluaci\u00f3n de sus pares. Publicar, como puede verse, est\u00e1 en la esencia del trabajo del cient\u00edfico. Y perecer se halla fuera de toda l\u00f3gica para individuos tan motivados con la profesi\u00f3n que escogieron.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Por qu\u00e9 es tan grande la satisfacci\u00f3n de los cient\u00edficos respecto de su trabajo","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[330],"coauthors":[98],"class_list":["post-83745","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83745","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83745"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83745\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83745"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83745"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83745"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83745"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}