{"id":83753,"date":"2008-06-01T00:00:00","date_gmt":"2008-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/06\/01\/las-ondas-de-la-inteligencia-2\/"},"modified":"2017-07-13T15:59:06","modified_gmt":"2017-07-13T18:59:06","slug":"las-ondas-de-la-inteligencia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-ondas-de-la-inteligencia-2\/","title":{"rendered":"Las ondas de la inteligencia"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-242514\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/06\/cerebro_ilustra.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"131\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/06\/cerebro_ilustra.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/06\/cerebro_ilustra-250x113.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/06\/cerebro_ilustra-120x54.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Laura Davi\u00f1a<\/span>Despu\u00e9s de casi cinco a\u00f1os de trabajo, el neurocient\u00edfico Lucas Santos cree por fin haber obtenido las primeras evidencias de que la actividad el\u00e9ctrica del cerebro calcular la capacidad para el aprendizaje.<\/p>\n<p>No fue f\u00e1cil. Durante tres a\u00f1os \u00e9l tuvo que frecuentar la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) en horarios nada convencionales. Llegaba por la ma\u00f1ana y reci\u00e9n se iba alrededor de las tres de la madrugada, bastante despu\u00e9s que los docentes y los alumnos hab\u00edan dejado la Ciudad Universitaria. En el laboratorio de Maria Teresa Silva, en el Instituto de Psicolog\u00eda de la USP, Santos pasaba horas entrenando ratones blancos animales que duermen de d\u00eda y les gusta pasear por la noche a apretar una palanca para obtener gotas de una mezcla de agua con az\u00facar como recompensa.<\/p>\n<p>\u00c9l someti\u00f3 a los ratones a test para verificar si descubr\u00edan c\u00f3mo y cu\u00e1ndo presionar la palanca para ganar la recompensa. De inmediato, registr\u00f3 con un aparato de electroencefalograf\u00eda la actividad el\u00e9ctrica de las c\u00e9lulas nerviosas (neuronas) de una regi\u00f3n cerebral denominada hipocampo, que coordina la adquisici\u00f3n de la memoria y el grado de atenci\u00f3n, esenciales para el aprendizaje.<\/p>\n<p>Santos constat\u00f3 que las c\u00e9lulas del hipocampo de los roedores que aprendieron m\u00e1s o m\u00e1s f\u00e1cilmente, disparaban a cada segundo un n\u00famero mayor de se\u00f1ales el\u00e9ctricas de comunicaci\u00f3n con otras \u00e1reas cerebrales de lo que los ratones que demoraban en descubrir c\u00f3mo alimentarse durante los experimentos. En promedio, la actividad el\u00e9ctrica del hipocampo de los animales m\u00e1s expertos fue casi un 30% superior que la de los roedores con peor desempe\u00f1o en las pruebas.<\/p>\n<p><strong>Red elaborada<br \/>\n<\/strong>En el registro electroencefalogr\u00e1fico, las se\u00f1ales el\u00e9ctricas del hipocampo aparecieron en forma de ondas teta, identificadas por primera vez en el a\u00f1o 1938 por los fisi\u00f3logos alemanes Richard Jung y Alois Kornm\u00fcller, uno de los cuatro tipos de ondas el\u00e9ctricas cerebrales conocidas. En el caso de los ratones con mejor desempe\u00f1o en los test de aprendizaje, las ondas teta alcanzaron en promedio la frecuencia de 9 hertz, el equivalente a nueve disparos por segundo. La de los otros animales fue aproximadamente de 7 hertz, o siete descargas el\u00e9ctricas por segundo, como describieran Santos y sus colaboradores en un art\u00edculo publicado electr\u00f3nicamente en febrero, en la revista Behavioural and Brain Research.<\/p>\n<p>Para Santos, el ritmo de funcionamiento acelerado del hipocampo puede ser el reflejo de una red de c\u00e9lulas nerviosas muy bien desarrollada. Los animales m\u00e1s astutos deben contar con circuitos m\u00e1s elaborados, una base neurol\u00f3gica que puede permitir un mayor nivel de atenci\u00f3n y facilidad para aprender en \u00e9sa y otras situaciones, comenta el neurocient\u00edfico brasile\u00f1o, hoy investigador en la Universidad Brown, en Estados Unidos.<\/p>\n<p>En una pr\u00f3xima etapa, Santos pretende repetir los ensayos con animales mayores y evolutivamente m\u00e1s pr\u00f3ximos al ser humano, tales como gatos, perros y monos y, quien sabe, desarrollar experimentos hasta con personas. Si los nuevos test confirmaran esos resultados, \u00e9l habr\u00e1 comprobado una hip\u00f3tesis enunciada hace casi cinco d\u00e9cadas por el profesor C\u00e9sar Timo-Iaria, uno de los m\u00e1s importantes y respetados neurocient\u00edficos brasile\u00f1os, fallecido en el a\u00f1o 2005, con quien Santos trabaj\u00f3 entre 1997 y 2004. Al profesor C\u00e9sar le gustaba usar la palabra ?inteligencia?, un t\u00e9rmino pol\u00e9mico, para describir el aprendizaje adquirido, recuerda Santos. Si \u00e9l estuviera en lo cierto, las ondas teta ser\u00edan una medida del nivel de inteligencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El ritmo del funcionamiento cerebral puede indicar mayor capacidad de aprendizaje","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[316,319],"coauthors":[105],"class_list":["post-83753","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-medicina-es","tag-neurociencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83753","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83753"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83753\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83753"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83753"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83753"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83753"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}