{"id":83765,"date":"2008-07-01T00:00:00","date_gmt":"2008-07-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/07\/01\/se-buscan-ingenieros-2\/"},"modified":"2016-03-01T16:28:58","modified_gmt":"2016-03-01T19:28:58","slug":"se-buscan-ingenieros-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/se-buscan-ingenieros-2\/","title":{"rendered":"Se buscan ingenieros"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_113397\" style=\"max-width: 309px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/07\/ponte.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-113397\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/07\/ponte.jpg\" alt=\"Puente atirantado, nueva postal de S\u00e3o Paulo\" width=\"299\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/07\/ponte.jpg 299w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/07\/ponte-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/07\/ponte-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 299px) 100vw, 299px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\"> MIGUEL BOYAYAN<\/span><\/a> Puente atirantado, nueva postal de S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\"> MIGUEL BOYAYAN<\/span><\/p><\/div>\n<p>Mientras que varias categor\u00edas profesionales se resienten debido a la saturaci\u00f3n del mercado de trabajo y defienden restricciones a la apertura de facultades en sus \u00e1reas, las asociaciones de ingenieros no se amilanan y plantean lo contrario: consideran indispensable multiplicar la cantidad de escuelas y de graduados en ingenier\u00eda en Brasil. El movimiento Crece Brasil, liderado por la Federaci\u00f3n Nacional de Ingenieros, advierte acerca de la necesidad de duplicar la cantidad de profesionales egresados en los pr\u00f3ximos 10 a\u00f1os si es que el pa\u00eds pretende continuar creciendo a tasas de entre el 5% y el 6%, como sucedi\u00f3 en 2007. &#8220;Comienzan a faltar ingenieros en ciertas especialidades, y eso se volver\u00e1 m\u00e1s grave si el pa\u00eds mantiene ese ritmo de crecimiento&#8221;, dice Murilo Celso de Campos Pinheiro, presidente de la Asociaci\u00f3n de Ingenieros del Estado de S\u00e3o Paulo y de la Federaci\u00f3n Nacional de los Ingenieros. &#8220;El Programa de Aceleraci\u00f3n Econ\u00f3mica depender\u00e1 de la formaci\u00f3n de miles de nuevos ingenieros para alcanzar sus objetivos&#8221;, complementa Pinheiro.<\/p>\n<p>Hay cuellos de botella, sobre todo en las \u00e1reas de petroqu\u00edmica y miner\u00eda. El presidente de Vale, Roger Agnelli, recientemente se quej\u00f3 de la dificultad para contratar ingenieros metal\u00fargicos y de represas -adem\u00e1s de profesionales especializados, como soldadores de ductos. La meta de Petrobras de contratar 60 mil posgraduados en ingenier\u00eda durante los pr\u00f3ximos 3 a\u00f1os tropieza en la falta de profesionales. De los 10 mil doctores y 30 mil m\u00e1steres que se reciben todos los a\u00f1os, poco m\u00e1s del 10% se encuentra en las \u00e1reas de ingenier\u00eda o ciencia de la computaci\u00f3n, seg\u00fan datos de la Coordinaci\u00f3n de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes). En pa\u00edses como China y Corea del Sur, ese \u00edndice asciende al 70%. Incluso la tradicional ingenier\u00eda civil est\u00e1 formando menos mano de obra que la que el pa\u00eds precisa. Debido al reciente boom de la construcci\u00f3n civil, surgen informes de dificultades para contratar profesionales en estados como S\u00e3o Paulo y Bah\u00eda. Pese a los obst\u00e1culos impuestos por la legislaci\u00f3n, se observa incluso la importaci\u00f3n de profesionales de pa\u00edses como Chile, Argentina y Estados Unidos. &#8220;Fingimos no ver que eso est\u00e1 sucediendo&#8221;, dice el ingeniero civil Vahan Agopyan, docente de la Escuela Polit\u00e9cnica de la Universidad de S\u00e3o Paulo. &#8220;No se trata de prejuicio o corporativismo. Sucede que hay diferencias en la formaci\u00f3n de los ingenieros de cada pa\u00eds que tornan compleja la integraci\u00f3n de esos profesionales. Lo ideal ser\u00eda que se hiciera de manera planificada y que los ingenieros provenientes de afuera hicieran el posgrado en Brasil&#8221;, sugiere.<\/p>\n<p>De acuerdo con el diagn\u00f3stico de Crece Brasil, las especialidades que m\u00e1s requieren atenci\u00f3n son las ingenier\u00edas de producci\u00f3n, mec\u00e1nica y electr\u00f3nica, cuyo desempe\u00f1o, medido en art\u00edculos publicados en revistas especializadas, es inferior al de otros pa\u00edses en desarrollo. En otras \u00e1reas, tales como ingenier\u00eda espacial y de petr\u00f3leo, el desempe\u00f1o de Brasil es mucho m\u00e1s destacado. Pero el movimiento no hace distinciones en relaci\u00f3n con la necesidad de ampliar las vacantes: ninguna especialidad debe quedar afuera. &#8220;Es urgente incrementar la cantidad de vacantes y es fundamental que la formaci\u00f3n impartida a los estudiantes sea de buena calidad. Para formar profesionales de alto nivel es necesario que en sus escuelas se haga ciencia y tecnolog\u00eda y exista una interfaz con las empresas en la b\u00fasqueda de la innovaci\u00f3n&#8221;, dice Allen Habert, coordinador del Consejo Tecnol\u00f3gico de la Federaci\u00f3n Nacional de Ingenieros.<\/p>\n<p>Sin embargo, no se trata \u00fanicamente de una dificultad coyuntural. Un par\u00e1metro para medir la capacidad tecnol\u00f3gica e innovadora de un pa\u00eds es la disponibilidad de buenos ingenieros. No es que otros profesionales, tales como f\u00edsicos, qu\u00edmicos, matem\u00e1ticos, tecn\u00f3logos y t\u00e9cnicos sean menos importantes. Sucede que los ingenieros, con su formaci\u00f3n emprendedora, suministran una\u00a0 buena br\u00fajula sobre las posibilidades de que una sociedad experimente un desarrollo econ\u00f3mico vigoroso. Ellos son profesionales claves en sectores tales como la construcci\u00f3n civil, la energ\u00eda, la log\u00edstica, los transportes, las telecomunicaciones, la industria, los recursos h\u00eddricos, el saneamiento y el medio ambiente, entre otros. &#8220;El ingeniero es el profesional del crecimiento, pues transforma la naturaleza en sus macro y microdimensiones&#8221;, dice Murilo Pinheiro, de Crece Brasil.<\/p>\n<p>Comparaciones internacionales sugieren que el desempe\u00f1o de Brasil es desfavorable. En Corea del Sur hay 20 ingenieros por cada grupo de 100 estudiantes en las universidades. En Brasil son tan s\u00f3lo 8 por cada 100. Corea es una referencia curiosa, pues logr\u00f3 construir un vigoroso sistema de innovaci\u00f3n en las \u00faltimas tres d\u00e9cadas. En los a\u00f1os 1970 compart\u00eda con Brasil un mismo n\u00famero de patentes depositadas en Estados Unidos. Hoy en d\u00eda las patentes coreanas superan 40 veces la cantidad de las brasile\u00f1as. En Brasil se grad\u00faan 20 mil ingenieros por a\u00f1o, ante 300 mil de China, 200 mil de India y 80 mil de Corea del Sur.<\/p>\n<p>Por iniciativa de las asociaciones de educaci\u00f3n en ingenier\u00eda de Brasil, Chile y Argentina, fue enviado al Banco Mundial un proyecto sobre la inclusi\u00f3n de las cuestiones ligadas al emprendedorismo en las carreras de ingenier\u00eda. En la elaboraci\u00f3n del documento final, el estudio mostr\u00f3 que mientras Brasil tiene solamente 1,5 estudiantes de ingenier\u00eda por grupo de 1000 habitantes, Argentina tiene 3, y Chile, 4,5. El equipo cont\u00f3 con la participaci\u00f3n de Jo\u00e3o S\u00e9rgio Cordeiro, docente de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos y presidente de la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Ense\u00f1anza de Ingenier\u00eda (Abenge). Lo curioso es que Brasil se ha esforzado, infructuosamente, en ampliar su contingente de ingenieros. Durante los \u00faltimos siete a\u00f1os, se duplic\u00f3 la cantidad de facultades disponibles en Brasil, que ofrecen 300 mil vacantes. Pero la cantidad de egresados no pasa de los 30 mil anuales. &#8220;Es posible que el contingente de graduados aumente un poco en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, porque las carreras tienen cinco a\u00f1os de duraci\u00f3n y una parte de los beneficiados por la ampliaci\u00f3n de las vacantes a\u00fan no tuvo tiempo para recibirse&#8221;, dice Cordeiro. Pero persiste el fen\u00f3meno de la deserci\u00f3n. &#8220;Hay un conjunto de factores que alejan a los estudiantes de ingenier\u00eda. Una de ellas es la formaci\u00f3n deficiente en las ense\u00f1anzas b\u00e1sica y media en matem\u00e1tica y f\u00edsica, que son \u00e1reas esenciales para la carrera profesional. Las carreras de ingenier\u00eda, en general, son exigentes&#8221;, afirma el presidente de Abenge. Se estima que el conocimiento en ingenier\u00eda se duplique cada 18 meses. Esa velocidad ayuda a explicar la exigencia de las carreras, pero tambi\u00e9n ha llevado pa\u00edses de Europa a desestimular la especializaci\u00f3n y a buscar una formaci\u00f3n m\u00e1s generalista, aunque capaz de acompa\u00f1ar la evoluci\u00f3n del conocimiento.<\/p>\n<p>El profesor Agopyan cita los malos materiales did\u00e1cticos como uno de los factores que ahuyentan vocaciones para la ingenier\u00eda. &#8220;En lugar de ense\u00f1ar la l\u00f3gica y la utilidad de una ecuaci\u00f3n, los docentes sencillamente mandan hacer diez ejercicios. La f\u00edsica de Galileo explica los fen\u00f3menos de la naturaleza, pero la forma esquem\u00e1tica de ense\u00f1ar no entusiasma a nadie&#8221;, afirma. Un problema extra es la baja calidad de algunas facultades, notadamente aqu\u00e9llas que se dictan en algunas instituciones privadas, que pueden estar perdiendo estudiantes por su incapacidad de estimularlos. &#8220;Las escuelas de ingenier\u00eda necesitan adaptarse a las nuevas necesidades del desarrollo brasile\u00f1o y algunas ya lo est\u00e1n haci\u00e9ndolo&#8221;, dice Allen Habert. &#8220;Hasta la d\u00e9cada pasada, los profesores con gran capacidad innovadora ten\u00edan poco espacio en las escuelas, pero ahora comienzan a ganar m\u00e1s voz&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>La escasez de estudiantes de ingenier\u00eda no es un fen\u00f3meno exclusivamente brasile\u00f1o. En Estados Unidos la cantidad de graduados cay\u00f3 de 77 mil en 1985 a poco m\u00e1s de 60 mil a finales de los a\u00f1os 1990, y reci\u00e9n ahora ensaya una\u00a0 recuperaci\u00f3n. En Jap\u00f3n el porcentaje de estudiantes en las \u00e1reas de ingenier\u00eda disminuy\u00f3 del 21,1% en 1970 al 17,8%, en 2003. Aunque haya crecido la cantidad de egresados en las universidades brit\u00e1nicas entre 1995 y 2000, cay\u00f3 significativamente la cantidad de egresados de qu\u00edmica (-16%), f\u00edsica e ingenier\u00eda (-7%). Pero estos pa\u00edses son capaces de compensar la escasez local de talentos con la importaci\u00f3n de mano de obra extranjera, sobre todo en el campo de la investigaci\u00f3n acad\u00e9mica.<\/p>\n<p>La profesi\u00f3n de ingeniero en Brasil tuvo un car\u00e1cter liberal hasta la d\u00e9cada de 1950. Pero, posteriormente, se convirti\u00f3 en una ocupaci\u00f3n asalariada, al impulso del desarrollo econ\u00f3mico e industrial del pa\u00eds. Los buenos ingenieros eran disputados por las grandes contratistas e industrias de transformaci\u00f3n, y ten\u00edan sueldos y status privilegiados. Con el bajo nivel de crecimiento registrado en los a\u00f1os 1980 y la consiguiente falta de dinero para construir grandes obras, la carrera vivi\u00f3 una crisis signada por la escasez de empleos tradicionales, como la de ingeniero civil. El s\u00edmbolo de la crisis fue un bar de S\u00e3o Paulo llamado &#8220;Ingeniero exprimido&#8221;, abierto por un profesional desempleado que puso su diploma detr\u00e1s de la caja registradora. De acuerdo con datos de la Federaci\u00f3n Interestadual de Asociaciones de Ingenieros, la cantidad de profesionales recibidos entre 1995 y 2005 super\u00f3 en un 66% la cantidad de empleados -lo que otorga una buena medida del viraje ocurrido durante los \u00faltimos tres a\u00f1os. Si bien\u00a0 escasearon los empleos tradicionales, los ingenieros no tuvieron dificultades para atreverse en otros rubros, como el del mercado financiero. &#8220;La formaci\u00f3n polivalente y la capacidad de tomar decisiones en la incertidumbre son valoradas en el mercado financiero&#8221;, dice Agopyan.<\/p>\n<p>La forma de trabajar del ingeniero tambi\u00e9n ha cambiado bastante y eso impone desaf\u00edos extras en la tarea de disponer de profesionales preparados adecuadamente para afrontar los desaf\u00edos del desarrollo. Si hasta la d\u00e9cada de 1980 el ingeniero trabajaba sentado delante de un tablero, haciendo proyectos y c\u00e1lculos, hoy trabaja delante de la computadora, que ampli\u00f3 significativamente su\u00a0 capacidad de producci\u00f3n. &#8220;Actualmente la computadora resuelve en una o dos tardes los c\u00e1lculos de un proyecto que en 1974, cuando me recib\u00ed, tard\u00e1bamos dos meses para hacer&#8221;, dice Agopyan. De la misma manera, una buena parte de los ingenieros\u00a0 trabaja hoy en d\u00eda como prestador de servicios y afronta el reto de actuar en red. &#8220;Conozco un ingeniero que trabaja en S\u00e3o Paulo, pero act\u00faa en una red que est\u00e1 desarrollando un producto para un pa\u00eds de Europa, que ser\u00e1 fabricado en otro pa\u00eds y embalado en otro&#8221;, dice Agopyan. Los profesionales graduados a partir de la d\u00e9cada de 1990 aprendieron a trabajar de esa manera. Pero hay profesionales que todav\u00eda no est\u00e1n muy bien ubicados en este nuevo ambiente. &#8220;Tienen dificultades para adaptarse y se volvieron redundantes&#8221;, dice el profesor de la Polit\u00e9cnica. Su reentrenamiento se ha vuelto una cuesti\u00f3n estrat\u00e9gica ante la perspectiva de la falta de ingenieros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Asociaciones profesionales proponen duplicar la cantidad de egresados","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[294,297],"coauthors":[98],"class_list":["post-83765","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-economia-es","tag-ingenieria"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83765","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83765"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83765\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83765"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83765"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83765"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83765"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}