{"id":83790,"date":"2008-08-01T10:30:00","date_gmt":"2008-08-01T13:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/08\/01\/el-jugo-de-la-cana-2\/"},"modified":"2017-07-11T16:44:22","modified_gmt":"2017-07-11T19:44:22","slug":"el-jugo-de-la-cana-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-jugo-de-la-cana-2\/","title":{"rendered":"El jugo de la ca\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/08\/cana1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-242164\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/08\/cana1-300x201.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"201\" \/><span class=\"media-credits-inline\">eduardo cesar<\/span><\/a>El mejor producto de la ca\u00f1a de az\u00facar a\u00fan est\u00e1 por venir. Son los despliegues del proyecto conocido como Genoma Ca\u00f1a, financiado en parte por la FAPESP, que catalog\u00f3 los genes activos de la ca\u00f1a de az\u00facar. Para dar los siguientes pasos con seguridad, la genetista Marie-Anne Van Sluys, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), organiz\u00f3 una reuni\u00f3n entre investigadores brasile\u00f1os e internacionales en el Workshop de Gen\u00f3mica de la Ca\u00f1a, realizado en la FAPESP durante los d\u00edas 4 y 5 de agosto. Parte de los invitados son investigadores de Estados Unidos y de Francia con experiencia en proyectos gen\u00f3micos de otras gram\u00edneas, familia que incluye a la ca\u00f1a, el sorgo, el ma\u00edz y el arroz. &#8220;Los errores y aciertos de esos proyectos nos ayudar\u00e1n a avanzar m\u00e1s velozmente&#8221;, explica Marie-Anne.<\/p>\n<p>La historia de la ca\u00f1a de az\u00facar es larga y dio origen a un genoma complejo. Ya en la Antig\u00fcedad, los asi\u00e1ticos masticaban los tallos dulces de la especie <em>Saccharum officinarum<\/em>. Pero cuando aument\u00f3 la poblaci\u00f3n y lleg\u00f3 la era de la agricultura en amplia escala se hizo preciso tornar m\u00e1s eficiente la producci\u00f3n del jugo dulce. La soluci\u00f3n fue cruzar la especie original con otra m\u00e1s resistente a las enfermedades, plagas y condiciones clim\u00e1ticas adversas: Saccharum spontaneum. Luego, en el transcurso de los siglos, los agricultores seleccionaron plantas m\u00e1s resistentes y que produc\u00edan mayor cantidad de az\u00facar, originando as\u00ed la planta que desde el siglo XVI es tan importante para la econom\u00eda brasile\u00f1a. El genoma refleja ese historial de cruzamientos y selecci\u00f3n de caracter\u00edsticas: existen alredor de diez copias de cada gen, en lugar del par que caracteriza a la mayor\u00eda de los animales.<\/p>\n<p>Entre las diversas copias de genes se encuentran los elementos de transposici\u00f3n, tramos de ADN que se duplican y cambian de lugar en el genoma. El grupo de Marie-Ann viene estudiando esos fragmentos errantes de ADN, considerados hasta hace poco nocivos para el organismo. El equipo de la USP construy\u00f3 la secuencia de todos los elementos de transposici\u00f3n hallados y verific\u00f3 que algunos de ellos existen tambi\u00e9n en el arroz, que desde hace 50 millones de a\u00f1os sigue una trayectoria evolutiva independiente de la de la ca\u00f1a. &#8220;Eso significa que son antiguos en la evoluci\u00f3n de las gram\u00edneas, por lo tanto no deben ser nocivos&#8221;, concluye la genetista. Otro indicio de que los elementos de transposici\u00f3n producen un beneficio en la biolog\u00eda de la planta es que son, en muchos casos, tan activos como los dem\u00e1s genes. El grupo contin\u00faa en la b\u00fasqueda por describir esas funciones.<\/p>\n<p><strong>Ciencia aplicada<br \/>\n<\/strong>Conocer en detalle el genoma de la ca\u00f1a no representa mera curiosidad. Cada a\u00f1o, el Centro de Tecnolog\u00eda Ca\u00f1era (CTC) ensaya un mill\u00f3n de cambios en procura de plantas m\u00e1s productivas que las existentes. Es un lento proceso: se demora unos 12 a\u00f1os para que del inmenso ca\u00f1averal surjan dos o tres variedades prometedoras.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n gen\u00f3mica agiliza esa b\u00fasqueda al proveer listas de genes activos de la ca\u00f1a de az\u00facar -los mapas funcionales, que pueden ayudar a reducir a la mitad el n\u00famero de clones analizados por el CTC. Un gran avance en ese sentido proviene de la cooperaci\u00f3n entre los genetistas Anete Pereira de Souza, de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), y Antonio Augusto Franco Garc\u00eda, de la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz (Esalq) de la USP, quienes el a\u00f1o pasado publicaron en la revista <em>Molecular Breeding<\/em> el primer mapa funcional de la ca\u00f1a de az\u00facar. Ellos describieron m\u00e1s\u00a0 de 400 marcadores gen\u00e9ticos funcionales, en un art\u00edculo que se halla en proceso de publicaci\u00f3n. Son las partes del ADN responsables de la producci\u00f3n de sacarosa, la resistencia a las enfermedades y otras caracter\u00edsticas esenciales para el valor econ\u00f3mico de las plantas. &#8220;Estamos suministrando esas informaciones a toda la comunidad mundial que trabaja con la ca\u00f1a de az\u00facar&#8221;, cuenta Anete. &#8220;Cada grupo deber\u00e1 construir su propio mapa para la variedad que estudie&#8221;. Para facilitar el trabajo, ella y Garcia publicaron el a\u00f1o pasado un software para la construcci\u00f3n de mapas gen\u00e9ticos que ya fue utilizado tambi\u00e9n para otras plantas como el maracuy\u00e1 y la naranja.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Anete, reunirse con investigadores internacionales con experiencia en otros sistemas es una oportunidad para delinear estrategias para continuar con el secuenciado del genoma de la ca\u00f1a, adem\u00e1s de abrir los caminos para establecer cooperaciones con aqu\u00e9llos que cuentan con tecnolog\u00edas que aun no son muy conocidas o disponibles en Brasil. El genetista Andrew Paterson, de la Universidad Cornell, en Estados Unidos, con experiencia en el genoma del sorgo, afirma que su trabajo puede resultar de utilidad para las investigaciones con ca\u00f1a. &#8220;La gran ventaja del sorgo proviene de que no pas\u00f3 por las duplicaciones del genoma y por los procesos de hibridaci\u00f3n, como la ca\u00f1a, por eso cuenta con un genoma mucho m\u00e1s simple&#8221;, explica. De ello resulta que el genoma del sorgo aun cuenta con una organizaci\u00f3n m\u00e1s pr\u00f3xima a la de sus ancestros, mientras que la ca\u00f1a sufri\u00f3 mezclas causados por las duplicaciones y por los elementos de transposici\u00f3n.<\/p>\n<p>No faltan proyectos entre los cient\u00edficos brasile\u00f1os enfocados en las investigaciones ca\u00f1eras, quienes cuentan con financiaci\u00f3n en el marco del Programa de la FAPESP de Investigaci\u00f3n en Bioenerg\u00eda (Bioen), lanzado en julio. Aunque, para llevar acabo una tarea de tal tenor, la mejor estrategia igualmente es aunar esfuerzos y mentes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Discuten el rumbo de la investigaci\u00f3n con la ca\u00f1a de az\u00facar en Brasil","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[276,296,328,331],"coauthors":[1601],"class_list":["post-83790","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-bioenergia-es","tag-energia-es","tag-quimica-es","tag-sostenibilidad"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83790","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83790"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83790\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83790"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83790"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83790"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83790"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}