{"id":83797,"date":"2008-08-01T00:00:00","date_gmt":"2008-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/08\/01\/para-acercarse-a-mama-africa-2\/"},"modified":"2017-07-11T17:21:52","modified_gmt":"2017-07-11T20:21:52","slug":"para-acercarse-a-mama-africa-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/para-acercarse-a-mama-africa-2\/","title":{"rendered":"Para acercarse a Mam\u00e1 \u00c1frica"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/08\/africa-brasil-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-242206\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/08\/africa-brasil-2-300x198.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"198\" \/><\/a>Due\u00f1o de la segunda mayor poblaci\u00f3n negra del planeta, Brasil, durante mucho tiempo, trat\u00f3 a la &#8220;madre&#8221; \u00c1frica como la versi\u00f3n hom\u00f3nima de la canci\u00f3n de Chico C\u00e9sar: &#8220;Va y viene, pero no se aleja de vos&#8221;. Nuestra democracia vive &#8220;recordando&#8221; y &#8220;olvidando&#8221; al continente. Durante el siglo XX, por lo menos hasta 1960, la pol\u00edtica externa brasile\u00f1a ignor\u00f3 al continente africano, volc\u00e1ndose hacia Am\u00e9rica y Europa. &#8220;Aunque m\u00e1s recientemente, entre 1985 y 2006, esas relaciones entraron en un movimiento de intensidad variable y continuo, con per\u00edodos de ambivalencias e incertidumbre, con acentuado declive entre las d\u00e9cadas de 1980 y 1990, esbozando una recuperaci\u00f3n al cambiar el siglo&#8221;, observa Cl\u00e1udio Oliveira Ribeiro, docente de la carrera de relaciones internacionales de la PUC-SP y autor de la tesis doctoral <em>Relaciones pol\u00edtico-comerciales Brasil-\u00c1frica<\/em>, defendida el a\u00f1o pasado en la USP. Un vaiv\u00e9n que seg\u00fan \u00e9l, &#8220;se ajusta a las variaciones observadas en el plano internacional y en la propia agenda diplom\u00e1tica brasile\u00f1a&#8221;. El Atl\u00e1ntico, como observ\u00f3 el diplom\u00e1tico y africanista, fue un r\u00edo separando Brasil y \u00c1frica y podr\u00eda volverlo a ser.<\/p>\n<p>La &#8220;madre&#8221; \u00c1frica sufri\u00f3 las penas y prejuicios de ser &#8220;madre soltera&#8221;, romantizada por la misma raz\u00f3n. Aun con la reciente priorizaci\u00f3n, en la esfera del Atl\u00e1ntico, de una pol\u00edtica para el continente africano, el investigador advierte que &#8220;la construcci\u00f3n de una pol\u00edtica africana imbuida en la premisa de los lazos maternos presupone una visi\u00f3n distorsionada de la propia \u00c1frica, bajo la cual Brasil, mediante un discurso pretendidamente progresista, se juzga capaz de ayudar a los pa\u00edses africanos, promoviendo una pol\u00edtica misionera&#8221;.\u00a0Para Ribeiro, la pol\u00edtica externa para el continente no puede comprenderse sin reconocer los intereses estrat\u00e9gicos del continente, sin que ello signifique &#8220;considerar estrictamente los intereses brasile\u00f1os dentro de esa relaci\u00f3n&#8221;. Si bien el gobierno actual del presidente Lula y el ministerio de Relaciones Exteriores realizaron un recorrido de visitas sin precedentes, que revela la nueva din\u00e1mica de la relaci\u00f3n entre Brasil y \u00c1frica, &#8220;se constata que el proceso de formulaci\u00f3n de la pol\u00edtica externa para el continente aun se halla desprovisto de bases societarias&#8221;.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el autor, en la relaci\u00f3n entre la diplomacia y el sector empresarial, pese a las oportunidades abiertas para el desarrollo de proyectos comerciales brasile\u00f1os en el continente africano, &#8220;no existen mecanismos de articulaci\u00f3n ni canales fluidos de comunicaci\u00f3n entre ambos segmentos, lo cual compromete la participaci\u00f3n amplia de otros sectores y actores sociales, tal como es el caso del sector privado, el cual, debido a la pol\u00edtica diplom\u00e1tica insular, se mantiene al margen de los procesos de negociaci\u00f3n&#8221;. Pese a ello, los empresarios elogian el acercamiento actual con \u00c1frica. Durante una entrevista concedida al investigador, Roger Agnelli, actual presidente de la empresa minera Vale, afirma: &#8220;la aproximaci\u00f3n con el continente africano es uno de los m\u00e1s acertadas decisiones de la pol\u00edtica exterior brasile\u00f1a. Evaluada superficialmente, la estrategia tambi\u00e9n ha recibido cr\u00edticas, toda vez que puede parecer parad\u00f3jico que un pa\u00eds en desarrollo como Brasil incremente sus esfuerzos diplom\u00e1ticos en socios pobres, con relativamente poca influencia dentro del concierto geopol\u00edtico global, y leve injerencia en el peso de la balanza comercial brasile\u00f1a&#8221;. Pero, contin\u00faa Agnelli, &#8220;es necesario ahondar por debajo de la superficie y evaluar esa estrategia en el contexto de internacionalizaci\u00f3n de las empresas brasile\u00f1as. \u00c1frica es uno de los territorios naturalmente adecuados para inversiones en sectores en los que las empresas brasile\u00f1as ya son muy competitivas&#8221;.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/08\/brasilafrica4-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-242210\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/08\/brasilafrica4-2-300x190.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"190\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Valter Campanato\/ABr<\/span><\/a>Afro-pesimismo<br \/>\n<\/strong>El economista Ivo de Santana, analista del Banco Central de Brasil y autor de la tesis doctoral<em> Relaciones econ\u00f3micas Brasil- \u00c1frica<\/em>, coincide con el empresario: &#8220;El potencial del comercio Brasil-\u00c1frica existe, pues, aunque se observa la debilidad de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de muchos pa\u00edses, hay varias econom\u00edas africanas que desde 1994 han crecido a tasas de anuales por encima del 10%, lo cual justifica el mayor inter\u00e9s y la agresividad de las empresas brasile\u00f1as&#8221;. Pese al denominado &#8220;afro-pesimismo&#8221; que, en general, s\u00f3lo vislumbra en el continente las guerras \u00e9tnicas, las dictaduras sanguinarias, los blood diamonds y el Sida, cada vez con mayor \u00e9nfasis, en los medios comerciales y diplom\u00e1ticos, crece la idea de que \u00c1frica ocupar\u00e1 un lugar destacado en la escena internacional contempor\u00e1nea. Al fin y al cabo, estamos hablando de un espacio que ocupa un 22,5% de las tierras del planeta, con el 10% de la poblaci\u00f3n mundial, que se duplicar\u00e1 hacia 2050 (el continente completo). \u00c1frica concentra el 66% de las reservas de diamantes del mundo, 58% de las de oro, 45% de las de cobalto, 17% de manganeso, 15% de bauxita, 15% de zinc y del 10 al 15% del petr\u00f3leo. Pese a poseer alrededor de 30 de los recursos minerales del mundo, s\u00f3lo participa del 2% del comercio global y posee s\u00f3lo el 1% de la producci\u00f3n industrial internacional.<\/p>\n<p>El continente reflej\u00f3, entre los a\u00f1os 2002 y 2007, datos con todo prometedores. La regi\u00f3n m\u00e1s pobre del planeta, el \u00c1frica Subsahariana, creci\u00f3 entre 5,5% y 6% anual, el mayor crecimiento de la historia africana, proporcional al crecimiento econ\u00f3mico de Am\u00e9rica Latina seg\u00fan datos de la Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina y el Caribe (Cepal), y superior al conseguido por Brasil. Las inflaciones promedio se hallan en el orden del 6% al 7% durante el mismo per\u00edodo. &#8220;Existe un \u00c1frica con creciente internacionalizaci\u00f3n y nada marginal, que se halla en el centro de una concurrencia fenomenal de intereses e interesados de todos los rincones del planeta, en especial China y, m\u00e1s recientemente, Estados Unidos&#8221;, afirma Jos\u00e9 Fl\u00e1vio Sombra Saraiva, docente de relaciones internacionales de la Universidad de Brasilia. &#8220;Pero, no seamos ingenuos: es obvio que \u00c1frica representa otra frontera para el capitalismo, el lejano oeste actual. Existe all\u00ed, claramente, una lucha de gigantes, iniciada por China en 1989, con la crisis de la Paz Celestial, que aisl\u00f3 al pa\u00eds y oblig\u00f3 al primer ministro Li Peng a aproximarse al continente africano, que no criticaba los incidentes pol\u00edticos chinos&#8221;, observa. &#8220;Pero existe un art\u00edculo reciente, proveniente de Estados Unidos, de 2006, escrito por un profesor de Harvard y Chester Crooker, ex subsecretario de Estado norteamericano para \u00c1frica, <em>More than humanitarism<\/em>, que eleva el status de la cuesti\u00f3n africana m\u00e1s all\u00e1 del humanitarismo, coloc\u00e1ndola en el epicentro de la cuesti\u00f3n del terrorismo, del petr\u00f3leo y de los recursos naturales. Sin mencionar el viaje de Bush a \u00c1frica, que se posicion\u00f3 contra la Guerra de Irak&#8221;, sostiene Saraiva.<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00e9l, existen sobradas razones para el optimismo en todas las regiones africanas, y el continente, ahora, fue escogido como prioridad para nuevas \u00e1reas y l\u00edneas de cr\u00e9dito concedidas por el Banco Mundial. &#8220;Existe ante todo, un sentimiento de que, durante los \u00faltimos siete a\u00f1os, \u00c1frica viene superando el drama hist\u00f3rico de las guerras internas. El n\u00famero de conflictos armados cay\u00f3 de trece a cinco. Se nota una ola democr\u00e1tica en los reg\u00edmenes pol\u00edticos de varias zonas del continente. Esa dram\u00e1tica reducci\u00f3n de las guerras hace pensar que los recursos, casi del orden de los 300 mil millones de d\u00f3lares, consumidos en los conflictos entre 1990 y 2005, pueden ahora dirigirse para crear pol\u00edticas de reducci\u00f3n de la pobreza y la miseria&#8221;, eval\u00faa.<\/p>\n<p>A pesar de eso, asevera Saraiva, existe una reflexi\u00f3n brasile\u00f1a modesta y tard\u00eda acerca del potencial econ\u00f3mico. &#8220;Los medios de comunicaci\u00f3n insisten en presentar un \u00c1frica indolente y dictatorial, donde Brasil nada tiene por hacer, y muchos empresarios a\u00fan dudan de las posibilidades de acci\u00f3n en terreno africano. Existe un reumatismo cr\u00f3nico como fuerza contraria al avance del pa\u00eds con la misma velocidad que los dem\u00e1s corredores en direcci\u00f3n al continente africano&#8221;. Los propios Estados africanos habr\u00edan abandonado el antiguo discurso de victimizaci\u00f3n colonial, impeditivo de cualquier forma de progreso, y adoptado una l\u00ednea pragm\u00e1tica en sus relaciones con los pa\u00edses extranjeros. &#8220;Al reivindicar la capacidad de construcci\u00f3n de su propio futuro, los l\u00edderes africanos est\u00e1n atrayendo hacia s\u00ed la mayor responsabilidad por la superaci\u00f3n del grado marginal de inserci\u00f3n al cual el continente fue sometido durante la d\u00e9cada de 1990&#8221;, analiza Saraiva, para quien Brasil no puede perder la &#8220;salida africana&#8221;.<\/p>\n<p>Caso contrario perderemos posibilidades frente a la estrategia china, que, \u00e9l dice, est\u00e1 volcada hacia la utilizaci\u00f3n exponencial y casi ilimitada de los recursos naturales de \u00c1frica. &#8220;No existe capital africana en que no se encuentre en construcci\u00f3n alg\u00fan importante edificio subsidiado por parte de los recursos chinos y donde no se hagan presentes las escuelas de chino, tales como las ya existentes en Angola, ni tampoco hay un aeropuerto o carretera que no cuente con financiaci\u00f3n china. Desde los a\u00f1os 1980, los chinos dise\u00f1an un plan estrat\u00e9gico que es el de presentar a \u00c1frica como representante del mundo en desarrollo, como espacio de intercambio en las negociaciones internacionales relativas a su propio r\u00e9gimen y a su transici\u00f3n pol\u00edtica hacia el nuevo siglo&#8221;. Seg\u00fan datos del Ministerio de Relaciones Exteriores, actualmente el comercio brasile\u00f1o con \u00c1frica creci\u00f3 m\u00e1s del 200%. &#8220;Aunque eso a\u00fan es poco frente a las reales posibilidades. Si nos atenemos al crecimiento de las relaciones de \u00c1frica con econom\u00edas emergentes como las de China e India o los pa\u00edses del Golfo, Brasil se est\u00e1 quedando rezagado. Si bien existen pa\u00edses del continente que crecen un 6% anual, hay otros, como Angola, que superan una marca del 20% anual. Brasil debe apostar mucho m\u00e1s&#8221;, sostiene Carlos Lopes, subsecretario general de la ONU. &#8220;Pocos empresarios brasile\u00f1os saben que una mega empresa como Gazprom, de Rusia, invierte masivamente en gas, en \u00c1frica, o que los dos mayores bancos comerciales del continente ahora cuentan con participaci\u00f3n mayoritaria china, o tambi\u00e9n, que la producci\u00f3n de cobre africana ya se encuentra en manos de los chinos&#8221;. Brasil, pese a los discursos culturales que tanto mencionan a la &#8220;madre \u00c1frica&#8221;, desconoce ese potencial.<\/p>\n<p><strong>Gilberto Freyre<br \/>\n<\/strong>Al fin y al cabo, la percepci\u00f3n de que \u00c1frica representaba una dimensi\u00f3n privilegiada para la pol\u00edtica exterior brasile\u00f1a reci\u00e9n se dio durante la d\u00e9cada de 1960, en forma incipiente, en el marco de la pol\u00edtica exterior independiente, inaugurada con el gobierno de J\u00e2nio Quadros y mantenida por Goulart. Antes, durante el gobierno de JK, se produc\u00edan debates acad\u00e9micos, liderados por figuras como Gilberto Freyre, que ya abogaban por la creaci\u00f3n de una comunidad luso-tropical en el Atl\u00e1ntico, aunque m\u00e1s ligada a los lazos con Portugal que con sus entonces colonias africanas. &#8220;Durante la segunda mitad del siglo XX es que se percibe el potencial de las relaciones en el marco de un discurso tercermundista que, desde sus comienzos, pretend\u00eda contrabalancear, mediante ese nexo, el peso de las relaciones del pa\u00eds con Estados Unidos y oponerse a las limitaciones impuestas por la divisi\u00f3n Este-Oeste de la Guerra Fr\u00eda&#8221;, explica Ribeiro. Brasil identific\u00f3 en \u00c1frica una posibilidad de acuerdos diplom\u00e1ticos que posibilitasen una posici\u00f3n privilegiada en el contexto internacional. Pero las relaciones especiales con Portugal imped\u00edan una relaci\u00f3n directa con los territorios africanos en procesos independentistas y reci\u00e9n a partir de la d\u00e9cada de 1970, con la Revoluci\u00f3n de los Claveles y la descolonializaci\u00f3n, es que las acciones se tornan concretas. De esta manera, curiosamente, durante los gobiernos militares de Medici, Geisel y Figueiredo, sostiene el investigador, las relaciones de Brasil con las antiguas colonias portuguesas en \u00c1frica se profundizan. En particular, en el sector energ\u00e9tico del petr\u00f3leo, con la fuerte presencia de la Petrobras, v\u00eda Braspetro, en \u00c1frica.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/08\/brasilafrica2-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-242208\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/08\/brasilafrica2-2-300x218.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"218\" \/><span class=\"media-credits-inline\">AFP PHOTO\/Evaristo SA<\/span><\/a>El gobierno de Sarney ech\u00f3 un balde de agua fr\u00eda. El antiguo modelo diplom\u00e1tico tercermundista de \u00edndole nacional-desarrollista es abandonado, al tiempo que ambas costas del Atl\u00e1ntico entran en crisis econ\u00f3mica. El suceso toma el nombre de &#8220;costo africano&#8221;, una percepci\u00f3n de que, explica el autor, &#8220;la insistencia en las relaciones con el continente africano traer\u00eda un costo elevado para la pol\u00edtica exterior&#8221;. Seg\u00fan esta visi\u00f3n, las luchas por la independencia a\u00fan no hab\u00edan cesado y exist\u00eda la imagen de que los Estados de \u00c1frica, en comparaci\u00f3n con su pasado colonial, todav\u00eda eran fr\u00e1giles y numerosos, incapaces para generar instituciones que garantizasen los contratos y las leyes. &#8220;Para un pa\u00eds como Brasil, que afrontaba crisis econ\u00f3micas y la tarea de consolidar el r\u00e9gimen democr\u00e1tico, la insistencia en la relaci\u00f3n con un continente inmerso en luchas pol\u00edtico-institucionales contaba con escaso apoyo&#8221;, sostiene el investigador. Hubo un desinter\u00e9s creciente, agrega, pues \u00c1frica no era prioritaria para la opini\u00f3n p\u00fablica nacional y la pol\u00edtica brasile\u00f1a para el continente entr\u00f3 en agon\u00eda. La agenda del gobierno de Sarney, entonces, se vuelca prioritariamente hacia la idea de la integraci\u00f3n regional de Am\u00e9rica del Sur.<\/p>\n<p><strong>Modernidad<br \/>\n<\/strong>Para el gobierno de Collor de Melo la prioridad era, recuerda Ribeiro, la promoci\u00f3n de la modernidad, mediante una &#8220;agenda internacional que pretend\u00eda aproximar a Brasil con el grupo de las naciones industrializadas, superando su identificaci\u00f3n con el Tercer Mundo&#8221;. As\u00ed, eval\u00faa, &#8220;en oposici\u00f3n a la postura de los gobiernos anteriores, quer\u00eda entonces trabajarse la noci\u00f3n de sociedades operativas, en las cuales \u00c1frica quedaba claramente ausente&#8221;. Para el contexto de las relaciones entre Brasil y el continente africano, \u00e9se fue un momento de intenso alejamiento, en el que la dimensi\u00f3n atl\u00e1ntica deja de ser considerada como propicia para los intereses y demandas internacionales del pa\u00eds. El proceso de regionalizaci\u00f3n, mediante el Mercosur, y del mantenimiento de la idea del &#8220;alto costo&#8221; de la relaci\u00f3n con \u00c1frica se intensifica durante los dos gobiernos de Fernando Henrique Cardoso, que preconizaba, afirma Ribeiro, como eje central de la pol\u00edtica externa, &#8220;el fortalecimiento del Mercosur y el estrechamiento de las relaciones con Estados Unidos y otras econom\u00edas avanzadas y potencias regionales&#8221;. El investigador eval\u00faa que exist\u00eda un sentido particular en esa estrategia: &#8220;exist\u00eda la premisa de que el mayor empe\u00f1o diplom\u00e1tico con los pa\u00edses de la regi\u00f3n permitir\u00eda a Brasil un mejor ejercicio del universalismo diplom\u00e1tico, base de la pol\u00edtica exterior de Itamaraty, fortaleciendo la directriz de ?autonom\u00eda por la integraci\u00f3n?. El Mercosur, entonces, era una condici\u00f3n necesaria para la autonom\u00eda brasile\u00f1a, resguardando y ampliando la identidad nacional por el planeta&#8221;.<\/p>\n<p>Para complicar la situaci\u00f3n de &#8220;mam\u00e1 \u00c1frica&#8221;, se carec\u00eda de recursos financieros y humanos para que se pudiese ejercer una pol\u00edtica exterior que fuese hemisf\u00e9rica y global. Era necesario optar, y \u00c1frica no obtuvo un lugar destacado en la nueva agenda. &#8220;En un continente como el africano, con m\u00e1s de 40 pa\u00edses, era imposible no realizar un pol\u00edtica selectiva&#8221;, cont\u00f3, en entrevista para el investigador, el ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Cardoso, Luiz Felipe Lampreia, para quien, &#8220;sin dejar de considerar las relaciones con nuestros socios tradicionales de \u00c1frica, las prioridades de la pol\u00edtica exterior se traducen en el proceso de consolidaci\u00f3n del Mercosur&#8221;. El resultado fue el cierre de puestos diplom\u00e1ticos en el continente africano y el \u00e9nfasis en la relaci\u00f3n con los Pa\u00edses Africanos de Lengua Oficial Portuguesa (Angola, Guinea Bissau, Cabo Verde, Santo Tom\u00e9 y Pr\u00edncipe y Mozambique), los denominados Palops. &#8220;Esta elecci\u00f3n lleva a la conclusi\u00f3n de que el continente africano no es un vector que merezca mayores inversiones por parte del gobierno de Cardoso y, en el \u00e1mbito de las relaciones Sur-Sur, los esfuerzos se concentran en las relaciones con la India y Sud\u00e1frica. En ese escenario, se percibe con nitidez que el declive comercial Brasil-\u00c1frica se articula con la propia retracci\u00f3n del rol del Estado en la econom\u00eda, caracterizada por la desregulaci\u00f3n y por la fuerte privatizaci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Ribeiro, el gobierno de Lula se mostr\u00f3 como un punto de inflexi\u00f3n en las relaciones entre \u00c1frica y Brasil. &#8220;Estos cambios derivan, en gran medida, del proyecto internacional del gobierno, de que, en el plano global, existe espacio para una presencia m\u00e1s destacada de Brasil, una evaluaci\u00f3n de la coyuntura mundial que asume la existencia de brechas para una potencia mediana como Brasil, las cuales, por medio de una diplomacia activa y consistente, hasta pueden ampliarse&#8221;. En el Atl\u00e1ntico, la pol\u00edtica en relaci\u00f3n con el continente africano se convierte en prioridad. &#8220;\u00c1frica es muy pobre, pero no se halla estancada. Durante mis diversos viajes al continente, noto cierto dinamismo y voluntad para encontrar soluciones aut\u00f3nomas para los problemas africanos&#8221;, observ\u00f3, en entrevista con el autor, el actual canciller Celso Amorim. La pol\u00edtica direccionada a \u00c1frica, sin embargo, gan\u00f3 foros m\u00e1s pragm\u00e1ticos. &#8220;Pese a que los v\u00ednculos \u00e9tnico-culturales fueron presentados como una particularidad en nuestras relaciones, es la convergencia de intereses en el plano de la agenda global lo que se constituye como legitimante de la pol\u00edtica sobre \u00c1frica. Cuanto m\u00e1s coordinaci\u00f3n haya con el continente, mayores posibilidades tendremos de ser escuchados en la esfera internacional, para llamar la atenci\u00f3n hacia ciertos intereses brasile\u00f1os y africanos&#8221;, explica Ribeiro. La din\u00e1mica comercial tambi\u00e9n es un peso considerable en la relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8220;Es importante transformar los lazos de amistad en progreso econ\u00f3mico y social&#8221;, advierte Amorim. De all\u00ed, la reapertura de oficinas diplom\u00e1ticas cerradas y las muchas visitas realizadas por el presidente Lula a \u00c1frica junto con empresarios. &#8220;Aun as\u00ed, existen problemas de comunicaci\u00f3n graves. Seg\u00fan los diplom\u00e1ticos entrevistados, pesa mucho en la falta de estrechez de las relaciones comerciales la ausencia de participaci\u00f3n activa del empresariado en el dise\u00f1o de la acci\u00f3n diplom\u00e1tica, lo cual expresar\u00eda el bajo perfil emprendedor del sector privado nacional. Ahora los empresarios se quejan de la actuaci\u00f3n de los diplom\u00e1ticos en la regi\u00f3n&#8221;. Para el sector inversor privado, no alcanza con abrir puestos diplom\u00e1ticos, sin brindar condiciones de trabajo para los diplom\u00e1ticos, tal como se considera necesario al repensar la &#8220;capacitaci\u00f3n adecuada&#8221; de los cuadros diplom\u00e1ticos brasile\u00f1os.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/08\/brasilafrica3-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-242209\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/08\/brasilafrica3-2-300x206.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"206\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Valter Campanato\/ABr<\/span><\/a>&#8220;Lo que se percibe es que la estrategia externa en t\u00e9rminos comerciales permanece restringida a peque\u00f1os grupos decisivos y autosuficientes del gobierno que, por poseer informaci\u00f3n, saben y deciden&#8221;, sostiene Ribeiro. &#8220;Es evidente la marginalizaci\u00f3n del sector privado. En la falta de un canal de comunicaci\u00f3n concreto entre los dos grupos, para fomentar la cooperaci\u00f3n entre el gobierno y el sector privado, se nota la permanencia de un comportamiento diplom\u00e1tico basado en la consulta ad-hoc con los sectores interesados&#8221;. Para el autor, &#8220;es necesario repensar el proceso de formulaci\u00f3n de la actual pol\u00edtica brasile\u00f1a para \u00c1frica, pues no es posible sostener la premisa de que \u00e9sa es una dimensi\u00f3n estrictamente estatal&#8221;.<\/p>\n<p>Existen, no obstante, buenas nuevas para el campo cient\u00edfico, tales como el reciente ingreso de la Empresa Brasile\u00f1a de Investigaci\u00f3n Agropecuaria (Embrapa) en el continente, actuando en \u00c1frica con desarrollos de proyectos de explotaci\u00f3n sostenible de recursos naturales, sistemas productivos y protecci\u00f3n sanitaria de plantas y animales, con derecho a un camino inverso en el futuro, ya que el continente tiene mucho que ense\u00f1arle a Brasil sobre tecnolog\u00eda minera, entre otras cosas. &#8220;Es necesario que la nueva pol\u00edtica africana de Brasil no represente s\u00f3lo un acto de ret\u00f3rica, sino que deber\u00e1 servir al conjunto de la sociedad de todos los pa\u00edses incluidos, en una articulaci\u00f3n en pro del acceso de nuestros productos a los cerrados mercados del Norte&#8221;, advierte Saraiva. La verdadera &#8220;madre&#8221; \u00c1frica no es una madre soltera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los especialistas defienden las relaciones entre Brasil y \u00c1frica","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[292],"coauthors":[684],"class_list":["post-83797","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-diplomacia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83797","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83797"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83797\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83797"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83797"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83797"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83797"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}