{"id":84135,"date":"2008-09-01T00:00:00","date_gmt":"2008-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/09\/01\/los-rostros-del-tiempo-2\/"},"modified":"2017-06-14T18:02:57","modified_gmt":"2017-06-14T21:02:57","slug":"los-rostros-del-tiempo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-rostros-del-tiempo-2\/","title":{"rendered":"Los rostros del tiempo"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-96827\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/09\/art3628img12.jpg\" alt=\"\" width=\"299\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/09\/art3628img12.jpg 299w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/09\/art3628img12-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/09\/art3628img12-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 299px) 100vw, 299px\" \/>Maria Neira corre contra el tiempo. Al frente del equipo de salud p\u00fablica y medio ambiente de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) en Ginebra, ella deber\u00e1 concluir a comienzos del pr\u00f3ximo a\u00f1o el plan de acci\u00f3n solicitado por 193 miembros de Salud para prevenir y contrarrestar los desastres naturales que se tornar\u00e1n m\u00e1s intensos y frecuentes a causa de los cambios clim\u00e1ticos. En junio, frente a representantes de 37 pa\u00edses, Alexander Bedritsky present\u00f3 las propuestas de la Organizaci\u00f3n Meteorol\u00f3gica Mundial (OMM), que \u00e9l preside, para tornar a las previsiones del tiempo m\u00e1s precisas, r\u00e1pidas y \u00fatiles, en un intento por evitar las tragedias sociales causadas por los cada vez m\u00e1s probables e inminentes episodios clim\u00e1ticos extremos, tales como sequ\u00edas, inundaciones y desertificaciones. Poco tiempo antes, el ex secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, como presidente del Foro Humanitario Global, hab\u00eda reunido alrededor de 300 l\u00edderes de instituciones financieras, gobiernos y organizaciones internacionales, ante quienes present\u00f3 la Alianza Global para la Justicia Clim\u00e1tica, un plan para proteger especialmente a los pa\u00edses m\u00e1s pobres, que tambi\u00e9n son los m\u00e1s vulnerables a los impactos ocasionados por los cambios clim\u00e1ticos.<\/p>\n<p>La prioridad de \u00e9sas y otras instituciones es ahora lo que llaman &#8220;cara humana&#8221; de los cambios clim\u00e1ticos, cuya expresi\u00f3n se revela en la perspectiva de que huracanes, sequ\u00edas y tempestades rompan las estructuras sociales y econ\u00f3micas de ciudades o de pa\u00edses, agraven el hambre y la violencia en el mundo, ampl\u00eden las epidemias de enfermedades infecciosas tales como la malaria y el dengue, aumenten la marginaci\u00f3n social y motiven migraciones de millones de personas. &#8220;Los cambios clim\u00e1ticos representan un riesgo adicional para 600 millones de personas en estado de subnutrici\u00f3n cr\u00f3nica, pueden aumentar en 400 millones los casos de malaria y forzar el desarraigo de 332 millones de personas que residen en \u00e1reas costeras&#8221;, coment\u00f3 Cecilia Ugaz, directora del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (UNDP) y coordinadora del informe sobre el desarrollo humano emitido a fines del a\u00f1o pasado, que detalla la vulnerabilidad de las poblaciones humanas frente a las transformaciones del clima. La ola de calor que mat\u00f3 a 70 mil personas en Europa durante 2003, el Catarina, el primer hurac\u00e1n registrado en el Atl\u00e1ntico Sur, que en 2004 apareci\u00f3 por sorpresa en el Sur de Brasil, y el Katrina, que destruy\u00f3 la ciudad de Nueva Orleans y caus\u00f3 casi 2 mil muertos en 2005, hayan sido o no originados por mutaciones del tiempo, ahora representan ejemplos de los que puede suceder con mayor asiduidad en el futuro. Revelan tambi\u00e9n lo que hay que hacer \u2014\u00a0o lo que debiera haberse hecho- para evitar y tomar recaudos ante los estragos ocasionados por los desastres naturales.<\/p>\n<p>&#8220;Necesitamos aprender con los desastres&#8221;, sugiere Maryam Golnaraghi, jefe de la divisi\u00f3n para la reducci\u00f3n de riesgos por desastres de la OMM. &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 los habitantes de Nueva Orleans no se hallaban preparados? Podr\u00edamos haber tenido una buena previsi\u00f3n clim\u00e1tica, la informaci\u00f3n debiera haber llegado a la comunidad y el \u00e1rea debiera haber contado con inversi\u00f3n en infraestructura&#8221;. Ahora todos los pa\u00edses son vulnerables, en mayor o menor escala. &#8220;Nueva Orleans sufri\u00f3 los mismos problemas que Bangladesh&#8221;, observa Suren Erkman, profesor de la Universidad de Lausana, en Suiza. Rodeado de monta\u00f1as al norte y por el mar al sur, Bangladesh ha sido agobiado por las largas crecientes de los r\u00edos que separan el pa\u00eds de 150 millones de habitantes, anegan hogares, cubren ciudades y destruyen cultivos.<\/p>\n<p>&#8220;Tenemos que adaptarnos desde ya a los cambios del clima a corto plazo, que pueden acarrear un impacto social muy grande e irnos preparando para las variaciones de largo plazo&#8221;, plantea Antonio Divino Moura, director del Instituto Nacional de Meteorolog\u00eda (Inmet) y tercer vicepresidente de la OMMM. &#8220;La sequ\u00eda de la Amazonia en 2005 fue prevista, pero nadie tom\u00f3 ninguna actitud. Los r\u00edos se secaron y falt\u00f3 alimento para la poblaci\u00f3n. Debemos ser creativos y utilizar las informaciones para tomar decisiones&#8221;. Como ejemplo de acci\u00f3n ante las variaciones del clima, Moura cita el trabajo de meteor\u00f3logos, antrop\u00f3logos y soci\u00f3logos que conversan con agricultores y, en conjunto, encontraron formas de reducir los efectos de la sequ\u00eda en el estado de Cear\u00e1. Como resultado, desde 1992 el gobierno estadual acelera la construcci\u00f3n civil, promoviendo obras que emplean a trabajadores desempleados de la agricultura, de la cual depende casi la mitad de la poblaci\u00f3n, frente a la inminencia de una intensa sequ\u00eda.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/09\/genebra_9415-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-240133\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/09\/genebra_9415-2-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Samuel Rodr\u00edguez<\/span><\/a>Celebrados en los \u00faltimos a\u00f1os, los modelos matem\u00e1ticos que indican las tendencias clim\u00e1ticas en los pr\u00f3ximos a\u00f1os siguen siendo importantes, pero las preocupaciones se ampliaron. Actualmente, la expresi\u00f3n cambios clim\u00e1ticos no inspira solamente escenas conmovedoras de osos polares aislados sobre pedazos de hielo. Motiva tambi\u00e9n planes urgentes, que consideran los l\u00edmites y las necesidades de cada ciudad o regi\u00f3n y atribuyen roles claros a las instituciones y a las personas. Seg\u00fan Maryam, la prevenci\u00f3n y la detecci\u00f3n de desastres naturales \u2014 y luego la respuesta y la recuperaci\u00f3n- exigen de una articulaci\u00f3n institucional, entre el gobierno nacional y el local, y la acci\u00f3n coordinada de los servicios de meteorolog\u00eda, hidrolog\u00eda, geolog\u00eda, marina y salud, adem\u00e1s de la concientizaci\u00f3n, participaci\u00f3n y cooperaci\u00f3n de la sociedad civil, basada en una planificaci\u00f3n y una legislaci\u00f3n que funcione antes, durante y despu\u00e9s de las tragedias.<\/p>\n<p>Walter Fust,\u00a0 director general del Foro Humanitario Global, una organizaci\u00f3n no gubernamental en funcionamiento desde hace un a\u00f1o, sabe que no ser\u00e1 f\u00e1cil ayudar a los pa\u00edses pobres, que posiblemente ser\u00e1n los m\u00e1s afectados, para prevenirse contra las inclemencias. Seg\u00fan \u00e9l, los constructores de pol\u00edticas p\u00fablicas no se sienten responsables por las tragedias econ\u00f3micas y sociales, tales como la p\u00e9rdida de hogares y empleos, que afectan a los sobrevivientes de los desastres naturales. No faltan argumentos para convencer a los pol\u00edticos acerca de la necesidad de realizar acciones concretas. Algunos pa\u00edses, como en el caso de Rusia, pueden beneficiarse con nuevas \u00e1reas para la agricultura, pero los efectos negativos tienden a predominar. &#8220;La producci\u00f3n agr\u00edcola caer\u00e1, incluso con un peque\u00f1o aumento de uno o dos grados en la temperatura promedio anual&#8221;, afirma Mannava Sivakumar, jefe de la divisi\u00f3n de meteorolog\u00eda agr\u00edcola de la OMM. Con variaciones mayores, de hasta 5 \u00ba Celsius (C), la producci\u00f3n de arroz y de trigo podr\u00eda reducirse a la mitad en India.<\/p>\n<p>&#8220;Lo que falta es organizaci\u00f3n social para lidiar con esos problemas&#8221;, dice Wolfgang Grabs, jefe de la divisi\u00f3n de recursos h\u00eddricos de la OMM. La noci\u00f3n del peligro puede escapar no s\u00f3lo entre los formuladores de pol\u00edticas p\u00fablicas sino tambi\u00e9n entre los agricultores de pa\u00edses pobres tales como India, Nepal y Bangladesh, que no quieren abandonar las tierras que cultivan, incluso cuando quedan inundadas. Al no poseer la propiedad legalmente, temen perder las tierras a manos de otros en caso de evacuarlas, y prefieren creer que las previsiones meteorol\u00f3gicas pueden ser err\u00f3neas. El Banco mundial enfatiza la necesidad de tomar medidas locales y de cooperaci\u00f3n internacional entre instituciones p\u00fablicas, privadas y grupos de la sociedad civil en un documento que se expuso para la consulta p\u00fablica y deber\u00e1 votar este mes, con propuestas de mecanismos innovadores para poner en pr\u00e1ctica acciones de adaptaci\u00f3n ante los cambios clim\u00e1ticos. &#8220;Evitar lo peor&#8221;, dice Cecilia Ugaz, &#8220;implica modelos de estado y de desarrollo social y econ\u00f3mico m\u00e1s descentralizados, con participaci\u00f3n de la sociedad civil&#8221;.<\/p>\n<p>En Ginebra no se notan se\u00f1ales de la crueldad del tiempo, a no ser un verano que comenz\u00f3 de modo intenso y repentino y algunos d\u00edas despu\u00e9s la temperatura alcanzar\u00eda los 37\u00ba C. Igualmente los habitantes se movilizaron \u2014 y no solamente para nadar o navegar en el vasto lago de agua fr\u00eda que ba\u00f1a los Alpes. &#8220;Todos pueden participar&#8221;, dice Alexandre Epalle, coordinador del servicio para el desarrollo sostenible de la ciudad. La gu\u00eda de vida sostenible que \u00e9l ayud\u00f3 a crear motiv\u00f3 a los 180 mil residentes a cambiar los h\u00e1bitos y preferir los alimentos producidos localmente, a comer menos carne y a controlar el modo en que se produce lo que consumen. Orientados mediante folletos, libretos y manuales, tambi\u00e9n prestan bastante atenci\u00f3n al reciclaje: del total de 600 mil toneladas de desechos producidos anualmente por la ciudad, 350 mil (63%) son recicladas (en Brasil, apenas un 12%) y 160 mil son incineradas y ayudan a producir energ\u00eda. &#8220;Todo el mundo usa papel reciclado, incluso el presidente de la Rep\u00fablica&#8221;, comenta Martial Honsberger, responsable de gesti\u00f3n y reciclaje de desechos de una de las centrales de reciclaje, que funciona los fines de semana hasta las 21 horas y atiende a 25 mil personas. Suiza obtuvo el primer lugar en el \u00cdndice de de Desempe\u00f1o Ambiental (EPI) de las universidades de Yale y Columbia, de Estados Unidos; entre 149 pa\u00edses, Brasil obtuvo el 35\u00ba lugar, beneficiado por ser pionero en la producci\u00f3n de energ\u00eda limpia, principalmente el alcohol combustible (etanol), aunque perjudicado por la poluci\u00f3n de las industrias y por los altos \u00edndices de destrucci\u00f3n de las selvas nativas.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/09\/genebra_8755-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-240132\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/09\/genebra_8755-2-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Samuel Rodr\u00edguez<\/span><\/a>Para Maria Neira, de la OMS, viajar m\u00e1s en \u00f3mnibus o en tren y menos en autom\u00f3viles, otra recomendaci\u00f3n adoptada por los habitantes de Ginebra, no ayuda solamente a posponer la furia clim\u00e1tica, debido a que el transporte es responsable por un 25% del consumo energ\u00e9tico y de las emisiones de gases que contribuyen para el calentamiento global, una de las causas de los cambios clim\u00e1ticos. Es tambi\u00e9n una forma de beneficiar la salud, combatiendo la obesidad y el sedentarismo y, con menos veh\u00edculos en las calles y menor poluci\u00f3n en el aire, reducir la incidencia del asma y del c\u00e1ncer. &#8220;Si la poblaci\u00f3n se entera de los beneficios para la salud, presionar\u00e1 para mejorar el ambiente urbano&#8221;, dice ella. Las recomendaciones de la OMS, dirigidas principalmente hacia los pa\u00edses pobres incluyen refuerzos en los equipos e infraestructura de salud para detener las epidemias que se intensificar\u00e1n. &#8220;Tenemos que movilizarnos para hacer lo que en cualquier caso habr\u00eda que haber hecho para evitar el empeoramiento de situaciones que ya no son demasiado buenas&#8221;.<\/p>\n<p>Michel Jarraud, secretario general de la Organizaci\u00f3n Meteorol\u00f3gica Mundial, enfatiza: &#8220;Debemos reducir los impactos y al mismo tiempo adaptarnos a los cambios clim\u00e1ticos&#8221;. La recomendaci\u00f3n tal vez sea mejor recibida e implementada entre los suizos que entre los habitantes de pa\u00edses pobres, tal como es el caso de Benin, en la costa oeste de \u00c1frica. Siendo un antiguo puerto de donde partieron 2 millones de negros para vivir como esclavos en Brasil, Benin ocupa la 163\u00ba posici\u00f3n entre los 177 pa\u00edses del \u00cdndice de Desarrollo Humano 2007-2008 de las Naciones Unidas: es uno de los 40 pa\u00edses m\u00e1s pobres del mundo. Juliette Koudenoukpo, ministra de Medio Ambiente, reconoce que el gobierno se encuentra atrasado en un plan que podr\u00eda reducir la vulnerabilidad del pa\u00eds ante los impactos de los cambios clim\u00e1ticos, ya que la mayor\u00eda de sus 9 millones de habitantes vive de la agricultura de subsistencia en las planicies costeras, expuestas a la erosi\u00f3n y a la elevaci\u00f3n del nivel del mar. La mayor\u00eda de los agricultores ya ha notado que el comportamiento del clima durante las estaciones del a\u00f1o se modific\u00f3 y que las lluvias disminuyeron: donde anteriormente se recog\u00edan dos cosechas de ma\u00edz, ahora con suerte cosechan una. Actualmente muchos prefieren plantar pi\u00f1\u00f3n manso (Jatropha curcas), que tambi\u00e9n se cosecha dos veces al a\u00f1o y sirve para producir biodiesel que abastece a los hogares. Las mujeres plantan \u00e1rboles para mitigar las transformaciones clim\u00e1ticas, pero eligieron una especie poco estimada entre los ec\u00f3logos por absorber demasiada agua: el eucalipto.<\/p>\n<p>Cotonu, ciudad portuaria y centro financiero del pa\u00eds, con 800 mil habitantes, es una de las ciudades m\u00e1s contaminadas del mundo, envuelto en un clima caluroso y h\u00famedo y por el humo de escapes de miles de moto taxis en permanente movimiento (no hay autobuses). Los motociclistas utilizan camisas amarillas, ni se les ocurre usar casco, indispensables tambi\u00e9n para los pasajeros, y compran gasolina de baja calidad contrabandeada de la vecina Nigeria, que se vende en bidones en mesas improvisadas en las calles. &#8220;Conducir un moto taxi es s\u00f3lo un empleo temporal, mientras que no consiga algo mejor&#8221;, comenta Sebastien Djossa, con 32 a\u00f1os, frente a la falta de empleo incluso para quien estudi\u00f3 en la universidad. &#8220;No es un trabajo vergonzoso y es mejor que pasar hambre&#8221;. Uno de los pocos que habla ingl\u00e9s en un pa\u00eds de lengua francesa, Djosa cuenta que cada noche siente dolores en los huesos y reza para no sufrir accidentes al d\u00eda siguiente.<\/p>\n<p>Hamsay Fatay, de 52 a\u00f1os, revende motos chinas que adquiere a un distribuidor en Nigeria y a\u00fan no estaba enterado que el presidente de Benin hab\u00eda conseguido un empr\u00e9stito del Fondo Monetario Internacional (FMI) para subsidiar la agricultura y contener el alza del precio de los alimentos. &#8220;Espero que ese dinero sea utilizado tambi\u00e9n para la educaci\u00f3n de los adultos, as\u00ed yo podr\u00eda volver a la escuela para aprender ingl\u00e9s&#8221;, coment\u00f3. Su sue\u00f1o era obtener una visa y tambi\u00e9n un mejor empleo en otro pa\u00eds. &#8220;Aqu\u00ed no hay futuro para m\u00ed&#8221;.<\/p>\n<p><em>*Colaboraron Lina Sagaral Reyes, Naftali K. Mungai y Samuel Rodr\u00edguez (fotos), de Cotonu, Benin. Los autores de este art\u00edculo viajaron como invitados al evento Media21 Global Journalism Network.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Buscan evitar que los desastres naturales empeoren la vida de millones","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[286,294,269,329],"coauthors":[5968],"class_list":["post-84135","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-clima-es","tag-economia-es","tag-ambiente-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84135","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84135"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84135\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84135"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84135"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84135"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=84135"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}