{"id":84137,"date":"2008-09-01T00:00:00","date_gmt":"2008-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/09\/01\/la-evolucion-de-una-idea-2\/"},"modified":"2017-07-10T14:56:53","modified_gmt":"2017-07-10T17:56:53","slug":"la-evolucion-de-una-idea-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-evolucion-de-una-idea-2\/","title":{"rendered":"La evoluci\u00f3n de una idea"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2008\/09\/01\/la-evolucion-de-una-idea-2\/art3630img1-3\/\" rel=\"attachment wp-att-88664\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-88664\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/09\/art3630img12.jpg\" alt=\"\" width=\"299\" height=\"53\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/09\/art3630img12.jpg 299w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/09\/art3630img12-120x21.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/09\/art3630img12-250x44.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 299px) 100vw, 299px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">BRAZ<\/span><\/a>Mediante una amplia cooperaci\u00f3n entre el gobierno federal y cinco fundaciones estaduales de apoyo a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica (FAP&#8217;s) se destinar\u00e1n durante los pr\u00f3ximos tres a\u00f1os, 475 millones de reales para la creaci\u00f3n de los Institutos Nacionales de Ciencia y Tecnolog\u00eda, redes tem\u00e1ticas de excelencia a las que incumbe procurar el avance del conocimiento en \u00e1reas consideradas vitales para el desarrollo del pa\u00eds o en temas de avanzada, en los cuales la investigaci\u00f3n nacional exhibe un alto desempe\u00f1o. Del total de esos recursos, que constituyen el mayor monto jam\u00e1s concedido para un concurso p\u00fablico de apoyo a la investigaci\u00f3n en el pa\u00eds, la mitad ser\u00e1 vinculada con 19 \u00e1reas definidas como estrat\u00e9gicas en el Plan de Acci\u00f3n de la Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n del gobierno federal, tales como biotecnolog\u00eda, nanotecnolog\u00eda, biocombustibles, agronegocios, Amazonia, programa espacial y cambios clim\u00e1ticos. La otra mitad apoyar\u00e1 las mejores propuestas presentadas por investigadores de cualquier especialidad. El n\u00famero exacto de institutos depender\u00e1 de la calidad de las propuestas presentadas y de la decisi\u00f3n del comit\u00e9 cient\u00edfico encargado de seleccionarlas, aunque la perspectiva es que se contemplen hasta 65 proyectos.<\/p>\n<p>Los Institutos Nacionales de Ciencia y Tecnolog\u00eda sustituir\u00e1n a los Institutos del Milenio, un ambicioso programa lanzado en 2001, en las postrimer\u00edas del gobierno de Fernando Henrique Cardoso. El modelo se inspiraba en programas similares lanzados en Chile, China e India, que buscaban, por un lado, articular grupos de investigaci\u00f3n potenciando la base de laboratorios ya instalados y, por otra parte, producir el conocimiento que contribuyese a un aumento de la competitividad de la econom\u00eda brasile\u00f1a o para la soluci\u00f3n de grandes problemas nacionales. El Banco Mundial fue decisivo para el lanzamiento al otorgar un cr\u00e9dito de 90 millones de reales a Brasil para establecer sus proyectos. Los proyectos contemplados fueron sometidos a evaluaci\u00f3n en 2003, ya durante el gobierno de Lula, quien recomend\u00f3 la continuidad del programa. En 2004 fue lanzado un nuevo concurso de propuestas.<\/p>\n<p>En un indicador que revela la medida del desempe\u00f1o de los contemplados en el primer concurso, diez de los 17 Institutos del Milenio aprobados en 2001 fueron renovados en 2004, relacionados con temas tales como la investigaci\u00f3n b\u00e1sica en nanociencia, el desarrollo de vacunas y test de diagn\u00f3stico de la tuberculosis. Se distribuyeron 90 millones de reales en cada una de las dos ediciones, pero el dinero no fue suficiente en el concurso de 2004, cuando se contemplaron 34 propuestas, el doble del total del concurso anterior. &#8220;Los actuales Institutos del Milenio a\u00fan funcionar\u00e1n hasta fines de a\u00f1o y pasar\u00e1n por una evaluaci\u00f3n, pero la sensaci\u00f3n que tenemos es que, con la fragmentaci\u00f3n de los recursos, el impacto fue menor que el de la primera edici\u00f3n&#8221;, dice Marco Antonio Zago, presidente del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq).<\/p>\n<p>El aprendizaje con los errores y aciertos de los Institutos del Milenio ayud\u00f3 al CNPq, responsable de los programas, a modelar el pliego de los Institutos Nacionales de Ciencia y Tecnolog\u00eda. La idea original se mantiene: se busca traspasar la frontera del conocimiento en \u00e1reas vitales y estimular la conformaci\u00f3n de redes de investigadores, liderados por un coordinador con reconocida competencia en la materia. No obstante, se produjeron cambios en las exigencias y en la operatividad del programa. La principal de ellas tiene que ver con la ampliaci\u00f3n de los recursos proporcionados y con la articulaci\u00f3n con los estados. El MCT destinar\u00e1 270 millones de reales, tres veces m\u00e1s que lo dispuesto para los Institutos del Milenio. Cada proyecto podr\u00e1 contar con una suma de 3 a 9 millones de reales durante un per\u00edodo de tres a\u00f1os, comparados con los 500 mil a 2 millones de las versiones anteriores.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/09\/vinheta-1-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-240135 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/09\/vinheta-1-2-300x295.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"295\" \/><span class=\"media-credits-inline\">braz<\/span><\/a>La inversi\u00f3n ser\u00e1 responsabilidad del CNPq, que proveer\u00e1 110 millones de reales, y de la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep), con 160 millones de reales provistos por el Fondo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (FNDCT). Adem\u00e1s del esfuerzo del ministerio, otros 175 millones de reales provendr\u00e1n de cinco fundaciones estaduales de apoyo a la investigaci\u00f3n, aplicables en proyectos contemplados en sus estados, siendo 75 millones de la FAPESP, 30 millones de la Fapemig (Minas Gerais), 30 millones de la Faperj (R\u00edo de Janeiro), 30 millones de la Fapespa (Par\u00e1) y 10 millones de la Fapeam (Amazonas). La Coordinaci\u00f3n de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes), vinculada al Ministerio de Educaci\u00f3n, colaborar\u00e1 con m\u00e1s de 30 millones, en forma de becas en diferentes modalidades. &#8220;Los Institutos del Milenio consiguieron excelentes resultados, pero cuentan con recursos muy limitados. Los Institutos Nacionales los sustituir\u00e1n con mayor sostenibilidad&#8221;, afirm\u00f3 el ministro de Ciencia y Tecnolog\u00eda, S\u00e9rgio Rezende, al anunciar el programa en julio.<\/p>\n<p>Marco Antonio Zago destaca otras modificaciones, tales como la prohibici\u00f3n de que un mismo investigador se halle vinculado con m\u00e1s de una red. &#8220;Un cient\u00edfico puede asimismo colaborar con m\u00e1s de un instituto, pero s\u00f3lo podr\u00e1 estar vinculado con uno de ellos. Eso impedir\u00e1 que as\u00ed se conformen redes con la participaci\u00f3n de un n\u00famero exagerado de investigadores, en las cuales muchos ostentan un rol apenas honorario&#8221;, dice. La distribuci\u00f3n de responsabilidad y de recursos entre los asociados estar\u00e1 definida claramente, seg\u00fan Zago. Cada laboratorio asociado deber\u00e1 contar con un investigador responsable. &#8220;La idea es que las instituciones participen en las redes porque la financiaci\u00f3n ser\u00e1 provechosa para ellas. Por eso se necesita que quede claro cu\u00e1l es la meta de los participantes y de cu\u00e1nto dinero cada uno dispondr\u00e1 para que despu\u00e9s podamos lograr beneficios&#8221;, dice Zago.<\/p>\n<p>En los Institutos del Milenio, sostiene, era posible contemplar proyectos que no promoviesen intensa articulaci\u00f3n entre los investigadores. &#8220;Ahora se valoriza m\u00e1s la necesidad de construir redes&#8221;, dice. La inclusi\u00f3n entre los laboratorios asociados de grupos de investigaci\u00f3n localizados en nuevos campus universitarios o en regiones con baja densidad de doctores se considera ventajosa para el proceso selectivo. Para garantizar el car\u00e1cter nacional de los institutos, los recursos ser\u00e1n distribuidos de manera de aprovechar la masa cr\u00edtica concentrada en las regiones sudeste y sur sin perjudicar a los dem\u00e1s estados. La distribuci\u00f3n de recursos determina que el sudeste se quede con 50% de la torta, el sur, con el 15%, y los estados del norte, nordeste, centro-oeste, adem\u00e1s del estado del Esp\u00edrito Santo, con el 35% del presupuesto. Tal disposici\u00f3n ha sido criticada por violar el principio del m\u00e9rito cient\u00edfico, dado que los tres mayores estados de la regi\u00f3n sudeste (S\u00e3o Paulo, R\u00edo de Janeiro y Minas Gerais) son responsables del 80% de la producci\u00f3n cient\u00edfica nacional, medida en art\u00edculos publicados en revistas catalogadas internacionalmente.<br \/>\nLa articulaci\u00f3n con las fundaciones estaduales de apoyo a la investigaci\u00f3n, dice Zago, ser\u00e1 importante no s\u00f3lo para ampliar el volumen de recursos, sino tambi\u00e9n para sumar al programa la experiencia que las FAP&#8217;s disponen en cuanto a la selecci\u00f3n y evaluaci\u00f3n de propuestas.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/09\/vinheta-2-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-240136\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/09\/vinheta-2-2-857x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"358\" \/><span class=\"media-credits-inline\">braz<\/span><\/a>Acorde con lo establecido en el pliego lanzado en agosto, los Institutos Nacionales deber\u00e1n encargarse de producir no s\u00f3lo investigaci\u00f3n de avanzada sino tambi\u00e9n de la formaci\u00f3n de recursos humanos y la transferencia del conocimiento hacia el sector productivo y la sociedad. Para los proyectos con aplicaciones tecnol\u00f3gicas o de innovaci\u00f3n, debe atenderse una cuarta misi\u00f3n, que es la transferencia de conocimiento hacia el sector empresarial o para el gobierno. Los centros tambi\u00e9n deber\u00e1n contar con programas de educaci\u00f3n en ciencias y difusi\u00f3n del conocimiento, conducidos por sus investigadores y por los becarios, focalizados en el fortalecimiento de la ense\u00f1anza media y en la educaci\u00f3n cient\u00edfica de la poblaci\u00f3n en general. Zago observa que ese car\u00e1cter m\u00e1s globalizador, cuyos componentes aparec\u00edan en forma tenue en los Institutos del Milenio, se inspir\u00f3 en el \u00e9xito del modelo de los Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepids), creados por la FAPESP en 2000 &#8211; uno de ellos, el Centro de Terapia Celular (CTC), es dirigido por el propio Zago, profesor titular de la Facultad de Medicina de Ribeir\u00e3o Preto de la Universidad de S\u00e3o Paulo. &#8220;Fui muy influenciado por la experiencia de los Cepids, que garantizan grandes resultados y de largo plazo para algunos grupos, concediendo un grado de libertad poco com\u00fan. Somos ocho investigadores principales en el centro y no necesitamos trabajar todo el tiempo elaborando proyectos para garantizar los recursos &#8211; el canal para solicitar y recibir recursos es bastante m\u00e1s simple&#8221;, afirm\u00f3. El trabajo de difusi\u00f3n practicado por los Cepids incluye la oferta de cursos para estudiantes y profesores de ense\u00f1anza media y el est\u00edmulo para la formaci\u00f3n de peque\u00f1as empresas que incorporen los resultados de las investigaciones.<\/p>\n<p>El programa de los Institutos Nacionales de Ciencia y Tecnolog\u00eda tendr\u00e1 cinco a\u00f1os de duraci\u00f3n. Al cabo de los primeros tres a\u00f1os, per\u00edodo cubierto por el actual concurso de propuestas, los institutos ser\u00e1n evaluados y los que funcionaron bien podr\u00e1n obtener recursos para dos a\u00f1os m\u00e1s de operaci\u00f3n. &#8220;Lo ideal ser\u00eda otorgar un patrocinio m\u00e1s largo a los institutos, pero no podemos comprometernos por un per\u00edodo mayor que tres a\u00f1os. Asimismo, otros gestores estar\u00e1n encargados de cuidar de la pol\u00edtica de ciencia y tecnolog\u00eda dentro de tres a\u00f1os&#8221;, afirma Zago.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la evaluaci\u00f3n de Hernan Chaimovich, profesor del Instituto de Qu\u00edmica de la USP que particip\u00f3 del Comit\u00e9 Cient\u00edfico Internacional encargado de seleccionar las propuestas ganadoras de los Institutos del Milenio, los Institutos Nacionales de Ciencia y Tecnolog\u00eda cuentan con potencial para cumplir los ambiciosos objetivos trazados en 2001 y que no se concretaron con el vigor esperado. &#8220;Los Institutos del Milenio integraban un nuevo paradigma para el sistema de financiaci\u00f3n de ciencia y tecnolog\u00eda, basado tambi\u00e9n en la aplicaci\u00f3n de recursos mediante los fondos sectoriales, pero el gobierno cambi\u00f3 y la idea no prosigui\u00f3 su camino original&#8221;, explica. \u00c9l recuerda que el comit\u00e9 cient\u00edfico de la primera edici\u00f3n lleg\u00f3 a ser recibido por el presidente de la Rep\u00fablica, tal era la apuesta del programa. &#8220;En la segunda edici\u00f3n eso no sucedi\u00f3&#8221;. Con todo, Chaimovich eval\u00faa que la importancia y las responsabilidades atribuidas a los Institutos Nacionales superan las metas de los Institutos del Milenio. &#8220;El documento que justifica la creaci\u00f3n de los institutos describe un sistema de ciencia y tecnolog\u00eda in\u00e9dito, sofisticado y con objetivos claros, como no suced\u00eda en 2001. Y el rol de los institutos en ese sistema ocupa la cima de una pir\u00e1mide en cuya base se hallan los grupos de investigaci\u00f3n y los n\u00facleos de excelencia. Si va a funcionar, s\u00f3lo se sabr\u00eda con la &#8216;bola de cristal&#8217;, pero las posibilidades de \u00e9xito son mayores incluso porque aprendimos mucho con la experiencia de los Institutos del Milenio y con los Cepids de la FAPESP&#8221;, dice Chaimovich, quien es coordinador del programa de los Cepids.<\/p>\n<p>Esa expectativa es compartida por grupos de investigaci\u00f3n que estuvieron vinculados con los programas de los Institutos del Milenio. El investigador Marcos Ant\u00f4nio Machado, del centro de Citricultura del Instituto Agron\u00f3mico (IAC), coordin\u00f3 entre 2001 y 2004 el Instituto del milenio de Integraci\u00f3n del Perfeccionamiento Gen\u00e9tico, Genoma Funcional y Comparativo de C\u00edtricos. Para \u00e9l, el lanzamiento de los Institutos Nacionales de Tecnolog\u00eda consolida un modelo esencial para ampliar el impacto de la investigaci\u00f3n realizada en Brasil. &#8220;En nuestro caso, la participaci\u00f3n en el programa permiti\u00f3 un enorme salto de calidad y la apertura de nuevas fuentes de trabajo. Dejamos de ser un grupo que realizaba investigaci\u00f3n aplicada en el \u00e1rea agr\u00edcola para integrarnos en una red que produjo contribuciones en ciencia b\u00e1sica. El gran impacto fue contar, por primera vez, con una producci\u00f3n conocida internacionalmente&#8221;, afirma \u00e9l. La red cont\u00f3 con 48 investigadores de seis instituciones comprometidas con el trabajo de construir un mapa gen\u00e9tico de los frutos c\u00edtricos, identificando los genes resistentes a las enfermedades. El CNPq recibe propuestas de grupos interesados hasta el 18 de septiembre. La selecci\u00f3n finalizar\u00e1 en noviembre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El Gobierno reedita el programa de redes tem\u00e1ticas virtuales","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[295,303],"coauthors":[98],"class_list":["post-84137","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-educacion","tag-financiacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84137","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84137"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84137\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84137"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84137"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84137"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=84137"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}