{"id":84151,"date":"2008-09-01T00:00:00","date_gmt":"2008-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/09\/01\/impresiones-de-alegria-2\/"},"modified":"2016-01-28T12:53:02","modified_gmt":"2016-01-28T14:53:02","slug":"impresiones-de-alegria-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/impresiones-de-alegria-2\/","title":{"rendered":"Impresiones de alegr\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2008\/09\/01\/impresiones-de-alegria-2\/art3642img1-3\/\" rel=\"attachment wp-att-88689\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-88689\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/09\/art3642img12.jpg\" alt=\"\" width=\"210\" height=\"299\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/09\/art3642img12.jpg 210w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/09\/art3642img12-120x171.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 210px) 100vw, 210px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">IM\u00c1GENES REPRODUCCI\u00d3N<\/span><\/a>El humor es sin lugar a dudas la mayor de las subversiones. La risa siempre ha desconcertado y desafiado a los reg\u00edmenes totalitarios o a las sociedades m\u00e1s conservadoras. A trav\u00e9s de las caricaturas o de los dibujos estampados en la prensa, o en los programas de radio y televisi\u00f3n, mucho se ha dicho y se ha criticado durante los dos \u00faltimos siglos, con m\u00e1s eficiencia incluso que un ce\u00f1udo editorial de peri\u00f3dico o de revista. Mucho menos que en el pasado, el Carnaval todav\u00eda sirve tambi\u00e9n para protestar con sus murgas [<em>blocos<\/em>] que se disfrazan y portan estandartes. Caricaturas carnavalescas: Carnaval y humor en el Rio de Janeiro seg\u00fan la \u00f3ptica de las revistas ilustradas Fon-Fon y Careta (1908-1921), la tesis de Fabiana Lopes da Cunha, vuelve a los albores del siglo XX para rescatar uno de los per\u00edodos m\u00e1s fascinantes y participativos de la prensa de humor y del Carnaval carioca.<\/p>\n<p>Con base en el an\u00e1lisis de ilustraciones y textos elaborados por grandes nombres de la caricatura y de la literatura y de periodistas que quedaron en el anonimato, explica Fabiana, es posible notar la importancia de Momo en la vida de esos hombres de letras y de pinceles, y cu\u00e1n importante fue la contrapartida que los mismos aportaron, no solamente para el p\u00fablico lector. Es posible, a\u00f1ade ella, rescatar y reconstruir a trav\u00e9s de esas publicaciones no s\u00f3lo la historia de la fiesta, sino tambi\u00e9n comprender el contexto del per\u00edodo, los problemas pol\u00edticos, la moda, las innovaciones y los cambios en la vida de la poblaci\u00f3n carioca. &#8220;El Carnaval y el humor eran importantes no solamente para la salud econ\u00f3mica de las empresas period\u00edsticas y editoriales, pues el abordaje y el tema agradaban al p\u00fablico lector, sino tambi\u00e9n y especialmente en la vida de los escritores y artistas que escrib\u00edan con irreverencia y participaban activamente en las murgas. Por lo tanto, ellos mismos eran tambi\u00e9n art\u00edfices de esa historia.&#8221;<\/p>\n<p>Un ejemplo de la utilizaci\u00f3n de la fiesta como negocio por parte de la prensa era el Jornal do Brasil, que contaba con un talentoso elenco de ilustradores como Juli\u00e3o Machado, Raul Pederneiras y Amaro Amaral. El diario, dice la investigadora, se vali\u00f3 de la popularizaci\u00f3n y el consumo de caricaturas, siendo as\u00ed el responsable de la divulgaci\u00f3n de un determinado tipo de Carnaval entre la poblaci\u00f3n de nivel social m\u00e1s bajo. &#8220;Los tirajes en los d\u00edas de fiesta aumentaban extraordinariamente&#8221;. La cobertura era completa y entusiasta. Los reporteros y redactores, comenta Fabiana, se esmeraban al m\u00e1ximo para obtener informaciones. Hac\u00edan la ronda entre las murgas, publicaban los nombres de sus directores y de los <em>carnavalescos<\/em> [core\u00f3grafos] que los frecuentaban, estampaban en sus p\u00e1ginas los grabados de los estandartes de esas agrupaciones e incluso promov\u00edan concursos para premiar esas manifestaciones carnavalescas m\u00e1s populares.<\/p>\n<p>Profesora asistente doctora de la Unesp-Ourinhos, Fabiana defendi\u00f3 su maestr\u00eda y su doctorado en la l\u00ednea de historia social en la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas (FFLCH), de la USP. Con su meticulosa y reveladora investigaci\u00f3n, ella saca a relucir los nombres de literatos, periodistas, caricaturistas y algunos m\u00fasicos como Olavo Bilac, Artur Azevedo, Calixto Cordeiro, J. Carlos, Raul y Mario Pederneiras, Martins Fontes, Em\u00edlio de Menezes, Jos\u00e9 do Patroc\u00ednio Filho, Olegario Mariano, Jo\u00e3o do Rio, Coelho Neto, Bastos Tigre, Lima Barreto, Luiz Edmundo, Luiz Peixoto, Eduardo das Neves y Xisto Bahia, entre otros colaboradores de Fon-Fon y Careta. Otro punto que la autora considera curioso fue el hecho de que, pese a haber le\u00eddo en un libro reciente que se afirmaba que Bilac ten\u00eda aversi\u00f3n al Carnaval, ella arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que el periodista y poeta, al menos durante un determinado per\u00edodo de su vida, fue un foli\u00f3n activo y un escritor asiduo de cr\u00f3nicas relacionadas a la agitaci\u00f3n momesca.<\/p>\n<p>Pese a que ambas revistas fueron en parte responsables de la propagaci\u00f3n e inserci\u00f3n de nuevas formas de vivir y de &#8220;ver&#8221; el Carnaval carioca y el de todo pa\u00eds, estimuladas por la importaci\u00f3n de &#8220;extranjerismos&#8221; y por los modismos provenientes de pa\u00edses como Francia o Italia, principalmente durante la belle \u00e9poque, Fabiana percibi\u00f3 que la realidad, muchas veces traducida en la irreverencia de la propia fol\u00eda, o mediante textos y caricaturas impresas en las revistas, se transformaba en comedia. &#8220;El Carnaval y el humor difundidos a trav\u00e9s de sus <em>carros de cr\u00edtica<\/em>\u00a0[peque\u00f1as obras c\u00f3micas ambulantes que circulaban por los puntos principales de la ciudad criticando los problemas que se viv\u00edan en ella] o en los disfraces de enmascarados sueltos que insist\u00edan en jugar por las calles de la ciudad, traducen una identidad con la naci\u00f3n y con su cotidiano y pol\u00edtica muy peculiares, y que son muchas veces traducidas a trav\u00e9s del sarcasmo y de la irreverencia de cr\u00edticas hechas en momentos de fiesta&#8221;, sostiene la investigadora.<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00e9sta demostr\u00f3 de qu\u00e9 manera las caricaturistas y los articulistas terminaban por expresar en las revistas ilustradas no solamente sus opiniones, sino tambi\u00e9n aquello que ya era un consenso por las calles de la ciudad y, habida cuenta de ello, se convert\u00eda en motivo para la confecci\u00f3n de trajes y m\u00e1scaras sobre el tema. Tales s\u00e1tiras estaban por lo tanto asociadas a una forma carnavalesca de representar estos temas que formaban parte del cotidiano de la poblaci\u00f3n o de parte de la intelligentsia, que contribu\u00eda con textos humor\u00edsticos para ambas publicaciones. &#8220;De esta forma, nos parece que este tipo de humor se manifestaba principalmente en momentos de esparcimiento y diversi\u00f3n y en tiempos de fiesta. Tal vez porque en ellos la cr\u00edtica hecha de forma irreverente fuese m\u00e1s digerible, momentos en los cuales ciertas posturas eran ablandadas y la risa flu\u00eda m\u00e1s f\u00e1cilmente.&#8221;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-93490\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/09\/art3642img22.jpg\" alt=\"\" width=\"262\" height=\"299\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/09\/art3642img22.jpg 262w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/09\/art3642img22-120x137.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/09\/art3642img22-250x285.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 262px) 100vw, 262px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">IMAGENES REPRODUCCI\u00d3N<\/span>En ciertas situaciones, subraya Fabiana, los juegos momescos, aliados a sentimientos de contrariedad y de insatisfacci\u00f3n de parte de la poblaci\u00f3n, terminaban desquites contra el pr\u00f3jimo. En este caso, con adversarios que formaban parte de un grupo carnavalesco rival, cuando se encontraban por las calles. Entonces las groser\u00edas verbales muchas veces se transformaban en agresividad f\u00edsica. Pero, por otra parte, la investigadora sostiene que no quiere con esas observaciones insinuar que la risa y la s\u00e1tira fueran formas t\u00edpicas de los brasile\u00f1os de manifestarse pol\u00edtica y socialmente. &#8220;Con todo, el hecho es que, al menos durante la belle \u00e9poque, la representaci\u00f3n humor\u00edstica fue extremadamente usada e importante para la comunidad y tambi\u00e9n para la elite intelectual a los efectos de expresar sus anhelos de modernidad.&#8221;<\/p>\n<p>En un primer momento, sostiene Fabiana, su tarea fue analizar ambos peri\u00f3dicos hasta el a\u00f1o 1930. De depar\u00f3 con un material muy rico y revelador sobre la vida cotidiana y pol\u00edtica de la capital de Brasil. En especial, en cuanto a la postura que ambas revistas tomaban con relaci\u00f3n a la pol\u00edtica y a ciertas pr\u00e1cticas relacionadas al Carnaval. Otras fuentes documentales importante para ella fueron las propias canciones de la \u00e9poca, que poseen material rico en humor y s\u00e1tira, pese a que la investigadora no se propuso analizarlas en su forma, como lo hizo en su maestr\u00eda. &#8220;Sabemos que muchas de esas composiciones no eran hechas espec\u00edficamente para el Carnaval, pero la s\u00e1tira pol\u00edtica y la de costumbres ten\u00edan gran \u00e9xito por las calles de la ciudad, principalmente en esos d\u00edas de fiesta en los cuales la libertad y los excesos permit\u00edan y estimulaban la cr\u00edtica y la risa.&#8221;<\/p>\n<p>Fabiana utiliz\u00f3 la documentaci\u00f3n impresa para demostrar de qu\u00e9 manera los caricaturistas y articulistas terminaban expresando en las revistas ilustradas tanto sus opiniones como aquello que era un consenso en la ciudad. Habida cuenta de ello, se convert\u00edan en motivos para la confecci\u00f3n de disfraces y m\u00e1scaras sobre el tema. &#8220;Por ende, tales s\u00e1tiras estaban asociadas a una forma carnavalesca de representar esos temas que formaban parte del cotidiano de la poblaci\u00f3n o de parte de la intelligentsia que contribu\u00eda para estas ediciones&#8221;. Adem\u00e1s de Fon-Fon y Careta, ella recurri\u00f3 a algunas revistas ilustradas como O Mequetrefe y Revista Ilustrada, y el diario Gazeta de Not\u00edcias, entre otras. &#8220;A trav\u00e9s de una caricatura en la que K.lixto retrata al Bar\u00e3o do Rio Branco como un cocinero que prepara un omelette, cuyo fuego es alimentado por bolsas de dinero, es posible saber que adem\u00e1s de ser muy popular, el ilustre ministro tambi\u00e9n era famoso por sus banquetes y por la gran cantidad de dinero que gastaba en tales recepciones.&#8221;<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de esta caricatura, prosigue Fabiana, asociada a varias otras que abordan su personalidad pol\u00edtica y su famosa pol\u00edtica de diplomacia, junto con textos, m\u00fasicas y obras de teatro que son publicados o propagandeados, se puede comprender la importancia que el Bar\u00e3o do Rio Branco y su pol\u00edtica ten\u00edan para la poblaci\u00f3n carioca. Tales documentos denotan tambi\u00e9n que esas referencias humor\u00edsticas pose\u00edan un mixto de indignaci\u00f3n con los gastos y de admiraci\u00f3n por las sucesivas victorias diplom\u00e1ticas que tuvo el bar\u00f3n en su vida p\u00fablica. &#8220;Es lo que notamos al final del texto: &#8216;Al fre\u00edr los huevos, yo les hago una zancadilla fraternal a los pueblos&#8217;.&#8221;<\/p>\n<p>El estudio de Fabiana identific\u00f3 varios otros ejemplos de im\u00e1genes y textos que revelan las diversas caras con la cuales la sociedad carioca, durante la belle \u00e9poque, ve\u00eda en los festejos de Momo y c\u00f3mo estos eran representados en dos de las principales revistas semanales del per\u00edodo. &#8220;La \u00f3ptica mostrada fue principalmente aqu\u00e9lla elaborada por los literatos y caricaturistas del per\u00edodo, que retrataban tales festejos con una gran dosis de humor y cr\u00edtica&#8221;.\u00a0 La investigadora aborda varios aspectos de esa sociedad que fueron &#8220;carnavalizados&#8221; por los colaboradores de las revistas. Fue posible para ella ver los cambios acaecidos en la ciudad: las reformas, la introducci\u00f3n de los tranv\u00edas el\u00e9ctricos, de los autom\u00f3viles, de los caf\u00e9s y su desplazamiento en frecuencia hacia los salones literarios, el teatro y su popularizaci\u00f3n con la implementaci\u00f3n de las sesiones, la moda, con sus sombreros, sus entrav\u00e9es y jupes-coulottes.<\/p>\n<p>Se identificaron tambi\u00e9n las modificaciones que se dieron en la pol\u00edtica y en el Carnaval. Fabiana estudi\u00f3 tambi\u00e9n de qu\u00e9 manera este \u00faltimo fue utilizado en forma pedag\u00f3gica por parte de los literatos, a trav\u00e9s de los desfiles y de los temas de los <em>carros de cr\u00edtica<\/em> que difund\u00edan sus ideales. &#8220;Con la proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica y la desilusi\u00f3n de gran parte de los literatos frente a ella, los mismos carros que antes se usaban para inculcar una ideolog\u00eda a la poblaci\u00f3n, apuntando a la abolici\u00f3n y al fin de la monarqu\u00eda, ser\u00edan utilizados en un primer momento para elogiar las reformas implementadas con una rapidez y un autoritarismo sin precedentes&#8221;. Sin embargo, sostiene la investigadora, tal sentimiento de euforia durar\u00eda muy poco. Enseguida el humor y la s\u00e1tira pasar\u00edan a volcarse nuevamente hacia las personalidades pol\u00edticas y hacia ciertos modismos que en ese entonces imperaban. Todo dentro del esp\u00edritu y de la irreverencia que hicieron\u00a0 de la fiesta momesca una gran celebraci\u00f3n de las libertades.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El Carnaval carioca consolid\u00f3 el cuestionamiento democr\u00e1tico","protected":false},"author":204,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[273],"coauthors":[519],"class_list":["post-84151","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-artes-plasticas-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84151","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/204"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84151"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84151\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84151"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84151"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84151"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=84151"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}