{"id":84156,"date":"2008-10-01T00:00:00","date_gmt":"2008-10-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/10\/01\/mitin-electronico-2\/"},"modified":"2015-08-24T16:45:17","modified_gmt":"2015-08-24T19:45:17","slug":"mitin-electronico-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/mitin-electronico-2\/","title":{"rendered":"Mitin electr\u00f3nico"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2008\/10\/01\/mitin-electronico-2\/palanque\/\" rel=\"attachment wp-att-87890\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-87890\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/10\/palanque.jpg\" alt=\"\" width=\"231\" height=\"299\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/10\/palanque.jpg 231w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/10\/palanque-120x155.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 231px) 100vw, 231px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">BUENO<\/span><\/a>Interrumpimos nuestra lectura para darles un aviso importante: una encuesta reciente realizada por el instituto Datafolha revela que el 45% de los electores no\u00a0 tiene ning\u00fan inter\u00e9s en ver en televisi\u00f3n el Horario Gratuito de Propaganda Electoral (HGPE) y el 38% de los espectadores afirma que el horario electoral no\u00a0 tendr\u00e1 ninguna importancia a la hora de definir su voto de alcalde. Al mismo tiempo, el programa le costar\u00e1 a las arcas p\u00fablicas alrededor 242 millones de reales, un valor que la Receita Federal [el ente recaudador] dejar\u00e1 de recaudar en raz\u00f3n de la exenci\u00f3n fiscal concedida a las emisoras de radio y televisi\u00f3n para transmitir la propaganda partidaria, que no es pagada ni por los candidatos ni por los partidos pol\u00edticos. Durante los \u00faltimos siete a\u00f1os, la p\u00e9rdida de recaudaci\u00f3n lleg\u00f3 a casi 2,1 mil millones de reales. El HGPE entra en las casas de los electores en el horario central del d\u00eda, a la hora del descanso, a la hora de la familia y, por supuesto, antes de la novela, obligando a los espectadores a esperar 30 minutos rebosantes de promesas de campa\u00f1a y muchos &#8220;v\u00f3tenme&#8221;, antes de ver las m\u00e1s recientes maldades de la malvada Flora. En un pa\u00eds en el cual el 90% de los domicilios (seg\u00fan Media Dados) posee televisi\u00f3n, el medio que es el principal canal de informaci\u00f3n para la gran mayor\u00eda de los brasile\u00f1os, \u00bfesa media hora de interrupci\u00f3n de la recreaci\u00f3n cotidiana con la propaganda pol\u00edtica no ser\u00eda un &#8220;sacrificio&#8221; excesivo e in\u00fatil?<\/p>\n<p>&#8220;El an\u00e1lisis de las encuestas de intenci\u00f3n de voto correlacionado con el horario pol\u00edtico demuestra que los programas poseen un alto grado de efectividad, aunque esto contrar\u00ede el sentido com\u00fan de que los mismos tienen baja audiencia y escaso impacto pol\u00edtico. En efecto, la campa\u00f1a electoral solamente comienza a definirse despu\u00e9s de la llegada del horario&#8221;, afirma Fernando Ant\u00f4nio Azevedo, coordinador del programa de posgrado en ciencia pol\u00edtica de la UFSCar (Universidad Federal de S\u00e3o Carlos) y director de la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Comunicaci\u00f3n Pol\u00edtica. &#8220;En casi todas las capitales de estados brasile\u00f1os tenemos ejemplos de candidatos que estaban ubicados atr\u00e1s en la carrera electoral antes del HGPE y que pasaron a liderar las encuestas o crecieron expresivamente, despu\u00e9s de que su visibilidad aumenta en los medios de comunicaci\u00f3n electr\u00f3nica v\u00eda programas pol\u00edticos y mediante la transmisi\u00f3n de sus piezas publicitarias&#8221;, sostiene. Al fin y al cabo, seg\u00fan el investigador, el candidato entra &#8220;virtualmente&#8221; en la casa de cada elector, y aun cuando \u00e9ste no vea todos los programas o que la propaganda no sea una experiencia placentera como una novela, durante sus 45 d\u00edas de transmisi\u00f3n, sostiene, &#8220;en alg\u00fan momento estar\u00e1 expuesto al horario y las encuestas del Ibope revelan que el HGPE alcanza audiencias de entre el 30% y el 40%, lo que constituye un porcentaje altamente significativo y desmiente el presunto rechazo de los electores&#8221;. Para hacerse una idea, un l\u00edder del horario central, el Jornal Nacional [Noticiero Nacional], festeja al alcanzar un promedio de 37 puntos de audiencia, y una novela de las ocho est\u00e1 yendo muy bien al llegar a los 40 puntos. &#8220;El tiempo de la campa\u00f1a no se mide m\u00e1s en d\u00edas, sino en intensidad de exposici\u00f3n en la medios de comunicaci\u00f3n. El mitin decisivo no es f\u00edsico, sino electr\u00f3nico. En algunos a\u00f1os, ser\u00e1 virtual&#8221;, eval\u00faa el cientista pol\u00edtico S\u00e9rgio Abranches, para quien la campa\u00f1a en televisi\u00f3n es fundamental en la conquista de indecisos (que a comienzos de la carrera electoral pueden significar una oferta del 60% de electores disponibles) y en la consolidaci\u00f3n de las intenciones m\u00e1s firmes de votos.<\/p>\n<p><strong>Tiempo<br \/>\n<\/strong>&#8220;Por encima de todo, el horario pol\u00edtico demarca con nitidez el tiempo de la campa\u00f1a electoral y plantea esta cuesti\u00f3n en la agenda del debate p\u00fablico. Destaca el &#8216;tiempo de la pol\u00edtica&#8217; en la conciencia p\u00fablica&#8221;, analiza el cientista pol\u00edtico Afonso de Albuquerque, de la Universidad Federal Fluminense (UFF). \u00bfPero la visi\u00f3n com\u00fan no suele disociar el entretenimiento televisivo de la reflexi\u00f3n, a\u00fan m\u00e1s de la pol\u00edtica? &#8220;Precisamente, porque Brasil tiene tantos domicilios con televisores es que se hace necesario reconocer la centralidad de los medios de comunicaci\u00f3n en la pol\u00edtica. Las campa\u00f1as de los \u00faltimos 20 a\u00f1os encontraron en la televisi\u00f3n un lugar privilegiado y estrat\u00e9gico para la comunicaci\u00f3n con los electores y de debate con los adversarios&#8221;, analiza el cientista pol\u00edtico Cloves Oliveira, investigador del Laboratorio de Investigaciones en Comunicaci\u00f3n Pol\u00edtica y Opini\u00f3n P\u00fablica (Doxa-Iuperj). As\u00ed, las campa\u00f1as dialogan con los electores con el fin de persuadirlos a votar en determinado candidato y a rechazar a sus adversarios. El instrumento central de esa &#8220;charla&#8221; es la informaci\u00f3n, un santo remedio para un factor &#8220;desvirtuador&#8221; del proceso electoral: la escasa importancia dada al tema &#8220;pol\u00edtica&#8221; en el cotidiano de las personas comunes. &#8220;Al notarse alejadas del proceso decisorio de la pol\u00edtica p\u00fablica, las personas no ven utilidad en insertar el tema en su pauta de intereses, lo que hace que la alienaci\u00f3n pol\u00edtica sea un gran obst\u00e1culo para la movilizaci\u00f3n de los electores&#8221;, analiza Luciana Veiga, del Doxa.<\/p>\n<p>En dicho contexto, el horario electoral despierta al elector para la pol\u00edtica. &#8220;La propaganda electoral tiene la importante funci\u00f3n de reducir el costo de la informaci\u00f3n, facilitando as\u00ed el acceso por parte del elector com\u00fan a los temas relevantes en la decisi\u00f3n del voto&#8221;. Incr\u00e9dulo de los pol\u00edticos y con poca informaci\u00f3n, el elector, ante la obligatoriedad del voto del voto, usa el horario pol\u00edtico, eval\u00faa la investigadora, motivado por la expectativa de maximizar sus oportunidades, es decir, de &#8220;errar menos&#8221;, votando en alguien que &#8220;haga por lo menos algo de lo que prometi\u00f3&#8221;. &#8220;Con la propaganda, las personas reciben informaciones que las dejan m\u00e1s seguras acerca de la decisi\u00f3n y suplen una demanda personal. Los electores tambi\u00e9n buscan en la propaganda argumentos que puedan usarse en las conversaciones del cotidiano, pues la pol\u00edtica, en el per\u00edodo electoral, forma parte de los temas que se debaten en los bares, en la parada de \u00f3mnibus o en charlas entre compa\u00f1eros de trabajo y entre vecinos. De esa forma, la misma tambi\u00e9n cubre una demanda de interacci\u00f3n social. Por eso el elector se expone a la propaganda electoral&#8221;, sostiene Luciana. De all\u00ed la notable incoherencia del razonamiento de los votantes, detectada por una encuesta de Ibope (y que responde a los n\u00fameros recientes citados al comienzo, de un supuesto desinter\u00e9s por el horario gratuito): la mayor\u00eda de los electores considera que los programas electorales son in\u00fatiles y no tienen influencia en el propio voto, pero los mismos entrevistados creen que ellos tienen gran influencia en la decisi\u00f3n del voto de la poblaci\u00f3n. &#8220;Se presenta como lo suficientemente cr\u00edtico como para no dejarse convencer por aquellos pol\u00edticos que aparecen en el comercial, pero es obligado a aceptar que la poblaci\u00f3n, incluyendo \u00e9l mismo a la hora decisiva, asigna suma importancia a aquella misma propaganda en el momento de elegir a su candidato&#8221;.<\/p>\n<p>De esta manera, el horario pol\u00edtico permite vigilar y saber qu\u00e9 piensan los pol\u00edticos; es una gu\u00eda para votar, puesto que ordena las ideas en la decisi\u00f3n del voto; una comunicaci\u00f3n anticipadora, es decir, aporta argumentos para una discusi\u00f3n con los otros; un factor importante en la opci\u00f3n de muchos electores; la apertura de una especulaci\u00f3n sobre qu\u00e9 candidato tiene m\u00e1s chances de ganar; el refuerzo de la exposici\u00f3n de aquellos mensajes que consolidan las posturas defendidas por el candidato en quien ya se decidi\u00f3 a votar. &#8220;En suma, el elector, a partir de escasos recursos cognitivos, enfrenta el problema del alto costo del voto, pues aun cuando descree, procura informarse, con el fin de &#8216;errar menos&#8217;, lo que hace que la propaganda electoral ocupe el lugar por excelencia de la discusi\u00f3n sobre la disputa&#8221;, resume Luciana. El acceso gratuito a los medios de comunicaci\u00f3n electr\u00f3nica tambi\u00e9n ser\u00eda un santo remedio para el abuso del poder econ\u00f3mico. &#8220;\u00c9ste reduce la influencia del dinero, pues desvincula, aunque m\u00e1s no sea parcialmente, el acceso a los medios de comunicaci\u00f3n de la posesi\u00f3n del poder econ\u00f3mico&#8221;<\/p>\n<p><strong>Exterior<br \/>\n<\/strong>&#8220;En otros pa\u00edses, como en EE.UU., el espacio para que partidos y candidatos se presenten ante el p\u00fablico debe comprarse, como las propagandas comerciales&#8221;, afirma el cientista pol\u00edtico Luis Felipe Miguel, docente del Centro de Investigaci\u00f3n y Posgrado sobre las Am\u00e9ricas (Ceppac), de la Universidad de Brasilia. &#8220;La desvinculaci\u00f3n es solamente parcial, porque lo que la propagada electoral hace es brindar una ventana gratuita en la medios de comunicaci\u00f3n. Sin embargo, esto no asegura los medios para producir sus programas, lo que resulta en un profundo desequilibrio en la calidad de los mensajes en beneficio de las campa\u00f1as m\u00e1s ricas&#8221;, advierte.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2008\/10\/01\/mitin-electronico-2\/palanque2\/\" rel=\"attachment wp-att-87891\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-87891\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/10\/palanque2.jpg\" alt=\"\" width=\"231\" height=\"299\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/10\/palanque2.jpg 231w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/10\/palanque2-120x155.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 231px) 100vw, 231px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">BUENO<\/span><\/a>Entran en escena entonces los llamados &#8216;marquetineros&#8221;. Esta novedad ech\u00f3 ra\u00edces s\u00f3lidas en las elecciones de 1989. &#8220;A partir de la elecci\u00f3n de Collor, se comienza a prestar atenci\u00f3n a tres nuevos aspectos: el desempe\u00f1o perform\u00e1tico del candidato victorioso, la influencia de los programas electorales en la formaci\u00f3n e intenci\u00f3n de voto y la interferencia de la medios de comunicaci\u00f3n en el proceso electoral&#8221;, analiza el cientista pol\u00edtico Marcus Figueiredo, del Iuperj (Instituto Universitario de Investigaciones de R\u00edo de Janeiro). &#8220;En todo el planeta, ninguna democracia reserva tanto tiempo a la propaganda electoral gratuita de los partidos en la televisi\u00f3n como Brasil. En EE.UU., Finlandia e Italia existe \u00fanicamente propaganda electoral pagada. En Dinamarca, Francia e Israel solamente existe acceso p\u00fablico. En Alemania, Holanda e Inglaterra la propaganda electoral pagada convive con el acceso p\u00fablico. En Brasil la obligatoriedad del HGPE reside en el entendimiento de que la radio y la televisi\u00f3n son veh\u00edculos insustituibles en la irradiaci\u00f3n de informaciones, por su popularidad y cobertura&#8221;, afirma la cientista pol\u00edtica Maria Helena Weber, de la UFRGS (Universidad Federal de R\u00edo Grande del Sul). De all\u00ed la gran ventaja obtenida por Collor en su campa\u00f1a electoral, considerada por los investigadores como una divisoria de aguas del horario electoral. &#8220;Por primera vez se hizo una campa\u00f1a profesional, movilizando intensamente las encuestas de opini\u00f3n, tanto cualitativas como cuantitativas, como\u00a0 as\u00ed tambi\u00e9n las t\u00e9cnicas de marketing pol\u00edtico y una producci\u00f3n publicitaria de alto nivel\u00a0 para el horario electoral. Hoy en d\u00eda cualquier campa\u00f1a, para ser competitiva, requiere un equipo de marquetineros, publicistas, etc. Como consecuencia de ello, se volvieron muy caras y demandan un fuerte financiamiento&#8221;, advierte Fernando Azevedo.<\/p>\n<p>De acuerdo con el profesor, toda elecci\u00f3n es una competencia ret\u00f3rica y la funci\u00f3n del marquetinero es venderle un candidato al elector, lo que hace en la campa\u00f1a de televisi\u00f3n mediante argumentos y por la v\u00eda de la persuasi\u00f3n. En el primer caso, echa mano de una estrategia cercana al ideal del debate p\u00fablico, el &#8220;intercambio p\u00fablico de razones&#8221; del cual hablaba Habermas. En el segundo, se vale de t\u00e9cnicas publicitarias en las cuales predominan la emoci\u00f3n y el sentimiento. &#8220;Por tal raz\u00f3n, los cr\u00edticos dicen que los candidatos son vendidos como una mercader\u00eda y existe una &#8216;americanizaci\u00f3n&#8217; de la campa\u00f1a electoral. A decir verdad, lo que existe es una modernizaci\u00f3n de la forma, habida cuenta de la centralidad de la televisi\u00f3n. En EE.UU., el gran peso est\u00e1 en los debates entre candidatos, fundamental para la definici\u00f3n del voto. Ac\u00e1 el debate influye menos y el HGPE posee un peso mucho mayor. Es una especificidad nacional, como la gratuidad de la propaganda electoral&#8221;, explica Azevedo. Pero, \u00bflos candidatos &#8220;bien empaquetados&#8221; en el programa de televisi\u00f3n ganan elecciones seguro? &#8220;Tengo mis dudas. Muchas de esas campa\u00f1as parecen hechas para el p\u00fablico de las clases A y B. \u00bfEso define elecciones? No\u00a0 lo s\u00e9. El efecto m\u00e1s concreto de la actuaci\u00f3n de los marquetineros es volver prohibitivamente caro aquello que deber\u00eda ser muy barato, al fin y al cabo el elemento m\u00e1s costoso, que es el acceso al canal de TV, es subsidiado por el Estado&#8221;, eval\u00faa Albuquerque, para quien el modelo brasile\u00f1o, pese a ello, es una alternativa mucho mejor al modelo americano. &#8220;Si fuera mejor administrado, permitir\u00eda campa\u00f1as m\u00e1s baratas y una mejor calidad de la informaci\u00f3n ofrecida al elector.&#8221;<\/p>\n<p>Sin embargo, en 1996 surgi\u00f3 una novedad prometedora. Adem\u00e1s del fin de las prohibiciones de exteriores y otros recursos, Brasil pasa a tener un nuevo producto de propaganda electoral: los spots, programas de 30 a 60 segundos transmitidos en los cortes comerciales y a lo largo de la programaci\u00f3n normal de las emisoras, una idea probada en el plebiscito de 1993 sobre la forma y el sistema de gobierno. &#8220;El recurso de los spots cortos es com\u00fan en EE.UU. desde la d\u00e9cada de 1970. Como la propaganda norteamericana es poco reglamentada, los candidatos adquieren el espacio comercialmente en las emisoras, de las cuales se exige \u00fanicamente que den iguales oportunidades de compra a todos los candidatos. Tampoco existen l\u00edmites legales para el contenido de las piezas publicitarias&#8221;, explica la cientista pol\u00edtica Alessandra Ald\u00e9, del Doxa-Iuperj. El investigador recuerda datos del Ibope, que revelan que la audiencia del programa electoral tiene la forma de una campana invertida, m\u00e1s alta en el inicio del horario electoral y que se reduce progresivamente hasta alcanzar bajos niveles, y vuelve a crecer cuando se acerca al final, momento en el cual los telespectadores, con la expectativa de la pr\u00f3xima atracci\u00f3n de la programaci\u00f3n normal, vuelven a los televisores.<\/p>\n<p><strong>Central<br \/>\n<\/strong>No\u00a0 obstante, en el juego electoral brasile\u00f1o, el horario pol\u00edtico se convirti\u00f3 en un elemento central, altamente valorado en los c\u00e1lculos de los agentes pol\u00edticos, cuando proyectan los episodios siguientes de sus carreras o cuando buscan hacer alianzas. &#8220;En las actuales circunstancias de nuestra pol\u00edtica, es el gran mecanismo de valoraci\u00f3n de las jerarqu\u00edas partidarias&#8221;, acredita Miguel. El horario gratuito estar\u00eda entonces en contramano del sentido com\u00fan, que cuestiona si la campa\u00f1a televisiva no provocar\u00eda una &#8220;personalizaci\u00f3n&#8221; de las elecciones en detrimento de los partidos, ya que, en el centro de todo el aparato medi\u00e1tico, est\u00e1 la figura que ha de &#8220;venderse&#8221;: su excelencia, el candidato. &#8220;Es no convence. El uso de los medios de comunicaci\u00f3n electr\u00f3nicos es a decir verdad un factor de fortalecimiento de los partidos, y no al contrario. Al fin y al cabo, es a los partidos, y no a los candidatos que la legislaci\u00f3n concede el tiempo gratuito en televisi\u00f3n, lo que hace que los partidos se conviertan en mediadores indispensables del acceso de los candidatos a los medios de comunicaci\u00f3n&#8221;, analiza Albuquerque. &#8220;M\u00e1s que reflejar una estrategia electoral consistente y unificada de los partidos pol\u00edticos, la distribuci\u00f3n de tiempo entre los candidatos en las elecciones proporcionales resulta de un arreglo que apunta a conciliar los intereses de las facciones y liderazgos pol\u00edticos de los partidos. Asegurar el orden &#8216;intrapartidario&#8217; es entonces un objetivo primario de la distribuci\u00f3n del tiempo, tanto\u00a0 o m\u00e1s que conquistar los votos del electorado.&#8221;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2008\/10\/01\/mitin-electronico-2\/palanque3\/\" rel=\"attachment wp-att-87892\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-87892\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/10\/palanque3.jpg\" alt=\"\" width=\"299\" height=\"299\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/10\/palanque3.jpg 299w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/10\/palanque3-120x120.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/10\/palanque3-250x250.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 299px) 100vw, 299px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">BUENO<\/span><\/a>Seg\u00fan \u00e9l, el modelo nacional es un refuerzo de los partidos que parte de un subsidio del Estado, antes que de su v\u00ednculo con sectores de la sociedad. &#8220;En el mismo sentido, aunque no sea un modelo de virtud, las negociaciones que se establecen entre los partidos pol\u00edticos alrededor de la divisi\u00f3n de tiempo televisivo dan cuenta de una evidencia suplementaria de la importancia de \u00e9stos en el juego pol\u00edtico&#8221;, acota. Esto, sostiene, resalta la idea de que el p\u00fablico del HGPE no necesariamente es el elector, sino tambi\u00e9n la prensa, las campa\u00f1as adversarias y el propio partido. &#8220;No siempre la cuesti\u00f3n es ganar las elecciones. Otras veces el punto es conquistar influencia para negociar cargos o incluso mantener la paz dentro del partido, volverse conocido&#8221;. En tal sentido, surge un punto importante: el horario electoral, afirma Miguel, ayudar\u00eda a reducir la influencia de las empresas de comunicaci\u00f3n de masas en el resultado de las elecciones. &#8220;Es la principal medida para contrabalancear el poder\u00edo de los medios de comunicaci\u00f3n electr\u00f3nicos en la formaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica, que asegura un espacio en la programaci\u00f3n bajo el control directo de los partidos&#8221;, explica. Esto, sostiene el investigador, permitir\u00eda a los partidos liberarse de los constre\u00f1imientos impuestos por los medios de comunicaci\u00f3n. &#8220;La propaganda electoral libera a la comunicaci\u00f3n pol\u00edtica de la dictadura del sound bite de pocos segundos, dando la chance de presentar discursos m\u00e1s largos, complejos y profundos y, especialmente, permite que los partidos y los candidatos propongan su propia agenda tem\u00e1tica&#8221;. Esto ser\u00eda un atenuante para una de las limitaciones actuales del horario pol\u00edtico, que ser\u00eda su incapacidad de alterar la agenda de los medios de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8220;Sin embargo, la relativa incapacidad del horario electoral para afectar la agenda de los medios de comunicaci\u00f3n no significa su irrelevancia en la construcci\u00f3n de la agenda p\u00fablica. Esto sucedi\u00f3 con gran fuerza en 1989, cuando Collor logr\u00f3 meter la tem\u00e1tica de los &#8216;marajaes&#8217;. La receptividad a la agenda del HGPE se limit\u00f3 a aquella elecci\u00f3n. En las siguientes, los medios de comunicaci\u00f3n estaba mejor preparados para contener las influencias sobre la pauta de los noticiarios e imponer su propia primac\u00eda&#8221;, afirma Miguel. \u00a0&#8220;Sin embargo, el fracaso en sensibilizar a los medios de comunicaci\u00f3n es un indicio importante de que el horario gratuito no est\u00e1 logrando cumplir satisfactoriamente su misi\u00f3n. A lo ojos del p\u00fablico, existe una importante diferencia de legitimidad entre la propaganda pol\u00edtica y el telenoticiario. \u00c9ste est\u00e1 revestido por los valores de la imparcialidad, propios del periodismo. En tanto, aqu\u00e9l no puede negar su car\u00e1cter de discurso interesado&#8221;, analiza. Sin embargo, para el investigador, la comprensi\u00f3n de los l\u00edmites de la campa\u00f1a televisiva no implica descartarlo por innecesario. &#8220;Pese a todas sus imperfecciones, y de ser incapaz de darle a la democracia brasile\u00f1a todo lo que se esperaba de \u00e9ste, se trata de un instrumento raro, volcado a la generaci\u00f3n de condiciones m\u00e1s ecu\u00e1nimes en la disputa electoral. Pero, frente a los problemas que no resuelve, urge la necesidad de buscar nuevas medidas que contrabalanceen, en el campo de la pol\u00edtica, los poderes del dinero y de los medios de comunicaci\u00f3n&#8221;. Esto adquiere un car\u00e1cter a\u00fan m\u00e1s importante y perentorio ante las encuestas recientes que reflejan el nuevo car\u00e1cter adquirido por la llamada clase C en t\u00e9rminos econ\u00f3micos y pol\u00edticos.<\/p>\n<p>&#8220;Con la emergencia de nuevos segmentos sociales, la configuraci\u00f3n electoral en Brasil se ha alterado. No es que la clase C se haya transformado en una nueva\u00a0 formadora de opini\u00f3n, sino que la misma se ha desplazado de la influencia ejercida por la clase media tradicional, y eso ha sucedido porque tiene una agenda pol\u00edtica diversa en varios puntos de la de las clases A y B&#8221;, dice Azevedo. &#8220;En las \u00faltimas elecciones de 2006, por ejemplo, la cuesti\u00f3n \u00e9tica tuvo un peso considerable en estas dos clases, pero un peso relativo en la agenda de las clases C y D, que ten\u00edan en la estabilidad econ\u00f3mica, en el aumento de la renta y del empleo y en los programas sociales los principales puntos de su agenda&#8221;. Asimismo, dice el investigador, el resultado electoral ha demostrado tambi\u00e9n que el peso y el influjo de los diarios y revistas, que fueron fuertemente cr\u00edticos en el episodio del &#8220;mensal\u00e3o&#8221; y del &#8220;dossier&#8221;, se restringieron al p\u00fablico lector, esencialmente compuesto por las clases A y B. &#8220;En televisi\u00f3n, aunque los noticiarios tambi\u00e9n fuesen cr\u00edticos, exist\u00eda el horario electoral que permit\u00eda al PT, al gobierno y al presidente Lula establecer lo contradictorio, habl\u00e1ndole directamente al elector. En s\u00edntesis, somos una sociedad segmentada y socialmente heterog\u00e9nea y eso es bueno para la consolidaci\u00f3n de nuestra democracia y de la pluralidad pol\u00edtica. Y tambi\u00e9n demuestra la utilidad y el poder del horario gratuito.&#8221; \u00bfPero ser\u00e1 que el horario pol\u00edtico est\u00e1 dando cuenta de esos cambios?<\/p>\n<p>&#8220;El horario gratuito est\u00e1 capitalizando eso, a mi entender, en forma insuficiente. La idea de que la campa\u00f1a es un tema t\u00e9cnico, de la alzada de profesionales ultraespecializados, me parece esencialmente antidemocr\u00e1tica en su esencia, es una &#8216;aristocracia de la t\u00e9cnica&#8217; que no est\u00e1 sabiendo tener esas alteraciones en cuenta con la rapidez y la eficiencia necesarias&#8221;, asevera Albuquerque. &#8220;Al fin y al cabo, ese sesgo t\u00e9cnico, muchas veces implica construir la campa\u00f1a en patrones de gusto y discurso que son profundamente elitistas. En el caso de R\u00edo de Janeiro, ciudad en que resido, esto se refleja, por ejemplo, en un discurso de campa\u00f1a televisiva que naturaliza la ciudad en los t\u00e9rminos de su zona sur, &#8216;maravillosa&#8217;, en detrimento del conjunto&#8221;.<\/p>\n<p>Sea de la clase que sea el elector, es seguro, seg\u00fan advierten los investigadores, que la propaganda pol\u00edtica marca el real inicio del &#8220;tiempo de la pol\u00edtica&#8221;, y hace que la poblaci\u00f3n quede m\u00e1s atenta a la pol\u00edtica, a las elecciones, y que comience a buscar alternativas para su voto, como as\u00ed tambi\u00e9n, en una etapa posterior, se configure en un catalizador para cristalizar elecciones, a lo largo del per\u00edodo en el cual la propaganda pol\u00edtica va al aire. &#8220;Algunos podr\u00edan preguntarse si el voto obligatorio no ser\u00eda una herramienta institucional que garantizar\u00eda autom\u00e1ticamente el refuerzo y la cristalizaci\u00f3n de las candidaturas, independientemente de la propaganda electoral. La respuesta l\u00f3gica es no&#8221;, eval\u00faa el cientista pol\u00edtico Luiz Claudio Louren\u00e7o, investigador del Doxa-Iuperj. &#8220;La obligatoriedad no apunta la direcci\u00f3n del voto. Puede incluso plantear la demanda de una decisi\u00f3n, pero no influye sobre qu\u00e9 decisi\u00f3n tomar. La propaganda electoral no\u00a0 solamente activa y refuerza el proceso decisorio, sino que sobre todo muestra cu\u00e1les son las opciones que deben tomarse y procura influir en la decisi\u00f3n del elector&#8221;. Prosiga ahora adelante con su lectura normal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El horario electoral gratuito s\u00ed funciona, y ayuda a los electores","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[389,330],"coauthors":[117],"class_list":["post-84156","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-derecho","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84156","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84156"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84156\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84156"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84156"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84156"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=84156"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}