{"id":84167,"date":"2008-10-01T00:00:00","date_gmt":"2008-10-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/10\/01\/dificil-degradacion-2\/"},"modified":"2017-06-13T18:49:20","modified_gmt":"2017-06-13T21:49:20","slug":"dificil-degradacion-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/dificil-degradacion-2\/","title":{"rendered":"Dif\u00edcil degradaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_86807\" style=\"max-width: 224px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2008\/10\/01\/dificil-degradacion-2\/degradacao\/\" rel=\"attachment wp-att-86807\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-86807\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/10\/degrada\u00e7\u00e3o.jpg\" alt=\"\" width=\"214\" height=\"299\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/10\/degrada\u00e7\u00e3o.jpg 214w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/10\/degrada\u00e7\u00e3o-120x168.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 214px) 100vw, 214px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">MIGUEL BOYAYAN<\/span><\/a> Representaci\u00f3n de la degradaci\u00f3n y de la descomposici\u00f3n de pl\u00e1sticos en el suelo<span class=\"media-credits\">MIGUEL BOYAYAN<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los consumidores m\u00e1s atentos ya habr\u00e1n notado que ciertas bolsitas pl\u00e1sticas, del estilo de las que se utilizan para embalar productos adquiridos en supermercados, farmacias o locales de lo m\u00e1s diversos, tienen estampada la informaci\u00f3n de que son confeccionadas con pl\u00e1stico oxi-biodegradable. Ese tipo de pl\u00e1stico comenz\u00f3 a producirse hacia fines de los a\u00f1os 1980 y, seg\u00fan sus fabricantes, son ambientalmente correctos porque se descomponen r\u00e1pidamente en la naturaleza. Con ello minimizaron una serie de riesgos ambientales decurrentes del descarte de tales productos, tales como la impermeabilizaci\u00f3n del suelo y la contaminaci\u00f3n de las napas fre\u00e1ticas. Actualmente, una investigaci\u00f3n concluida recientemente por un investigador brasile\u00f1o demuestra que eso no es tan as\u00ed. El ingeniero de materiales Guilherme Jos\u00e9 Macedo Fechine, docente de la Universidad Presbiteriana Mackenzie, de S\u00e3o Paulo, realiz\u00f3 una bater\u00eda de pruebas con un tipo de pl\u00e1stico oxi-biodegradable vendido en el mercado nacional y constat\u00f3 que, pese a fragmentarse y convertirse en polvo, no es consumido por hongos, bacterias, protozoarios u otros microorganismos \u00a0\u2013\u00a0condici\u00f3n necesaria para ser considerado biodegradable y desaparecer del suelo y del agua. De acuerdo con el investigador, quien no quiere revelar los nombres comerciales de los productos porque las empresas no fueron consultadas, no es novedad que la biodegradabilidad de los pol\u00edmeros oxi-biodegradables es considerada un tema pol\u00e9mico por parte de la comunidad cient\u00edfica internacional. Una corriente de estudiosos duda que ellos sean, en efecto, biodegradables. A comienzos de este a\u00f1o, el gobernador Jos\u00e9 Serra vet\u00f3 un proyecto de ley de Legislatura paulista que obligaba a la utilizaci\u00f3n de bolsas pl\u00e1sticas con el aditivo oxi-biodegradable porque exist\u00edan dudas acerca del real beneficio con relaci\u00f3n al ambiente. &#8220;Mi estudio comprob\u00f3 que no son biodegradables&#8221;, afirma Fechine, quien acaba de regresar de B\u00e9lgica, donde particip\u00f3 de un congreso internacional sobre la modificaci\u00f3n y degradaci\u00f3n de pol\u00edmeros, el Modest 2008, su sigla en ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>Para comprender la controversia sobre los pol\u00edmeros oxi-biodegradables, es importante, primeramente, entender c\u00f3mo ocurre el proceso de biodegradaci\u00f3n de esos pl\u00e1sticos y, a continuaci\u00f3n, conocer de qu\u00e9 forma se los produce. La oxi-biodegradabilidad ocurre en dos per\u00edodos. Al comienzo, el pl\u00e1stico se convierte, bajo la acci\u00f3n del ox\u00edgeno, la temperatura o la radiaci\u00f3n ultravioleta, en fragmentos moleculares menores. Seguidamente, estos fragmentos se biodegradan, lo cual significa que son convertidos en di\u00f3xido de carbono, agua y biomasa por parte de microorganismos corruptores.\u00a0 Para fomentar tal caracter\u00edstica los fabricantes mezclan un aditivo pro-oxidante en la composici\u00f3n de los pol\u00edmeros tradicionales, tales como el polipropileno, polietileno y otros. Estos pol\u00edmeros son los mayormente utilizados para la confecci\u00f3n de bolsas y otros productos pl\u00e1sticos. El aditivo pro-oxidante acaba por tornar al pol\u00edmero supuestamente biodegradable. Cuando es desechado en rellenos o basurales, el aditivo romper\u00eda las largas cadenas moleculares que conforman los pol\u00edmeros, confiri\u00e9ndoles las caracter\u00edsticas necesarias para ser consumido por los microorganismos presentes en el suelo.<\/p>\n<p>&#8220;Seg\u00fan mi investigaci\u00f3n, la \u00fanica diferencia de los pol\u00edmeros oxi-biodegradables es que el tiempo de fragmentaci\u00f3n es mucho m\u00e1s r\u00e1pido que en los pol\u00edmeros convencionales&#8221;, afirma Fechine. &#8220;Las empresas que comercializan ese tipo de aditivo pro-oxidante, deber\u00edan advertir que su sola presencia no convertir\u00e1 al pl\u00e1stico en biodegradable. Para que eso ocurra, el pol\u00edmero precisar\u00eda atravesar por una fuerte degradaci\u00f3n previa, ocasionada por radiaci\u00f3n ultravioleta o temperatura, por ejemplo, y ser desechado en suelo apropiado, con pH, temperatura, humedad y presencia de microorganismos que permitiesen que ocurra la biodegradaci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>No todos concuerdan con las limitaciones del aditivo. &#8220;No conozco el trabajo, no s\u00e9 si fue realizado con el aditivo que represento, ni s\u00e9 tampoco qu\u00e9 metodolog\u00eda utiliz\u00f3 el investigador. Pero puedo asegurar que los test realizados por Ecosigma, empresa con sede en Campinas especializada en compostaje y gesti\u00f3n de residuos, y con participaci\u00f3n de la Universidad Estadual Paulista (Unesp), la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) y el Instituto Agron\u00f3mico de Campinas (IAC), demostraron que los pl\u00e1sticos oxi-biodegradables fabricados con el aditivo d2w, que representamos en Brasil, son, de hecho, biodegradables, compostables y no ecot\u00f3xicos para plantas superiores, lombrices y microorganismos metanog\u00e9nicos [que producen metano]&#8221;, afirma Eduardo van Roost, director superintendente de la empresa Res Brasil, que comercializa el aditivo d2w para m\u00e1s de 160 fabricantes brasileros de envases pl\u00e1sticos. &#8220;Una prueba de la eficiencia, desempe\u00f1o y seguridad de nuestro aditivo es el hecho de que se halla presente en m\u00e1s de 60 pa\u00edses&#8221;, a\u00f1ade.<\/p>\n<p><strong>Comparaci\u00f3n de muestras<br \/>\n<\/strong>El experimento llevado a cabo por Fechine, quien hace tres a\u00f1os que se encuentra al frente de un proyecto Joven Investigador de la FAPESP, realizado en el Departamento de Ingenier\u00eda de Materiales de la Escuela Polit\u00e9cnica (Poli) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) antes de convertirse en profesor de la Mackenzie, compar\u00f3 la degradaci\u00f3n ocurrida en dos muestras de polipropileno, una de ellas conteniendo el aditivo pro-oxidante y otra sin el agregado de esa sustancia. Durante la primera etapa del trabajo, las dos muestras fueron previamente foto-degradadas en una c\u00e1mara de envejecimiento acelerado bajo emisi\u00f3n de radiaci\u00f3n ultravioleta. &#8220;Mediante ello simulamos la foto-degradaci\u00f3n que los pl\u00e1sticos sufren en un relleno sanitario o basural en funci\u00f3n de la radiaci\u00f3n solar que incide sobre ellos&#8221;, explica el profesor. Las muestras fueron sometidas a diferentes tiempos de radiaci\u00f3n, siendo que la de mayor exposici\u00f3n correspondi\u00f3 a 480 horas (20 d\u00edas) en la c\u00e1mara de envejecimiento. Al transcurrir ese per\u00edodo, el pol\u00edmero con el aditivo pro-oxidante se hallaba en avanzado estado de descomposici\u00f3n. &#8220;Medimos la masa molar (medici\u00f3n de las cantidades de mol\u00e9culas) de las muestras, antes y despu\u00e9s del ensayo en la c\u00e1mara de envejecimiento, y constatamos que el aditivo pro-oxidante realmente aceler\u00f3 la foto-degradaci\u00f3n de manera intensa, comparado con la muestra de pol\u00edmero convencional. Restaba saber, si adem\u00e1s de fragmentarlo, aqu\u00e9l se tornaba biodegradable&#8221;, cuenta el profesor Fechine.<\/p>\n<p>Las dos muestras fueron entonces sometidas a test de biodegradabilidad en un terreno previamente preparado. Fueron enterradas y, de tanto en tanto, recolectadas para su pesaje y evaluaci\u00f3n de p\u00e9rdida de masa. &#8220;Al cabo casi dos meses constatamos que no hubo p\u00e9rdida significativa de masa para ambas muestras. Eso revela que ninguna de las dos fue atacada por los microorganismos del suelo durante ese tiempo&#8221;, dice Fechine. &#8220;Nuestro experimento demostr\u00f3 que el aditivo acelera la fragmentaci\u00f3n del pol\u00edmero, pero no lo torna biodegradable&#8221;. Un art\u00edculo con los resultados de los ensayos ya fue aceptado para su publicaci\u00f3n por parte de la revista Polymer Engineering and Science, una de las m\u00e1s respetadas en el rubro de pol\u00edmeros. Titulado &#8220;Effect of UV radiation and pro-oxidant biodegradability&#8221;, el art\u00edculo fue escrito en colaboraci\u00f3n con los investigadores Nicole Demarquette, de la Poli-USP, Derval dos Santos Rosa y Marina Rezende, de la Universidad S\u00e3o Francisco, en Itatiba, del interior paulista, responsables de los ensayos de biodegradabilidad en el suelo.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<br \/>\n<\/strong>Foto-degradaci\u00f3n y foto-estabilizaci\u00f3n de blendas y compuestos polim\u00e9ricos\u00a0(<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/3985\/fotodegradacao-e-fotoestabilizacao-de-blendas-e-compositos-polimericos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba\u00a005\/00322-1<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Programa de Apoyo a J\u00f3venes Investigadores;\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Guilhermino Jos\u00e9 Macedo Fechine \u00a0\u2013\u00a0USP y\u00a0 UP Mackenzie;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 59.645,00 y US$ 48.470,55 (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los pl\u00e1sticos oxi-biodegradables no se descomponen en la naturaleza tal como se esperaba","protected":false},"author":23,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[269,328],"coauthors":[116],"class_list":["post-84167","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es","tag-ambiente-es","tag-quimica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84167","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84167"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84167\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84167"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84167"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84167"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=84167"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}