{"id":84191,"date":"2008-11-01T00:00:00","date_gmt":"2008-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/11\/01\/paranoia-o-mistificacion-2\/"},"modified":"2016-09-19T18:40:04","modified_gmt":"2016-09-19T21:40:04","slug":"paranoia-o-mistificacion-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/paranoia-o-mistificacion-2\/","title":{"rendered":"\u00bfParanoia o mistificaci\u00f3n?"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_224662\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-224662\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/11\/aleijadinho1-2.jpg\" alt=\"San Juan Evangelista\" width=\"290\" height=\"424\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/11\/aleijadinho1-2.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/11\/aleijadinho1-2-120x175.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/11\/aleijadinho1-2-250x366.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducciones del libro O Aleijadinho e sua oficina [Aleijadinho y su taller]<\/span><em>San Juan Evangelista<\/em><span class=\"media-credits\">Reproducciones del libro O Aleijadinho e sua oficina [Aleijadinho y su taller]<\/span><\/p><\/div>\n<p>En el millonario mercado del arte, los cr\u00edticos pugnan por probar si un obra ser\u00eda o no de Aleijadinho. Al fin de cuentas, las obras de arte, al igual que las acciones, solamente valen en la medida en que se cree en ellas. En ambos casos existen riesgos y m\u00e1s de una &#8220;verdad&#8221;. En el caso de Aleijadinho, \u00e9l mismo ha servido a muchas de ellas: para Mario de Andrade y el modernismo fue el gran &#8220;precursor nativista&#8221; de la identidad brasile\u00f1a hecha por mezcla de razas; para Gilberto Freyre fue el &#8220;maestro de la caricatura nacional, y produjo menos por su devoci\u00f3n y m\u00e1s por su rabia de ser mulato y lisiado, por su revuelta contra los dominadores blancos de la colonia&#8221;. Hubo incluso alguien, el archiufanista conde Affonso Celso, que en 1901 afirm\u00f3 que &#8220;Aleijadinho arm\u00f3 un instrumento similar a un aeroplano, con el cual logr\u00f3, como antecesor del glorioso Santos Dumont, desprenderse de la tierra y cabalgar la inconsistencia del espacio&#8221;; un Da Vinci de Minas Gerais.<\/p>\n<p>&#8220;La idealizaci\u00f3n y la mistificaci\u00f3n de Aleijadinho comienzan alrededor de 50 a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte, y lo volvieron un h\u00e9roe nacional, t\u00f3pica de diferentes programas de construcci\u00f3n de una &#8216;identidad cultural brasile\u00f1a?. Aleijadinho es una imagen que fue reinventada para adecuarse a los objetivos pol\u00edticos de cada \u00e9poca?, eval\u00faa la historiadora Guiomar de Grammont, autora de la tesis doctoral Aleijadinho y el aeroplano, defendida en 2002 en la USP y que ahora saldr\u00e1 en libro publicada Civiliza\u00e7\u00e3o Brasileira. ?La persona de Ant\u00f4nio Francisco Lisboa, asociada al llamado Aleijadinho, si no existi\u00f3, fue inventada en el siglo XIX. Lo m\u00e1s probable es que ?Aleijadinho? sea una construcci\u00f3n mental de los discursos que repercuten en la historia sobre la cual hicieron coincidir la figura del art\u00edfice Ant\u00f4nio Francisco Lisboa?. M\u00e1s que a la Iglesia, \u00e9l servir\u00e1 a muchos otros patrones, incluso despu\u00e9s su muerte: al proyecto ideol\u00f3gico de invenciones de tradiciones nacionales y regionales del Instituto Hist\u00f3rico y Geogr\u00e1fico Brasile\u00f1o (IHGB), tutelado por Pedro II; al modernismo paulista que reinventa la figura del Aleijadinho [nota del traductor: Lisiadito]como un ?h\u00e9roe alqu\u00edmico, que habr\u00eda llegado para realizar\u00a0 -mulato genial- la unidad imposible de las razas brasile\u00f1as, el redescubrimiento de las ra\u00edces de la cultura nacional?; al proyecto autoritario del r\u00e9gimen de Vargas que deseaba hacer del catolicismo tradicional y del culto a los s\u00edmbolos y a los l\u00edderes de la patria la base m\u00edtica de un Estado nacional fuerte y poderoso. ?A decir verdad, no existe ning\u00fan documento que se refiera a Francisco Lisboa como ?Aleijadinho?. Tenemos s\u00ed testimonios de viajeros como Saint-Hilaire o Richard Francis Burton, entre otros, basados \u00fanicamente en la memoria popular; o en todo caso referencias a documentos que hoy en d\u00eda estar\u00edan desaparecidos, si es que existieron?, dice la investigadora. ?Los \u00fanicos registros documentales reales que llevar\u00edan a suponer que el artista era enfermo son los pagos efectuados a personas (?prietos?) que lo habr\u00edan cargado para que revisara sus obras, por razones no especificadas.?<\/p>\n<p>El primer texto que menciona a un escultor ?Aleijadinho?, fuente de pr\u00e1cticamente todos los textos siguientes que se ocuparon de la cuesti\u00f3n, es el de Rodrigo Jos\u00e9 Bretas, socio del IHGB, publicado en 1858 en el Correio Oficial de Minas Gerais. Bretas formaba parte activa del ala ?rom\u00e1ntica y nacionalista? del instituto que preconizaba una lectura de la historia como ?maestra de la vida?. ?La preocupaci\u00f3n central era la integraci\u00f3n de grupos, como los ind\u00edgenas, y de la historia regional en el marco de un proyecto de construcci\u00f3n nacional, reafirmando la ligaz\u00f3n org\u00e1nica entre las regiones y el centro del Imperio. Un aspecto importante eran las llamadas ?notas biogr\u00e1ficas sobre celebridades regionales? que servir\u00edan para que el IHGB erigiera un templo dedicado de h\u00e9roes nacionales?. El mito de un genio deforme de Minas Gerais era perfecto. A Bretas, como al emperador, le gustaba Victor Hugo y se inspir\u00f3 en El Jorobado de Notre-Dame para moldear el personaje en su ?biograf\u00eda?. ?A partir de 1838, los usos del pasado colonial fueron afirmativos de la unidad, la originalidad, la identidad y la autenticidad tropical de la elite blanca, terrateniente y cat\u00f3lica. M\u00e1s tarde, servir\u00edan al ufanismo positivista del Estado republicano y tambi\u00e9n al patriotismo y el civismo del Estado Novo y de la dictadura militar de 1964?, analiza Jo\u00e3o Adolfo Hansen, director de la tesis. El retrato de Bretas, ?pecado original? del mito, no solamente servir\u00e1 a la invenci\u00f3n rom\u00e1ntica del artista como el genio monstruoso que la enfermedad habr\u00eda transformado en un solitario taciturno, sino que tambi\u00e9n generar\u00e1 lecturas de la obra del ?monstruo? como retrato expresivo de su personalidad atormentada. ?Es com\u00fan que se apliquen a sus obras conceptos ?psicologizantes?, totalmente extra\u00f1os al universo de los art\u00edfices del siglo XVIII, en donde cuestiones tales como la ?autenticidade?, la ?autor\u00eda? y la ?originalidade? no\u00a0 se planteaban?, asevera Guiomar. Ser\u00eda, entonces m\u00e1s coherente hablar de un ?estilo Aleijadinho? que del estilo de Aleijadinho. ?Esa figura, si es que existi\u00f3, no es pensada como uno de los art\u00edfices que resultaron de una costumbre art\u00edstica que se iniciara en Pernambuco y en Bah\u00eda en el siglo XVI y en el siglo XVII, y que seguir\u00eda en el XVIII.?<\/p>\n<div id=\"attachment_224663\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-224663\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/11\/aleijadinho2-2.jpg\" alt=\"San Manuel\" width=\"290\" height=\"737\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/11\/aleijadinho2-2.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/11\/aleijadinho2-2-120x305.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/11\/aleijadinho2-2-250x635.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducciones del libro O Aleijadinho e sua oficina [Aleijadinho y su taller]<\/span><em>San Manuel<\/em><span class=\"media-credits\">Reproducciones del libro O Aleijadinho e sua oficina [Aleijadinho y su taller]<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Singular<br \/>\n<\/strong>Era preciso cultivar el genio singular, autodidacta por completo, cuyo talento habr\u00eda ?brotado de la nada?. ?Incluso la enfermedad es una contrapartida de los dones extraordinarios que habr\u00eda recibido de las manos de Dios, el h\u00e9roe t\u00edpico, cuyas virtudes siempre vienen acompa\u00f1adas de una fatalidad que caracteriza su humanidad y permite a la colectividad identificarse con \u00e9l?, observa. Desafortunadamente, toda la discusi\u00f3n sobre la existencia emp\u00edrica o no de la figura de Aleijadinho se encuentra tan fundamentada en el mito como los textos que sencillamente refuerzan la versi\u00f3n de Bretas sin cuestionarla. A todo esto se sum\u00f3 con perfecci\u00f3n la construcci\u00f3n hist\u00f3rica del ?h\u00e9roe cultural barroco?, desarrollada en los pa\u00edses de la Am\u00e9rica espa\u00f1ola y que lleg\u00f3 a Brasil, que transforma el concepto de barroco en un ?arte de la contraconquista?, una cultura de resistencia que enfrenta al imperialismo de las culturas hegem\u00f3nicas. ?\u00c9l ser\u00eda el h\u00e9roe ad\u00e1mico capaz de promover el cruzamiento entre el Mundo Antiguo y el Mundo Nuevo, el humilde demiurgo que ir\u00e1 a recrear en arte un mundo h\u00edbrido, formado con los elementos contradictorios de Europa y Am\u00e9rica?, explica la autora.?Aleijadinho fue la figura ideal forjada en ese imaginario del h\u00e9roe genial: por ser mulato es precisamente producto del cruzamiento de las razas formadoras del pa\u00eds, un aspecto que el Modernismo de 1922 llev\u00f3 al paroxismo. La enfermedad remata su tragicidad?. Para crear el mito, vale todo: el genio aislado que surge sin ninguna formaci\u00f3n en medio a tenebrosas dificultades, una aparici\u00f3n m\u00e1gica en una sociedad esclavista en la cual no hab\u00eda lugar para la supuesta ?autonom\u00eda art\u00edstica? tan profunda que se le atribuye. ?La devastaci\u00f3n de la enfermedad es amplificada y el trabajo colectivo se vuelve un fondo fuera de foco sobre el cual emerge la figura del Aleijadinho como el portador de ese poder de creaci\u00f3n de los dioses.?<\/p>\n<p>Sin embargo, no hay nada que compruebe esa narraci\u00f3n m\u00edtica. ?No existe realmente ninguna prueba documental que apunte que Ant\u00f4nio Francisco Lisboa haya dibujado los planos de las iglesias de S\u00e3o Francisco, Ouro Preto y S\u00e3o Jo\u00e3o Del Rei. Incluso no hay ning\u00fan documento que afirme que \u00e9l haya trabajado alg\u00fan d\u00eda en S\u00e3o Jo\u00e3o Del Rei. Existen \u00fanicamente inferencias sin ning\u00fan asidero?, afirma. Ir\u00f3nicamente, esas iglesias actualmente son vistas en Brasil y en el exterior como s\u00edmbolos del pa\u00eds, como lo son la selva tropical, el f\u00fatbol y el samba. Otro punto importante es la contradicci\u00f3n entre los estatutos sociales de ?artesano? y ?artista?, que en la \u00e9poca eran formas antag\u00f3nicas de producci\u00f3n, que nos advierten sobre el peligro de la aceptaci\u00f3n, para la producci\u00f3n de la \u00e9poca, de valores contempor\u00e1neos o nociones rom\u00e1nticas de ?genio? y ?originalidad?, extra\u00f1as a los sujetos hist\u00f3ricos implicados. El arte era producci\u00f3n de un colectivo casi an\u00f3nimo, de talleres. ?En Minas Gerais era posible que un maestro del taller no fuera el m\u00e1s dotado de los miembros del grupo de su taller, o incluso en toda la sociedad en la cual el trabajo es naturalmente an\u00f3nimo; qui\u00e9n sabe, puede ser que hubiera maestros que fuesen tan s\u00f3lo rematadores de obras que iban a subasta para delegarlas a auxiliares o tercerizar los servicios?. \u00bfPodr\u00eda haber sido \u00e9ste el caso de Ant\u00f4nio Francisco Lisboa?<\/p>\n<p>?Cabe la posibilidad de que el tallador tuviera a sus \u00f3rdenes a uno o m\u00e1s esclavos muy ingeniosos y peritos, cuya ?autor\u00eda? habr\u00eda desaparecido en el curso de la historia. \u00bfQui\u00e9n sabe si los ?autores? de las obras m\u00e1s interesantes atribuidas a Francisco Lisboa no fueron sus esclavos?? Los modernistas, en la\u00a0 construcci\u00f3n de ?su Aleijadinho?, optaron por otra visi\u00f3n. ?La figura idealizada del artista le cae como anillo al dedo a la imagen personalista del artista nacional surgida del modelo del sincretismo cultural naciente. \u00c9se es el Aleijadinho que surge del viaje de los modernistas a Minas Gerais, a partir de 1917, en busca de las llamadas ra\u00edces del arte brasile\u00f1o, que ensalzaba la mixtura racial y cultural. En buena media, esa visi\u00f3n tambi\u00e9n era una reacci\u00f3n a una mirada externa muchas veces desde\u00f1osa sobre todo eso y a la interiorizaci\u00f3n de esa mirada por parte de los brasile\u00f1os?, analiza. Era preciso ?salvar al Brasil? en viajes por las ?ciudades antiguas de Minas? para darle m\u00e1s sentido a una ?conciencia creadora nacional?. ?Resulta interesante observar de qu\u00e9 manera el Aleijadinho de Mario de Andrade, paradigma del mestizaje, es diferente que el Aleijadinho de Bretas, paradigma del artista solitario, tr\u00e1gico, miserable, aunque hidalgo, en el sentido de ?hijo de algo?, o de alguien, blanco y honrado?. El artista idealizado, como el ?barroco?, que justificar\u00eda su existencia, sostiene la investigadora, es una representaci\u00f3n que se origina de las preocupaciones de cada contexto en que es propuesta. ?Por m\u00e1s que parezca haber un Aleijadinho real al cual todos esos textos se refirieron, una lectura menos apresurada revela c\u00f3mo son diferentes las diversas figuras del art\u00edfice que se suceden unas a otras en la\u00a0 historia.?<\/p>\n<div id=\"attachment_224664\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-224664\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/11\/aleijadinho3-2.jpg\" alt=\"Santa Magdalena\" width=\"290\" height=\"241\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/11\/aleijadinho3-2.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/11\/aleijadinho3-2-120x100.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/11\/aleijadinho3-2-250x208.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducciones del libro O Aleijadinho e sua oficina [Aleijadinho y su taller]<\/span><em>Santa Magdalena<\/em><span class=\"media-credits\">Reproducciones del libro O Aleijadinho e sua oficina [Aleijadinho y su taller]<\/span><\/p><\/div>\n<p>As\u00ed, dejando de lado la cuesti\u00f3n bizantina de la existencia de un Aleijadinho, \u00bfc\u00f3mo se podr\u00eda entender ese estilo que tantos cr\u00edticos de arte se esfuerzan en reconocer, valorando algunas obras en millones y otras en pocos reales? ?Integrado al cuerpo m\u00edstico de la Iglesia y al Imperio portugu\u00e9s, el estilo Aleijadinho no es iluminista, ni cl\u00e1sico ni barroco, sino pat\u00e9tico, hecho como emulaci\u00f3n de autoridades art\u00edsticas que llegaban a Minas Gerais por medio de grabados y de la pr\u00e1ctica art\u00edstica de escultores cultos, como el sutil Francisco Xavier de Brito?, cree Hansen. Sea como sea, sostiene la investigadora, al contrario que la hip\u00f3tesis rom\u00e1ntica de que los art\u00edfices de Minas Gerais hayan sido directamente ?influenciados? por grabados europeos, de los cuales se habr\u00edan apropiado, antropof\u00e1gicamente, con ?suma originalidad?, lo que se percibe es una filiaci\u00f3n estrecha con lo que se hac\u00eda en Portugal. ?Lo que podemos afirmar con certeza sobre toda la cuesti\u00f3n Aleijadinho es que hab\u00eda una intensa circulaci\u00f3n de t\u00e9cnicas y propuestas, lo que sugiere una efervescencia mayor a\u00fan que la conocida en nuestros d\u00edas. Lejos de estar cerradas por el monopolio colonial, las colonias iberoamericanas revelan una extremada vitalidad creativa promovida por la circulaci\u00f3n de conocimientos tanto o m\u00e1s din\u00e1mica que el intercambio de riquezas materiales?, afirma Guiomar. En un mundo de privilegios y jerarqu\u00edas, el arte serv\u00eda a la ostentaci\u00f3n y as\u00ed los saberes t\u00e9cnico-art\u00edsticos eran una de las mercader\u00edas m\u00e1s demandadas y valoradas.<\/p>\n<p>En 2006, Pirelli de Brasil descubri\u00f3 el alto costo de ese riesgo al ser sorprendida por la sospecha de falsificaci\u00f3n en la donaci\u00f3n al Museo de Arte de S\u00e3o Paulo (Masp) de una imagen de S\u00e3o Francisco de Paula, atribuida a Aleijadinho. La empresa la compr\u00f3 por 350 mil d\u00f3lares en 1985. Cuando decidi\u00f3 donarla, valu\u00f3 la pieza en dos millones de reales, valor que pedir\u00eda como compensaci\u00f3n del Imposto a las Ganancias, acogi\u00e9ndose a los beneficios de la Ley Rouanet. Pero una evaluaci\u00f3n del Instituto del Patrimonio Hist\u00f3rico y Art\u00edstico Nacional (Iphan), solicitada por el Ministerio de Cultura, cuestion\u00f3 la autenticidad de la obra. No reconocida como de Aleijadinho, la pieza pas\u00f3 a valer 120 mil reales, menos de la mitad del precio de adquisici\u00f3n y 16 veces por debajo de la cotizaci\u00f3n pretendida en la donaci\u00f3n al museo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Si es que existi\u00f3, Aleijadinho ha estado al servicio de muchas ideolog\u00edas\r\n","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[273,310],"coauthors":[684],"class_list":["post-84191","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-artes-plasticas-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84191","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84191"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84191\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84191"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84191"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84191"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=84191"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}