{"id":84205,"date":"2008-12-01T11:00:00","date_gmt":"2008-12-01T13:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/12\/01\/la-era-obama-2\/"},"modified":"2017-01-18T17:21:27","modified_gmt":"2017-01-18T19:21:27","slug":"la-era-obama-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-era-obama-2\/","title":{"rendered":"La era Obama"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/12\/Obama.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230258\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-230258 size-medium\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/12\/Obama-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Chris McGrath\/Getty Images\/AFP<\/span><\/a>Las expectativas de los cient\u00edficos estadounidenses con la toma de posesi\u00f3n del primer presidente negro de la historia de Estados Unidos, Barack Obama, quien asume el d\u00eda 20 de enero, son tan optimistas como las de sus 64 millones de electores. Las intenciones son buenas: Obama prometi\u00f3 ampliar el presupuesto de los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por su sigla en ingl\u00e9s) y de la agencia espacial norteamericana (Nasa), invertir un valor r\u00e9cord en la investigaci\u00f3n de energ\u00edas renovables, remover trabas a las investigaciones con c\u00e9lulas madre embrionarias y dar vuelta del rev\u00e9s la agenda ambiental del pa\u00eds, que durante la era Bush estuvo signada por la negaci\u00f3n del calentamiento global.<\/p>\n<p>Las condiciones para llevar tales propuestas adelante son auspiciosas: el Partido Dem\u00f3crata conquist\u00f3 la mayor\u00eda en ambas c\u00e1maras en el Congreso. Las propuestas de Obama son una se\u00f1al de que el presidente electo reconoce la importancia de la ciencia para el pa\u00eds, declar\u00f3 a la revista Nature Ralph Cicerone, presidente de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos. El mundo respeta a la ciencia estadounidense, que puede servir de instrumento de buena voluntad\u00a0 y de buenas pol\u00edticas, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>La gran duda es saber hasta qu\u00e9 punto las ambiciones del nuevo presidente ser\u00e1n bloqueadas por la dura realidad de la crisis. La condici\u00f3n de preferido del sector cient\u00edfico qued\u00f3 en evidencia durante la campa\u00f1a, cuando Obama se granje\u00f3 el apoyo de 61 laureados con el Premio Nobel, mientras que su rival John McCain obtuvo escasas cinco firmas de ganadores del Nobel de Econom\u00eda para su plataforma anticrisis. La clara oposici\u00f3n a las pol\u00edticas en el campo de la ciencia\u00a0 y del medio ambiente del gobierno de Bush, vistas como oscurantistas por un amplio espectro de la comunidad acad\u00e9mica, ayud\u00f3 a lograr el apoyo.<\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n a las investigaciones con c\u00e9lulas madre embrionarias, Obama ya dijo a qu\u00e9 vino. Pocos d\u00edas despu\u00e9s de electo, anunci\u00f3 por medio de John Podesta, jefe de su equipo de transici\u00f3n, que va a suspender la prohibici\u00f3n impuesta por Bush por motivos religiosos de uso de fondos federales en la realizaci\u00f3n de investigaciones con linajes de c\u00e9lulas madre embrionarias producidas a partir del 9 de agosto de 2001. Sobre la investigaci\u00f3n con c\u00e9lulas madre, y en varios temas, vemos que la administraci\u00f3n Bush hizo cosas que probablemente no beneficiar\u00e1n al pa\u00eds, afirm\u00f3 Podesta.<\/p>\n<p>Todav\u00eda se discute el medio que se utilizar\u00e1 para anular el veto. Lo m\u00e1s probable es que Obama emita una orden ejecutiva retirando la prohibici\u00f3n e impulse una nueva legislaci\u00f3n sobre el tema, que permitir\u00eda el trabajo con cualquier linaje de c\u00e9lulas madre derivadas de embriones que ser\u00edan descartados en cl\u00ednicas de fertilizaci\u00f3n. Bush vet\u00f3 en dos ocasiones legislaciones de ese tipo, pero la diputada dem\u00f3crata Diana DeGette present\u00f3 hace pocas semanas un proyecto que permite el uso de linajes independientemente de la fecha en se los obtuvo. Sin embargo, los especialistas creen que la orden ejecutiva es innecesaria. La abogada Robin Alta Charo, docente de bio\u00e9\u00actica de la Universidad de Wiscounsin, dijo que ser\u00eda lo mismo si Obama sencillamente comunicase a los NIH que pasasen a fomentar la investigaci\u00f3n de nuevos linajes.<\/p>\n<p>Si bien la cuesti\u00f3n de las c\u00e9lulas madre est\u00e1 bien orientada, existen dudas con relaci\u00f3n a la velocidad con que Obama lograr\u00e1 implementar sus pol\u00edticas en los campos de la energ\u00eda y del medio ambiente en medio de la recesi\u00f3n. En contraposici\u00f3n a Bush, que se rehus\u00f3 a ratificar el Protocolo de Kyoto, Obama plantea reducciones obligatorias de las emisiones de gases de efecto invernadero y declar\u00f3 su simpat\u00eda por el sistema de compra y venta de cr\u00e9ditos de carbono que activ\u00f3 dicho acuerdo. La demora ya no es m\u00e1s una opci\u00f3n y la negaci\u00f3n no es m\u00e1s una respuesta aceptable, declar\u00f3 el nuevo presidente. Con todo, es posible que una legislaci\u00f3n en tal sentido no sea aprobada antes de 2010. Existe consenso en el futuro gobierno en el sentido de que el a\u00f1o 2009 debe consagrarse al enfrentamiento del desempleo y de la crisis econ\u00f3mica y el control de la emisi\u00f3n de gases, al menos en el corto plazo, no colabora con tales objetivos. \u00a0La legislaci\u00f3n de cambios clim\u00e1ticos es controvertida incluso entre los legisladores del Partido Dem\u00f3crata y dif\u00edcilmente saldr\u00e1 en el comienzo del gobierno, dice David Goldston, columnista de la revista Nature.<\/p>\n<p>Existen opciones menos ambiciosas que pueden darle aire a Obama durante el primer a\u00f1o de mandato. Seg\u00fan dijo a la agencia Bloomberg el senador dem\u00f3crata Jeff Bingaman, de Nuevo M\u00e9xico, podr\u00e1 votarse en 2009 una ley destinada a estimular la conservaci\u00f3n de energ\u00eda en edificios\u00a0 y medios de transporte y\u00a0 producir m\u00e1s electricidad con base en fuentes renovables. Otra posibilidad es permitir que 18 estados interesados en reglamentar la restricci\u00f3n a las emisiones de gases de los autom\u00f3viles tengan libertad para hacerlo. El gobierno Bush logr\u00f3 bloquear tales reglamentaciones con el argumento de que son de alzada federal. Muchos investigadores conf\u00edan en la remoci\u00f3n de otros tipos de trabas. David Wilcove, profesor de ecolog\u00eda de la Universidad de Princeton, lidera una campa\u00f1a cuyo objetivo es restaurar dispositivos de una legislaci\u00f3n nacional de 1976 que regula el manejo de bosques con miras a mantener la viabilidad de las poblaciones de vertebrados. Ciertas restricciones fueron suspendidas en 2005 para beneficiar a la industria maderera.<\/p>\n<p>Durante la campa\u00f1a, Barack Obama defendi\u00f3 enf\u00e1ticamente la ampliaci\u00f3n del presupuesto destinado a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica en Estados Unidos. Prometi\u00f3 gastar 15 mil millones de d\u00f3lares por a\u00f1o en el desarrollo de energ\u00edas renovables, ante tan s\u00f3lo 2 mil millones de d\u00f3lares actuales. Tambi\u00e9n brind\u00f3 su apoyo a una demanda de los cient\u00edficos para duplicar en los pr\u00f3ximos diez a\u00f1os el presupuesto de los NIH, que actualmente insumen 30 mil millones de d\u00f3lares anuales. Cuando ped\u00eda votos en Florida, donde tiene su sede la Nasa, Obama prometi\u00f3 revitalizar la exploraci\u00f3n espacial, cuyo presupuesto es considerado insuficiente para alcanzar los objetivos planteados por Bush: el regreso a la Luna antes de 2020 y misiones tripuladas a Marte posteriormente. El nuevo presidente ha propuesto prolongar la vida \u00fatil de los actuales trasbordadores espaciales, que deber\u00edan salir de servicio en 2010,\u00a0 y anticipar la entrada en servicio de las naves que los sustituir\u00e1n, cosa que est\u00e1 prevista para 2015. Para ello, el presupuesto de la Nasa, que equivale a 17 mil millones de d\u00f3lares anuales, recibir\u00eda un refuerzo de al menos otros 2 mil millones de d\u00f3lares. Con el d\u00e9ficit de las cuentas federales llegando al bill\u00f3n de d\u00f3lares y diversos sectores de la econom\u00eda pidiendo ayuda, parece dif\u00edcil que el nuevo presidente logre cumplir todas esas promesas. \u00a0Obama prometi\u00f3 muchas cosas y todas cuestan dinero, dijo el diputado republicano Vern Ehlers, uno de los m\u00e1s elocuentes defensores de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y la educaci\u00f3n en el Congreso estadounidense.<\/p>\n<p>Pero existen promesas que no dependen de dinero. Obama se comprometi\u00f3 durante la campa\u00f1a a elevar el status del titular de la Oficina de Pol\u00edticas de Ciencia\u00a0 y Tecnolog\u00eda (OSTP, por su sigla en ingl\u00e9s), que bajo la gesti\u00f3n de George W. Bush disminuy\u00f3 de importancia. Hay expectativa con relaci\u00f3n al nombre que elegir\u00e1 para ocupar el cargo. Quien desempe\u00f1\u00f3 el papel de consejero cient\u00edfico en la campa\u00f1a fue Harold Varmus, director de los Institutos Nacionales de Salud entre 1993 y 1999, laureado en 1989 con el Nobel de Fisiolog\u00eda o Medicina por el descubrimiento de los oncogenes retrovirales. El cargo de titular del OSTP qued\u00f3 vacante durante los primeros cinco meses del gobierno Bush y termin\u00f3 siendo ocupado por el f\u00edsico John Marburger, que ten\u00eda un lugar en la jerarqu\u00eda de la Casa Blanca poco privilegiado, sin acceso directo al presidente. Marburger termin\u00f3 involucrado en varias denuncias de censura a documentos y testimonios de investigadores vinculados al gobierno, siempre en el sentido de suavizar los pron\u00f3sticos acerca de los efectos del calentamiento global. Solamente en septiembre de 2007 el asesor admiti\u00f3 que los cambios clim\u00e1ticos son un hecho\u00a0 y que la Tierra puede convertirse en un lugar inhabitable de no hacerse cortes en las emisiones de mon\u00f3xido de carbono.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Obama promete m\u00e1s fondos para la investigaci\u00f3n cient\u00edfica","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[303],"coauthors":[98],"class_list":["post-84205","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-financiacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84205","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84205"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84205\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84205"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84205"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84205"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=84205"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}