{"id":84207,"date":"2008-12-01T10:10:00","date_gmt":"2008-12-01T12:10:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/12\/01\/una-guerra-en-los-intestinos-2\/"},"modified":"2017-01-18T17:42:58","modified_gmt":"2017-01-18T19:42:58","slug":"una-guerra-en-los-intestinos-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-guerra-en-los-intestinos-2\/","title":{"rendered":"Una guerra en los intestinos"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/12\/tomate-1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230270\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-230270\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/12\/tomate-1-300x240.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"240\" \/><span class=\"media-credits-inline\"> Laura Davi\u00f1a<\/span><\/a>Una bi\u00f3loga brasile\u00f1a que trabaja desde hace diez a\u00f1os en Estados Unidos encontr\u00f3 una nueva posibilidad de controlar a una variedad de bacteria que causa intensas diarreas. Dicha variedad, la <em>Escherichia coli<\/em> enterohemorr\u00e1gica o EHEC, causa en Brasil alrededor de 5 mil casos de diarreas muchas veces sangrantes, seguidas de complicaciones renales (alrededor de 600 mil adultos y ni\u00f1os son hospitalizados por colitis agudas de origen bacteriano en el pa\u00eds anualmente). Pero en otros pa\u00edses provoca brotes con miles de v\u00edctimas. En Estados Unidos, por ejemplo, la EHEC afecta a unas 73 mil personas, con entre 1.800 y 3.600 hospitalizaciones y entre 60 y 550 muertes por a\u00f1o.<\/p>\n<p>Vanessa Sperandio y su equipo de la Universidad de Texas, del cual forma parte el bi\u00f3logo tambi\u00e9n brasile\u00f1o Cristiano Moreira, testearon 150 mil mol\u00e9culas sint\u00e9ticas de dicha universidad y encontraron una, identificada con la sigla LED 209, que inhibi\u00f3 la virulencia de dos variedades de bacterias que causan brotes de diarreas en Estados Unidos, incluida la EHEC. Presentada en un art\u00edculo publicado en agosto en la revista <em>Science<\/em>, la LED 209 se une a una prote\u00edna de las bacterias llamada histidina quinasa y les impide la producci\u00f3n de la toxina Shiga, que agrava la infecci\u00f3n intestinal las bacterias seguir\u00e1n por el intestino, pero inofensivamente.<\/p>\n<p>No necesitamos matar a todas las bacterias, sino tan s\u00f3lo hacer que dejen de producir toxinas, dice Vanessa, bi\u00f3loga egresada de la Universidad de Campinas (Unicamp). Si matamos a todas las EHEC, las que sobrevivan van a liberar m\u00e1s toxinas, que van a agravar el cuadro cl\u00ednico, y pueden volverse resistentes a los medicamentos?. La LED 209 funcion\u00f3 de modo satisfactorio en ratones\u00a0 y conejos contra una variedad de bacteria causante de diarreas que se propaga por el organismo y causa infecci\u00f3n generalizada, la <em>Salmonella typhimurium<\/em>. No obstante, esa mol\u00e9cula es absorbida y desaparece en el intestino, por esa raz\u00f3n tiene poca eficacia contra la EHEC, que vive solamente en el intestino. Lo que tenemos que hacer ahora es modificar esa mol\u00e9cula, para que no sea absorbida en el intestino, comenta Vanessa.<\/p>\n<p>En marzo, con base en \u00e9ste y otros resultados, Vanessa recibi\u00f3 un financiamiento por valor de 6,5 millones de d\u00f3lares de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos de los cuales cuenta con 2,5 millones \u00a0para desarrollar nuevos\u00a0 medicamentos contra bacterias causantes de colitis graves, en especial la EHEC, que constituye un problema de salud p\u00fablica no solamente en Estados Unidos. En 1996, 7.500 personas fueron acometidas por un brote en Sakai, Jap\u00f3n. En Argentina, Chile y Uruguay, la EHEC responde por casi la mitad de los casos de diarreas sangrantes. Entre el 5% y el 10% de las personas infectadas con EHEC, especialmente ni\u00f1os de hasta dos a\u00f1os de edad, pueden sufrir tambi\u00e9n posteriormente el llamado s\u00edndrome hemol\u00edtico ur\u00e9mico, caracterizado por anemia, disminuci\u00f3n del n\u00famero de plaquetas, las c\u00e9lulas de la sangre responsables de la coagulaci\u00f3n, e insuficiencia renal. Los antibi\u00f3ticos, empleados para detener a otras bacterias, tienen efecto contrario con la EHEC, pues intensifican la producci\u00f3n de la toxina Shiga y agravan la destrucci\u00f3n de las c\u00e9lulas de los ri\u00f1ones.<\/p>\n<p>En el transcurso de diez a\u00f1os, Vanessa describi\u00f3 con minuciosos detalles los mecanismos por los cuales la EHEC sobrevive y se multiplica en los intestinos. En 1999, en la revista PNAS, demostr\u00f3 que ese linaje de bacterias posee prote\u00ednas de superficie que funcionan como sensores de ambiente, los llamados <em>quorum sensing<\/em>, identificados antes en una variedad de bacteria causante del c\u00f3lera. Estos sensores detectan la cantidad de dos hormonas la noradrenalina, producida en los intestinos, y la adrenalina, liberada por las gl\u00e1ndulas suprarrenales que accionan las defensas del organismo contra agentes invasores tales como dichas bacterias. Vanessa demostr\u00f3 que las bacterias se aquietan a la espera de momentos m\u00e1s favorables cuando hay muchas de esas hormonas cerca; de lo contrario, empiezan a multiplicarse y a colonizar el intestino.<\/p>\n<p>En el marco de otro trabajo, publicado en 2003 tambi\u00e9n en PNAS, inform\u00f3 sobre el papel ambivalente de la noradrenalina\u00a0 y la adrenalina. Esas dos hormonas ayudan a proteger al organismo, pero pueden tambi\u00e9n beneficiar a las bacterias de dos modos diferentes: activando genes que llevan a la producci\u00f3n de la toxina Shiga y poniendo a funcionar el flagelo, un tipo de cola que le permite a la bacteria nadar m\u00e1s f\u00e1cilmente. Otro estudio del equipo de Vanessa, publicado este a\u00f1o en <em>Nature Reviews<\/em>, detalla la comunicaci\u00f3n qu\u00edmica entre las bacterias y el organismo en el que se instalan: los intestinos de un adulto, con alrededor de cinco metros de extensi\u00f3n, albergan de 500 a 1.000 especies diferentes de bacterias que, de reunirse, formar\u00edan una masa de 1,5 kg. Sumada a contribuciones de otros equipos, esta base de conocimiento puede ahora ayudar a probar y hallar nuevos medicamentos.<\/p>\n<p>En Brasil y en otros pa\u00edses, la m\u00e1s peligrosa entre las EHECs, la O157:H7, intensamente estudiada por el equipo de Texas, provoc\u00f3 hasta ahora casos aislados de severas infecciones intestinales, en ocasiones seguidas de problemas renales, en S\u00e3o Paulo, R\u00edo de Janeiro, Bah\u00eda y Minas Gerais. Los estudios de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp) y del Instituto Adolfo Lutz registran hasta ahora menos de diez casos por a\u00f1o en el estado de S\u00e3o Paulo. Investigadores de esas dos instituciones informaron en 2002 en la revista <em>Emerging Infectious Diseases<\/em> los primeros casos espor\u00e1dicos de diarreas causadas por este subtipo de EHEC en habitantes de la ciudad de S\u00e3o Paulo, uno de ellos portador del virus VIH,\u00a0 y de Campinas. Un mes despu\u00e9s, el mismo equipo, coordinado por Beatriz Guth, de la Unifesp, present\u00f3 en la misma revista el primer caso de s\u00edndrome hemol\u00edtico ur\u00e9mico asociado a la infecci\u00f3n intestinal causada por otro subtipo de EHEC en un beb\u00e9 de 8 meses internado en el Hospital S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Afortunadamente no tenemos brotes, pero los especialistas de los institutos de investigaci\u00f3n y de los \u00f3rganos p\u00fablicos de salud est\u00e1n alertas, pues se trata de una enfermedad emergente, comenta Beatriz. En Brasil, los casos de diarreas causadas por EHEC no se relacionan \u00fanicamente con la pobreza y la falta de saneamiento b\u00e1sico, sino tambi\u00e9n a descuidos con la higiene. En un estudio que ayud\u00f3 a dirigir, el pediatra de la Unifesp Renato Lopes de Souza busc\u00f3 en unidades de terapia intensiva de hospitales de la ciudad de S\u00e3o Paulo casos de ni\u00f1os con s\u00edndrome hemol\u00edtico ur\u00e9mico que hab\u00edan hechos antes cuadros de diarrea grave. Encontr\u00f3 13, atendidos entre enero de 2001 y agosto de 2005 principalmente en sanatorios privados (el 70% del total). Los investigadores identificaron en siete ni\u00f1os anticuerpos contra bacterias del grupo EHEC\u00a0 y en otros tres las propias bacterias, apuntando una asociaci\u00f3n, no siempre recordada por los m\u00e9dicos seg\u00fan Beatriz, de serios problemas renales con infecciones previas causadas por bacterias. Los ni\u00f1os con s\u00edndrome hemol\u00edtico ur\u00e9mico llegan a las UTI&#8217;s en estado grave y los m\u00e9dicos dif\u00edcilmente lo asocian con diarreas, dice.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/12\/rucula.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230268\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-230268\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/12\/rucula-300x188.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"188\" \/><span class=\"media-credits-inline\"> Laura Davi\u00f1a<\/span><\/a>En busca de una vacuna<br \/>\n<\/strong>En Brasil, otra variedad, la <em>Escherichia coli<\/em> enteropatog\u00e9nica (EPEC), es m\u00e1s preocupante. Menos agresiva que la EHEC, la EPEC ocasiona anualmente alrededor de 30 mil casos de diarreas provocadas por bacterias en las regiones m\u00e1s urbanizadas de Brasil y unas 180 mil en las menos urbanizadas. En ni\u00f1os bien nutridos, la EPEC causa infecciones intestinales que normalmente desaparecen en un lapso de hasta una semana \u00fanicamente con rehidrataci\u00f3n oral, pero en los mal nutridos puede causar diarreas persistentes, con duraci\u00f3n superior a 14 d\u00edas, cuya repetici\u00f3n puede perjudicar el crecimiento y el desarrollo mental.<\/p>\n<p>En experimentos realizados en ratones y en c\u00e9lulas (<em>in vitro<\/em>) en el Instituto Butantan, un equipo coordinado por Maria Leonor Oliveira contuvo la EPEC estimulando la producci\u00f3n de anticuerpos contra una prote\u00edna, la intimina beta, mediante la cual esas bacterias se unen a las paredes del intestino. De acuerdo con el estudio publicado en octubre en la revista <em>FEMS Immunology Medical and Microbiology<\/em>, dos fragmentos de intimina beta conducidos por v\u00eda oral por medio de bacterias del g\u00e9nero Lactobacilus, las mismas utilizadas en la fabricaci\u00f3n de yogurt y quesos, redujeron en hasta un 80% la adherencia de la m\u00e1s com\u00fan entre las 12 variedades de EPEC a las c\u00e9lulas epiteliales humanas.<\/p>\n<p>Una vacuna contra la diarrea sigue siendo necesaria, debido a la precariedad del saneamiento b\u00e1sico, que facilita la propagaci\u00f3n de esas bacterias, principalmente entre los ni\u00f1os de las regiones m\u00e1s apartadas de los grandes centros urbanos, comenta Waldir Elias Jr., investigador del Butantan, quien particip\u00f3 en este estudio. Los adultos sanos, a\u00f1ade su colega Roxane Piazza, est\u00e1n inmunizados naturalmente y han desarrollado anticuerpos antiintimina, debido al contacto continuo con las EPEC. La pr\u00f3xima etapa consistir\u00e1 en ver si esta estrategia detienen las infecciones intestinales directamente en ratones, y contra otros tipos de EPEC ya encontrados en el pa\u00eds. Hasta que llegue ese momento, la mejor forma de evitar diarreas en reci\u00e9n nacidos sigue siendo el amamantamiento materno. Un ni\u00f1o que mama no sufrir\u00e1 diarrea causada por EPEC, dice Solange Barros Carbonare, investigadora del Butantan que encontr\u00f3 anticuerpos contra estas bacterias en todas las centenas de muestras de calostro y leche materna que analiz\u00f3 en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>El experimento del Butantan demostr\u00f3 que la estrategia de bloquear la intimina podr\u00eda usarse tanto para la EPEC como para la EHEC. Algunos tipos de EPEC y las EHEC viven en los intestinos de vacas, ovejas, cabras, monos, perros y gatos, a los cuales raramente causan problemas. Llegan al ser humano a trav\u00e9s del contacto con animales, tierra, agua o alimentos contaminados. Cualquier alimento crudo o no pasteurizado puede transmitir las bacterias, comenta Beatriz. No descarto la transmisi\u00f3n de persona a persona, de un adulto portador de la bacteria a un ni\u00f1o, por ejemplo, por tener las manos sucias.<\/p>\n<p>En Estados Unidos, los brotes m\u00e1s recientes se originaron en carne de hamburguesas, espinaca y tomates que hab\u00edan sido colonizados por las bacterias, que causan problemas incluso en cantidades muy reducidas. Bastan 100 EHEC para desencadenar una infecci\u00f3n intestinal, en tanto que el c\u00f3lera, tambi\u00e9n caracterizado por diarrea y deshidrataci\u00f3n intensas, solamente se dispara despu\u00e9s que 100 millones de bacterias Vibrio cholerae se han instalado en el organismo.<\/p>\n<p><strong>Los proyectos<\/strong><br \/>\n<strong> 1.<\/strong> An\u00e1lisis fenot\u00edpico y molecular de muestras de <em>Escherichia coli<\/em> del serogrupo O11\u00a0(<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/21746\/analise-fenotipica-e-molecular-de-amostras-de-escherichia-coli-do-sorogrupo-o113-isoladas-de-infecc\/\" target=\"_blank\">n\u00ba\u00a005\/04634-8<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Auxilio regular a proyecto de investigaci\u00f3n;\u00a0<strong>Coordinadora<\/strong>\u00a0Beatriz Ernetina Cabilio Guth &#8211; Unifesp; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong>\u00a0R$ 118.610,98 (FAPESP)<br \/>\n<strong>2.<\/strong> <em>Escherichia coli<\/em> enteropatog\u00e9nica at\u00edpica\u00a0(<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/1349\/escherichia-coli-enteropatogenica-atipica-epec-atipica\/\" target=\"_blank\">n\u00ba\u00a004\/12136-5<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Proyecto Tem\u00e1tico;\u00a0<strong>Coordinador<\/strong>\u00a0Waldir Pereira Elias Junior &#8211; Instituto Butantan;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 790.675,07 (FAPESP)<br \/>\n<strong>3.<\/strong> Evaluaci\u00f3n de la actividad <em>in vitro<\/em> e <em>in vivo<\/em> de anticuerpos humanos anti <em>E.coli<\/em> enteropatog\u00e9nicas y <em>E.coli<\/em> productoras de toxinas Shiga (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/19474\/avaliacao-da-atividade-in-vitro-e-in-vivo-de-anticorpos-humanos-sericos-e-secretores-anti-escherichi\/\" target=\"_blank\">n\u00ba\u00a003\/13250-3<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Auxilio regular a proyecto de investigaci\u00f3n; <strong>Coordinadora\u00a0<\/strong>Solange Barros Carbonare &#8211; Instituto Butantan;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<br \/>\n<\/strong>R$ 99.462,08 (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Nuevas estrategias combaten las bacterias causantes de formas graves de diarrea","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[316],"coauthors":[5968],"class_list":["post-84207","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84207","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84207"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84207\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84207"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84207"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84207"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=84207"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}