{"id":84208,"date":"2008-12-01T10:20:00","date_gmt":"2008-12-01T12:20:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/12\/01\/en-busca-de-conexiones-2\/"},"modified":"2016-05-06T18:22:46","modified_gmt":"2016-05-06T21:22:46","slug":"en-busca-de-conexiones-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/en-busca-de-conexiones-2\/","title":{"rendered":"En busca de conexiones"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-217122\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/12\/Esclerose1.jpg\" alt=\"Esclerose1\" width=\"290\" height=\"125\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/12\/Esclerose1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/12\/Esclerose1-250x108.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/12\/Esclerose1-120x52.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/>El primer s\u00edntoma puede aparecer repentinamente: un movimiento antes tenido como natural, como el simple gesto de extender la mano para agarrar un copo de agua, se vuelve dif\u00edcil, como si el brazo se trabase. Al cabo de meses, o a\u00f1os, los m\u00fasculos fallan cada vez m\u00e1s, hasta que se atrofian. Al final, los \u00fanicos movimientos que una persona con esclerosis lateral amiotr\u00f3fica puede controlar son los de los ojos. Tal es el caso del f\u00edsico brit\u00e1nico Stephen Hawking, quien desde hace m\u00e1s de 40 a\u00f1os vive con esa enfermedad que suele llevar a la muerte en menos de una d\u00e9cada. Pese a manifestarse en los m\u00fasculos, el problema a decir verdad est\u00e1 en la muerte de las neuronas motoras, las comandantes de las contracciones musculares y de los movimientos voluntarios del cuerpo. Experimentos realizados durante los \u00faltimos a\u00f1os con c\u00e9lulas madre ayudan la entender la enfermedad, pero no sugieren posibilidades de tratamiento con esas c\u00e9lulas. \u00bfSe imagina sustituir una c\u00e9lula alojada al final de la columna y que se prolonga hasta el dedo del pie?, argumenta la bi\u00f3loga brasile\u00f1a Maria Carolina Marchetto, investigadora del Instituto Salk, con sede en Estados Unidos. Es un trayecto sumamente complicado; la c\u00e9lula no logra encontrar el camino. La edici\u00f3n de diciembre de la revista internacional<em> Cell Stem Cell<\/em> contiene la m\u00e1s reciente contribuci\u00f3n de la investigadora para entender este mal que, seg\u00fan se estima, en Estados Unidos se cobra 15 nuevas v\u00edctimas por d\u00eda.<\/p>\n<p>El equipo de Carol, que incluye tambi\u00e9n al brasile\u00f1o Alysson Muotri y al norteamericano Fred Gage, jefe del Laboratorio de Gen\u00e9tica del Salk, desarroll\u00f3 un modelo innovador destinado a estudiar la esclerosis lateral amiotr\u00f3fica en seres humanos. Lo in\u00e9dito de nuestra investigaci\u00f3n, explica Carol, consisti\u00f3 en utilizar por primera vez un modelo <em>in vitro<\/em> totalmente humano para estudiar la esclerosis lateral amiotr\u00f3fica. En placas de pl\u00e1stico, cultiv\u00f3 neuronas motoras elaboradas con base en c\u00e9lulas madre embrionarias humanas y astrocitos, c\u00e9lulas cerebrales en forma de estrella que integran la gl\u00eda o neuroglia cola, en griego, el tejido que nutre y sirve de sost\u00e9n a las neuronas, y que brinda estructura al cerebro. Es un avance importante, porque la mayor parte de los estudios se hace en ratones, pero en general las drogas que funcionan en estos no producen el mismo efecto en los seres humanos.<\/p>\n<p>Este sistema permite estudiar de qu\u00e9 modo las mutaciones en genes espec\u00edficos dan origen a diferentes manifestaciones de la esclerosis lateral amiotr\u00f3fica. Una de las mutaciones la que estudi\u00f3 Carol produce una versi\u00f3n deficiente de la prote\u00edna SOD1, que deja de ser metabolizada y pasa a acumularse en las neuronas motoras. Como un pasadizo largo y estrecho que se transforma en dep\u00f3sito, los detritos existentes en las neuronas bloquean el paso de nutrientes y sustancias de se\u00f1alizaci\u00f3n hacia la extremidad que estimula al m\u00fasculo. As\u00ed, la neurona no logra cumplir su funci\u00f3n y muere. Y el m\u00fasculo se atrofia.<\/p>\n<p>La enfermedad no se limita a las neuronas. Durante los \u00faltimos a\u00f1os, el grupo del neurocient\u00edfico Don Cleveland, de la Universidad de California en San Diego, demostr\u00f3 que cuando la mutaci\u00f3n est\u00e1 en las c\u00e9lulas de la gl\u00eda, \u00e9stas producen sustancias que originan una reacci\u00f3n inflamatoria y as\u00ed activan el sistema inmunol\u00f3gico. Las c\u00e9lulas de defensa migran hacia el sistema nervioso y atacan a las neuronas, mat\u00e1ndolas, explica la bi\u00f3loga. Este descubrimiento fue una buena noticia en lo que hace a las perspectivas de tratamiento, ya que no existen drogas que logren restablecer la salud de la neurona motora. Estudios recientes de otros grupos demostraron que si las c\u00e9lulas de soporte est\u00e1n sanas, las neuronas afectadas viven m\u00e1s. La mejor alternativa parece ser impedir que el sistema inmunol\u00f3gico ataque los terminales de las neuronas, con medicamentos inmunosupresores y antioxidantes.<\/p>\n<p><strong>Nuevas perspectivas<br \/>\n<\/strong>Es un giro terap\u00e9utico. El medicamento hasta ahora m\u00e1s eficaz contra la enfermedad, el riluzole, elimina el neurotransmisor glutamato, que se acumula en las conexiones entre las neuronas en actividad, funci\u00f3n normalmente desempe\u00f1ada por los astrocitos sanos. Pero prolonga muy poco la vida del paciente. El grupo de San Diego prob\u00f3 cinco compuestos antioxidantes y logr\u00f3 reducir la actividad oxidativa de las c\u00e9lulas. La droga m\u00e1s prometedora, la apocinina, parece efectivamente mejorar la supervivencia de las neuronas en cultivo con astrocitos portadores de mutaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El paso siguiente consistir\u00e1 en construir modelos <em>in vitro<\/em> m\u00e1s complejos, tridimensionales, con mayor diversidad de c\u00e9lulas cerebrales e incluso vasos sangu\u00edneos. As\u00ed, se espera poder reproducir en laboratorio condiciones lo m\u00e1s cercanas posibles de las que realmente acometen a las personas que padecen la enfermedad. Estos modelos tambi\u00e9n deben hacer posible el examen del efecto provocado por mutaciones responsables de otras variedades de esclerosis lateral amiotr\u00f3fica.<\/p>\n<p>El estudio de la SOD1 ha sido provechoso, aunque la misma est\u00e9 implicada en tan s\u00f3lo el 2% de los casos. Otra mutaci\u00f3n fue identificada por el grupo de la genetista Mayana Zatz, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), y descrita en 2004 en el <em>American Journal of Human Genetics<\/em>. \u00c9sta altera la prote\u00edna VAP-B, esencial en el transporte de sustancias en el interior de las c\u00e9lulas. Desde entonces varios grupos de investigaci\u00f3n publicaron trabajos explicando el funcionamiento de la prote\u00edna. Ya se sabe que la mutaci\u00f3n la vuelve insoluble y entonces termina formando agregados dentro de las c\u00e9lulas. Lo m\u00e1s importante es que la identificaci\u00f3n de esta prote\u00edna, que parece interferir en varios tipos de esclerosis lateral amiotr\u00f3fica, deja claro que genes aparentemente raros pueden ayudar a develar mecanismos patol\u00f3gicos comunes, celebra la genetista.<\/p>\n<p>Mayana se ha venido esforzando para entender mejor la enfermedad. Miguel Mitne-Neto, uno de los alumnos de doctorado bajo su supervisi\u00f3n, estudia la interacci\u00f3n de la VAP-B con otras prote\u00ednas. En un art\u00edculo publicado en 2007 en la revista <em>Protein Expression and Purification<\/em>, \u00e9ste demostr\u00f3 que la mutaci\u00f3n reduce la afinidad de la VAP-B con otras dos prote\u00ednas que act\u00faan en el cerebro \u00a0la tubulina y la GAPDH cuyo funcionamiento deficiente se verific\u00f3 en otras enfermedades neurodegenerativas. Para entender mejor de qu\u00e9 manera estas prote\u00ednas act\u00faan en el cerebro y verificar las posibilidades de tratamiento, cae perfecto el nuevo modelo desarrollado por Carol\u00a0 y Muotri. ?Estamos en contacto con ellos para trabajar juntos en esta nueva fase del estudio, comenta Mayana.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nMARCHETTO, M. C. N.<em> et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S1934590908005249\" target=\"_blank\">Non-cell-autonomous effect of human SOD1 astrocytes on motor neurons derived from human embryonic stem cells<\/a>. <strong>Cell Stem Cell<\/strong>.\u00a0 v. 3, n. 6. dic. 2008.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Modelo muestra un camino para tratar la esclerosis amiotr\u00f3fica","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[95],"class_list":["post-84208","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84208","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84208"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84208\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84208"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84208"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84208"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=84208"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}