{"id":84230,"date":"2009-01-01T10:30:00","date_gmt":"2009-01-01T12:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/01\/01\/peligro-en-el-mar\/"},"modified":"2016-05-06T18:44:21","modified_gmt":"2016-05-06T21:44:21","slug":"peligro-en-el-mar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/peligro-en-el-mar\/","title":{"rendered":"Peligro en el mar"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_118255\" style=\"max-width: 239px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-118255 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/tubarao-PE.jpg\" alt=\"\" width=\"229\" height=\"299\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/tubarao-PE.jpg 229w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/tubarao-PE-120x157.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 229px) 100vw, 229px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ALBERT KOK\/WIKIMEDIA\/Wikemedia<\/span>Tibur\u00f3n toro: asociados con la mayor\u00eda de los accidentes en la costa brasile\u00f1a<span class=\"media-credits\">ALBERT KOK\/WIKIMEDIA\/Wikemedia<\/span><\/p><\/div>\n<p>Contrariamente a lo que se vio en Tibur\u00f3n (Jaws), la pel\u00edcula de 1975 del cineasta norteamericano Steven Spielberg, el temible pez de dientes afilados no suele exponer su aleta fuera del agua para anunciar el ataque. Llega totalmente sumergido, sin hacerse notar. As\u00ed fue, astutamente, que en una tarde lluviosa de mayo de 1999: un tibur\u00f3n toro (Carcharhinus leucas) mordi\u00f3 la pierna del surfista pernambucano Charles Barbosa Pires y lo hundi\u00f3, sacudiendo su cuerpo debajo del agua. Charles intentaba defenderse dando pu\u00f1etazos al animal cuando sus amigos, que hab\u00edan salido del mar y llamado a los rescatistas, comenzaron a gritarle para que nadase. O\u00ed aquello y nad\u00e9 y nad\u00e9 hasta no aguantar m\u00e1s, y me desmay\u00e9, cuenta. Cuando despert\u00f3 en el hospital se encontraba con ambos brazos vendados y no ten\u00eda m\u00e1s las manos.<\/p>\n<p>Hoy, con 31 a\u00f1os, Charles volvi\u00f3 a surfear luego de superar el miedo a otro ataque y lucha contra las secuelas f\u00edsicas y psicol\u00f3gicas de las mordeduras actualmente busca ayuda para conseguir dos pr\u00f3tesis de manos, que cuestan alrededor de 100 mil reales. \u00c9l es uno de los 32 sobrevivientes de los 51 accidentes con tiburones registrados entre los a\u00f1os 1992 y 2006 hubo 19 muertes- en la costa de la capital de Pernambuco, el estado brasile\u00f1o que suma el mayor n\u00famero de casos de este tipo. A nivel mundial, Brasil ocupa el s\u00e9ptimo lugar en ataques en primer lugar se halla Estados Unidos, donde se registraron 836 accidentes en 330 a\u00f1os, seguido por Australia, con 329 ataques en 300 a\u00f1os, seg\u00fan la lista del Archivo Internacional de Ataques de tibur\u00f3n (Isaf), del Museo de Historia Natural de Florida (EE.UU.). Pese a que por aqu\u00ed se registran menos accidentes, proporcionalmente mueren m\u00e1s personas a causa de la gravedad de las heridas. En Brasil son los tiburones toro adultos, capaces de causar lesiones mayores y m\u00e1s profundas, los que en general atacan, explica el ingeniero de pesca F\u00e1bio Hazin, investigador de la Universidad Federal Rural de Pernambuco (UFRPE).<\/p>\n<p>Durante los \u00faltimos a\u00f1os, Hazin e investigadores de Estados Unidos han venido analizando los ataques de tibur\u00f3n en la costa pernambucana en busca de explicaciones para esos accidentes. Y ahora han arribado a algunas conclusiones. Al menos en el litoral de Pernambuco, los ataques de los tiburones a quienes se aventuran a surfear o a nadar en el mar, se encuentran asociados con dos factores: las alteraciones en el ambiente provocadas por los seres humanos y cierto abuso por parte de las personas, que insisten en nadar en zonas pr\u00f3ximas a las \u00e1reas frecuentadas por esos peces.<\/p>\n<p>Entre fines de la d\u00e9cada de 1970 y comienzos de la de 1980, la construcci\u00f3n del Puerto de Suape, alrededor de 40 kil\u00f3metros al sur de Recife, exigi\u00f3 el desmonte de una vasta \u00e1rea de manglares. La sustituci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n del mangle por el cemento parece haber afectado a las poblaciones de peces y crust\u00e1ceos que all\u00ed se reproducen, interfiriendo en la cadena alimentaria marina.<\/p>\n<p>Recientemente, Hazin, George Burguess, del Isaf, y Felipe Carvalho, de la Universidad de Florida, constataron que el lanzamiento de restos de materia org\u00e1nica de los residuos y desag\u00fces dom\u00e9sticos sin tratamiento, adem\u00e1s del uso de fertilizantes y plaguicidas agr\u00edcolas, est\u00e1 contaminando el estuario de los r\u00edos utilizados por los tiburones toro para su reproducci\u00f3n, aparentemente, la especie que cobra m\u00e1s v\u00edctimas en las playas del Gran Recife ?entre los ocho casos en los que fue posible identificar la especie a partir de las mordeduras, siete eran tiburones toro. Esos contaminantes tambi\u00e9n contribuyen para la disminuci\u00f3n de los peces en los estuarios de los r\u00edos atrayendo tiburones m\u00e1s agresivos, como el propio tibur\u00f3n toro y el tibur\u00f3n tigre (Galeocerdo cuvier).<\/p>\n<p>Uno de los sitios de reproducci\u00f3n del tibur\u00f3n toro que se encuentra en la lista de los m\u00e1s contaminados es el r\u00edo Jaboat\u00e3o, que desemboca entre las playas de Boa Viagem y Paiva, en la capital pernambucana. La comparaci\u00f3n de un relevamiento realizado en 1996 con otro hecho durante el a\u00f1o pasado por investigadores de los departamentos de Zootecnia, Pesca y Acuicultura de la UFRPE sugiere que las poblaciones de peces, cangrejos, camarones, jaibas y ostras del estuario del Jaboat\u00e3o disminuyeron hasta un 90%. En 1996 se encontraban 120 jaibas por metro cuadrado. Ahora son tan s\u00f3lo 12 por metro cuadrado, dice Fernando Porto, coordinador del trabajo.<\/p>\n<p>Aparte de los residuos org\u00e1nicos, provenientes de los desag\u00fces dom\u00e9sticos sin tratamiento, el r\u00edo Jaboat\u00e3o se halla contaminado con metales pesados, de acuerdo con el estudio, que evalu\u00f3 79 par\u00e1metros de la calidad del agua. S\u00f3lo para hacerse una idea, el tenor de cadmio, un elemento qu\u00edmico utilizado en la industria de bater\u00edas y pinturas, era 2.800 veces superior al permitido por la legislaci\u00f3n. Se trata de un metal pesado cancer\u00edgeno, afirma Porto.<\/p>\n<div id=\"attachment_118256\" style=\"max-width: 309px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-118256 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/tubarao-PE-1.jpg\" alt=\"Tambi\u00e9n una v\u00edctima: cambios en los estuarios afectan la reproducci\u00f3n del tibur\u00f3n toro\" width=\"299\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/tubarao-PE-1.jpg 299w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/tubarao-PE-1-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/tubarao-PE-1-250x187.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 299px) 100vw, 299px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">LAUREN SMITH\/WWW.SHARKIOLOGIST.COM<\/span>Tambi\u00e9n una v\u00edctima: cambios en los estuarios afectan la reproducci\u00f3n del tibur\u00f3n toro<span class=\"media-credits\">LAUREN SMITH\/WWW.SHARKIOLOGIST.COM<\/span><\/p><\/div>\n<p>Asociada con la contaminaci\u00f3n, la tala de los bosques en las orillas de los r\u00edos eleva la cantidad de sedimentos que arrastran las aguas, dej\u00e1ndola m\u00e1s turbias. Y las aguas menos limpias aumentan las probabilidades de ataque. Sucede que, con menor visibilidad, los tiburones enfrentan mayores dificultades para identificar a sus presas habituales, seg\u00fan el estudio publicado en marzo de 2008 en el Bulletin of Marine Science. Para los especialistas, los deportistas surfistas y body boarders- lideran las estad\u00edsticas de las v\u00edctimas porque suelen arriesgarse m\u00e1s en el mar que los ba\u00f1istas, y por eso pueden m\u00e1s f\u00e1cilmente ser confundidos con presas. Vista desde dentro del agua, la pierna de una persona sentada sobre una tabla puede confundirse con un pez en dificultades, nadando desorientadamente, cercano a la superficie.<\/p>\n<p><strong>En el curso del predador<br \/>\n<\/strong>Pero, si se ha contaminado por todas partes, \u00bfpor qu\u00e9 los ataques son m\u00e1s frecuentes en Pernambuco? La respuesta puede hallarse en el comportamiento de algunas especies de tiburones. El litoral pernambucano forma parte de la ruta migratoria del tibur\u00f3n tigre, una de las 500 especies conocidas en el mundo.<\/p>\n<p>Durante el mes de julio de este a\u00f1o, Hazin logr\u00f3 rastrear, con ayuda satelital, la localizaci\u00f3n de un ejemplar joven de tibur\u00f3n tigre, que med\u00eda 1,5 metros de longitud. Durante ese per\u00edodo, el tibur\u00f3n recorri\u00f3 m\u00e1s de 200 kil\u00f3metros a lo largo de la costa, desde Recife, en Pernambuco, hasta las cercan\u00edas de Natal, en R\u00edo Grande do Norte, cubriendo una trayectoria en zig zag. Ese comportamiento sugiere que el animal sigue la corriente marina, que se desplaza de sur a norte a lo largo de la costa nordeste de Brasil, expresa Hazin. Seg\u00fan el investigador de la UFRPE, el movimiento diario de aproximaci\u00f3n y alejamiento del litoral se debe a la variaci\u00f3n del nivel del mar. Durante la bajamar \u00e9l se aleja de la costa, con la pleamar se aproxima, aclara Hazin. Durante ese largo desplazamiento, el tibur\u00f3n tigre tambi\u00e9n se sumerge, alcanzando profundidades de hasta 212 metros.<\/p>\n<p>Ya se conoc\u00eda que el tibur\u00f3n toro, un pez de h\u00e1bitos solitarios que puede alcanzar hasta cuatro metros de longitud y pesar media tonelada, se aproxima a la costa porque utiliza los estuarios de los r\u00edos para su reproducci\u00f3n y crianza. Faltaba explicar la presencia constante de tiburones tigre, que viven en grupo. Ahora sabemos que se trata de un comportamiento migratorio, afirma Hazin, que a\u00fan no conoce los motivos de los desplazamientos. Consideramos que no se trata de un h\u00e1bito reproductivo, porque el pez que monitoreamos es joven. Puede ser una migraci\u00f3n estacional, dice el investigador. Director del Departamento de Pesca y Acuicultura de la UFRPE, Hazin afirma que ser\u00e1 necesario monitorear algunos otros ejemplares de tibur\u00f3n tigre para determinar la ruta migratoria de la especie y las causas de ese desplazamiento.<\/p>\n<div id=\"attachment_217071\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-217071\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/Tubarao_praia.jpg\" alt=\"Alerta en las playas: carteles que informan acerca del riesgo de accidentes\" width=\"290\" height=\"433\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/Tubarao_praia.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/Tubarao_praia-120x179.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/Tubarao_praia-250x373.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Marcos Michael\/JC Imagem <\/span>Alerta en las playas: carteles que informan acerca del riesgo de accidentes<span class=\"media-credits\">Marcos Michael\/JC Imagem <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Perjuicios para la pesca<br \/>\n<\/strong>En un intento por reducir la cantidad de accidentes con tiburones, el gobierno del estado de Pernambuco instal\u00f3 carteles en las playas alertando sobre el riesgo de ataques y, en 2004, cre\u00f3 el Comit\u00e9 Estadual de Monitoreo de Incidentes con Tiburones (Cemit). Durante los \u00faltimos a\u00f1os, el Cemit captur\u00f3 nueve ejemplares de tibur\u00f3n toro y 31 de tibur\u00f3n tigre, con el objetivo de estudiar el comportamiento de esas especies. El programa de monitoreo qued\u00f3 paralizado 15 meses por falta de presupuesto entre 2004 y enero de este a\u00f1o. Durante ese per\u00edodo ocurrieron diez ataques, mientras que en los 41 meses restantes s\u00f3lo fue reportado uno, dice Hazin, quien preside el Cemit. Desde 2007, los tiburones capturados fueron llevados lejos de la costa, donde son marcados y se les colocan rastreadores satelitales, antes de liberarlos. Mediante esa estrategia, Hazin pretende comprender mejor los h\u00e1bitos de esas especies.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos tiempos, los investigadores de la UFRPE tambi\u00e9n est\u00e1n recomendando que la pesca del camar\u00f3n con redes de arrastre, que recolectan crust\u00e1ceos y peces en el fondo del mar y da\u00f1a los arrecifes de coral, sea realizada a partir de las cinco millas n\u00e1uticas de distancia de la costa una milla n\u00e1utica equivale a 1,8 kil\u00f3metros. Sucede que los peces capturados y descartados por los buques camaroneros atraen a los tiburones, aumentando as\u00ed los riesgos de ataque. Se estima que, por cada kilogramo de camar\u00f3n capturado, otros 50 kilogramos de peces, moluscos y crust\u00e1ceos son devueltos al mar, pues son demasiado peque\u00f1os para el consumo o porque no presentan inter\u00e9s comercial. En su mayor\u00eda son peces j\u00f3venes, que nunca se reproducir\u00e1n y que ya est\u00e1n muriendo, dice el ingeniero de pesca Paulo Oliveira, de la UFRPE. Un estudio piloto realizado por Oliveira en Brasilia Teimosa, en la zona sur de Recife, indica que nueve especies de peces todas de inter\u00e9s comercial y una protegida por ley por hallarse amenazada de extinci\u00f3n se encuentran entre el material descartado por los barcos que pescan camarones. Hay lenguados, gatusos, anchoas, sardinas, manjubas [anchoitas] y carapebas [mojarras]. Son peces comestibles, que podr\u00edan comercializarse si hubiesen crecido m\u00e1s, dice Oliveira. Entre los peces descartados hab\u00eda incluso ejemplares de mero, una especie que integra la lista roja de las especies amenazadas de extinci\u00f3n y que alcanza una longitud de tres metros, cuya pesca fue prohibida durante cinco a\u00f1os por parte del Instituto Nacional de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (Ibama).<\/p>\n<p>De acuerdo con un t\u00e9cnico del propio Ibama, esa restricci\u00f3n perjudicar\u00eda a los pescadores. Resulta que el camar\u00f3n vive en regiones lodosas cercanas a los estuarios de los r\u00edos. A cinco millas de distancia no hay camarones. Prohibir la pesca en esa \u00e1rea significa acabar con la subsistencia de centenares de familias, afirma el ingeniero de pesca Euclides Dourado, del Ibama. La pesca con red de arrastre se encuentra prohibida hasta una milla n\u00e1utica de la costa en Pernambuco y Alagoas, hasta dos en Sergipe y tres en Bah\u00eda.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nHAZIN, F.H.V. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.ingentaconnect.com\/content\/umrsmas\/bullmar\/2008\/00000082\/00000002\/art00004\" target=\"_blank\">A shark attack outbreak off Recife, Pernambuco, Brasil: 1992-2006<\/a>. <strong>Bulletin of Marine Science<\/strong>. v. 82, n. 2. <strong>Marzo de 2008<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La poluci\u00f3n y la reducci\u00f3n de la fauna estimulan los ataques de tiburones","protected":false},"author":152,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[466],"class_list":["post-84230","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84230","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/152"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84230"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84230\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84230"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84230"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84230"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=84230"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}