{"id":84231,"date":"2009-01-01T10:40:00","date_gmt":"2009-01-01T12:40:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/01\/01\/las-aguas-y-el-aire\/"},"modified":"2017-01-19T15:57:52","modified_gmt":"2017-01-19T17:57:52","slug":"las-aguas-y-el-aire","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-aguas-y-el-aire\/","title":{"rendered":"Las aguas y el aire"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_230353\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/foto-amazonia-colombini-1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230353\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-230353\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/foto-amazonia-colombini-1-300x200.jpg\" alt=\"Zonas anegadas de la selva: una fuente de emisi\u00f3n de 470 millones de toneladas de gases de efecto invernadero anuales \" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fabio Colombini<\/span><\/a> Zonas anegadas de la selva: una fuente de emisi\u00f3n de 470 millones de toneladas de gases de efecto invernadero anuales<span class=\"media-credits\">Fabio Colombini<\/span><\/p><\/div>\n<p>Durante largo tiempo se consider\u00f3 que la Selva Amaz\u00f3nica era el pulm\u00f3n del mundo y un inmenso sumidero de gas carb\u00f3nico, asociado al aumento de la temperatura del planeta. Sin embargo, estudios recientes indican que la vegetaci\u00f3n amaz\u00f3nica consume en realidad m\u00e1s carbono que el que emite, pero no en la proporci\u00f3n que se imaginaba. Las investigaciones del Experimento de Gran Escala de la Biosfera-Atm\u00f3sfera en la Amazonia (LBA), un proyecto internacional que involucra a m\u00e1s de 300 investigadores de Latinoam\u00e9rica, Estados Unidos y Europa, bajo liderazgo brasile\u00f1o, demostraron que absorbe anualmente tan s\u00f3lo dos toneladas de carbono por hect\u00e1rea m\u00e1s que el que libera a la atm\u00f3sfera (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2002\/02\/01\/el-gas-de-la-selva-amazonica-es-escaso\/?cat=ciencia\" target=\"_blank\">lea en revista <em>Pesquisa FAPESP<\/em> n\u00ba 72<\/a>). Y ese valor puede ser todav\u00eda menor o hasta cero. Resulta que en ello se computa el gas carb\u00f3nico liberado por los r\u00edos de la Amazonia, que concentran un\u00a0 20% de las reservas de agua dulce del mundo.<\/p>\n<p>Durante los \u00faltimos a\u00f1os, el equipo del ingeniero agr\u00f3nomo Reynaldo Victoria, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) de Piracicaba, se encuentra analizando en detalle la cantidad de carbono liberada por los r\u00edos y \u00e1reas inundadas de la selva en especial, bajo la forma de gas carb\u00f3nico (CO2), el principal gas asociado con el calentamiento global. Repasando los c\u00e1lculos, los investigadores constataron que los ambientes acu\u00e1ticos de la Amazonia emiten hacia la atm\u00f3sfera alrededor de 470 millones de toneladas de carbono anuales, lo correspondiente al 1% del total (49 mil millones de toneladas) de gases de efecto invernadero emitidos por las actividades humanas a nivel mundial durante 2004. Divididos por el \u00e1rea cubierta por el agua en esa regi\u00f3n, esos 470 millones de toneladas equivalen a 1,2 toneladas por hect\u00e1rea, detall\u00f3 el grupo de Piracicaba en dos art\u00edculos publicados recientemente ?uno en 2002 en la revista Nature y otro en 2008 en Earth Interactions Journal. Esos datos deben contribuir para que en el futuro, se conozca con precisi\u00f3n la diferencia entre lo que es absorbido y emitido por toda la Amazonia.<\/p>\n<p>El primero de esos estudios, resultado de la colaboraci\u00f3n del Centro de Energ\u00eda Nuclear en la Agricultura (Cena), de la USP, con el equipo de Jeffrey Richey, de la Universidad de Washington, en Estados Unidos, sugiere que el probable origen de la mayor parte de ese carbono sea la materia org\u00e1nica (plantas y animales) transportada por las lluvias desde las tierras altas, no anegables, y desde \u00e1reas de selva que permanecen debajo del agua durante parte del a\u00f1o, por parte de los r\u00edos y arroyos. S\u00f3lo una peque\u00f1a parte (alrededor del 10%) del gas carb\u00f3nico disuelto en el agua alcanza el oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico, seg\u00fan la bi\u00f3loga Maria Victoria Ballester, cient\u00edfica del Cena y coautora de los art\u00edculos. A partir de esos descubrimientos, sugerimos que, sumando la emisi\u00f3n de los ambientes terrestres y acu\u00e1ticos, el balance global del carbono de las selvas tropicales parece estar cerca del equilibrio, explica.<\/p>\n<p>En el art\u00edculo del Earth Interactions Journal de Junio de 2008, la bioqu\u00edmica Maria de F\u00e1tima Rasera, tambi\u00e9n del Cena, estim\u00f3 el porcentaje del gas carb\u00f3nico emitido por los r\u00edos de peque\u00f1o porte, con hasta 100 metros de una orilla a la otra, y que componen el 92% de la red hidrogr\u00e1fica de la Amazonia. Como la extensi\u00f3n de la cuenca amaz\u00f3nica har\u00eda imposible el trabajo de medici\u00f3n de la emisi\u00f3n de cada r\u00edo, Maria de F\u00e1tima realiz\u00f3 los c\u00e1lculos iniciales para 28 r\u00edos de la cuenca del Ji-Paran\u00e1, en Rond\u00f4nia. Luego extrapol\u00f3 los datos para el resto de la Amazonia. Sus n\u00fameros indican que los r\u00edos de peque\u00f1o porte liberan anualmente en la atm\u00f3sfera 170 millones de toneladas de carbono bajo la forma de gas carb\u00f3nico (CO2). Ese trabajo pone de relieve la importancia de los peque\u00f1os r\u00edos en ese intercambio gaseoso, afirma Maria de F\u00e1tima.<\/p>\n<p>En casi dos d\u00e9cadas de investigaci\u00f3n del rol de los r\u00edos amaz\u00f3nicos en el ciclo del carbono de la extracci\u00f3n de ese elemento qu\u00edmico de la atm\u00f3sfera bajo la forma de gas carb\u00f3nico y su incorporaci\u00f3n por parte de la vegetaci\u00f3n hasta el retorno a la atm\u00f3sfera- el equipo del Cena public\u00f3 120 art\u00edculos cient\u00edficos. Quer\u00edamos entender los procesos del transporte y transformaci\u00f3n del carbono en el cauce principal del r\u00edo Amazonas y en sus principales afluentes explica Reynaldo Victoria. Durante diez a\u00f1os de trabajo determinamos con precisi\u00f3n la cantidad de carbono que emite la cuenca amaz\u00f3nica prosiguiendo hacia el oc\u00e9ano cada a\u00f1o. Son 36 millones de toneladas de carbono org\u00e1nico y 35 millones de toneladas de inorg\u00e1nico.<\/p>\n<div id=\"attachment_230352\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/Amazonia2-1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230352\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-230352\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/Amazonia2-1-296x300.jpg\" alt=\"R\u00edo Negro: sus aguas devuelven al aire parte del carbono captado por la selva \" width=\"300\" height=\"304\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">CBERS \/ Inpe <\/span><\/a> R\u00edo Negro: sus aguas devuelven al aire parte del carbono captado por la selva<span class=\"media-credits\">CBERS \/ Inpe <\/span><\/p><\/div>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la importancia del ambiente acu\u00e1tico en el intercambio de gases con la atm\u00f3sfera, el trabajo de Cena revel\u00f3 otro comportamiento curioso de la selva. Se cre\u00eda que todo el carbono extra\u00eddo del aire era incorporado por la vegetaci\u00f3n y utilizado para su crecimiento. El equipo de Reynaldo Victoria descubri\u00f3 que no es tan as\u00ed. Aparentemente la selva absorbe poco carbono e igualmente, libera parte del mismo hacia los ecosistemas acu\u00e1ticos, cuenta el investigador. Desde los r\u00edos, ese carbono retorna hacia la atm\u00f3sfera y una peque\u00f1a fracci\u00f3n va hacia el Atl\u00e1ntico. El trabajo de 2002 revel\u00f3 que la porci\u00f3n de carbono que regresa a la atm\u00f3sfera es 13 veces superior que la que va al oc\u00e9ano, comenta Reynaldo Victoria.<\/p>\n<p>Inicialmente, los cient\u00edficos evaluaron la concentraci\u00f3n de CO2 disuelto en el r\u00edo Amazonas, en sus principales afluentes y en algunas regiones anegadas que totalizaban una superficie de 1,8 millones de kil\u00f3metros cuadrados, el equivalente a un tercio de la Amazonia brasilera. Sensores remotos otorgan informaci\u00f3n que permite calcular la cobertura de agua en per\u00edodos representativos de inundaciones o sequ\u00eda, explica Maria Victoria. Mediante esos datos, fue posible computar el flujo de gas carb\u00f3nico del agua hacia el aire en diferentes ambientes?.<\/p>\n<p>Esos resultados rellenan una laguna en el conocimiento sobre el ciclo de carbono en las regiones tropicales y su influencia en el resto del mundo, que no es poca. Maria Victoria explica: Con la quinta parte del agua dulce del planeta, la cuenca amaz\u00f3nica emite hacia la atm\u00f3sfera aproximadamente el doble de la cantidad de carbono liberada por el desmonte y quema de la selva.<\/p>\n<p>Esos resultados permiten hacer una evaluaci\u00f3n m\u00e1s exacta de la influencia de los sistemas acu\u00e1ticos de la Amazonia en la emisi\u00f3n de carbono y, consecuentemente, en la alteraci\u00f3n del clima del planeta, comenta el limn\u00f3logo y especialista en ecolog\u00eda Jos\u00e9 Galizia Tundisi, presidente del Instituto Internacional de Ecolog\u00eda de S\u00e3o Carlos. Seg\u00fan Tundisi, el trabajo del grupo de Piracicaba tambi\u00e9n ayuda a tener una mejor comprensi\u00f3n de la extracci\u00f3n de carbono de la atm\u00f3sfera por parte de las algas y por la vegetaci\u00f3n terrestre.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<br \/>\n<\/strong>La funci\u00f3n de los sistemas fluviales amaz\u00f3nicos en el balance regional y global del carbono: evasi\u00f3n de CO2 e interacciones entre los ambientes terrestres y acu\u00e1ticos\u00a0(<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/1275\/o-papel-dos-sistemas-fluviais-amazonicos-no-balanco-regional-e-global-de-carbono-evasao-de-co2-e-in\/\" target=\"_blank\">n\u00ba\u00a003\/13172-2<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico;\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Reynaldo Luiz Victoria &#8211; Cena\/USP; <strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 1.080.118,96 (FAPESP)<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<strong><br \/>\n<\/strong><\/em>RASERA, M.F. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/journals.ametsoc.org\/doi\/abs\/10.1175\/2008EI257.1\" target=\"_blank\">Estimating the surface area of small rivers in the southwestern Amazon and their role in CO2 outgassing.<\/a> <strong>Earth Interactions<\/strong>. v. 12, n. 6, p. 1-16. 2008.<br \/>\nRICHEY, J. E. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.nature.com\/nature\/journal\/v416\/n6881\/abs\/416617a.html\" target=\"_blank\">Outgassing from Amazonian rivers and wetlands as a large tropical source of atmospheric CO2<\/a>. <strong>Nature.<\/strong> v. 416, p. 617-620. 2002.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los r\u00edos de la Amazonia liberan el 1% del gas carb\u00f3nico emitido en el planeta","protected":false},"author":20,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[269],"coauthors":[112],"class_list":["post-84231","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84231","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84231"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84231\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84231"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84231"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84231"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=84231"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}