{"id":84237,"date":"2009-01-01T00:00:00","date_gmt":"2009-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/01\/01\/entre-amadeus-y-el-batuque\/"},"modified":"2017-01-19T16:36:30","modified_gmt":"2017-01-19T18:36:30","slug":"entre-amadeus-y-el-batuque","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/entre-amadeus-y-el-batuque\/","title":{"rendered":"Entre Amadeus y el batuque"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_230374\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/MusColonial_prancha7.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230374\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-230374\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/MusColonial_prancha7-300x252.jpg\" alt=\"Arriba, grupos de negros con instrumentos t\u00edpicos de la cultura africana\" width=\"300\" height=\"252\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Jean-Baptiste Debret, Marimba \u2013 Reuni\u00f3n de domingo por la tarde. IEB \/ USP<\/span><\/a> Arriba, grupos de negros con instrumentos t\u00edpicos de la cultura africana<span class=\"media-credits\">Jean-Baptiste Debret, Marimba \u2013 Reuni\u00f3n de domingo por la tarde. IEB \/ USP<\/span><\/p><\/div>\n<p>La historia se parece al gui\u00f3n de la pel\u00edcula Amadeus: un pobre m\u00fasico genial de talento innato, el padre mulato Jos\u00e9 Maur\u00edcio Nunes Garc\u00eda (1767-1821), sufre horrores en manos de su arrogante y envidioso rival, el lusitano Marcos Portugal (1762-1830), compositor favorito de don Jo\u00e3o VI, arribado a Brasil en 1809 para ser su maestro de capela, supuestamente un mediocre creador e intrigante palaciego. En un tercer eje de ese drama figurar\u00eda el compositor, regente y organista austr\u00edaco Sigismund Neukomm (1778-1858), el alumno m\u00e1s brillante de Haydn, m\u00fasico al servicio de Charles Talleyrand (1754-1838), uno de los que articularan el Congreso de Viena, para el cual Neukomm fue invitado a componer un r\u00e9quiem presentado en gran estilo frente a todas las cabezas coronadas de Europa. Due\u00f1o de un curr\u00edculo notable, el austr\u00edaco lleg\u00f3 a Brasil en 1816 y pas\u00f3 una temporada\u00a0 de cinco a\u00f1os en R\u00edo de Janeiro, donde dio clases a Don Pedro y Do\u00f1a Leopoldina, escribi\u00f3 sinfon\u00edas, misas, transcribi\u00f3 canciones conocidas como modinhas para piano y voz, pero, siendo admirador ferviente del padre Jos\u00e9 Maur\u00edcio, acab\u00f3 como v\u00edctima de Marcos Portugal, abandonando el pa\u00eds en 1821. No falt\u00f3 el mism\u00edsimo R\u00e9quiem de Mozart como tel\u00f3n de fondo: en 1819, el padre y su colega europeo se reunieron para el estreno de la pieza en Brasil, con Neukomm completando la obra inconclusa de Amadeus.<\/p>\n<p>Esa visi\u00f3n de la oposici\u00f3n entre el villano luso, ligado a la monarqu\u00eda y con influencias italianistas, y el genial h\u00e9roe autodidacta brasile\u00f1o, origin\u00f3 distorsiones acerca de la verdadera naturaleza de los hechos. Y la confusi\u00f3n no hizo sino crecer con la imagen rom\u00e1ntica del maestro contempor\u00e1neo de Mozart, Neukomm, quien habr\u00eda venido a difundir la grandiosa y superior m\u00fasica germana en los tr\u00f3picos, analiza el maestro y music\u00f3logo Ricardo Bernardes. Todo eso result\u00f3 bastante conveniente en los momentos de autoafirmaci\u00f3n nacional de los tiempos republicanos (siendo utilizado de vez en cuando hasta la actualidad), intentando validar la producci\u00f3n de Jos\u00e9 Maur\u00edcio relacionando aquella de Neukomm en una ant\u00edtesis al decadente lusitano que ten\u00eda por modelos a Marcos Portugal y, despu\u00e9s, Rossini. \u00bfLa m\u00fasica como asunto de Estado? La m\u00fasica, durante la permanencia de la familia real en Brasil, form\u00f3 parte de un proceso mayor, un dispositivo m\u00e1s en las relaciones de colonizaci\u00f3n. Puede pensarse en las pr\u00e1cticas musicales del per\u00edodo ?joanino? a partir del punto de vista de una ?construcci\u00f3n del gusto? y las directrices impartidas por el monarca otorgaron nuevo sentido a la vida cultural del pa\u00eds, al proponer cambios y sugerir fusiones entre las diversas maneras de interpretar y o\u00edr los sonidos del mundo, de ese que se modificaba?, analiza el historiador Maur\u00edcio Monteiro, autor de A constru\u00e7\u00e3o do gosto: m\u00fasica e sociedade na corte do Rio de Janeiro 1808-1821, doctorado ahora transformado en libro por cuenta de Ateli\u00ea Editorial.<\/p>\n<div id=\"attachment_230372\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/MusColonial_prancha-17.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230372\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-230372\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/MusColonial_prancha-17-300x203.jpg\" alt=\"Las fiestas de los siglos XVIII y XIX: las celebraciones religiosas conviv\u00edan con el mestizaje de las calles\" width=\"300\" height=\"203\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Jean-Baptiste Debret, Marimba \u2013 Reuni\u00f3n de domingo por la tarde. IEB \/ USP<\/span><\/a> Las fiestas de los siglos XVIII y XIX: las celebraciones religiosas conviv\u00edan con el mestizaje de las calles<span class=\"media-credits\">Jean-Baptiste Debret, Marimba \u2013 Reuni\u00f3n de domingo por la tarde. IEB \/ USP<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Confort<br \/>\n<\/strong>Aunque el objetivo fuese la mejora de las condiciones materiales que permitiese a la familia real y a los nobles portugueses algo de confort durante su permanencia en Brasil, las iniciativas de Don Jo\u00e3o VI apuntalaron las bases de un proceso civilizador que culmin\u00f3 en nuestra independencia pol\u00edtica en 1822, a\u00f1ade Andr\u00e9 Cardoso, autor de A m\u00fasica na corte de don Jo\u00e3o VI, un lanzamiento de Martins Editora. La llegada de Neukomm y Marcos Portugal represent\u00f3 la continuidad de una estil\u00edstica europea. Jos\u00e9 Maur\u00edcio, el representante colonial, fue el v\u00e9rtice donde conflu\u00edan las estil\u00edsticas ensayadas por los dos europeos. En ese mestizaje cultural, los m\u00fasicos pudieron contribuir para la construcci\u00f3n de un gusto que se moldeaba, dentro y fuera de la corte, como una de las premisas para el proceso de implementaci\u00f3n de una consciencia de civilidad y naci\u00f3n, sostiene Monteiro. Existe entonces en esa idea de naci\u00f3n, no la consciencia que mueve el esp\u00edritu libertario, sino un ideal de superioridad en los par\u00e1metros de esa pretendida civilizaci\u00f3n. Se trataba de una guerra sonora, que se relacionaba con el proyecto mayor que, catalizado por la invasi\u00f3n napole\u00f3nica, transfiere la corte a Brasil: la recreaci\u00f3n en el Nuevo Mundo de un imperio floreciente, tal como nota la historiadora Kirsten Schultz en su Versalles tropical. Para los portugueses, la transferencia de la corte era una posibilidad para restaurar la integridad moral y pol\u00edtica de la naci\u00f3n portuguesa, vista entonces como decadente y corrupta, construyendo la monarqu\u00eda portuguesa m\u00e1s formidable de lo que hab\u00eda sido jam\u00e1s. Por eso, sigue la autora, la creaci\u00f3n en 1808 de una Capilla Real, para la producci\u00f3n y mantenimiento de la m\u00fasica religiosa, por parte del pr\u00edncipe regente, bien cercana de su palacio, como una manera de reafirmar una vieja tradici\u00f3n de patrocinio de la corona para la m\u00fasica sacra y proveer a la monarqu\u00eda con una visi\u00f3n de progreso, orden y civilizaci\u00f3n, necesarios para alcanzar el nuevo status lusitano.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/MusColonial_Vienna_austriae_detail.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230375\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-230375\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/MusColonial_Vienna_austriae_detail-300x128.jpg\" alt=\"MusColonial_Vienna_austriae_detail\" width=\"300\" height=\"128\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Jacob Hoefnagel (1609) \/ Claes Jansz Visscher (1640) \/ Wikimedia commons<\/span><\/a>Milagro<br \/>\n<\/strong>No sin raz\u00f3n, Neukomm, al arribar a Brasil integrando una comitiva del duque de Luxemburgo, cuyo objetivo era reconstruir las relaciones diplom\u00e1ticas entre Francia y Portugal, fue recibido por el conde de Barca, ex embajador portugu\u00e9s en Francia, con una invitaci\u00f3n para pasar una temporada en el pa\u00eds y presenciar el milagro: Nosotros tenemos la esperanza de fundar un Nuevo Imperio en este Nuevo Mundo y ser\u00e1 interesante para usted si atestigua este per\u00edodo de desarrollo. Aunque se hallaba acostumbrado a los ambientes pol\u00edticos europeos, el austr\u00edaco no imaginaba que su m\u00fasica ir\u00eda al encuentro que Don Jo\u00e3o VI preconizaba como la ideolog\u00eda por detr\u00e1s de la banda sonora de su Nuevo Imperio. Neukomm constitu\u00eda un caso aislado de tradici\u00f3n instrumental en un medio musical que valoraba, sobre todo, la m\u00fasica sacra y su relaci\u00f3n con la \u00f3pera. Antes y despu\u00e9s de \u00e9l, la poca m\u00fasica instrumental consist\u00eda en oberturas de \u00f3peras o para ceremonias festivas, en especial, religiosas. La m\u00fasica originalmente compuesta en Brasil era la de la iglesia y del teatro, recuerda Bernardes. La Europa contempor\u00e1nea viv\u00eda su momento de creaci\u00f3n y proliferaci\u00f3n de sinfon\u00edas, en las formas musicales puramente instrumentales. ?Si la forma sinf\u00f3nica era, en aquel momento de la sociedad europea, m\u00e1s importante que la misa, en la organizaci\u00f3n colonial y cat\u00f3lica de Brasil todav\u00eda predominaban las pr\u00e1cticas religiosas, sostiene Monteiro. As\u00ed, una disputa entre m\u00fasicos, aparentemente inocua y est\u00e9tica, puede ser reveladora de ideolog\u00edas pol\u00edticas: la necesidad por construir un imperio floreciente, sin los vicios de la naci\u00f3n portuguesa de ese entonces, exig\u00eda el regreso a los buenos tiempos. O sea, al tiempo de Maria I. Fue en tiempos de la reina que hubo un aumento en las pr\u00e1cticas oper\u00edsticas y una contumacia en los barroquismos religiosos. La representaci\u00f3n de la \u00f3pera era, ante todo, una demostraci\u00f3n de la pompa y el poder que ostentan los reyes. La \u00f3pera, con sus h\u00e9roes, era la personificaci\u00f3n del propio rey y le confer\u00eda al mismo, simult\u00e1neamente, poder y gloria, benevolencia y justicia, acota Monteiro. Eso nos ayuda a comprender, entre otras cosas, el empe\u00f1o de Don Jo\u00e3o VI en traer a Brasil, a peso de oro, castratti, figuras en decadencia en la Europa moderna. Para recrear lo nuevo era necesario restaurar, con altura, lo viejo.<\/p>\n<div id=\"attachment_230378\" style=\"max-width: 309px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-230378\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/art3755img4-1.jpg\" alt=\"El berimbau fue muy utilizado en el R\u00edo de Janeiro joanino\" width=\"299\" height=\"213\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/art3755img4-1.jpg 299w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/art3755img4-1-120x85.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/01\/art3755img4-1-250x178.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 299px) 100vw, 299px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Jean-Baptiste Debret, Oricongo \u2013 Orfeu Africano. IEB \/ USP<\/span>El berimbau fue muy utilizado en el R\u00edo de Janeiro joanino<span class=\"media-credits\">Jean-Baptiste Debret, Oricongo \u2013 Orfeu Africano. IEB \/ USP<\/span><\/p><\/div>\n<p>La m\u00fasica, en ese punto, era un asunto serio para Don Jo\u00e3o. El rey sent\u00eda tanta avidez por la m\u00fasica que se canta en la Capilla, que incluso no quer\u00eda prestarla para otras fiestas que se hac\u00edan fuera, neg\u00e1ndose a asistir. Cuando supo que en Lisboa hab\u00edan cantado el R\u00e9quiem escrito por Marcos para las exequias de la reina, el rey se enfureci\u00f3, prometiendo enviar para Angola a quien osara repetirlo?, escribi\u00f3, en 1819, el m\u00fasico de la Capilla Imperial. Igualmente, se preocup\u00f3 en limpiar la m\u00fasica, de los mestizos, que, hasta su arribo, dominaban la escena musical. En Brasil era casi inexistente la figura del mecenas, ya sea la Iglesia o la nobleza. Aqu\u00ed predomin\u00f3 la profesi\u00f3n corporativa, las hermandades, las congregaciones de laicos, los profesionales liberales que se reun\u00edan en torno de determinada devoci\u00f3n, explica Cardoso. Predominaba el pensamiento de que la actividad musical, por ser un trabajo muscular, una actividad mec\u00e1nica, no era una funci\u00f3n digna de blancos. No se pensaba en el m\u00fasico como artista. Hasta la llegada de Don Jo\u00e3o VI, cerca del 90% de los m\u00fasicos eran mestizos y estaban ligados a hermandades, bajo la \u00e9gida de su santo protector, como el padre Jos\u00e9 Maur\u00edcio, completa Monteiro. Durante el per\u00edodo joanino, la situaci\u00f3n cambia radicalmente: un 72,6% de los m\u00fasicos era de origen europeo y, en el plano social, hubo una predominancia paulatina de los m\u00fasicos blancos por sobre los m\u00fasicos mestizos. Pero la realidad nacional era implacable con el proyecto ideal del imperio recreado en los tr\u00f3picos.<\/p>\n<p>Imagino a los cantores castrados saliendo de una bonita ejecuci\u00f3n de una \u00f3pera o de una misa de Neukomm o Marcos Portugal en la C\u00e1mara y la Capilla real para despu\u00e9s, al poner un pie en la rua Direita, ser seducidos por los sonidos del lundu y los batuques que constitu\u00edan el universo de Jos\u00e9 Mauricio. Aqu\u00ed Apolo tuvo que sucumbir ante Dionisio: si bien el primero fue soberano cuando se hac\u00eda m\u00fasica europea, el ambiente era del segundo, se divierte Monteiro. Lo mismo ocurr\u00eda en la confrontaci\u00f3n de las est\u00e9ticas. El medio musical carioca era dif\u00edcil y depend\u00eda mucho del gusto personal del rey acerca de la m\u00fasica adecuada para el Nuevo Imperio que, para \u00e9l, tal como en el tiempo de Do\u00f1a Maria I, ligaba la m\u00fasica sacra con la m\u00fasica teatral, distante del paradigma rom\u00e1ntico de la superioridad de la m\u00fasica pura de los maestros Haydn y Mozart. Se trataba de una sutil frontera entre lo sacro y lo profano, muchas veces poco comprensible para las audiencias modernas, que esperan mayor solemnidad en las obras sacras. Existe en ellas gran teatralidad y la utilizaci\u00f3n de elementos profanos. Se trataba de una m\u00fasica brillante y oper\u00edstica que fue combatida por la generaci\u00f3n rom\u00e1ntica como concesi\u00f3n a los modismos y el gesto fr\u00edvolo de una \u00e9poca sometida a la \u00f3pera italiana, asevera Bernardes. Es preciso entender que, con la llegada de la familia real, hubo adaptaciones de estilo a un lenguaje teatral, al gusto del monarca, en el contexto de un Brasil colonial en el que la celebraci\u00f3n lit\u00fargica constitu\u00eda el gran evento social.<\/p>\n<p><strong>Gusto<br \/>\n<\/strong>De ah\u00ed proviene, por lo tanto, el cambio de estilo observado en las obras de Jos\u00e9 Maur\u00edcio con la llegada del rey. El cambio tal vez resida bastante en el gusto musical de Don Jo\u00e3o VI, quien, no satisfecho con el repertorio de la antigua Sede, ordena venir a los m\u00fasicos de la Capilla Real de Lisboa y reorganiza el archivo con obras originales. Esas obras, que deber\u00edan atender al estilo que era practicado en Lisboa, hab\u00edan avanzado hacia el lenguaje oper\u00edstico de Marcos Portugal. \u00c9se era el modelo musical para Don Joao VI y los m\u00fasicos portugueses, que lo celebraban como compositor\u00a0 de estilo moderno?, eval\u00faa Bernardes. Lejos de resultar s\u00f3lo una v\u00edctima del terrible Marcos Portugal (un gran compositor, infelizmente, aun hoy olvidado a causa de la disputa por la cual era antipatri\u00f3tico no hablar mal de \u00e9l), Jos\u00e9 Maur\u00edcio obtuvo para s\u00ed el mejor de los dos mundos, de Portugal y de Neukomm, siguiendo aferrado, acota el investigador, al fundamento de la \u00f3pera italiana y de la m\u00fasica vocal: Aqu\u00e9lla, finalmente, era una disputa de gente grande. Le mando una misa cantada de Neukomm que, como s\u00fabdito austr\u00edaco y disc\u00edpulo de Haydn, merecer\u00e1 sus alabanzas. Mi marido tambi\u00e9n es compositor, y le regala una Sinfon\u00eda y un Te Deum, compuestos por \u00e9l. En verdad son algo teatrales, lo cual es culpa de su profesor (Marcos Portugal), aunque \u00e9l los compone sin la ayuda de nadie, escribi\u00f3 en 1821, Leopoldina, mujer del futuro Don Pedro I, a su padre, el emperador austr\u00edaco Francisco I. Era la tradici\u00f3n germ\u00e1nica contrapuesta con el italianismo. Pero de poco le val\u00eda el descontento a la consorte, pues la m\u00fasica necesaria era la de los tiempos del gran Portugal. La \u00e9poca de la transmigraci\u00f3n de la corte hacia Brasil tambi\u00e9n fue el per\u00edodo de transferencia de los comportamientos de la nobleza cortesana, de las funciones y los lenguajes. En Brasil, guardadas las proporciones, se repetir\u00edan esas pr\u00e1cticas, afirma Monteiro. \u00bfY en cuanto a Neukomm? Fue en Brasil, que \u00e9l cre\u00f3 m\u00e1s de la mitad de su producci\u00f3n sinf\u00f3nica y camarista; aparte, a \u00e9l se le adjudica el m\u00e9rito de haber tra\u00eddo ese g\u00e9nero al pa\u00eds, que practicaba con frecuencia en la casa del embajador de Rusia, Langsdorff. Igualmente, nota Bernardes, es una virtud suya haber compuesto la casi totalidad de las obras puramente instrumentales creadas en el Brasil colonial.<\/p>\n<p><strong>Mozart<br \/>\n<\/strong>Pese a ello, no existen registros de ejecuciones de sus sinfon\u00edas, y muy pocas referencias a las presentaciones de sus misas, cuyo estilo era muy divergente del sacro-oper\u00edstico en boga en ese entonces. Para la fiesta de la Hermandad de Santa Cecilia, en 1819, \u00e9l ayud\u00f3 a Jos\u00e9 Maur\u00edcio a ejecutar el R\u00e9quiem de Mozart, para el cual escribi\u00f3 un Libera me domine, que daba fin a la obra inconclusa. En una nota escrita en el Allgemeine Musikalische Zeitung, en 1820, Neukomm elogi\u00f3 efusivamente el talento del padre: El concierto no dej\u00f3 nada que desear. Todos los talentos se conjugaron para recibir, con dignidad, al extranjero Mozart en este nuevo mundo. \u00c9l no registr\u00f3 el mismo \u00e9xito. El disc\u00edpulo preferido de Haydn, Neukomm, se desempe\u00f1aba entonces como director de la Capela do Pa\u00e7o. Para sus misas, empero, compuestas por completo en el estilo de los m\u00e1s c\u00e9lebres maestros alemanes, a\u00fan no se hallaba del todo madura la cultura musical del pueblo, observaron los naturalistas Spix y Martius en Viagem pelo Brasil [Viaje por Brasil]. El austr\u00edaco parti\u00f3 entonces en busca de nuevos desaf\u00edos. Neukomm cre\u00f3 la primera obra de m\u00fasica seria al emplear en Brasil (y tal vez, en el mundo) temas de la m\u00fasica popular del pa\u00eds. Es as\u00ed que nace de su pluma una extravagancia para piano, basada en un lundu brasile\u00f1o, una danza de esclavos particularmente sensual y, por eso, prohibida por las autoridades. \u00c9l tambi\u00e9n transcribi\u00f3 y armoniz\u00f3 20 modinhas de Joaquim Manoel da C\u00e2mara, un poeta y m\u00fasico negro que nunca estudi\u00f3 m\u00fasica. Es gracias a Neukomm que podemos contar con acceso a su m\u00fasica, cuenta la music\u00f3loga Luciane Beduschi, quien acaba de defender su tesis doctoral sobre el compositor en La Sorbona, con jurado integrado por la investigadora brasile\u00f1a Helena Iank.<\/p>\n<p>Ella tambi\u00e9n es responsable de la recuperaci\u00f3n del C\u00e2none enigm\u00e1tico a oito vozes escrito por Neukomm poco antes de partir de Brasil y que est\u00e1 dedicado a R\u00edo de Janeiro. El enigma del C\u00e2none ilustra un documento personal en el que el m\u00fasico revela el estado de esp\u00edritu en el que se encontraba cuando dej\u00f3 el pa\u00eds en 1821. Neukomm regresa a Europa apenas despu\u00e9s de la partida de Don Joao VI, seg\u00fan la investigadora, temeroso del clima de tensi\u00f3n instalado en el pa\u00eds. El texto del C\u00e2none es un di\u00e1logo sobre m\u00fasica sacra entre dos rivales, en el cual Neukomm es uno de los personajes y los otros simbolizan a los que se opon\u00edan a su escuela. En el final, \u00e9l afirma que, si para ser reconocido se precisase adaptarse a un estilo que repudiaba, prefer\u00eda dejar Brasil, observa Luciane. ?\u00bfQu\u00e9 es eso que suena tan alegremente en el templo, como si hoy fuese la fiesta de Baco? Con esta alegre m\u00fasica para los o\u00eddos nosotros soportamos horas y horas. Si vosotros cant\u00e1is de manera tan alegre\u00a0 la muerte, \u00bfc\u00f3mo sonar\u00e1 vuestro canto de j\u00fabilo?, pregunta Neukomm en la pieza. \u00bfQu\u00e9 quiere ese imb\u00e9cil? Nosotros, que cantamos tan alegremente, oh, esto hace que seamos venerados por los nobles y por los pobres. Y nos otorga la gloria y el dinero y todos los que se resisten a nuestra manera empobrecen y se pudren aqu\u00ed, replican los rivales. Entonces yo tomo mi maleta y me marcho, se desahoga el austr\u00edaco. El C\u00e2none est\u00e1 construido por completo sobre la letra C.a.ca.p.r.i.pri, capricornia, carioca, corcovado: vado addio. No ser\u00eda demasiado imaginar que la palabra C.a.ca. con la que \u00e9l inicia el C\u00e2none fuese m\u00e1s que una simple repetici\u00f3n de la primera s\u00edlaba de capricornia, nota la investigadora.<\/p>\n<p>Un mal humor justo, aunque una tristeza innecesaria, pues, si bien su proyecto germ\u00e1nico no prosper\u00f3, tampoco el sue\u00f1o joanino del relanzamiento de un imperio lusitano en los tr\u00f3picos, al son de las viejas y buenas \u00f3peras sacras y profanas de los tiempos de Don Jo\u00e3o V y de Do\u00f1a Maria I, fue exitoso. Nuestra mezcla musical tambi\u00e9n fue una demostraci\u00f3n sonora de nuestra diversidad cultural, donde violines europeos sonaban junto a los tambores afroamericanos y a los cencerros amerindios, dice Monteiro. Amadeus se mestiz\u00f3 con el batuque.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La pol\u00edtica sutil de una disputa musical de los tiempos de Don Jo\u00e3o","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[270,310],"coauthors":[684],"class_list":["post-84237","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-antropologia-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84237","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84237"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84237\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84237"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84237"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84237"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=84237"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}