{"id":84252,"date":"2009-02-01T00:00:00","date_gmt":"2009-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/02\/01\/las-grasas-atraen-grasas\/"},"modified":"2016-05-06T18:47:51","modified_gmt":"2016-05-06T21:47:51","slug":"las-grasas-atraen-grasas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-grasas-atraen-grasas\/","title":{"rendered":"Las grasas atraen grasas"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-216978\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/Remedios1.jpg\" alt=\"Remedios1\" width=\"290\" height=\"618\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/Remedios1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/Remedios1-120x256.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/Remedios1-250x533.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">H\u00c9LIO DE ALMEIDA<\/span>Los apreciadores de una tapa de cuadril bien jugosa, la llamada &#8220;picanha&#8221;, y principalmente de la capa de grasa la envuelve, deber\u00edan preocuparse. Un tipo de grasa -los \u00e1cidos grasos saturados de cadena larga, hallados principalmente en carnes rojas- puede ser una de las causas de la obesidad. De acuerdo con experimentos realizados en ratones, esas mol\u00e9culas activan una inflamaci\u00f3n en el hipot\u00e1lamo, ubicado en la base del cerebro, que lleva a la destrucci\u00f3n de las neuronas que controlan el apetito y la quema de calor\u00edas. &#8220;Es posible que hayamos encontrado una explicaci\u00f3n para la dificultad que tienen las personas obesas para controlar el hambre y perder peso, aun cuando adopten dietas severas para adelgazar&#8221;, dice L\u00edcio Velloso, investigador de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), quien coordin\u00f3 este estudio, publicado en enero en la revista cient\u00edfica <em>Journal of Neuroscience<\/em>.<\/p>\n<p>Los estudios anteriores del equipo de Velloso y de otros grupos ya hab\u00edan demostrado que la obesidad era una enfermedad que comenzaba en el cerebro o en los m\u00fasculos, inducida por dietas con exceso de az\u00facares o grasas. Ese exceso genera resistencia a la hormona\u00a0 insulina, que transporta la glucosa a las c\u00e9lulas, donde es transformada en energ\u00eda, e induce al consumo continuo de alimentos (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2007\/10\/01\/una-dieta-de-alto-riesgo\/?\" target=\"_blank\">Pesquisa FAPESP <em>n\u00ba 140<\/em><\/a>). Pruebas con animales ya hab\u00edan demostrado que dietas ricas en grasas en general da\u00f1aban el hipot\u00e1lamo m\u00e1s intensamente que aqu\u00e9llas ricas en az\u00facares. Para ver qu\u00e9 tipo de grasa era m\u00e1s perjudicial, los investigadores de la Unicamp inyectaron diferentes tipos de \u00e1cidos grasos de origen animal o vegetal en el hipot\u00e1lamo de ratones. Los encontrados en el aceite de soja mostraron un efecto tenue sobre el cerebro, mientras que los hallados en grasas animales y en proporci\u00f3n menor en el aceite de man\u00ed tuvieron una acci\u00f3n m\u00e1s perjudicial.<\/p>\n<p>Las mol\u00e9culas de \u00e1cido graso saturado se unen a prote\u00ednas de superficie llamadas TLR-2 y TLR-4 de un tipo de c\u00e9lulas llamadas microgl\u00edas, que protegen a las neuronas del hipot\u00e1lamo contra virus y bacterias, de acuerdo con el experimento realizado por Marciane Milanski bajo la supervisi\u00f3n de Velloso. Una vez accionadas, la TLR-2 y, en mayor intensidad, la TLR-4 estimulan la producci\u00f3n de otras prote\u00ednas, conocidas como citocinas. Normalmente, en otras partes del cuerpo, las citocinas estimulan la producci\u00f3n de anticuerpos y de c\u00e9lulas especializados en combatir virus, bacterias y tumores. En el hipot\u00e1lamo, las citocinas producidas de ese modo destruyen las neuronas que controlan el apetito y la quema de calor\u00edas. &#8220;Lo que no se sab\u00eda era qu\u00e9 podr\u00eda disparar esa inflamaci\u00f3n que ocasiona la muerte de las neuronas&#8221;, dice Velloso. Juliana Contin Moraes presentar\u00eda este mes una tesis doctoral dirigida por Velloso demostrando mediante seis t\u00e9cnicas de an\u00e1lisis distintas la muerte de neuronas inducida por la inflamaci\u00f3n accionada por estos tipos espec\u00edficos de grasas.<\/p>\n<p>La TLR-4 era un blanco de larga data. En experimentos anteriores, ratones dotados de una mutaci\u00f3n gen\u00e9tica que apaga esta prote\u00edna engordaron menos, sin desarrollar resistencia a la insulina, aun cuando se los sometiera a una dieta con exceso de l\u00edpidos (grasas). La activaci\u00f3n de la TLR-4 explica tambi\u00e9n un fen\u00f3meno observado hace a\u00f1os en los laboratorios de Velloso y Mario Saad en la Unicamp: la producci\u00f3n m\u00e1s intensa que lo normal de enzimas que impiden el funcionamiento de la insulina. Esta prote\u00edna representa ahora la conexi\u00f3n entre dietas ricas en grasas y el desarrollo de la resistencia a la insulina, que puede facilitar el desarrollo de obesidad, diabetes, hipertensi\u00f3n y enfermedades cardiovasculares. Incluso el c\u00e1ncer puede desarrollarse m\u00e1s f\u00e1cilmente en personas con peso superior al considerado saludable. Una persona es considerada con sobrepeso cuando tiene un \u00edndice de masa corporal (IMC, obtenido por la divisi\u00f3n del peso por el cuadrado de la altura) de 25 a 29,9 kg\/m2 y obesa con IMC igual o superior a 30 kg\/m2: por ejemplo, una persona con 1,70 metro de altura es obesa de pesar m\u00e1s de 87 kilos. De acuerdo con un estudio del IBGE con base en la poblaci\u00f3n de 2003, el 41,1% de los varones y el 40% de las mujeres tienen sobrepeso y el 8,9% de los varones y el 13,1% de las mujeres son obesos en Brasil.<\/p>\n<p>Aqu\u00e9llos a los que les gusta comer carne con grasa se preguntar\u00e1n entonces qu\u00e9 deben hacer para evitar esta situaci\u00f3n. Por supuesto, seg\u00fan cree Velloso, que deben disminuir el consumo de grasas, pues eso puede ayudar, pero, una vez m\u00e1s, no existe informaci\u00f3n sobre cu\u00e1l es la cuantidad de grasas que comienza a matar neuronas, ni si dicha cascada de reacciones puede contenerse o revertirse. &#8220;El obeso, cuyo organismo rehace constantemente el punto de equilibrio, corre el riesgo de nunca m\u00e1s volver al equilibrio anterior, con peso estable&#8221;, dice Velloso. La salida a\u00fan distante ser\u00eda encontrar medicamentos antiinflamatorios capaces de actuar solamente en el hipot\u00e1lamo y en respuesta a est\u00edmulos generados \u00fanicamente por \u00e1cidos grasos saturados de cadena longa, para evitar que las c\u00e9lulas de defensa dejen de reaccionar cuando aparezca alg\u00fan virus o alguna bacteria.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"\u00c1cido graso ocasiona la muerte de las neuronas que controlan el apetito","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-84252","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84252","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84252"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84252\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84252"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84252"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84252"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=84252"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}