{"id":84257,"date":"2009-02-01T00:00:00","date_gmt":"2009-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/02\/01\/un-vigia-cosmico-en-el-semiarido\/"},"modified":"2016-05-06T18:45:24","modified_gmt":"2016-05-06T21:45:24","slug":"un-vigia-cosmico-en-el-semiarido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-vigia-cosmico-en-el-semiarido\/","title":{"rendered":"Un vig\u00eda c\u00f3smico en el semi\u00e1rido"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-217006\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/Universo4.jpg\" alt=\"Universo4\" width=\"290\" height=\"218\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/Universo4.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/Universo4-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/Universo4-250x188.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">E. DE JONG E E. S. SUZUKI\/JPN\/NASA<\/span>Con alrededor de cuatro mil habitantes, la localidad pernambucana de Itacuruba, ubicada en el valle del r\u00edo S\u00e3o Francisco medio, se apresta\u00a0 transformarse en un lugar importante para la astronom\u00eda nacional. A mediados de este a\u00f1o entrar\u00e1 en operaci\u00f3n all\u00ed, en el coraz\u00f3n del semi\u00e1rido, un peque\u00f1o telescopio robotizado dotado de un espejo de un metro de longitud. Su misi\u00f3n es inusual en tierras brasile\u00f1as: hacer la caracterizaci\u00f3n f\u00edsica y determinar la \u00f3rbita de peque\u00f1os cuerpos celestes, en general asteroides y cometas de di\u00e1metro de entre algunas centenas de metros y unos pocos kil\u00f3metros, que giran en las proximidades de la Tierra y con alg\u00fan riesgo, aunque \u00ednfimo, de caer sobre el planeta. &#8220;La probabilidad de colisi\u00f3n es muy baja, pero no es desde\u00f1able&#8221;, afirma la astrof\u00edsica Daniela Lazzaro, del Observatorio Nacional (ON) con sede en R\u00edo de Janeiro, coordinadora de los trabajos que se llevar\u00e1n a cabo con el nuevo instrumento. &#8220;Como nadie en el Hemisferio Sur realiza el seguimiento sistem\u00e1tico de esos objetos celestes, decidimos invertir en esa investigaci\u00f3n.&#8221;El nombre formal del proyecto, Impacton (Iniciativa de Mapeo e Investigaci\u00f3n de Asteroides en las Cercan\u00edas de la Tierra en el Observatorio Nacional, sigla en portugu\u00e9s), es una referencia con una pizca de humor negro a esa remota hip\u00f3tesis.<\/p>\n<p>La localidad nordestina fue elegida para recibir el telescopio, que ser\u00e1 operado de forma remota desde la sede del ON, por sus caracter\u00edsticas naturalmente favorables a observaciones c\u00f3smicas: unas 300 noches con cielo limpio, abierto y sin lluvia. El nivel de transparencia del cielo, otro apartado importante, a\u00fan no ha sido debidamente evaluado, pero los investigadores creen que Itacuruba, donde la altura media es de poco m\u00e1s de 315 metros, no los defraudar\u00e1. &#8220;Despu\u00e9s de que el telescopio est\u00e9 operando durante dos o tres a\u00f1os seguidos, estaremos seguros del potencial de observaci\u00f3n del lugar&#8221;, dice Daniela. &#8220;Si el sitio no fuera tan bueno como pensamos, podemos trasladar el proyecto a otro lugar&#8221;. En Itacuruba ya est\u00e1 lista la base donde se instalar\u00e1n el telescopio (alem\u00e1n, con \u00f3ptica rusa) y su c\u00fapula de seis metros, importada de Australia. El telescopio y la c\u00fapula est\u00e1n en Recife y en los pr\u00f3ximos meses ser\u00e1n transportados al interior del estado. El costo total de implementaci\u00f3n del proyecto ser\u00e1 de dos millones de reales.<\/p>\n<p>De acuerdo con el Programa de Objetos Cercanos a la Tierra de la Nasa, la agencia espacial norteamericana, se conocen hasta ahora casi seis mil peque\u00f1os cuerpos celestes que orbitan las cercan\u00edas del planeta. Pero poco m\u00e1s de mil de ellos revisten alg\u00fan riesgo potencial de hacer colisi\u00f3n con el globo terrestre y causar alg\u00fan da\u00f1o. Para ser una amenaza real, un asteroide o un cometa debe tener un di\u00e1metro superior a 150 metros o ser capaz de llegar a una distancia m\u00ednima de la Tierra de 7,5 millones de kil\u00f3metros (0,05 unidad astron\u00f3mica). \u00bfCu\u00e1l es la probabilidad de que uno de esos objetos choque con la Tierra? Cada 100 mil a\u00f1os existen poco m\u00e1s que un 16,5% de probabilidades de que un objeto de un kil\u00f3metro de di\u00e1metro caiga en la Tierra, de acuerdo con la Agencia Espacial Europea (ESA). Un asteroide de ese tama\u00f1o abrir\u00eda un cr\u00e1ter de 20 kil\u00f3metros de di\u00e1metro en el planeta y provocar\u00eda la muerte de millones de personas. Y es precisamente para seguir de cerca durante d\u00edas la trayectoria de esos posibles visitantes indeseables que se plane\u00f3 el Impacton.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Telescopio monitorear\u00e1 el riesgo de que asteroides caigan en la Tierra","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[274,304],"coauthors":[101],"class_list":["post-84257","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-astronomia-es","tag-fisica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84257","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84257"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84257\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84257"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84257"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84257"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=84257"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}