{"id":84261,"date":"2009-02-01T00:00:00","date_gmt":"2009-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/02\/01\/el-dia-que-brasil-le-dijo-no-a-estados-unidos\/"},"modified":"2017-01-20T14:50:57","modified_gmt":"2017-01-20T16:50:57","slug":"el-dia-que-brasil-le-dijo-no-a-estados-unidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-dia-que-brasil-le-dijo-no-a-estados-unidos\/","title":{"rendered":"El d\u00eda que Brasil le dijo NO a Estados Unidos"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/NegrosAmAbre-2-e1484930852115.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230481\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-230481\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/NegrosAmAbre-2-e1484930852115-300x221.jpg\" alt=\"NegrosAmAbre\" width=\"300\" height=\"221\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n<\/span><\/a>Washington, diciembre de 1862: en medio de una costosa Guerra Civil, en vidas y en dinero, en la cual la Uni\u00f3n buscaba desesperadamente fondos a fin de sofocar la rebeli\u00f3n de los estados confederados, el presidente Abraham Lincoln, en su discurso anual, el State of the Union, os\u00f3 solicitar al Congreso una dotaci\u00f3n de 600 mil d\u00f3lares para otro fin que no era el del conflicto. &#8220;Los legisladores deben autorizar la partida necesaria para la deportaci\u00f3n de personas negras libres a cualquier lugar fuera de Estados Unidos&#8221;, afirm\u00f3 Lincoln -de quien se celebra este mes el bicentenario de su nacimiento- en su discurso anual. No fue la primera o la \u00fanica vez que el mandatario, un a\u00f1o antes de la proclamaci\u00f3n de la emancipaci\u00f3n de los esclavos, se refiri\u00f3 oficial y p\u00fablicamente a su inter\u00e9s en deportar negros: fueron cinco declaraciones pol\u00edticas, incluidos dos State of the Union y el discurso que precedi\u00f3 a la emancipaci\u00f3n. &#8220;El sitio que pienso que podr\u00eda ser una colonia es en Centroam\u00e9rica. Est\u00e1 m\u00e1s cerca que Liberia [territorio del continente africano dominado por EE.UU. adonde se enviaron libertos]. Esa tierra es excelente para cualquier pueblo, especialmente por su semejanza clim\u00e1tica con su tierra natal, por lo tanto se adecua a sus condiciones f\u00edsicas&#8221;, escribi\u00f3 en un art\u00edculo publicado en el New York Tribune: &#8220;The colonization of people of african descendent&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;El plan oficial propuesto por el presidente Lincoln y sancionado por el Congreso para dar inicio a la tarea de ubicar fuera de EE.UU. a los negros libertos o en v\u00edas de ser liberados en el decurso de la guerra avanza hacia su concreci\u00f3n a m\u00e1s tardar en cinco semanas. El gobierno se har\u00e1 cargo de los costos del transporte y la manutenci\u00f3n durante la primera estad\u00eda ser\u00e1 a costas del Estado. A tal fin, el Congreso ha aprobado fondos&#8221;, afirmaba en agosto de 1862 un editorial del The New York Times. Con ese esp\u00edritu, Lincoln design\u00f3 como representante extraordinario y ministro plenipotenciario de Estados Unidos a James Watson Webb, un antiabolicionista que vislumbraba la liberaci\u00f3n de esclavos como potencialmente m\u00e1s peligrosa que la esclavitud en s\u00ed. &#8220;No es \u00fanicamente de inter\u00e9s de Estados Unidos y absolutamente necesario para su tranquilidad interna que se libre de la instituci\u00f3n de la esclavitud, sino que tambi\u00e9n, en consecuencia del prejuicio de nuestro pueblo contra la raza negra, se hace indispensable que los negros libertos sean exportados afuera de nuestras fronteras, pues con nosotros nunca podr\u00e1n gozar de igualdad social o pol\u00edtica&#8221;, afirm\u00f3 Webb en carta al secretario de Estado de Lincoln, William Henry Seward.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/Negro_Civil-War.jpeg-2.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230474\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-230474\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/Negro_Civil-War.jpeg-2-830x1024.jpg\" alt=\"Negro_Civil-War.jpeg\" width=\"300\" height=\"370\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n<\/span><\/a>El tono, pese a ser m\u00e1s &#8220;discreto&#8221;, aun as\u00ed no renegaba (aunque Webb, en ese entonces oficialista, pasase a decirse contrario a la Secesi\u00f3n y por ende a la &#8220;lepra de la esclavitud&#8221;) los editoriales que escribi\u00f3 en 1843, para el Courier &amp; Enquirer: &#8220;Libertar a los negros del Sur y dejarlos donde se encuentran ser\u00e1 el comienzo de un conflicto que s\u00f3lo podr\u00e1 terminar con el exterminio de una u otra raza. La raza negra se caracteriza por su ignorancia degradante e inferioridad mental, mientras que los esclavistas son honrados, patriotas y de mente elevada&#8221;. Y fue en la condici\u00f3n de representante oficial del gobierno estadounidense que el propio Webb, en mayo de 1862, formul\u00f3 ante el gobierno brasile\u00f1o la propuesta de constituir una empresa binacional de colonizaci\u00f3n de la Amazonia con negros norteamericanos libres o que ser\u00edan libertados en el transcurso de la Guerra Civil. &#8220;[El marqu\u00e9s de] Abrantes present\u00f3 tres propuestas del ministro norteamericano, cuyo fin es transportar al valle del Amazonas principalmente a los negros que se libertasen en Estados Unidos. Abrantes qued\u00f3 en hacer copias de tan singulares propuestas y contestar como es debido a Webb&#8221;, apunt\u00f3 Don Pedro II en su diario en junio de ese a\u00f1o, ya sabiendo del proyecto de &#8220;deportaci\u00f3n&#8221; de negros. El primer historiador que llam\u00f3 la atenci\u00f3n sobre esta historia ex\u00f3tica fue S\u00e9rgio Buarque de Holanda, en el prefacio que escribi\u00f3 para el libro A Amazonia para os negros americanos, de N\u00edcia Vilela, en 1968. &#8220;No se me ocurri\u00f3 buscar en fuentes documentales brasile\u00f1as otras noticias sobre el proyecto. Recorriendo con otros intereses el archivo personal del ministro Webb, actualmente en la biblioteca de la Universidad de Yale, encontr\u00e9 dos textos que se relacionan con el proyecto&#8221;, afirm\u00f3 Buarque de Holanda. La &#8220;pista&#8221; llam\u00f3 la atenci\u00f3n de la historiadora Maria Clara Sales Carneiro Sampaio, quien fue en busca de m\u00e1s informaci\u00f3n. No encontr\u00f3 nada en Brasil y parti\u00f3 hacia Yale, donde tuvo acceso a los m\u00e1s de dos mil documentos (que transcribi\u00f3) de la colecci\u00f3n James Watson Webb Papers, de los a\u00f1os 1862 y 1863.<\/p>\n<p>En medio del papeler\u00edo examinado por Maria Clara hab\u00eda minutas del proyecto, cartas enviadas a Seward sobre la marcha de las negociaciones y anotaciones de Webb sobre la situaci\u00f3n de Brasil que, seg\u00fan cre\u00eda, carec\u00eda de mano de obra esclava y aceptar\u00eda de buen grado recibir a los negros norteamericanos en su territorio. Con base en el material relevado, la historiadora escribi\u00f3 su tesina: Fronteras negras al Sur, dirigida por Maria Helena Machado, docente asociada de la USP, donde dicho trabajo ahora ha sido defendido ante mesa examinadora. En su doctorado, Maria Clara expandir\u00e1 la investigaci\u00f3n a otros pa\u00edses tambi\u00e9n sondeados por Lincoln. &#8220;Este estudio revela unas poco conocidas influencias de la Guerra Civil en Brasil. La iron\u00eda est\u00e1 en el hecho de que el presidente Barack Obama tenga a Lincoln como modelo: si hubiera prevalecido su voluntad, EE.UU. habr\u00eda expatriado a los afronorteamericanos&#8221;, dice Maria Helena. &#8220;Fue un hombre blanco de su tiempo y por supuesto, compart\u00eda muchas de las dudas de los racistas sure\u00f1os sobre la posibilidad de que los negros se transformasen en ciudadanos. En el caso de las expatriaciones, el inter\u00e9s de Lincoln revela su duda acerca de si los ex esclavos ser\u00edan asimilados por la sociedad norteamericana, pero tambi\u00e9n su feeling, en el sentido de que m\u00e1s blancos, en especial aqu\u00e9llos de los estados fronterizos entre el Norte y el Sur, apoyar\u00edan la abolici\u00f3n si se les asegurase a ellos que los negros libertos ser\u00edan &#8216;reubicados'&#8221;, eval\u00faa la brasile\u00f1ista Barbara Weinstein, docente de historia en Yale.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-230482\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/Negro_Lincoln-1-e1478803929510-300x186-1.jpg\" alt=\"Negro_Lincoln-1-e1478803929510-300x186\" width=\"300\" height=\"186\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/Negro_Lincoln-1-e1478803929510-300x186-1.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/Negro_Lincoln-1-e1478803929510-300x186-1-120x74.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/Negro_Lincoln-1-e1478803929510-300x186-1-250x155.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n<\/span>El principal argumento que plante\u00f3 Webb en su proyecto se apoyaba en el supuesto -estado cr\u00f3nico de falta de mano de obra en Brasil, en especial en las provincias del Norte-: &#8220;El r\u00e1pido aumento del valor del negro en R\u00edo de Janeiro y el avance del caf\u00e9, sumado a la disminuci\u00f3n de la poblaci\u00f3n esclava, al contrario de la nuestra, y que la misma es de un tipo de africano bastante inferior a los tra\u00eddos al Brasil, est\u00e1 r\u00e1pidamente despoblando las provincias del norte del Imperio (Northern Provinces). La gran necesidad de Brasil ahora es de mano de obra. Debido a las caracter\u00edsticas del clima y del suelo, el trabajo negro es preferible al blanco&#8221;, justificaba el norteamericano. No deja de numerar las ventajas del uso del negro norteamericano. &#8220;Dios cre\u00f3 en los corazones del pueblo de Estados Unidos, cuyo clima y suelo son propicios al trabajo esclavo, una aversi\u00f3n a la esclavitud que result\u00f3 en una guerra civil nunca antes vista. Los negros que se aprestan a ser manumisos (horros, libertos) fueron entrenados para el trabajo: son d\u00f3ciles y tratables, pero suspiran por libertad. Dios, en su infinita sabidur\u00eda y misericordia, hizo posible por medio de la pol\u00edtica y de los intereses de EE.UU. y Brasil asegurarles esa libertad. Brasil padece falta de mano de obra. Cuatro millones de negros preparados para el trabajo, cada uno valiendo el equivalente a tres africanos nativos, est\u00e1n suspirando por libertad y listos para comprarla en el suelo congenial de Brasil y bajo las leyes e instituciones liberales brasile\u00f1as&#8221;. Al fin y al cabo, sigue Webb, &#8220;la Constituci\u00f3n de Brasil reconoce como iguales a los negros que los hombres blancos e igualmente elegibles con \u00e9stos para los m\u00e1s altos cargos del Imperio, donde la distinci\u00f3n social entre las razas blanca y negra, que ya existi\u00f3, ha sido casi erradicada&#8221;. El proyecto era filantr\u00f3pico, aseguraba.<\/p>\n<p>La base ser\u00eda una concesi\u00f3n al gobierno brasile\u00f1o del derecho de exclusividad de traer colonos a Brasil, africanos o afrodescendientes, emancipados o en v\u00edas de serlo. El nombre de la propuesta indica el sentido real: concesi\u00f3n al general James W. Webb, quien contar\u00eda con ese privilegio mantenido durante 20 a\u00f1os. &#8220;Las personas que sean introducidas por el concesionario y sus asociados ser\u00e1n catalogadas como &#8216;aprendices&#8217;: su trabajo durante un per\u00edodo de cinco a\u00f1os y un mes desde el d\u00eda de su desembarco en Brasil ser\u00e1 propiedad del concesionario&#8221;, sosten\u00eda el contrato de concesi\u00f3n. &#8220;En lugar de libertar al esclavo inmediatamente, \u00e9ste ser\u00e1 preparado para gozar de su libertad y, al mismo tiempo, pagar por su ense\u00f1anza, por el costo de su transporte y por su futura residencia&#8221;, aseveraba Webb en la propuesta. &#8220;Existen fuertes se\u00f1ales indicativas de que hab\u00eda intereses comerciales en el proyecto, tanto de Webb como de brasile\u00f1os, interesados en lucrar con la administraci\u00f3n de una compa\u00f1\u00eda de inmigraci\u00f3n en los moldes rentables de las compa\u00f1\u00edas de colonizaci\u00f3n de \u00c1frica, como la que gener\u00f3 Freetown, en Sierra Leona, a finales del siglo XVIII, por parte de abolicionistas ingleses, con el objetivo de desembarcar africanos aprisionados en el tr\u00e1fico ilegal, o la compra del territorio de Liberia por parte de American Colonization Society, en los a\u00f1os 1820&#8221;, eval\u00faa Maria Helena. &#8220;El dedo de Dios apunta hacia las provincias del Norte de Brasil como el futuro hogar de los esclavos libertos en EE.UU. Brasil y los negros libertos se beneficiar\u00e1n en igual medida: un tratado entre EE.UU. y Brasil, por el cual todos los negros libertos de EE.UU. ser\u00e1n agraciados con tierras por el gobierno de Brasil y al cabo de los a\u00f1os estipulados se convertir\u00e1n en ciudadanos brasile\u00f1os con todos los derechos y privilegios de la poblaci\u00f3n negra del Imperio&#8221;, argumentaba Webb.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/Negro_plantation-2.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230478\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-230478\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/Negro_plantation-2-300x297.jpg\" alt=\"Negro_plantation\" width=\"300\" height=\"297\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n<\/span><\/a>Reservadamente, el ministro norteamericano incluso hace una concesi\u00f3n en el sentido de que, en el caso de los estados del Sur de Brasil, la llegada de inmigrantes blancos europeos ser\u00eda una soluci\u00f3n, pero eso no ser\u00eda bueno en la regi\u00f3n tropical del Norte. &#8220;Al estar el tr\u00e1fico de esclavos en su fin y al verificarse que la colonizaci\u00f3n de Europa consta en leyes imprudentes y ego\u00edstas, pues bien, que sean humildes los estadistas brasile\u00f1os ante las perspectivas que el futuro presenta. A menos que las provincias del Sur se satisfagan con trabajadores de afuera, cosa que solamente puede lograrse con un cambio en las leyes de colonizaci\u00f3n del Imperio, las provincias bajo el Ecuador perder\u00e1n a sus trabajadores y el Norte, a causa de ello, volver\u00e1 a ser habitado por ind\u00edgenas y bestias salvajes de los cuales hab\u00eda sido rescatado con la introducci\u00f3n del trabajo africano&#8221;, escribi\u00f3 Webb, en un comunicado secreto dirigido al secretario de Estado Seward. Pero no solamente la Uni\u00f3n miraba hacia Brasil como una v\u00e1lvula de escape capaz de resolver los problemas que se avecinaban con la abolici\u00f3n generalizada de los africanos, producto del avance de la guerra. Los estados confederados idearon ese movimiento mucho antes que Lincoln, en especial a partir de otro proyecto pol\u00e9mico, desarrollado a finales de la d\u00e9cada de 1840 por el teniente sure\u00f1o Matthew Fontaine Maury, estudioso de las corrientes mar\u00edtimas, inventor del tel\u00e9grafo submarino y del torpedo fluvial, que ser\u00eda usado por los confederados, para los cuales era un \u00eddolo de la estatura de Robert E. Lee, durante la Guerra Civil. &#8220;Maury planteaba bajo la car\u00e1tula de la discusi\u00f3n sobre la libre navegaci\u00f3n del Amazonas la inmigraci\u00f3n en masa de plantadores de algod\u00f3n sure\u00f1os y sus esclavos al valle amaz\u00f3nico, o incluso la inmigraci\u00f3n forzosa de los esclavos, con lo cual la Amazonia se convertir\u00eda en la v\u00e1lvula de seguridad de EE.UU.&#8221;, afirma Maria Helena.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la investigadora, previendo la posibilidad de confrontaci\u00f3n entre Norte y Sur y las amenazas de p\u00e9rdida del control de la situaci\u00f3n que podr\u00edan surgir con una &#8220;guerra de razas&#8221;, Maury abogaba por la transferencia de negros a Brasil capitaneada por los sure\u00f1os. &#8220;No pretendo transformar un territorio libre en uno esclavista o introducir la esclavitud all\u00ed donde no existe. Brasil es un pa\u00eds tanto como lo es Virginia. S\u00e9 que usted se alegrar\u00eda al despertarse un d\u00eda y afirmar que no existe m\u00e1s esclavitud en Virginia. Y eso sin quitar las cadenas de un solo brazo, ni llevar ning\u00fan esclavo a la libertad&#8221;, escribi\u00f3 Maury. &#8220;Exist\u00eda la cuesti\u00f3n de la representaci\u00f3n pol\u00edtica. Los confederados ubicaron a la Amazonia en el contexto de la visi\u00f3n del liderazgo sure\u00f1o, que consideraba que era necesario expandir la esclavitud hacia un nuevo territorio para que tal liderazgo siguiera existiendo. Los confederados ve\u00edan en la esclavitud algo permanente y necesario para su modo de vida y estaban dispuestos a derramar cuanta sangre fuera necesaria para impedir la abolici\u00f3n&#8221;, eval\u00faa Barbara Weinstein. &#8220;Solamente as\u00ed se puede entender la amplitud de las propuestas de Maury, quien se convenci\u00f3 de que el escenario privilegiado de los intereses sure\u00f1os estaba en la Amazonia. A medida que nuevos estados se incorporaban a la Uni\u00f3n y la poblaci\u00f3n de los estados no esclavistas crec\u00eda, el Sur se vio amenazado en su representatividad. La expansi\u00f3n y anexi\u00f3n de otros territorios era una forma de equilibrar fuerzas pol\u00edticas&#8221;, a\u00f1ade Maria Helena. &#8220;Cuando los confederados resolvieron separarse de EE.UU., muchos procuraron vencer a un Norte industrializado y m\u00e1s populoso. El Deep South (el Sur profundo) pocos a poco se fue convenciendo de que deber\u00eda hacer una alianza con Brasil, el Deepest South (el Sur m\u00e1s profundo) para sobrevivir y asegurarse que la esclavitud se mantendr\u00eda en el hemisferio. Para figuras como Maury, Brasil era no s\u00f3lo la esperanza de ganar la Guerra Civil, sino tambi\u00e9n un refugio ideal en caso de derrota. Era el llamado slave imperialism, el imperialismo esclavista&#8221;, afirma el brasile\u00f1ista Gerald Horne, catedr\u00e1tico en historia afroamericana de la Universidad de Houston.<\/p>\n<p>A tal fin, la toma de la Amazonia era una necesidad e incluso un deber, parte del &#8220;destino manifiesto&#8221;: &#8220;\u00bfQui\u00e9n poblar\u00e1 el valle del poderoso Amazonas? \u00bfAquel pueblo imb\u00e9cil e indolente o ser\u00e1 desarrollado por una raza con energ\u00eda e ingeniosidad capaz de domar la selva y sacar a relucir los recursos que all\u00ed yacen?&#8221;, se preguntaba Maury en carta al cu\u00f1ado William Herndon, encargado por la Marina de EE.UU. de explorar el \u00e1rea sin ning\u00fan permiso del gobierno brasile\u00f1o. &#8220;Creo que Brasil no opondr\u00e1 obst\u00e1culos a que se pueble la regi\u00f3n con ciudadanos americanos que decidieron ir all\u00e1 con sus esclavos. As\u00ed como el valle del Mississippi fue la v\u00e1lvula de escape de los esclavos del Norte ahora libres, el Amazonas lo ser\u00e1 para aquellos esclavos del Mississippi&#8221;, cre\u00eda el militar confederado. El establecimiento de una &#8220;Rep\u00fablica del Amazonas&#8221; ser\u00eda el punto culminante de la expansi\u00f3n sure\u00f1a sobre Brasil, a punto tal de que el abolicionista negro Frederick Douglass lleg\u00f3 a confesar que estaba alarmado con esos planes amaz\u00f3nicos que, seg\u00fan \u00e9l, &#8220;hab\u00edan sido iniciados por capitalistas de nuestras metr\u00f3polis mediante expediciones al Brasil, pa\u00eds con el cual, infructuosamente, intentan establecer un tratado para la protecci\u00f3n y propagaci\u00f3n de la esclavitud en el continente&#8221;. &#8220;Para los confederados, era necesaria la combinaci\u00f3n entre ambas grandes naciones esclavistas de la Am\u00e9rica, una forma de resistencia a la presi\u00f3n abolicionista del resto del mundo&#8221;, sostiene Horne. Seward, por intermedio de Webb, varias veces reprendi\u00f3 a Brasil por su supuesta colaboraci\u00f3n con embarcaciones sure\u00f1as que desembarcaban en R\u00edo y Salvador, como as\u00ed tambi\u00e9n tem\u00eda que el Imperio reconociera oficialmente a los estados confederados.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/Negro_richmond-2.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230480\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-230480\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/Negro_richmond-2-300x276.jpg\" alt=\"Negro_richmond\" width=\"300\" height=\"276\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n<\/span><\/a>Fue precisamente el proyecto de un &#8220;imperialismo esclavista&#8221; de la absorci\u00f3n del Deepest South, como lo preconizaba Maury en la d\u00e9cada de 1850, que en 1862 arroj\u00f3 un balde de agua fr\u00eda en la propuesta similar que efectu\u00f3 Webb. &#8220;Se hizo necesaria la cruzada de Maury para que Brasil saliera de su inmovilismo y se dispusiera a enfrentar la cuesti\u00f3n de la navegaci\u00f3n del Amazonas. En 1851, el gobierno imperial se encargaba de entenderse con los estados ribere\u00f1os del Amazonas y sus afluentes, a los efectos de sentar una futura pol\u00edtica de l\u00edmites de navegaci\u00f3n y protecci\u00f3n del Amazonas&#8221;, explica N\u00edcia Vilela en su A Amazonia para os negros americanos. As\u00ed, reci\u00e9n en 1867 Brasil se sinti\u00f3 tranquilo, dado el nuevo cuadro estable de relaciones interamericanas, para abrir el Amazonas a la navegaci\u00f3n internacional. &#8220;La reacci\u00f3n brasile\u00f1a al proyecto de Webb se configur\u00f3 a decir verdad con base en la presi\u00f3n de la propuesta de Maury, una d\u00e9cada antes. Mientras el americano propagandeaba en EE.UU. las ventajas de ocupar el valle amaz\u00f3nico y las riquezas que se generar\u00edan con la libre navegaci\u00f3n del r\u00edo, Brasil comenz\u00f3 a hacer impresionantes esfuerzos diplom\u00e1ticos y pol\u00edticos para contener el avance norteamericano sobre la soberan\u00eda del Imperio&#8221;, sostiene Maria Helena. Ergo, no debe haber causado sorpresa a Webb la negativa del gobierno brasile\u00f1o.<\/p>\n<p>&#8220;General: tuve el gusto de leer con suma atenci\u00f3n los documentos que me confi\u00f3 y ahora le contesto con respecto a su plan de introducci\u00f3n de negros libertos al Brasil. Debo admitir que el objetivo en s\u00ed es sumamente interesante. Mi opini\u00f3n personal es que sus ideas merecen consideraci\u00f3n y que muchas de ellas, en circunstancias favorables, ser\u00edan de gran utilidad. No obstante, nada de esa \u00edndole podr\u00e1 intentarse en nuestro pa\u00eds, pues tenemos una ley que impide expresamente la entrada de cualquier negro liberto en nuestras fronteras. Le env\u00edo la ley para su conocimiento. Renuevo mis votos de aprecio y estima. Abrantes. El proyecto fue archivado. &#8220;La elite pol\u00edtica brasile\u00f1a ya estaba abocada a atraer inmigrantes blancos europeos a Brasil: los planes de inmigraci\u00f3n y colonizaci\u00f3n estaban totalmente volcados al &#8216;blanqueamiento&#8217; de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a, e incluso propuestas de traer trabajadores chinos fallaron porque el Parlamento no acept\u00f3 la venida de &#8216;no blancos'&#8221;, analiza Barbara. &#8220;Hab\u00eda tambi\u00e9n un deseo de proteger la Amazonia de intrusiones comerciales extranjeras, especialmente en un momento en el cual el comercio de caucho se afirmaba como una fuente de divisas significativa. Incluso lleg\u00f3 a pensarse en crear colonias agr\u00edcolas en Par\u00e1 en esa \u00e9poca, pero ser\u00edan para blancos europeos&#8221;. Del lado norteamericano, el rechazo brasile\u00f1o llevaba a la cautela.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/Negro_ponte-2.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230479\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-230479\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/Negro_ponte-2-300x225.jpg\" alt=\"Negro_ponte\" width=\"300\" height=\"225\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n<\/span><\/a>&#8220;Usted piensa que avista el dedo de Dios apuntando hacia las provincias del Norte de Brasil como la tierra de promesas, de descanso y reparaci\u00f3n de los esclavos de los estados del Sur de esta Rep\u00fablica y solicita al presidente el poder para negociar un tratado tendiente a concretar la remoci\u00f3n de tales hombres. El presidente no puede, sin consideraciones adicionales, dar lugar a esa solicitud&#8221;, escribi\u00f3 Seward en carta abierta a Webb publicada en The New York Times. &#8220;El presidente, aunque se haya negado a otorgarle en este momento la autoridad que usted solicita, lo invita a seguir las discusiones basadas en el importante puesto que usted ocupa en un pa\u00eds de condici\u00f3n tan sugestivo para el pensamiento liberal&#8221;. El secretario de Estado y el presidente parec\u00edan no hablar en el mismo idioma (basta con recordar que Seward fue dejado de lado por el Partido Republicano para que Lincoln disputase la Presidencia): &#8220;Yo declino a mudar la colonia de negros libertos a cualquier Estado; no sin antes obtener el consentimiento de su gobierno. Al mismo tiempo, les ofrec\u00ed a los diversos Estados situados debajo de los tr\u00f3picos, o que tengan colonias en esos lugares, negociar con EE.UU., sujetos al consentimiento del Senado, en pro de la emigraci\u00f3n voluntaria de personas de aquella clase a sus respectivos territorios, con la condici\u00f3n de que sean recibidas en forma justa y humana. Lamento decir que muchos a los que les gustar\u00eda hacerlo no lo hacen porque s\u00f3lo Liberia y Hait\u00ed est\u00e1n disponibles y las personas no est\u00e1n tan interesadas en ir a esos lugares tanto como a los otros&#8221;, afirm\u00f3 Lincoln en su State of the Union, dejando claro que a\u00fan ten\u00eda esperanzas en ver concretada la deportaci\u00f3n voluntaria.<\/p>\n<p>&#8220;El se\u00f1or Seward habl\u00f3 bastante sobre la cuesti\u00f3n de la emigraci\u00f3n de la poblaci\u00f3n negra. Hombres de peso, entre ellos el presidente Lincoln, cre\u00edan que lo mejor para ambas razas era la separaci\u00f3n y la conservaci\u00f3n del Norte solamente para los blancos. Pero miembros del Partido de la Emancipaci\u00f3n eran contrarios a esa remoci\u00f3n, pues no consideraban sabio abdicar de tantos m\u00fasculos y brazos y si era prudente entregar ese poder a naciones que no necesariamente ser\u00e1n siempre amigas de EE.UU.&#8221;, escribi\u00f3 Lord Lyons, ministro de Inglaterra con base en Washington a sus superiores, informando sobre una charla que mantuviera con el secretario de Estado pocos d\u00edas antes de la proclamaci\u00f3n de la emancipaci\u00f3n. &#8220;Sin embargo, Lincoln presidi\u00f3 una naci\u00f3n en guerra violenta y necesitaba apoyo del exterior. Por eso, lo \u00faltimo que deseaba era meterse en un conflicto con una naci\u00f3n extranjera. Cualquier inter\u00e9s que tuviera en el proyecto o en el Amazonas era menor si se lo comparase con su necesidad de mantener buenas relaciones diplom\u00e1ticas con Brasil&#8221;, analiza Barbara. &#8220;Una raz\u00f3n para que los negros norteamericanos se quedaran en el Norte fue la renuencia de algunas naciones, especialmente Brasil, a recibirlos en medio de una Guerra Civil, de la misma manera que la simpat\u00eda de ese pa\u00eds por los estados confederados fue fundamental para los rebeldes&#8221;, cree Horne. Eso fue determinante en la venida de ex confederados a Brasil despu\u00e9s de la guerra.<\/p>\n<p>&#8220;Muchos emigraron e incluso intentaron traer a sus esclavos (y algunos lo lograron), pues quer\u00edan vivir en un pa\u00eds donde el esclavismo perduraba. La mayor\u00eda se desencant\u00f3 y regres\u00f3, pero muchos se quedaron y fundaron comunidades. Algunos hasta pensaron en usar Brasil como plataforma para construir un nuevo imperio esclavista y revertir el resultado de la guerra&#8221;, dice Horne. Pero el dedo de Dios ya estaba en manos del Norte.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Documentos que propon\u00eda deportar negros norteamericanos a la Amazonia","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[292,310],"coauthors":[684],"class_list":["post-84261","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-diplomacia-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84261","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84261"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84261\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84261"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84261"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84261"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=84261"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}