{"id":84263,"date":"2009-02-01T00:00:00","date_gmt":"2009-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/02\/01\/en-la-rueda-de-la-vida\/"},"modified":"2017-01-20T14:58:38","modified_gmt":"2017-01-20T16:58:38","slug":"en-la-rueda-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/en-la-rueda-de-la-vida\/","title":{"rendered":"En la rueda de la vida"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/capoeira.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230492\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-230492\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/capoeira-300x203.jpg\" alt=\"capoeira.tif\" width=\"300\" height=\"203\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n<\/span><\/a>Nacido en Itagi, interior del estado Bah\u00eda, Jo\u00e3o Oliveira dos Santos creci\u00f3 como labrador y le gustaba observar el movimiento de los animales del monte -cosa que m\u00e1s tarde asociar\u00eda a la capoeira. Hu\u00e9rfano de madre, sin haber ido a la escuela, se convirti\u00f3 en arriero, hasta que un domingo, a los 20 a\u00f1os, cuando descansaba en los escalones de la iglesia de la ciudad, un d\u00fao de vendedores le pregunt\u00f3 si no quer\u00eda a Salvador. No lo pens\u00f3 dos veces y parti\u00f3 llevando consigo tan s\u00f3lo alguna ropa. Al llegar, se depar\u00f3 con una rueda de capoeira angola y reconoci\u00f3 un movimiento que hab\u00eda visto en su infancia, sin saber de qu\u00e9 se trataba. Curioso, le pregunt\u00f3 a Mestre Barbosa qu\u00e9 era aquella danza, y \u00e9ste le contest\u00f3: &#8220;Es capoeira&#8221;. Y Jo\u00e3o le pidi\u00f3 a Mestre Pastinha que le ense\u00f1ase.<\/p>\n<p>Surg\u00eda Mestre Jo\u00e3o Grande, quien junto a Jo\u00e3o Pequeno se convirti\u00f3 en el guardi\u00e1n de la capoeira angola, la misma expresi\u00f3n por la cual era conocido Mestre Pastinha. Se destac\u00f3 tanto en la capoeira angola en Salvador que Mestre Canjiquinha, un exponente del arte, afirm\u00f3 sobre \u00e9l: &#8220;Fue Dios quien hizo que Jo\u00e3o Grande danzase capoeira&#8221;. Pero \u00e9l no viv\u00eda de la danza, trabajaba en la construcci\u00f3n civil. Hasta que decidi\u00f3 hacer n\u00fameros folcl\u00f3ricos. Ingres\u00f3 en el Viva Bah\u00eda, el grupo folcl\u00f3rico pionero de Em\u00edlia Biancardi, y viaj\u00f3 a Europa y Medio Oriente, en la d\u00e9cada de 1970. Antes, en 1966, fue a \u00c1frica con Mestre Pastinha para participar en el Festival de Artes Negras de Dakar, en Senegal. En la d\u00e9cada siguiente, mientras que Pastinha mor\u00eda pobre y ciego en un conventillo del barrio de Pelourinho, Jo\u00e3o Grande trabajaba en una estaci\u00f3n de servicio.<\/p>\n<p>El &#8220;mestre&#8221; ya no practicaba m\u00e1s capoeira cuando surgi\u00f3 un movimiento de rescate de esta pelea en Bah\u00eda, durante la d\u00e9cada de 1980. Y entonces regres\u00f3 al oficio de ense\u00f1ar en Forte Santo Ant\u00f4nio, donde ya estaba instalado Mestre Jo\u00e3o Pequeno. El lugar comenz\u00f3 a ser frecuentado por intelectuales norteamericanos interesados en la danza, que la ve\u00edan como un legado de la di\u00e1spora africana. Fueron esos los casos de Ken Dossar y Daniel Dawson, quienes lo invitaron a participar en el Festival de Artes Negras de Atlanta, Nueva York, en 1990. Al fin del evento, recibi\u00f3 una invitaci\u00f3n de un capoeirista llamado Nego Gato para dar clases en Harlem. Mestre Jo\u00e3o Grande acept\u00f3 y, gracias a una alumna inglesa, la profesora universitaria Tisch Rosen, a quien \u00e9l apod\u00f3 Risadinha, logr\u00f3 abrir su gimnasio, Capoeira Angola Center, en la calle 14, en Manhattan.<\/p>\n<p>Actualmente, a los 75 a\u00f1os, Mestre Jo\u00e3o Grande puede no ser el m\u00e1s conocido capoeirista bahiano, pero es posible que ning\u00fan otro haya recibido t\u00edtulos tan importantes y homenajes tan relevantes como \u00e9l. En 1994 se convirti\u00f3 en doctor honoris causa por el Upsala College, de Nueva Jersey. Siete a\u00f1os despu\u00e9s, se alz\u00f3 con el National Heritage Fellowships, s\u00f3lo para citar dos distinciones. Y acaba de convertirse en tema del doctorado En la rueda del mundo: Mestre Jo\u00e3o Grande entre Bah\u00eda y Nueva York, defendido en la USP por Maur\u00edcio Barros de Castro, con direcci\u00f3n de tesis de Jos\u00e9 Carlos Sebe Bom Meihy. Este estudio procura relacionar la globalizaci\u00f3n y el impacto de la ancestral capoeira angola en la moderna y cosmopolita ciudad norteamericana. El autor explica la importancia de las tradiciones en el vertiginoso mundo moderno, a partir de la reflexi\u00f3n sobre el papel de la capoeira en el proceso hist\u00f3rico brasile\u00f1o, ante los conflictos entre la ancestralidad africana y la construcci\u00f3n de la identidad nacional.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/Capoeira_c421701.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230494\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-230494\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/Capoeira_c421701-300x201.jpg\" alt=\"Capoeira_c421701\" width=\"300\" height=\"201\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Fl\u00e1vio Florido\/Folha Imagem<\/span><\/a>Castro comenta que su investigaci\u00f3n naci\u00f3 de una indagaci\u00f3n: c\u00f3mo Mestre Jo\u00e3o Grande lograba mantener sus tradiciones en una ciudad como Nueva York, donde -todo lo s\u00f3lido se desvanece en el aire-, seg\u00fan la expresi\u00f3n de Karl Marx utilizada por Marshal Berman, quien escribi\u00f3 un libro con ese t\u00edtulo y aborda entre otros temas la cuesti\u00f3n de la modernidad en la mayor ciudad norteamericana. &#8220;La pregunta era importante porque la capoeira angola es una cultura que se basa en la preservaci\u00f3n y transmisi\u00f3n de las tradiciones, y Nueva York es considerada el centro del mundo globalizado&#8221;, explica. Al contrario que lo que se puede pensar, prosigue, las tradiciones forman parte de la modernidad. &#8220;El discurso de la tradici\u00f3n fue pronunciado justamente con el advenimiento de la sociedad moderna, como forma de resistencia a ella. La propia modernidad posee centenas de siglos y puede definirse como una moderna tradici\u00f3n, como dicen Octavio Paz y Renato Ortiz.&#8221;<\/p>\n<p>Para el investigador, en la sociedad moderna, el culto de la tradici\u00f3n es m\u00e1s fuerte que nunca. &#8220;Uno de los pilares del \u00e9xito de Mestre Jo\u00e3o Grande en Nueva York es una valoraci\u00f3n de la cultura tradicional existente en la ciudad, pese a que ella refleja la modernidad global y produce escenas como la de la explosi\u00f3n de las torres gemelas del World Trade Center&#8221;. La capoeira angola de Mestre Jo\u00e3o Grande es valorada por la intelectualidad y por la juventud de Manhattan pues la consideran una importante forma de resistencia cultural a la sociedad capitalista globalizada. &#8220;Pero por supuesto que Mestre Jo\u00e3o Grande, por ejemplo, tambi\u00e9n se ve favorecido con la globalizaci\u00f3n: viaja para varios lugares del mundo y tiene alumnos de varios pa\u00edses. Pero eso no impide que mantenga su cultivo de la tradici\u00f3n.&#8221;<\/p>\n<p>As\u00ed, la globalizaci\u00f3n le da a Mestre Jo\u00e3o Grande posibilidades de transitar por el mundo y divulgar su arte. Por otro lado, le tiende celadas en el camino. &#8220;La cuesti\u00f3n de la identidad es fundamental en la &#8216;modernidad l\u00edquida&#8217;, como dice Berman. Tenemos una multiplicidad de identidades, seg\u00fan Homi Bhaba&#8221;. El desaf\u00edo de Mestre Jo\u00e3o Grande, por lo tanto, consiste en mantener su identidad de &#8220;mestre de capoeira angola&#8221;\u00a0-una condici\u00f3n que remite a la manutenci\u00f3n de rituales afrodescendientes- en el ambiente globalizado en que todo es impuesto, incluso el idioma. &#8220;\u00c9l afirma que nunca necesit\u00f3 hablar en ingl\u00e9s para ense\u00f1ar capoeira -los alumnos procuran aprender el portugu\u00e9s para cantar en las rondas.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Hegem\u00f3nico<br \/>\n<\/strong>En la globalizaci\u00f3n, sostiene Castro, existe un multiculturalismo hegem\u00f3nico que procura reducir todo a una cultura com\u00fan. &#8220;Es el caso de los intentos de algunos grupos de capoeira de introducir canciones en ingl\u00e9s en las rondas. Mestre Jo\u00e3o Grande se resiste a ellos, y no solamente porque no habla en ingl\u00e9s, sino porque se da cuenta de que eso m\u00e1s bien debilita y no fortalece la identidad de la capoeira angola&#8221;, afirma el investigador, quien cita las entrevistas que realiz\u00f3 como principales fuentes del trabajo. Otras referencias fueron las m\u00fasicas de la capoeira, noticias de diarios y revistas y una amplia bibliograf\u00eda.<\/p>\n<p>El investigador resalta que normalmente se asocia el debate entre la capoeira angola y la regional a la discusi\u00f3n sobre la pureza y el mestizaje, en boga entre los intelectuales de la \u00e9poca, como Gilberto Freyre, Edison Carneiro y Roger Bastide. &#8220;Pero creo que, a decir verdad, Pastinha y Bimba ten\u00edan ideas muy parecidas, ambos quer\u00edan socializar y ense\u00f1ar capoeira a un p\u00fablico m\u00e1s amplio, defend\u00edan sus aspectos deportivos y ten\u00edan fuertes referencias negras&#8221;. Bimba, que era hijo de negros, hasta m\u00e1s que Pastinha, que era hijo de un espa\u00f1ol con una bahiana. &#8220;La diferencia entre ellos era que Pastinha manten\u00eda el discurso de la ancestralidad africana y Bimba afirmaba que la capoeira hab\u00eda nacido en Bah\u00eda, era una cultura local.&#8221;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/Capoeira_c114601.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230493\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-230493\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/02\/Capoeira_c114601-300x194.jpg\" alt=\"Capoeira_c114601\" width=\"300\" height=\"194\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Caio Guatelli\/Folha Imagem<\/span><\/a>De acuerdo con el investigador, Pastinha tambi\u00e9n defend\u00eda las tradiciones de la capoeira, mientras que Bimba quiso modernizarla. &#8220;Se trataba de dos estrategias distintas de afirmar la cultura negra en la sociedad brasile\u00f1a&#8221;. Otro aspecto importante que vale la pena resaltar, a\u00f1ade, es que se trata de un estudio dedicado a la capoeira angola y no a la capoeira en general, como es m\u00e1s com\u00fan encontrar en las investigaciones sobre el tema. &#8220;La capoeira encanta a gente de todo el mundo y est\u00e1 difundida en m\u00e1s de 150 pa\u00edses de los cinco continentes. \u00c9ste fue uno de los motivos que llevaron al gobierno a reconocerla como Patrimonio Cultural de Brasil en julio de 2008.&#8221;<\/p>\n<p>La preparaci\u00f3n de la tesis de Castro sobre un &#8220;mestre de capoeira&#8221; puede verse como un ejemplo del creciente inter\u00e9s de la academia por temas populares, en particular aqu\u00e9llos que se prestan a la consideraci\u00f3n de manifestaciones p\u00fablicas como el f\u00fatbol, la religiosidad y las fiestas. &#8220;Estos temas pasan gradualmente a preocupar a crecientes sectores, y una buena dimensi\u00f3n de ello puede notarse en la cantidad de tesinas y tesis acad\u00e9micas que conviven con art\u00edculos en diarios y revistas sobre comportamiento&#8221;, afirma Jos\u00e9 Carlos Sebe Bom Meihy, director de tesis de Castro. &#8220;La antropolog\u00eda, como era de esperarse, sali\u00f3 en la delantera, abriendo camino a la sociolog\u00eda y a la historia, y actualmente los estudios se extienden a las \u00e1reas de psicolog\u00eda, deportes y recreaci\u00f3n.&#8221;<\/p>\n<p>En este cuadro, agrega Meihy, el caso de la capoeira es significativo, toda vez que la perspectiva hist\u00f3rica sugiere la superaci\u00f3n de los an\u00e1lisis estructuralistas, limitados a la sincron\u00eda. &#8220;Dependientes de la diacron\u00eda por la historia, se despiertan nuevas interpretaciones que cuestionan los modelos presentes indicando reconstrucciones de aspectos menoscabados. En el caso espec\u00edfico de la capoeira, la dominaci\u00f3n de la capoeira regional, como patr\u00f3n hegem\u00f3nico, llama a la compresi\u00f3n de las fases hist\u00f3ricas de apropiaci\u00f3n de l\u00edneas que recibieron apoyo oficial -en particular durante el gobierno de Get\u00falio Vargas- y as\u00ed sofocaron a las otras.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Patrocinio<br \/>\n<\/strong>La capoeira angola, dice el director, una modalidad menos prestigiosa, se &#8220;asil\u00f3&#8221; en la memoria de pocos y recientemente ha resurgido como manifestaci\u00f3n creciente y paralela a su hermana, la regional. &#8220;La historia de la extra\u00f1a relaci\u00f3n entre ambas modalidades es importante para la comprensi\u00f3n de las elecciones del patrocinio gubernamental y tambi\u00e9n de la popularidad que lleg\u00f3 a eclipsar el adjetivo distintivo entre ambas. La institucionalizaci\u00f3n de una pol\u00edtica cultural orientadora del criterio de selecci\u00f3n de modelos debe contrastarse con la memoria resistente de la manifestaci\u00f3n postergada. Por m\u00e1s que la capoeira angola haya sido dejada de lado, no muri\u00f3: sobrevivi\u00f3 en la oscuridad, pero repunta ahora con una fuerza y un prestigio que desaf\u00edan a las explicaciones.&#8221;<\/p>\n<p>Otro factor interesante en su opini\u00f3n es el \u00e9xito de la capoeira angola, en particular en la ciudad de Nueva York. &#8220;Con incre\u00edble popularidad entre los norteamericanos, la figura de Mestre Jo\u00e3o Grande es ejemplar. Viviendo en el sofisticado Soho neoyorquino, el &#8216;mestre&#8217; nordestino, que no habla en ingl\u00e9s, ejerce su funci\u00f3n de capoeirista como si el escenario fuese Brasil&#8221;. Y sus &#8220;alumnos&#8221; son de las m\u00e1s variadas procedencias del mundo. &#8220;La supervivencia de la capoeira angola en la m\u00e1s moderna ciudad del globo, en Nueva York, es un fen\u00f3meno que expone los criterios de selecci\u00f3n promovidos por la globalizaci\u00f3n que acoge esta modalidad como si fuera universal.&#8221;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Mestre de Capoeira mezcla lucha bahiana con la globalizaci\u00f3n en Nueva York","protected":false},"author":50,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[337],"class_list":["post-84263","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84263","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/50"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84263"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84263\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84263"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84263"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84263"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=84263"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}