{"id":84277,"date":"2009-03-01T00:00:00","date_gmt":"2009-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/03\/01\/flujo-libre\/"},"modified":"2017-01-20T16:20:48","modified_gmt":"2017-01-20T18:20:48","slug":"flujo-libre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/flujo-libre\/","title":{"rendered":"Flujo libre"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-216904\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/03\/Atero1.jpg\" alt=\"Blood vessels of penis, coloured SEM of resin cast\" width=\"290\" height=\"235\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/03\/Atero1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/03\/Atero1-120x97.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/03\/Atero1-250x203.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">SUSUMU NISHINAGA\/SCIENCE PHOTO LIBRARY<\/span>Durante d\u00e9cadas la aterosclerosis era definida como la acumulaci\u00f3n gradual de grasas en las paredes de las arterias. Un tipo de grasa, la lipoprote\u00edna de baja densidad (LDL), se granje\u00f3 la fama y el nombre de colesterol malo, responsable de ese mecanismo que puede derivar en infartos y enfermedades cardiovasculares, la principal causa de muerte en el mundo. En los \u00faltimos a\u00f1os, las explicaciones ganaron en precisi\u00f3n y se ha empezado a ver a la aterosclerosis como un proceso inflamatorio cr\u00f3nico, que alimenta y es alimentado por la deposici\u00f3n de grasas en las paredes de las arterias. Y este abordaje fructifica ahora en Brasil bajo la forma de tres nuevas posibilidades de tratamiento que dieron resultados positivos en las pruebas preliminares realizadas en animales.<\/p>\n<p>La que se encuentra m\u00e1s avanzada fue desarrollada en el Instituto del Coraz\u00f3n (InCor), ligado a la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), y consiste en medicamentos antitumorales que funcionar\u00edan tambi\u00e9n contra procesos inflamatorios, y que empezar\u00eda a prob\u00e1rsela en seres humanos este mismo a\u00f1o. Otro tratamiento experimental, con este mismo abordaje la aterosclerosis vista como inflamaci\u00f3n, surge de investigaciones realizadas en la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) que mostraron resultados prometedores a punto tal de atraer a una empresa farmac\u00e9utica nacional interesada en participar en los ensayos, protegidos bajo secreto contractual. La tercera posibilidad, tambi\u00e9n del InCor, se basa el supuesto de que la aterosclerosis podr\u00eda generarse o agravarse por la acci\u00f3n de grupos de microorganismos, con la participaci\u00f3n de arqueas, representantes de los primeros linajes de microorganismos que surgieron en la Tierra. Esta perspectiva dio asidero al uso experimental de una enzima del protozoo Trypanosoma cruzi, causante de la enfermedad de Chagas, para eliminar a las bacterias y arqueas halladas en las placas de grasa que bloquean la circulaci\u00f3n de la sangre.<\/p>\n<p>A medida que maduraren, estas alternativas podr\u00e1n complementar el tratamiento actualmente m\u00e1s adoptado, a base de medicamentos conocidos como estatinas, que reducen la cantidad de colesterol y pueden tener un efecto extra, ayudando a controlar inflamaciones, de acuerdo con estudios recientes. Nuevos tratamientos podr\u00e1n tambi\u00e9n detener el impacto de la aterosclerosis, que puede llevar a enfermedades cardiovasculares, la primera causa de muertes en el mundo, principalmente cuando se asocia a la hipertensi\u00f3n arterial y al tabaquismo. Las placas de grasa con c\u00e9lulas sangu\u00edneas muertas que se depositan lentamente en las paredes de las arterias pueden obstruir el paso de la sangre que distribuye ox\u00edgeno a las c\u00e9lulas de todo el cuerpo. Llamadas ateromas, estas placas pueden perjudicar el funcionamiento de \u00f3rganos vitales tales como el coraz\u00f3n, causando infarto, o el cerebro, provocando un accidente cerebrovascular (ACV), tambi\u00e9n conocido como derrame. De acuerdo con la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades cardiovasculares matan anualmente a alrededor de 15 millones de personas, el equivalente al 30% del total. S\u00f3lo en Brasil, alrededor de 350 mil personas al a\u00f1o sufren infarto agudo de miocardio, el m\u00e1s grave de los problemas del coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Faltan medicamentos nuevos contra la aterosclerosis, comenta el m\u00e9dico endocrin\u00f3logo Raul Maranh\u00e3o, investigador del InCor y docente de las facultades de Medicina y Ciencias Farmac\u00e9uticas de la USP. La posibilidad de tratamiento a la cual lleg\u00f3 concilia las esferas artificiales de l\u00edpidos (grasa) de entre 20 y 60 nan\u00f3metros de di\u00e1metro que comenz\u00f3 a desarrollar hace 15 a\u00f1os con medicamentos usados contra el c\u00e1ncer que servir\u00edan tambi\u00e9n para contener la proliferaci\u00f3n de c\u00e9lulas de defensa en las paredes inflamadas de las arterias. Llamadas LDE, sigla de emulsi\u00f3n rica en colesterol, estas esferas simulan el LDL, producido naturalmente por el organismo. Luego de verificar que estas part\u00edculas de grasa artificial paraban en los lugares donde hab\u00eda c\u00e9lulas en proliferaci\u00f3n acelerada, tales como tumores y tejidos inflamados, Maranh\u00e3o puso en las esferas de grasa un f\u00e1rmaco que detiene la multiplicaci\u00f3n celular, el paclitaxel, empleado habitualmente contra el c\u00e1ncer. Luego las inyect\u00f3 en conejos, que durante dos meses comieron abundantes alimentos ricos en grasa. De acuerdo con el art\u00edculo publicado en abril de 2008 el a\u00f1o pasado en la revista Atherosclerosis, la esfera con el f\u00e1rmaco redujo un 60% las lesiones en las arterias, generadas por versiones alteradas de colesterol, aun cuando los conejos presentasen una concentraci\u00f3n de colesterol en sangre 200 veces superior a la normal. La part\u00edcula redujo tambi\u00e9n la migraci\u00f3n de c\u00e9lulas de defensa que intensifican el proceso inflamatorio, conocidas como macr\u00f3fagos, hacia las paredes de las arterias.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/03\/050-055_Ateroclerose_057-01-1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230538\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-230538\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/03\/050-055_Ateroclerose_057-01-1-570x1024.jpg\" alt=\"050-055_Ateroclerose_057-01\" width=\"300\" height=\"538\" \/><\/a>Encontr\u00e9 la llave para entrar en la c\u00e9lula, comenta Maranh\u00e3o. Para evaluar si las esferas de colesterol artificial segu\u00edan realmente rumbo a los sitios de intensa multiplicaci\u00f3n celular, les agreg\u00f3 un elemento qu\u00edmico radioactivo llamado tecnecio y las inyect\u00f3 en personas. Como era de esperarse, los tumores absorb\u00edan m\u00e1s colesterol que las c\u00e9lulas normales, en una proporci\u00f3n hasta dos veces mayor. En 2002, el investigador realiz\u00f3 los primeros ensayos de seguridad en 46 perdonas usando las esferas con antitumorales. Seg\u00fan \u00e9l, en raz\u00f3n de la afinidad de las c\u00e9lulas en crecimiento acelerado con la grasa, pues la necesitan intensamente, el f\u00e1rmaco envuelto en la c\u00e1psula de grasa se volv\u00eda de cinco a ocho veces menos t\u00f3xico que el f\u00e1rmaco aislado. Los ensayos hechos en alrededor de cien individuos indicaron que se trataba de un procedimiento seguro y los hechos en conejos reforzaron su argumentaci\u00f3n para plantear el uso de las esferas con un medicamento utilizado normalmente contra el c\u00e1ncer para tratar tambi\u00e9n la aterosclerosis.<\/p>\n<p>Maranh\u00e3o comenta calmadamente en su sala de trabajo en el InCor que un tratamiento que comenz\u00f3 a ser evaluado contra el c\u00e1ncer puede ahora probarse contra la aterosclerosis porque ambas enfermedades son igualmente caracterizadas por la intensa proliferaci\u00f3n de c\u00e9lulas. Esta aproximaci\u00f3n entre ambas enfermedades se basa en una l\u00ednea de investigaci\u00f3n abierta con un art\u00edculo publicado en enero de 1999 en la revista New England Journal of Medicine por el m\u00e9dico pat\u00f3logo Russell Ross, profesor de la Universidad de Washington, Estados Unidos. La aterosclerosis es una enfermedad inflamatoria, afirmaba Ross, \u00fanico autor de este trabajo. Luego argumentaba: Debido a las altas concentraciones del LDL, visto como uno de los principales factores de riesgo para la aterosclerosis, el proceso de aterog\u00e9nesis [la formaci\u00f3n de placas de grasa] ha sido considerado producto de la acumulaci\u00f3n de l\u00edpidos en las paredes de las arterias; pero es mucho m\u00e1s que eso. Ross demostr\u00f3 que la elevaci\u00f3n dos niveles de l\u00edpidos y de lipoprote\u00ednas alteradas, adem\u00e1s de otras mol\u00e9culas de la sangre como la homociste\u00edna, las infecciones y las hipertensi\u00f3n, pueden inducir o promover inflamaciones asociadas a la aterosclerosis. Este trabajo cambi\u00f3 la visi\u00f3n sobre la aterosclerosis, que ahora es considerada una inflamaci\u00f3n cr\u00f3nica, comenta Maranh\u00e3o.<\/p>\n<p>Ross muri\u00f3 dos meses despu\u00e9s, a los 69 a\u00f1os, sin ver que su trabajo motiv\u00f3 tambi\u00e9n a los equipos de investigaci\u00f3n de la industria farmac\u00e9utica a buscar nuevos medicamentos contra la aterosclerosis. Una de las empresas que entraron en la carrera, la estadounidense AtheroGenics, anunci\u00f3 en marzo de 2008 el comienzo de la etapa final de ensayos cl\u00ednicos de su principal posible medicamento: el AGI-1067, que puede ayudar a detener la acumulaci\u00f3n de az\u00facares y grasas; por esta raz\u00f3n, dicho compuesto ser\u00e1 tambi\u00e9n probado contra la diabetes a partir de este a\u00f1o. Las investigaciones llevadas adelante por empresas corren normalmente sin alardes, aun cuando los trabajos cuenten con la participaci\u00f3n de universidades.<\/p>\n<p>En Brasil, \u00e9ste es tambi\u00e9n el caso de un compuesto con uso potencial contra enfermedades inflamatorias, tales como la aterosclerosis y la artritis, que surgi\u00f3 hace seis a\u00f1os como producto de la investigaci\u00f3n de doctorado de Silvana Rocco en la Facultad de Ciencias M\u00e9dicas de la Unicamp. Sintetizado en el Instituto de Qu\u00edmica de la Unicamp, este compuesto act\u00faa sobre un grupo espec\u00edfico de enzimas que participan en el proceso inflamatorio. Ensayos preliminares corroboraron su potencial terap\u00e9utico y atrajeron a una industria farmac\u00e9utica nacional, que participar\u00eda de las evaluaciones finales de compuesto, llevadas adelante bajo secreto contractual. Seg\u00fan el m\u00e9dico Kleber Franchini, que coordina el equipo de la Unicamp, la empresa est\u00e1 costeando las solicitudes de patente del compuesto en otros pa\u00edses y tambi\u00e9n financiar\u00e1 los ensayos en seres humanos, que pueden comenzar este a\u00f1o o el a\u00f1o que viene.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/03\/050-055_Ateroclerose_057-02-1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230539\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-230539\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/03\/050-055_Ateroclerose_057-02-1-300x239.jpg\" alt=\"050-055_Ateroclerose_057-02\" width=\"300\" height=\"239\" \/><\/a>La tercera posibilidad de tratamiento remite a los or\u00edgenes m\u00e1s profundos de la aterosclerosis. El problema comienza cuando una mol\u00e9cula de colesterol se infiltra en las paredes de las arterias y sufre una reacci\u00f3n qu\u00edmica una oxidaci\u00f3n que atrae a los macr\u00f3fagos, un tipo de c\u00e9lulas de defensa. Los macr\u00f3fagos engolfan al colesterol oxidado y forman las llamadas c\u00e9lulas espumosas, que atraen m\u00e1s\u00a0 l\u00edpidos. Se forma as\u00ed un cuerpo extra\u00f1o dentro del organismo que otras c\u00e9lulas de defensa intentar\u00e1n deshacer, mediante procesos inflamatorios que inflan las paredes de las venas y arterias y bloquean el paso de la sangre. La grasa puede tambi\u00e9n comenzar a acumularse como resultado de lesiones f\u00edsicas en las paredes de los vasos sangu\u00edneos.<\/p>\n<p>La m\u00e9dica pat\u00f3loga Maria de Lourdes Higuchi, investigadora del InCor y profesora de la Facultad de Medicina de la USP, plantea otra posibilidad: para ella, la inflamaci\u00f3n asociada a la aterosclerosis puede ser generada por grupos de microorganismos con la participaci\u00f3n de las arqueas. Higuchi utiliz\u00f3 esta hip\u00f3tesis, a\u00fan no enteramente demostrada, para desarrollar un tratamiento experimental con base en una enzima del protozoario Trypanosoma cruzi.<\/p>\n<p>La hip\u00f3tesis de asociaciones de microorganismos originando la aterosclerosis emerg\u00eda cuando Maria de Lourdes procuraba entender por qu\u00e9 una misma persona puede tener dos tipos de placas de aterosclerosis en las paredes de las arterias. Un tipo de placa crece, se rompe y libera bloques de grasa que cierran los vasos sangu\u00edneos y provocan infarto, mientras que otro tipo consiste esencialmente en placas estables, con menos grasa y m\u00e1s\u00a0 fibras, que no se rompen. Examinando fragmentos de 13 arterias coronarias con placas que se rompen, Maria de Lourdes detect\u00f3, mediante el an\u00e1lisis del genoma, microorganismos del grupo de las arqueas viviendo entre bacterias?principalmente Chlamydophila pneumoniae y Mycoplasma pneumoniae, que tienen ese nombre porque pueden causar neumon\u00eda. Otros investigadores ya hab\u00edan encontrado Chlamydophila y Mycoplasma en las placas de grasa, pero no era claro qu\u00e9 papel podr\u00edan tener. Maria de Lourdes cree que estos\u00a0 microorganismos, una vez asociados, pueden causar la inflamaci\u00f3n al interactuar con la grasa mediante una reacci\u00f3n qu\u00edmica conocida como oxidaci\u00f3n, que redunda una mayor acumulaci\u00f3n de grasa.<\/p>\n<p>Resistentes a punto tal de sobrevivir en condiciones ambientales extremas como aguas oce\u00e1nicas muy \u00e1cidas o en medio de la lava de los volcanes, las arqueas a\u00fan no hab\u00edan sido asociadas a enfermedades en personas. Sin embargo, seg\u00fan Maria de Lourdes, pueden producir enzimas que anulan las acciones de las c\u00e9lulas de defensa. De este modo, dice, las arqueas logran sobrevivir y tambi\u00e9n permiten la supervivencia y la multiplicaci\u00f3n de bacterias que est\u00e9n alrededor. Las otras tambi\u00e9n podr\u00edan contribuir con el bienestar del grupo, formando un consorcio de bacterias: las Chlamydophila pneumoniae inhibiendo la muerte programada de las c\u00e9lulas hospedadoras y las Mycoplasma pneumoniae, por mecanismos propios, tambi\u00e9n esquivando las defensas del organismo.<\/p>\n<p>El razonamiento que ella y el equipo del InCor presentaron en 2006 en la revista cient\u00edfica brasile\u00f1a Clinics ayudaba a explicar otras cosas. Maria de Lourdes cree que una de las enzimas producidas por las arqueas, la super\u00f3xido dismutasa, puede ser la responsable de la rotura de la capa externa de col\u00e1geno de la placa, liberando bloques de grasas que pueden obstruir arterias, como las que irrigan el coraz\u00f3n, y provocar infarto. Quedaban as\u00ed un poco m\u00e1s claras las razones del movimiento de c\u00e9lulas de defensa hacia el tejido inflamado y de la baja eficacia de los antibi\u00f3ticos para reducir la incidencia de infartos en personas con aterosclerosis. Los antibi\u00f3ticos no eliminan a las arqueas, sostiene Maria de Lourdes.<\/p>\n<p>A partir de esas evidencias, ella dise\u00f1\u00f3 una salida inusitada para acabar con el club de los microbios. Inusitada porque implica la utilizaci\u00f3n de una enzima llamada transialidasa, producida por el protozoario Trypanosoma cruzi. Maria de Lourdes verific\u00f3 que las arterias de las personas que murieron de la enfermedad de Chagas normalmente no presentan ateromas. Luego de constatar que los micoplasmas se adhieren en regiones de la pared arterial ricas en \u00e1cido si\u00e1lico, el mismo que esa enzima transfiere al protozoario, prepar\u00f3 una soluci\u00f3n con la enzima y otros compuestos capaces de inhibir tambi\u00e9n la acci\u00f3n de las arqueas y se la inyect\u00f3 a conejos que hab\u00edan tenido una alimentaci\u00f3n rica en grasa.<\/p>\n<p>La transialidasa redujo la cantidad de placas de grasas y, con otros compuestos, normaliz\u00f3 los niveles de colesterol en la sangre, dice. Seg\u00fan ella, los resultados, detallados en 2004 en la revista Medical Hypotheses, abren la posibilidad de usar esta estrategia tambi\u00e9n en otras enfermedades. Muchas c\u00e9lulas tumorales parecen ser ricas en arqueas y micoplasmas, comenta Maria de Lourdes. Otros especialistas observan su trabajo con expectativa. Causas nuevas no excluyen a las antiguas, comenta Maranh\u00e3o.<\/p>\n<p>Quien descubre nuevas posibilidades de tratamiento encara dos retos: convencer a los exigentes colegas de que han llegado a algo relevante y producir los compuestos que, seg\u00fan cree, resolver\u00e1n muchos problemas. Maranh\u00e3o pas\u00f3 a\u00f1os en busca de empresas que pudieran producir las esferas artificiales de grasa capaces de llevar medicamentos contra tumores e inflamaciones. Ante acuerdos infruct\u00edferos, lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que \u00e9l mismo deber\u00eda ampliar la escala de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Maranh\u00e3o trabaj\u00f3 dos a\u00f1os con su equipo para salir del m\u00e9todo artesanal de producci\u00f3n hacia el actual un compresor que en media hora produce 50 dosis de la soluci\u00f3n con las esferas ya con los f\u00e1rmacos. Es lo suficiente como para realizar con relativa calma una evaluaci\u00f3n de la eficacia de su abordaje en 40 personas, siempre y cuando sus planes sean aprobados por las comisiones del InCor. Franchini tuvo m\u00e1s suerte y hace cuatro a\u00f1os, al salir en busca de socios, encontr\u00f3 colegas y empresas dispuestos a ayudar. Aprendimos el camino, dice. Actualmente tenemos ac\u00e1 en la Unicamp gente que hace investigaci\u00f3n y est\u00e1 atenta tambi\u00e9n al desarrollo de f\u00e1rmacos. Comenzamos a ver que podemos hacer otras cosas nuevas. Maria de Lourdes, a su vez, sigue buscando de interesados.<\/p>\n<p>Aun cuando en algunos a\u00f1os m\u00e1s surjan nuevos antiinflamatorios capaces de detener la aterosclerosis,\u00a0 las estatinas seguir\u00e1n us\u00e1ndose. Una de las razones es que adem\u00e1s de reducir los niveles de colesterol, pueden disminuir la cantidad de prote\u00edna C reactiva, asociada a inflamaciones, de acuerdo con un estudio llevado a cabo con alrededor de 18 mil personas (hombres de al menos 50 a\u00f1os y mujeres de al menos 60 y niveles normales de colesterol), patrocinado por una empresa que produce estatinas llamada AstraZeneca, y dado a conocer el a\u00f1o pasado. Altos niveles de colesterol siguen siendo el principal factor de riesgo de aterosclerosis, pero otros indicadores comienzan a requerir atenci\u00f3n. Niveles elevados de homociste\u00edna en la sangre est\u00e1n ligados a la aterosclerosis, dice Franchini, pero no sabemos si \u00e9sa es la causa o la consecuencia.<\/p>\n<p><strong>Los proyectos<\/strong><br \/>\n<strong> 1.<\/strong> Nanopart\u00edculas lip\u00eddicas: aplicaciones en el estudio de la fisiopatolog\u00eda, diagn\u00f3stico y tratamiento de enfermedades degenerativas (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/2032\/nanoparticulas-lipidicas-aplicacoes-no-estudo-da-fisiopatologia-diagnostico-e-terapeutica-das-doen\/\" target=\"_blank\">n\u00ba\u00a006\/58917-3<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Proyecto Tem\u00e1tico;\u00a0<strong>Coordinador<\/strong>\u00a0Raul Cavalcante Maranh\u00e3o &#8211; InCor;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong>\u00a0R$ 1.401.712,38<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Patog\u00e9nesis de la hipertrofia e insuficiencia card\u00edaca: mecanismos activados por est\u00edmulo mec\u00e1nico\u00a0(<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/1950\/patogenese-da-hipertrofia-e-insuficiencia-cardiacas-mecanismos-ativados-por-estimulo-mecanico\/\" target=\"_blank\">n\u00ba\u00a006\/54878-3<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Proyecto Tem\u00e1tico;\u00a0<strong>Coordinador<\/strong>\u00a0Kleber Gomes Franchini &#8211; Unicamp;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong>\u00a0R$ 996.638,13<br \/>\n<strong>3.<\/strong> Estudio biomolecular de productos de Chlamydia pneumoniae y Mycoplasma pneumoniae en la progresi\u00f3n de las valvopat\u00edas cr\u00f3nicas humanas\u00a0(<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/27972\/estudo-biomolecular-de-produtos-de-chlamydia-pneumoniae-e-mycoplasma-pneumoniae-na-progressao-das-va\/\" target=\"_blank\">n\u00ba\u00a007\/04067-1<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Auxilio regular a proyecto de investigaci\u00f3n;\u00a0<strong>Coordinadora<\/strong>\u00a0Maria de Lourdes Higuchi &#8211; InCor;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong>\u00a0R$ 100.882,40<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Surgen nuevas posibilidades de tratamiento contra la aterosclerosis","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[316],"coauthors":[5968],"class_list":["post-84277","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84277","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84277"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84277\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84277"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84277"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84277"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=84277"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}