{"id":84298,"date":"2009-04-01T00:00:00","date_gmt":"2009-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/04\/01\/rumbo-a-sudafrica\/"},"modified":"2017-01-24T15:41:25","modified_gmt":"2017-01-24T17:41:25","slug":"rumbo-a-sudafrica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/rumbo-a-sudafrica\/","title":{"rendered":"Rumbo a Sud\u00e1frica"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/africa.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230675\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-230675\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/africa-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Archivo Nacional del TOMBO LA TORRE \/ DESCUBRIMIENTO DE HOMBRE Y EL MUNDO<\/span><\/a>Luego de entrar en la historia de la ciencia y la tecnolog\u00eda con el primer transplante de coraz\u00f3n, en 1967, y como la tierra natal de tres ganadores del Premio Nobel, Sud\u00e1frica comienza a ocupar m\u00e1s espacios. La m\u00e1s reciente unidad de un instituto solventado por la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (ONU), el Centro Internacional de Ingenier\u00eda Gen\u00e9tica y Biotecnolog\u00eda (ICGEB, su sigla en ingl\u00e9s), que comenz\u00f3 a operar en 2008 en Ciudad del Cabo, la capital legislativa del pa\u00eds, obtuvo en el mes de marzo el refuerzo de otros tres grupos de investigaci\u00f3n, uno de ellos coordinado por un biom\u00e9dico brasile\u00f1o, Luiz Zerbini.<\/p>\n<p>Luego de trabajar durante nueve a\u00f1os en la Universidad de Harvard, una de las m\u00e1s ricas y productivas del mundo, Zerbini se dirigi\u00f3 all\u00e1 a fines de febrero, con su familia y el deseo de intensificar la colaboraci\u00f3n cient\u00edfica con investigadores de Brasil y otros pa\u00edses en desarrollo, en el \u00e1rea del c\u00e1ncer y otras enfermedades de poblaciones olvidadas, tales como el Sida, la tuberculosis y la malaria, que constituyen las prioridades del ICGEB. La unidad de Ciudad del Cabo cuenta con un presupuesto para los pr\u00f3ximos cuatro a\u00f1os, cercano a los 3 millones de euros (alrededor de 15 millones de reales), provistos en partes iguales por los gobiernos de Sud\u00e1frica e Italia y por agencias internacionales de financiaci\u00f3n de la ciencia.<\/p>\n<p>&#8220;Brasil es miembro del ICGEB, pero lo usufructuamos muy poco&#8221;, comenta Zerbini. Es uno de los 59 pa\u00edses que integran el ICGEB, creado por las Naciones Unidas en 1987. Desde 1988 hasta el a\u00f1o pasado el ICGEB acogi\u00f3 a 21 brasile\u00f1os en los laboratorios de su sede, en Trieste, Italia, o en sus otras dos unidades, una en Nueva Delhi, en India y la m\u00e1s reciente, inaugurada en 2007, en Ciudad del Cabo; Cuba y Argentina fueron los pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica que enviaron mayor cantidad de cient\u00edficos all\u00ed. &#8220;Ahora estoy seleccionando becarios y conformando mi equipo. Espero recibir m\u00e1s proyectos de brasile\u00f1os para la evaluaci\u00f3n&#8221;, dice, advirtiendo que tendr\u00e1 que otorgar la misma atenci\u00f3n a los candidatos de otros pa\u00edses para montar un equipo que contar\u00e1 con entre seis y diez investigadores. Adem\u00e1s de becas de doctorado o posdoctorado, el ICGEB ofrece financiaci\u00f3n por hasta 25 mil euros (125 mil reales) para proyectos de investigaci\u00f3n prometedores de los pa\u00edses miembros que alcancen resultados en un m\u00e1ximo de tres a\u00f1os.<\/p>\n<p>El ICGEB no representa solamente en un espacio para la investigaci\u00f3n b\u00e1sica dirigida a las necesidades de los pa\u00edses o regiones menos desarrolladas del mundo -las prioridades del centro en India son la tuberculosis, las enfermedades virales y la biolog\u00eda molecular de las plantas; las de la nueva unidad en Sud\u00e1frica son las enfermedades infecciosas tales como la malaria, el sida y el c\u00e1ncer. &#8220;Existe tambi\u00e9n un compromiso con la generaci\u00f3n de productos y la transferencia de tecnolog\u00eda&#8221;, afirma Zerbini, quien realiz\u00f3 un doctorado en la USP becado por la FAPESP entre 1995 y 1999. En 2008 la Fundaci\u00f3n Gates anunci\u00f3 que donar\u00e1 3 millones de d\u00f3lares para financiar investigaciones y desarrollar cursos y campa\u00f1as educativas en la unidad africana del instituto que hagan posible mejorar la salud p\u00fablica en el continente africano. La empresa de biotecnolog\u00eda norteamericana Genzyme tambi\u00e9n anunci\u00f3 un acuerdo con montos no revelados para acelerar la investigaci\u00f3n de una vacuna contra la malaria en los laboratorios del ICGEB en India.<\/p>\n<p>Zerbini pretende expandir en Sud\u00e1frica la b\u00fasqueda de genes relevantes que comenz\u00f3 en Estados Unidos. En 2004, luego de una a\u00f1o en Harvard como profesor, \u00e9l descubri\u00f3 que una familia de genes, la GADD45, anteriormente asociada solamente con el control del ciclo celular, podr\u00eda tambi\u00e9n, cuando son activados m\u00e1s all\u00e1 de lo habitual, inducir la muerte celular programada e inhibir la formaci\u00f3n de tumores. Ese trabajo, publicado en 2004 en la PNAS, revelaba las posibilidades de nuevos medicamentos e inspir\u00f3 en otros equipos la b\u00fasqueda de detalles al respecto del mecanismo de acci\u00f3n de esos genes. Simult\u00e1neamente, trabaj\u00f3 durante tres a\u00f1os con Towia Libermann, profesor asociado de la Universidad de Harvard, en la construcci\u00f3n de dos centros de proteoma y genoma, el de Dana Farber Harvard Cancer Center (DFHCC) y el de la Escuela de Medicina de Harvard. Los centros, dirigidos por Libermann y Zerbini, permitieron tambi\u00e9n la identificaci\u00f3n de mol\u00e9culas que interact\u00faan con la GADD45 para inducir la muerte celular o la detenci\u00f3n del ciclo celular.<\/p>\n<p>Uno de los estudios del centro del genoma, que, tal como el de proteoma, ocupaba a toda la comunidad cient\u00edfica de Harvard, compar\u00f3 la actividad de 4 mil genes en tres grupos de personas: 19 practicaban meditaci\u00f3n diariamente desde hac\u00eda mucho tiempo, 20 practicaron meditaci\u00f3n durante dos meses y otras 20, el grupo control (donde se omite la caracter\u00edstica que se prueba), no la practicaban. Ese estudio, publicado en 2008 en la revista cient\u00edfica on line PLoS ONE, indic\u00f3 que la relajaci\u00f3n, caracterizada por la reducci\u00f3n del consumo de ox\u00edgeno y del estr\u00e9s, hab\u00eda alterado la actividad de 2.209 genes en el grupo de los veteranos, comparado con el grupo control; 1.561 genes, principalmente los que evitan la formaci\u00f3n de residuos qu\u00edmicos, fueron activados en el organismo de los que practicaban meditaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8220;Pr\u00f3ximamente, voy a cambiar un poco&#8221;, comenta Zerbini. Su investigaci\u00f3n, que antes trataba acerca del rol de los genes GADD45 en el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata, ri\u00f1ones y ovario, m\u00e1s comunes en Estados Unidos, ahora deber\u00e1 volverse hacia el c\u00e1ncer de h\u00edgado, mama y es\u00f3fago, con mayor incidencia en \u00c1frica. Al menos en los comienzos, \u00e9l sabe que la productividad debe mermar y que los reactivos qu\u00edmicos tal vez no se hallen disponibles diariamente, tal como suced\u00eda en Harvard. En el nuevo centro, que funcionar\u00e1 dentro de la Universidad de Ciudad del Cabo hasta que las instalaciones propias tomen forma, todo se halla en construcci\u00f3n: tres equipos (biolog\u00eda celular y molecular del c\u00e1ncer; citosina y enfermedades; y transferencia y desarrollo de biotecnolog\u00eda) comenzaron a funcionar el a\u00f1o pasado y otras dos (gen\u00f3mica del c\u00e1ncer, con Zerbini; e inmunolog\u00eda celular, con el norteamericano Jeffrey Dorfman) comienzan a trabajar este a\u00f1o.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del desaf\u00edo profesional de montar un laboratorio y organizar equipos de trabajo, de la oportunidad de ofrecer nuevas experiencias de vida a su mujer, Maria Beatriz, y a sus hijos Luiz Ot\u00e1vio, de 5 a\u00f1os de edad, y Maria Stella, de 2, \u00e9l confiesa otra raz\u00f3n por la cu\u00e1l se inscribi\u00f3 para el cargo, en abril del a\u00f1o pasado: &#8220;Ciudad del Cabo es muy agradable, con playas de arena blanca y monta\u00f1as; me recuerda a R\u00edo de Janeiro&#8221;, dice el paulista de 41 a\u00f1os. &#8220;Y aparte: \u00a1el Mundo en 2010 ser\u00e1 all\u00e1!&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las Naciones Unidas abren espacio para los investigadores brasile\u00f1os","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[316,329],"coauthors":[5968],"class_list":["post-84298","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-medicina-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84298","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84298"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84298\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84298"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84298"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84298"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=84298"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}