{"id":84300,"date":"2009-04-01T00:00:00","date_gmt":"2009-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/04\/01\/el-mal-de-parkinson-bajo-control\/"},"modified":"2016-05-04T16:35:41","modified_gmt":"2016-05-04T19:35:41","slug":"el-mal-de-parkinson-bajo-control","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-mal-de-parkinson-bajo-control\/","title":{"rendered":"El mal de Parkinson bajo control"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-216856\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/Parkinson_fuentes2HR.jpg\" alt=\"Parkinson_fuentes2HR\" width=\"290\" height=\"375\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/Parkinson_fuentes2HR.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/Parkinson_fuentes2HR-120x155.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/Parkinson_fuentes2HR-250x323.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">FREDERICK WILLIAMS<\/span>Cuando las drogas capaces de estimular la producci\u00f3n del neurotransmisor dopamina dejan de causar efecto, los pacientes con mal de Parkinson cuentan ahora con un \u00faltimo recurso terap\u00e9utico para reducir sus temblores persistentes y disfunciones motrices: someterse a una cara y delicada cirug\u00eda para implantar un neuroestimulante en el cerebro. Los m\u00e9dicos practican un orificio en el cr\u00e1neo e instalan electrodos en la regi\u00f3n cerebral asociada con el control de los movimientos. Los electrodos est\u00e1n conectados con cables al neuroestimulante propiamente dicho, un aparato que funciona como &#8220;bater\u00eda&#8221; del sistema y se implanta normalmente en la regi\u00f3n de la clav\u00edcula, en el pecho o hasta en el abdomen. Todo este peque\u00f1o aparato queda escondido debajo de la piel del paciente. Se estima que alrededor de 55 mil personas en todo el mundo, con Parkinson u otros problemas motrices, han recurrido a la cirug\u00eda para introducir esa especie de marcapaso cerebral, conocida en la jerga m\u00e9dica con el nombre de deep brain stimulation (DBS, por su sigla en ingl\u00e9s).<\/p>\n<p>La estimulaci\u00f3n profunda del cerebro representa un avance de la medicina, aunque su empleo puede tornarse a\u00fan m\u00e1s selectivo en el futuro pr\u00f3ximo si la investigaci\u00f3n neurol\u00f3gica demuestra que es posible obtener resultados similares sin la necesidad de abrir el cr\u00e1neo e introducir electrodos en el cerebro de las personas. Durante el mes pasado, un trabajo coordinado por un neurocient\u00edfico brasile\u00f1o Miguel Nicolelis, de la Universidad Duke (EUA) y fundador del Instituto Internacional de Neurociencias de Natal Edmond y Lily Safra (IINN-ELS), dio un importante paso en esa direcci\u00f3n y obtuvo gran repercusi\u00f3n internacional. Mediante peque\u00f1os electrodos instalados en un punto de la m\u00e9dula espinal de ratones que presentaban trastornos motores similares a los enfrentados por las personas con Parkinson, los cient\u00edficos estimularon el\u00e9ctricamente la columna dorsal de la m\u00e9dula espinal de los animales y, de esa forma, les restituyeron la capacidad normal de locomoci\u00f3n. &#8220;Los roedores respondieron al est\u00edmulo el\u00e9ctrico en forma casi instant\u00e1nea&#8221;, dice Nicolelis. &#8220;El procedimiento quir\u00fargico tarda apenas 20 minutos y resulta seguro. Se trata s\u00f3lo de abrir la piel y poner los electrodos en la superficie de la m\u00e9dula espinal&#8221;.<\/p>\n<p>Se trata del primer aspirante a tratamiento contra el Parkinson que act\u00faa no sobre el cerebro, d\u00f3nde la enfermedad se origina debido a la muerte o al mal funcionamiento de las neuronas que producen el neurotransmisor dopamina, imprescindible para el pleno control de los movimientos, sino sobre otro punto del sistema nervioso. Los prometedores resultados del estudio con roedores fueron informados en un art\u00edculo estampado en la tapa de la edici\u00f3n del 20 de marzo de la revista Science, una de las publicaciones cient\u00edficas con mayor prestigio internacional. Nicolelis considera que el nuevo abordaje constituir\u00e1 una buena alternativa a la estimulaci\u00f3n profunda del cerebro. &#8220;La DBS es una cirug\u00eda con un cierto riesgo y que s\u00f3lo puede beneficiar a algunos los pacientes, los casos m\u00e1s graves&#8221;, comenta el neurocient\u00edfico. &#8220;Nuestro procedimiento es m\u00e1s sencillo y podr\u00eda ser \u00fatil para personas en cualquier etapa de la enfermedad&#8221;.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-216858\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/Parkinson_Capa.jpg\" alt=\"Parkinson_Capa\" width=\"290\" height=\"369\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/Parkinson_Capa.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/Parkinson_Capa-120x153.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/Parkinson_Capa-250x318.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Science<\/span>Las investigaciones necesitan pasar algunas etapas antes que el nuevo procedimiento se pruebe en pacientes con Parkinson. Durante este a\u00f1o, dar\u00e1n comienzo estudios con dos tipos de primates: sag\u00fc\u00edes en el instituto de Natal y Rhesus en la Universidad Duke. Si los experimentos con los simios tambi\u00e9n confirmaran los beneficios casi inmediatos del nuevo abordaje, el equipo de Nicolelis espera comenzar los estudios cl\u00ednicos con seres humanos dentro de un a\u00f1o.<\/p>\n<p>No existe cura para el Parkinson, una enfermedad neurol\u00f3gica progresiva cuyas v\u00edctimas m\u00e1s frecuentes son personas mayores de 65 a\u00f1os. Se estima que el 1% de la poblaci\u00f3n mundial de esa franja etaria -un equivalente a 200 mil personas en Brasil- presentaba ese trastorno, caracterizado cl\u00ednicamente por temblores, rigidez muscular, lentitud de movimientos y problemas en el habla y la escritura. La enfermedad tambi\u00e9n puede comprometer la capacidad intelectual en diferentes niveles, desde un leve declive cognitivo hasta la demencia. Los tratamientos actuales disponibles est\u00e1n destinados a minimizar los s\u00edntomas del Parkinson y mejorar la calidad de vida de los pacientes. &#8220;Las causas de la mayor\u00eda de los casos de enfermedad de Parkinson a\u00fan no se conocen&#8221;, comenta el neurocient\u00edfico Koichi Sameshima, de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FMUSP). &#8220;La gran contribuci\u00f3n del trabajo de Nicolelis no ser\u00eda solamente presentar u tratamiento alternativo al DBS, sino eventualmente producir un conocimiento que pueda ayudar para una mejor comprensi\u00f3n del Parkinson. El estudio toma al organismo como un todo e indica que el Parkinson puede representar un problema sist\u00e9mico&#8221;.<\/p>\n<p><strong>Parkinson y epilepsia<\/strong><br \/>\nEl heterodoxo abordaje planteado por el equipo de Nicolelis sugiere que es posible explorar las m\u00faltiples conexiones existentes entre el sistema nervioso central y el sistema nervioso perif\u00e9rico en la b\u00fasqueda de tratamientos m\u00e1s seguros y eficientes contra algunas dolencias neurol\u00f3gicas. O sea, que se puede estimular el\u00e9ctricamente un terminal del circuito nervioso (en este caso, la m\u00e9dula espinal), y producir resultados en otra regi\u00f3n del sistema (el cerebro). Seg\u00fan esta l\u00f3gica, no ser\u00eda necesario interferir forzosamente en la zona del sistema donde se origina el problema neuronal. Tal vez sea posible combatir un desorden originado en el cerebro, como el Parkinson, accediendo a otras v\u00edas del circuito nervioso, tal como parece demostrar el experimento con roedores.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/053-055_Parkinson_158.jpg\" rel=\"attachment wp-att-216860\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-216860\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/053-055_Parkinson_158-300x241.jpg\" alt=\"053-055_Parkinson_158\" width=\"290\" height=\"233\" \/><\/a>La idea de ensayar la estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica en la m\u00e9dula espinal contra el Parkinson, surgi\u00f3 luego de que Nicolelis hubiera observado, hace algunos a\u00f1os, que el procedimiento aliviaba las crisis epil\u00e9pticas. En cierta medida, la situaci\u00f3n del paciente con Parkinson avanzado puede compararse con la de una persona con epilepsia permanente, dice el neurocient\u00edfico. En ambos casos, las neuronas motoras emiten se\u00f1ales en forma sincronizada, creando una disfunci\u00f3n el\u00e9ctrica que dificulta el control de los movimientos. En la epilepsia, la sincron\u00eda de las emisiones es ocasional, ocurre en los momentos de crisis. En el Parkinson avanzado ella es permanente y su gravedad tiende aumentar a medida que transcurre el tiempo. La estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica de las fibras nerviosas de la m\u00e9dula espinal parece quebrar ese ritmo de emisi\u00f3n, restableciendo una saludable asincron\u00eda en la actividad el\u00e9ctrica de las neuronas. De esa forma, el cerebro aparentemente se torna nuevamente due\u00f1o\u00a0 de las facultades motrices. &#8220;Hicimos una conexi\u00f3n entre dos temas de estudio, que nadie hab\u00eda realizado: la epilepsia y el Parkinson&#8221;, dice el neurocient\u00edfico chileno R\u00f3mulo Fuentes, otro de los autores del estudio publicado en la revista Science.<\/p>\n<p>Los experimentos con ratones fueron realizados por Fuentes, quien actualmente est\u00e1 finalizando su posdoctorado en la Universidad Duke y que tiene previsto mudarse a fin de a\u00f1o a Natal, donde dictar\u00e1 clases de la Universidad Federal de R\u00edo Grande do Norte (UFRN) y continuar\u00e1 con sus investigaciones en el instituto de neurociencias instalado all\u00ed. Luego de inducir en los animales un estado similar al Parkinson avanzado, caracterizado por la rigidez muscular y dificultades para la locomoci\u00f3n producto de la disminuci\u00f3n en la producci\u00f3n de dopamina, Fuentes observaba los efectos de la baja estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica en la m\u00e9dula espinal de los animalillos. El dispositivo con los electrodos es del tama\u00f1o de una u\u00f1a, fino como si fuese una hoja de papel, pero construido en metal. En los ensayos, un impulso el\u00e9ctrico en la frecuencia de 300 Hertz, asociada con peque\u00f1as dosis de drogas que inducen la producci\u00f3n de dopamina, obtuvo los mejores resultados. &#8220;El procedimiento en la m\u00e9dula espinal permitir\u00eda que el paciente utilizase dosis mucho menores de esas drogas para disminuir los s\u00edntomas de la enfermedad&#8221;, comenta Nicolelis. &#8220;De esa forma, demorar\u00e1 mucho m\u00e1s tiempo en adquirir resistencia a la acci\u00f3n de los medicamentos&#8221;. Los efectos del tratamiento son pr\u00e1cticamente instant\u00e1neos. Tan pronto como se aplica el est\u00edmulo el\u00e9ctrico, los roedores retoman sus movimientos.<\/p>\n<p>Existen muchos interrogantes al respecto del nuevo abordaje terap\u00e9utico, aunque esos puntos obscuros no ata\u00f1en exclusivamente a la estimulaci\u00f3n en la m\u00e9dula espinal. Hasta ahora no se conocen totalmente los mecanismos que sustentan la acci\u00f3n ben\u00e9fica del propio DBS, un procedimiento quir\u00fargico adoptado hace a\u00f1os. &#8220;Nuestro m\u00e9todo funciona&#8221;, comenta Fuentes. &#8220;Cuando arribe a Natal, voy a dedicarme a estudiar c\u00f3mo es que funciona&#8221;. Pero algunos investigadores todav\u00eda se muestran reticentes en cuanto a las perspectivas de utilizaci\u00f3n en seres humanos del tratamiento ensayado en los roedores. Argumentan que lauchas y ratones no constituyen un buen modelo cl\u00ednico de los que es el Parkinson y prefieren reservar su optimismo para cuando -y si- esa terapia alternativa obtuviera los mismos resultados en monos. Al igual que el hombre, estos primates poseen un sistema nervioso m\u00e1s sofisticado y sufren naturalmente de la dolencia neurodegenerativa, mientras que en los roedores los s\u00edntomas del Parkinson son emulados artificialmente.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-216859\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/Parkinson_fIII-D-08.jpg\" alt=\"Parkinson_fIII-D-08\" width=\"290\" height=\"631\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/Parkinson_fIII-D-08.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/Parkinson_fIII-D-08-120x261.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/Parkinson_fIII-D-08-250x544.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">nih\/Edwin Hartley Pratt e Frederick Williams<\/span>El neurocirujano Manoel Jacobsen Teixeira, de la FMUSP, se alinea entre los investigadores que adoptan una postura de cautela con relaci\u00f3n al empleo de la estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica en la m\u00e9dula espinal para tratar el Parkinson. &#8220;Esperaremos los primeros resultados de los estudios con primates&#8221;, afirma Jacobsen. &#8220;El modelo animal con roedores no tiene mucho que ver con el ser humano&#8221;. El escepticismo del neurocirujano tambi\u00e9n se basa en otra constataci\u00f3n. Seg\u00fan Jacobsen, la estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica en la m\u00e9dula espinal ya fue probada contra otro tipo de disturbio motor -las diston\u00edas, un grupo de enfermedades caracterizadas por espasmos musculares involuntarios- y los resultados no fueron buenos. &#8220;Desde los a\u00f1os 1970 utilizamos la estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica en la m\u00e9dula espinal s\u00f3lo para tratar el dolor de origen neurop\u00e1tico y para reducir el malestar causado por amputaciones de miembros&#8221;, expresa el neurocirujano. La corriente el\u00e9ctrica de estimulaci\u00f3n utilizada contra el dolor se halla en torno de los 100 Hertz (en los roedores parkinsonianos los mejores resultados se obtuvieron con una frecuencia de 300 Hertz).<\/p>\n<p>La postura cr\u00edtica de Jacobsen es estrictamente t\u00e9cnica. No est\u00e1 en contra del equipo de Duke. Todo lo contrario. El neurocirujano, quien tambi\u00e9n trabaja en el Hospital Sirio-Liban\u00e9s de S\u00e3o Paulo, es colaborador de Nicolelis en varios estudios. Pese a cuestionar, por ahora, la potencial utilizaci\u00f3n del nuevo abordaje terap\u00e9utico contra el parkinson, Jacobsen est\u00e1 preparado para probarlo en pacientes en el caso en que los experimentos con primates sean un \u00e9xito. En Brasil, la eficacia de la estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica en la m\u00e9dula espinal podr\u00e1 ser sometida a prueba en diez individuos que sufren de la enfermedad neurodegenerativa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un est\u00edmulo el\u00e9ctrico reduce los s\u00edntomas de la enfermedad en roedores","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[101],"class_list":["post-84300","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84300","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84300"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84300\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84300"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84300"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84300"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=84300"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}