{"id":84306,"date":"2009-04-01T00:00:00","date_gmt":"2009-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/04\/01\/una-alfombra-sobre-la-arena\/"},"modified":"2016-05-04T17:11:23","modified_gmt":"2016-05-04T20:11:23","slug":"una-alfombra-sobre-la-arena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-alfombra-sobre-la-arena\/","title":{"rendered":"Una alfombra sobre la arena"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-216894\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/Dunas2.jpg\" alt=\"Dunas2\" width=\"290\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/Dunas2.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/Dunas2-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/Dunas2-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\"> CAROLINE MARTINHO\/UNB<\/span>Durante las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas, las dunas que circundan las playas a lo largo de los casi 500 kil\u00f3metros del litoral de R\u00edo Grande do Sul disminuir\u00e1n bastante su extensi\u00f3n. Hasta podr\u00edan desaparecer, tapizadas por una capa de tierra y vegetaci\u00f3n que no dejen arena desnuda a la vista. La previsi\u00f3n es de la ge\u00f3loga Caroline Martinho, de la Universidad de Brasilia (UnB), quien desde hace cinco a\u00f1os estudia los cambios geol\u00f3gicos que se sucedieron en la planicie costera de R\u00edo Grande do Sul durante los \u00faltimos cuatro mil a\u00f1os. Ella detect\u00f3 ciclos de aproximadamente mil a\u00f1os en los que las dunas se multiplican hacia el interior del continente durante los per\u00edodos m\u00e1s secos y pr\u00e1cticamente desaparecen cuando las lluvias son m\u00e1s frecuentes. En esas \u00e9pocas h\u00famedas -tal como la actual- los matorrales y pastizales, las petunias de colores maravillosos, flores amarillas de la familia de las margaritas y otras plantas rastreras t\u00edpicas de la zona extienden sus tallos y acaban revistiendo la arena. Seg\u00fan la investigadora, el nivel del mar, que no oscil\u00f3 m\u00e1s de dos metros en los \u00faltimos 6.500 a\u00f1os, no cumpli\u00f3 el rol m\u00e1s importante en ese proceso.<\/p>\n<p>Durante su doctorado, que culmin\u00f3 en 2008 en la Universidad Federal de R\u00edo Grande do Sul (UFRGS), Caroline analiz\u00f3 nueve campos de dunas a lo largo de los 250 kil\u00f3metros que van desde Torres, en la frontera con Santa Catarina, hasta Mostardas, junto a Lagoa dos Patos, en el centro del litoral &#8220;ga\u00facho&#8221;. En los puntos de recolecci\u00f3n -con nombres ora po\u00e9ticos, ora grandiosos que caracterizan a las playas de la regi\u00f3n: Rondinha, Cap\u00e3o Novo, Atl\u00e2ntida Sul, Jardim do \u00c9den, Magist\u00e9rio, Dunas Altas, Solid\u00e3o, S\u00e3o Sim\u00e3o y Mostardas-, la ge\u00f3loga realiz\u00f3 perforaciones de hasta 5 metros de profundidad recolectando porciones de suelo que en otras \u00e9pocas estuvo en la superficie y luego fue recubierto por arena. &#8220;El suelo s\u00f3lo se forma cuando existe vegetaci\u00f3n&#8221;, explica. Por eso su presencia indica todo un escenario geol\u00f3gico. Luego estim\u00f3 la edad de esas muestras mediante carbono 14 e identific\u00f3 tres per\u00edodos principales en los \u00faltimos 5 mil a\u00f1os en que las dunas se transformaron en campos tapizados por vegetaci\u00f3n: entre 4.820 y 3.970, entre 2.760 y 2.460 y entre 1.570 y 710 a\u00f1os atr\u00e1s -etapas que otros estudios ya sugirieran haber sido m\u00e1s h\u00famedas, seg\u00fan expone un art\u00edculo de la revista Marine Geology. El trabajo reconstruy\u00f3 procesos geol\u00f3gicos que suceden en el transcurso de miles de a\u00f1os, pero cuya historia queda oculta algunos metros por debajo de la superficie terrestre y s\u00f3lo puede recuperarse mediante un enfoque geol\u00f3gico.<\/p>\n<p>En otra parte, todav\u00eda no publicada de su tesis, Caroline analiz\u00f3 las alteraciones m\u00e1s recientes en los campos de dunas, durante los \u00faltimos 50 a\u00f1os. Ella compar\u00f3 fotograf\u00edas a\u00e9reas representativas de diversos momentos durante ese per\u00edodo y las cotej\u00f3 con informaciones sobre las lluvias y los vientos, confirmando lo que hab\u00eda inferido para tiempos m\u00e1s antiguos. &#8220;Cuando llueve m\u00e1s, los campos de dunas se van reduciendo y tienden a desaparecer&#8221;, describe. Es lo que actualmente est\u00e1 sucediendo, ya que entre 1948 y 2003 la precipitaci\u00f3n media aument\u00f3 en 20 mil\u00edmetros. Los vientos tambi\u00e9n tienen importancia porque transportan la arena de las playas hacia el interior. Cuando son d\u00e9biles, dejan de alimentar las dunas, que de esa manera, no resisten la invasi\u00f3n de la vegetaci\u00f3n. Y entre 1964 y 1988 la fuerza del viento disminuy\u00f3 continuamente, lo que Caroline considera haber resultado crucial para la configuraci\u00f3n actual de las dunas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-216893\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/Dunas1-300x191.jpg\" alt=\"Dunas1\" width=\"290\" height=\"185\" \/><span class=\"media-credits-inline\">JOS\u00c9 STOLZ\/UFRGS<\/span>La costa &#8220;ga\u00facha&#8221; no es uniforme y las dunas est\u00e1n desapareciendo m\u00e1s r\u00e1pidamente en la regi\u00f3n norte, en el tramo entre Torres y Atl\u00e2ntida Sul. All\u00ed, la sierra Geral se adentra en el mar, bloquea los vientos y concentra lluvias en la franja de dunas que no pasa de 2 kil\u00f3metros de anchura. El clima m\u00e1s h\u00famedo propicia una vegetaci\u00f3n repleta de abrojillos (rosetas, en el decir &#8220;ga\u00facho&#8221;) que se ensartan en los pies de quien intenta llegar a la playa. &#8220;Igualmente all\u00ed, exist\u00edan dunas bien desarrolladas, tal como revelan las fotograf\u00edas a\u00e9reas de 1948&#8221;, cuenta Caroline. Actualmente, dice ella, en esa regi\u00f3n s\u00f3lo aparecen dunas con vegetaci\u00f3n en proceso de fijaci\u00f3n. En la parte sur de la zona, las dunas alcanzan a adentrarse seis kil\u00f3metros en el continente. En esa regi\u00f3n a\u00fan existen montes de arena desnuda, separados por entrantes m\u00e1s h\u00famedas que pueden albergar alguna vegetaci\u00f3n o hasta peque\u00f1os ba\u00f1ados.<\/p>\n<p>Las oscilaciones en la extensi\u00f3n de las dunas tambi\u00e9n se hallan registradas en el patrimonio gen\u00e9tico de los tuco-tucos de las dunas (el roedor <em>Ctenomys flamarioni<\/em>), que s\u00f3lo existen en las dunas &#8220;ga\u00fachas&#8221; y se consideran amenazados de extinci\u00f3n en el Livro vermelho publicado en 2008 por el Ministerio de Medio Ambiente. Para ellos, la tendencia a la desaparici\u00f3n de esos campos arenosos es una mala noticia. Se trata de roedores de color arena, que se pasan la vida en t\u00faneles que excavan en las dunas. &#8220;Mucha vegetaci\u00f3n o ninguna, excluye la existencia de esta especie&#8221;, dice la bi\u00f3loga Gabriela Fern\u00e1ndez, de la UFRGS. Los estudios que desarroll\u00f3 durante su doctorado, defendido en 2007, muestran una diversidad gen\u00e9tica b\u00e1sica en los 500 kil\u00f3metros de llanura costera donde ellos viven, en comparaci\u00f3n con otras especies de tuco-tucos. &#8220;Eso puede explicarse por la alta inestabilidad de la regi\u00f3n costera, debido tanto a procesos clim\u00e1ticos y humanos actuales, como a procesos de escala geol\u00f3gica&#8221;, concluye.<\/p>\n<p>Durante las \u00faltimas d\u00e9cadas, la intervenci\u00f3n humana se agrega a los cambios naturales -y los intensifica. &#8220;Las dunas estabilizadas estimulan la urbanizaci\u00f3n&#8221;, relata Caroline, quien vio como los loteos se multiplicaron junto con la vegetaci\u00f3n. Las casas de veraneo funcionan como barreras para la arena acarreada por el viento y fijan el suelo de manera a\u00fan m\u00e1s permanente que las ra\u00edces de los pajonales, reforzando la desaparici\u00f3n de las dunas. Si todo contin\u00faa de esta manera, aunque las oscilaciones clim\u00e1ticas sigan como siempre y en algunos siglos el clima vuelva a ser m\u00e1s seco en aquella regi\u00f3n, la ge\u00f3loga considera que las dunas no volver\u00e1n a extenderse en largos campos donde los tuco-tucos a\u00fan esp\u00edan desde sus madrigueras.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/em>MARTINHO, C.T. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0025322708002703\" target=\"_blank\">Mid to late Holocene evolution of transgressive dunefields from Rio Grande do Sul coast, Southern Brazil<\/a>. <strong>Marine Geology<\/strong>. v. 256, n. 1\/4, P\u00e1gs. 49-64. Diciembre de 2008.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Debido a un clima m\u00e1s h\u00famedo, las dunas sure\u00f1as se cubren de vegetaci\u00f3n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[95],"class_list":["post-84306","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84306","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84306"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84306\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84306"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84306"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84306"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=84306"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}