{"id":84318,"date":"2009-05-01T00:00:00","date_gmt":"2009-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/05\/01\/balance-sostenible\/"},"modified":"2017-01-24T17:33:34","modified_gmt":"2017-01-24T19:33:34","slug":"balance-sostenible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/balance-sostenible\/","title":{"rendered":"Balance sostenible"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/Cana1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230749\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-230749\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/Cana1-686x1024.jpg\" alt=\"Cana1\" width=\"300\" height=\"448\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a>La producci\u00f3n y el consumo del etanol de ca\u00f1a de az\u00facar brasile\u00f1o emiten una cantidad di\u00f3xido de carbono (CO2), uno de los principales gases causantes del efecto invernadero, un 73% menor que los procesos de obtenci\u00f3n y quema de la gasolina comercializada en el pa\u00eds. Investigadores de Embrapa Agrobiologia, unidad de la estatal Empresa Brasile\u00f1a de Investigaci\u00f3n Agropecuaria instalada en Serop\u00e9dica (R\u00edo de Janeiro), arribaron a este resultado al hacer un balance actualizado de la cantidad de energ\u00eda f\u00f3sil necesaria para producir alcohol combustible, que contempl\u00f3 nuevas variables, tales como el recambio en el uso del suelo y el \u00edndice de mecanizaci\u00f3n de la zafra.<\/p>\n<p>Los balances energ\u00e9ticos son importantes, ya que nos dan la medida de la sostenibilidad de un combustible, afirma el bi\u00f3logo y agr\u00f3nomo Luis Henrique de Barros Soares, de Embrapa Agrobiolog\u00eda, quien firma el estudio junto con los investigadores Bruno Jos\u00e9 Rodrigues Alves, Segundo Urquiaga y Robert Michael Boddey. En el caso del etanol de ca\u00f1a, se evidencia una ventaja significativa en relaci\u00f3n con la gasolina y al gasoil. Considerando el total de etanol producido en la \u00faltima zafra, el pa\u00eds contribuy\u00f3 a mitigar 50 millones de toneladas de CO2, el 13,4% de las emisiones totales de gases causantes del efecto invernadero derivados del uso de combustibles f\u00f3siles, dice. Este estudio se desarroll\u00f3 con base en datos compilados por el Panel Intergubernamental de Cambios Clim\u00e1ticos (IPCC) de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (ONU) y en mediciones de campo. Los investigadores tuvieron en cuenta las emisiones de una camioneta modelo S-10, de Chevrolet, motor flex, en un trayecto de 100 kil\u00f3metros utilizando por momentos gasolina pura y en otros, etanol. Y repitieron el an\u00e1lisis con otra camioneta del g\u00e9nero, movida con gasoil.<\/p>\n<p>El car\u00e1cter sostenible del etanol de ca\u00f1a se conoce desde hace varias d\u00e9cadas. Adem\u00e1s de ser un combustible renovable, el alcohol brasile\u00f1o corre con ventaja con relaci\u00f3n al etanol extra\u00eddo de otras plantas, como el ma\u00edz y la remolacha, tanto en la productividad como en la capacidad de generar electricidad con el uso de sus\u00a0 residuos. Pero los balances energ\u00e9ticos tienen en cuenta una mir\u00edada de cuestiones, tales como la emisi\u00f3n de gases en la producci\u00f3n y aplicaci\u00f3n de herbicidas y fertilizantes, en la construcci\u00f3n de la central de alcohol, en la fabricaci\u00f3n de las m\u00e1quinas agr\u00edcolas y en el transporte del combustible hasta el consumidor final, entre otras.<\/p>\n<p>El trabajo de Embrapa es el m\u00e1s reciente de una serie de balances energ\u00e9ticos del etanol y su m\u00e9rito radica en que llena lagunas y brinda respuestas a dudas que aparec\u00edan en estudios anteriores. Uno de los primeros estudios del g\u00e9nero fue publicado por el f\u00edsico Jos\u00e9 Goldemberg en 1978 en la revista Science. Arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que, para producir un litro de etanol, se gasta aproximadamente un d\u00e9cimo de litro de combustible f\u00f3sil. En reconocimiento a ese estudio pionero, Goldemberg fue incluido en una lista organizada por la revista Time el a\u00f1o pasado, entre los h\u00e9roes mundiales del medio ambiente. El estudio de Embrapa ser\u00e1 de gran val\u00eda, porque es sumamente detallado y actualizado, elogia Goldemberg.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de 1990, el profesor de ingenier\u00eda Isaias de Macedo, del N\u00facleo Interdisciplinario de Planificaci\u00f3n Energ\u00e9tica de la Universidad Estadual de Campinas (Nipe-Unicamp), hizo un nuevo balance utilizando datos m\u00e1s actualizados y concluy\u00f3 que la ventaja del etanol ante la gasolina era de 8 a 1 ?un resultado compatible tanto con el estudio de Goldemberg como con el de Embrapa.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n es que otros estudios arribaron a resultados diferentes, dependiendo de las variables que se ten\u00edan en cuenta en la ecuaci\u00f3n. En 1988, por ejemplo, una investigaci\u00f3n encabezada por David Pimentel, profesor de Ecolog\u00eda de la Universidad Cornell, arrib\u00f3 a un resultado un 50% inferior, pero ten\u00eda en cuenta que la generaci\u00f3n de energ\u00eda en las centrales se basaba en el uso de combustibles f\u00f3siles. Actualmente, eso pr\u00e1cticamente no sucede en Brasil, pues el bagazo da ca\u00f1a se usa en las centrales para producir la electricidad que \u00e9stas consumen.<\/p>\n<p>Un cuestionamiento m\u00e1s reciente se refiere a los cambios en el uso del suelo. En un estudio publicado en febrero de 2008 en la revista Science, un grupo de investigadores liderados por Timothy Searchinger, de la Universidad Princeton, plante\u00f3 una nueva metodolog\u00eda que contempla tambi\u00e9n los efectos indirectos en el uso del suelo ocasionados por el aumento del inter\u00e9s en los biocombustibles, tales como la ampliaci\u00f3n del \u00e1rea de cultivo de soja en Mato Grosso adjudicada al crecimiento del cultivo de ma\u00edz para la producci\u00f3n de etanol en Estados Unidos, o el avance de la ganader\u00eda en la Selva Amaz\u00f3nica supuestamente impulsado por el crecimiento del \u00e1rea de la ca\u00f1a sobre espacios de cr\u00eda de ganado en S\u00e3o Paulo. ?Estudios de esta \u00edndole soslayaron las peculiaridades de la producci\u00f3n de etanol en Brasil y fueron claramente usados para desacreditar al combustible?, afirma Jos\u00e9 Goldemberg.<\/p>\n<p><strong>La conversi\u00f3n de pasturas<br \/>\n<\/strong>De acuerdo con el modelo de Searchinger, el etanol de ma\u00edz estadounidense, en lugar de promover una reducci\u00f3n del 20% en las emisiones, duplicar\u00eda las emisiones de gases en 30 a\u00f1os y aumentar\u00eda las emisiones durante 167 a\u00f1os. Aunque admita que el etanol de ca\u00f1a es mucho m\u00e1s productivo que el de ma\u00edz, Searchinger hace una advertencia: si el aumento del \u00e1rea cultivada se basa en la conversi\u00f3n de pasturas tropicales, las emisiones de gases pueden\u00a0 ser compensadas en cuatro a\u00f1os. Pero si implica la deforestaci\u00f3n de la selva tropical, el per\u00edodo de compensaci\u00f3n trepar\u00eda a 45 a\u00f1os.<\/p>\n<p>El estudio de Embrapa toma en cuenta ese cuestionamiento y encuentra una respuesta que reitera la ventaja del etanol. Teniendo en cuenta la expansi\u00f3n del cultivo de ca\u00f1a en territorio paulista, los investigadores muestran que \u00e9ste no se dio sobre la selva tropical, cuya cobertura sigui\u00f3 siendo estable durante los \u00faltimos 40 a\u00f1os. En el pasado reciente, el impacto de la ca\u00f1a sobre otros cultivos fue peque\u00f1o. Hubo una peque\u00f1a reducci\u00f3n del \u00e1rea plantada con soja y ma\u00edz, mientras que los naranjales y los cafetales mantuvieron el mismo espacio en dicho per\u00edodo. La ca\u00f1a avanz\u00f3 sobre la ganader\u00eda, que no sufri\u00f3 sin embargo con ello, toda vez que la productividad de las pasturas paulistas aument\u00f3. Se puede afirmar que la ca\u00f1a avanz\u00f3 principalmente sobre \u00e1reas degradadas, porque las pasturas, cuando se las maneja bien, son rentables, dice Luis Henrique. Seg\u00fan \u00e9l, es razonable llevar este\u00a0 tipo de recambio en el uso de la tierra a las nuevas fronteras del avance de la ca\u00f1a. La regi\u00f3n del Cerrado [sabana], por ejemplo, tiene un perfil similar, con ganader\u00eda extensiva de rentabilidad acotada.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la evaluaci\u00f3n del meteor\u00f3logo Carlos Nobre, coordinador del Programa FAPESP de Investigaci\u00f3n sobre Cambios Clim\u00e1ticos Globales y del Centro de Ciencia del Sistema Terrestre (CCST) del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), el estudio de Embrapa le hace justicia a la capacidad del etanol de mitigar los efectos de los cambios clim\u00e1ticos. Pero acota que resta todav\u00eda un desaf\u00edo para agregar valor ecol\u00f3gico al biocombustible brasile\u00f1o. Otros monocultivos, como el del eucalipto, por ejemplo, lograron rescatar un poco de las funciones ecol\u00f3gicas de los ecosistemas que sustituyeron. Recuperaron por ejemplo bosques ciliares. Eso todav\u00eda no se ve con las plantaciones de ca\u00f1a, afirma. Es un d\u00e9ficit que el sector les debe al medio ambiente y a la sociedad. Los investigadores tienen un papel por desempe\u00f1ar en esa tarea, ayudando a producir estudios cient\u00edficos y a hallar soluciones tecnol\u00f3gicas para este tema. Y esta recomposici\u00f3n ser\u00eda altamente ben\u00e9fica incluso para el negocio de la ca\u00f1a, dice Nobre.<\/p>\n<p>El agronegocio de ca\u00f1a de az\u00facar mueve 40 mil millones de reales anuales en el pa\u00eds. La zafra 2007-2008 levant\u00f3 alrededor de 550 millones de toneladas de ca\u00f1a de az\u00facar, un 15,2% m\u00e1s que la anterior. La mitad se destina a la producci\u00f3n de etanol, lo que hace de Brasil el segundo productor de este combustible en el mundo. El primer lugar le cabe a Estados Unidos, que extrae etanol del ma\u00edz a costa de pesados subsidios. Dos tercios de la producci\u00f3n nacional se encuentran en el estado de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p><strong>Mecanizaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>De acuerdo con el trabajo de Embrapa, una hect\u00e1rea de ca\u00f1a produce anualmente 3.244 kilogramos (kg) de gases de efecto invernadero equivalentes a CO2, mientras que los cultivos de soja y ma\u00edz emiten en promedio 1.160 kg, y las pasturas, 2.840 kg. Pero una hect\u00e1rea de ca\u00f1a ocupa el lugar de 4.500 litros de gasolina, cuya combusti\u00f3n emite 16,4 toneladas de CO2 por a\u00f1o hacia la atm\u00f3sfera. El resultado es que cada hect\u00e1rea de ca\u00f1a transformada en alcohol y \u00e9ste utilizado en reemplazo de la gasolina produce una reducci\u00f3n de m\u00e1s de 12 toneladas en las emisiones de CO2 anuales.<\/p>\n<p>Un dato que favoreci\u00f3 el balance fue la creciente mecanizaci\u00f3n de la zafra de ca\u00f1a, que est\u00e1 ocupando el lugar del artificio de las quemas, empleadas para limpiar el suelo, pero que esparcen gases de efecto invernadero, como el CO2 y el metano (CH4) en la atm\u00f3sfera. Por cierto, el metano tiene un potencial de efecto invernadero 21 veces mayor que el gas carb\u00f3nico. Hoy en d\u00eda la mecanizaci\u00f3n abarca el 60% del \u00e1rea de plant\u00edo del estado de S\u00e3o Paulo y por fuerza de ley llegar\u00e1 a casi la totalidad de las propiedades productoras de ca\u00f1a en 2022 la excepci\u00f3n la constituir\u00e1n las \u00e1reas con declividad superior al 12%, donde s\u00f3lo la zafra manual es posible. Seg\u00fan el estudio, si la zafra de ca\u00f1a fuese totalmente mecanizada, sin recurrirse a las quemas, la ventaja del alcohol ser\u00eda a\u00fan mayor: un 86% superior a la gasolina y un 78% en relaci\u00f3n con el gasoil. La cosecha de ca\u00f1a cruda elimina la emisi\u00f3n de los gases metano y \u00f3xido nitroso y tambi\u00e9n reduce la emisi\u00f3n vinculada al uso de la mano de obra. En compensaci\u00f3n, la m\u00e1quina cosechadora de ca\u00f1a consume 40 litros de gasoil en igual per\u00edodo, dice Luis Henrique. Pero la comparaci\u00f3n entre las emisiones de ambos sistemas de corte deja muy claro que, pese al consumo pesado de la m\u00e1quina cortadora, la eliminaci\u00f3n de la quema disminuye en casi un 80% las emisiones totales que se producen en la zafra.<\/p>\n<p>El estudio de Embrapa menciona dos trabajos recientes, uno de Robert Boddey y colegas de la propia instituci\u00f3n, y otro del grupo de Carlos Cerri, profesor del Centro de Energ\u00eda Nuclear en Agricultura (Cena) del campus Luiz de Queiroz de la USP de la localidad de Piracicaba, seg\u00fan los cuales el cambio de uso del suelo de pasturas para cultivos de ca\u00f1a de az\u00facar cosechada cruda lleva a un aumento de las existencias de carbono en el suelo. El uso de fertilizantes tambi\u00e9n fue destacado en el estudio. Cada kilo de nitr\u00f3geno en forma de fertilizante emite en su s\u00edntesis 4,50 kilos de CO2 en la atm\u00f3sfera. Pero Brasil utiliza menos abono nitrogenado en la ca\u00f1a con relaci\u00f3n a otros pa\u00edses, merced a la capacidad del cultivo de fijar el nitr\u00f3geno del aire mediante la acci\u00f3n de bacterias. Luego de comparar el etanol de ca\u00f1a con la gasolina y el gasoil, Embrapa Agrobiologia prepara estudios con datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda) para comparar la econom\u00eda de CO2 en la producci\u00f3n de etanol de ma\u00edz estadounidense.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las ventajas del etanol contra los gases del efecto invernadero","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[296],"coauthors":[98],"class_list":["post-84318","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-energia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84318","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84318"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84318\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84318"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84318"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84318"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=84318"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}