{"id":84322,"date":"2009-05-01T00:00:00","date_gmt":"2009-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/05\/01\/verde-multiplicado-2\/"},"modified":"2017-01-24T17:55:39","modified_gmt":"2017-01-24T19:55:39","slug":"verde-multiplicado-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/verde-multiplicado-2\/","title":{"rendered":"Verde multiplicado"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/Florestas.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230761\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-230761\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/Florestas-300x199.jpg\" alt=\"Florestas\" width=\"300\" height=\"199\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a>Montes imperfectos, antes despreciados, ahora han adquirido valor ecol\u00f3gico y econ\u00f3mico. La vegetaci\u00f3n secundaria as\u00ed llamada para diferenciarla de la vegetaci\u00f3n primaria, que guarda la estructura y la diversidad de especies de la floresta original es ahora vista como una de las bases para un ambicioso plan de ampliaci\u00f3n del Bosque Atl\u00e1ntico. A comienzos de abril, representantes de organizaciones no gubernamentales, empresas y universidades anunciaron en S\u00e3o Paulo el Pacto por la Restauraci\u00f3n del Bosque Atl\u00e1ntico, cuya meta es recuperar 15 millones de hect\u00e1reas de selvas hasta 2050, un promedio de entre 300 mil y 400 mil hect\u00e1reas por a\u00f1o (una hect\u00e1rea equivale a 10 mil metros cuadrados, aproximadamente el \u00e1rea de un campo de f\u00fatbol). De conseguir los 15 mil millones de d\u00f3lares necesarios para financiar este trabajo y la adhesi\u00f3n de miles de propietarios rurales que tienen la mayor parte de los fragmentos de Bosque Atl\u00e1ntico, este plan podr\u00e1 triplicar el \u00e1rea actual de selva atl\u00e1ntica actualmente preservada en unidades de conservaci\u00f3n o parques administrados por organismos p\u00fablicos.<\/p>\n<p>De los 15 millones de hect\u00e1reas que se restaurar\u00e1n, 8 millones son campos de baja productividad, dice Ricardo Rodrigues, coordinador del equipo que elabor\u00f3 el conjunto de t\u00e9cnicas de restauraci\u00f3n que se adoptar\u00e1n en el marco del pacto, con base en su trabajo al frente del Laboratorio de Restauraci\u00f3n Forestal (Lerf) de la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz (Esalq) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) con sede en la localidad de Piracicaba, interior paulista. Si saca las vacas y promueve el crecimiento de los montes, el propietario rural puede ganar tres o cuatro veces m\u00e1s que con el ganado, o m\u00e1s si agrega servicios ambientales tales como cr\u00e9ditos de carbono.<\/p>\n<p>El argumento para ampliar la selva ahora es econ\u00f3mico. Tenemos que crear la econom\u00eda forestal del Bosque Atl\u00e1ntico, afirma Miguel Calmon, coordinador del consejo de coordinaci\u00f3n del pacto, que ya firmaron 50 instituciones, incluidos \u00f3rganos del gobierno federal, como el Ministerio de Medio Ambiente, y las gobernaciones de R\u00edo de Janeiro, S\u00e3o Paulo y Esp\u00edrito Santo. La econom\u00eda que destruy\u00f3 la selva ahora\u00a0 ayudar\u00e1 a restaurarla, cree Calmon.<\/p>\n<p>Actualmente los fragmentos de vegetaci\u00f3n secundaria en diferentes estadios de crecimiento la mayor\u00eda en propiedades particulares ocupan un \u00e1rea que corresponde a casi el doble de la de Bosque Atl\u00e1ntico primario. Estas \u00e1reas, a\u00fan m\u00e1s f\u00e1cilmente que los pastos abandonados, en general con vegetaci\u00f3n m\u00e1s empobrecida, podr\u00edan enriquecerse con especies locales e interconectarse con fragmentos mayores a costos menores que la restauraci\u00f3n de terrenos sin ninguna vegetaci\u00f3n, de acuerdo con la metodolog\u00eda del equipo de la Esalq-USP (lea en Pesquisa FAPESP n\u00ba 144, febrero de 2008). Reconocido el a\u00f1o pasado con el Premio Ford de Conservaci\u00f3n Ambiental, este abordaje ayud\u00f3 a reponer 4.600 hect\u00e1reas de bosques ciliares (ubicados a orillas de r\u00edos) en empresas de papel y celulosa de R\u00edo Grande do Sul, Bah\u00eda y Paran\u00e1, y en haciendas de ca\u00f1a de az\u00facar de S\u00e3o Paulo, de caf\u00e9 en Minas Gerais, de soja en Par\u00e1 y de ganader\u00eda en S\u00e3o Paulo, Mato Grosso y Mato Grosso do Sul.<\/p>\n<p><strong>Libro y mapa<br \/>\n<\/strong>De adoptarla los propietarios rurales, y si se la extiende a todo el pa\u00eds por medio del pacto, esta t\u00e9cnica podr\u00eda duplicar el \u00e1rea con este tipo de vegetaci\u00f3n en Minas Gerais y Esp\u00edrito Santo, aumentar un 50% la de S\u00e3o Paulo y casi cuadruplicar la de Alagoas y Pernambuco, de acuerdo con el estudio nacional que sirvi\u00f3 de base para la definici\u00f3n de las metas del pacto (el libro de 256 p\u00e1ginas con las bases te\u00f3ricas del pacto y el mapa de las \u00e1reas de restauraci\u00f3n de Brasil se encuentran en el sitio <a href=\"http:\/\/www.pactomataatlantica.org.br\">www.pactomataatlantica.org.br<\/a>).<\/p>\n<p>Solamente el cumplimiento de la ley podr\u00eda ampliar bastante el Bosque Atl\u00e1ntico, recuerda Calmon. El problema, reconoce, es que a los propietarios rurales generalmente no les gusta dejar el 20% de sus tierras con vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona,\u00a0 la llamada reserva legal, pero se resisten menos a preservar o recomponer los montes ciliares, tambi\u00e9n obligatorios por ley. Los productores rurales saben que los bosques ciliares son importantes, dice, porque preservan r\u00edos y evitan la erosi\u00f3n de los suelos.\u00a0 Rodrigues a\u00f1ade: Pocos saben que la reserva legal puede utilizarse para producir madera, miel, frutas y otros productos del bosque.<\/p>\n<p>Independientemente de los avances del pacto, el \u00e1rea de Bosque Atl\u00e1ntico ha crecido como resultado del perfeccionamiento de las t\u00e9cnicas de medici\u00f3n, y no se limita m\u00e1s al 7% del \u00e1rea cubierta por este tipo de vegetaci\u00f3n en la \u00e9poca de la llegada de los colonizadores europeos. Este\u00a0 n\u00famero fue adoptado en los \u00faltimos 15 a\u00f1os y consideraba \u00fanicamente los bloques mayores y mejor preservados. Ahora, dependiendo de los criterios, puede\u00a0 ir del 17% al 27%. Considerando tambi\u00e9n fragmentos bien preservados de menor porte, el \u00e1rea de Bosque Atl\u00e1ntico puede\u00a0 llegar al 17%, de acuerdo con c\u00e1lculos de equipos del Instituto de Biolog\u00eda de la USP, del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciais (Inpe) y de SOS Mata Atl\u00e2ntica recientemente publicados en la revista Biological Conservation.<\/p>\n<p>Sumando la vegetaci\u00f3n secundaria en estadio medio y avanzado de crecimiento y la vegetaci\u00f3n primaria, el total puede representar un 20% del \u00e1rea original, de acuerdo con un estudio del Ministerio de Medio Ambiente (MMA) publicado en diciembre de 2006. Este valor no quiere decir que tenemos un 20% de biodiversidad del Bosque Atl\u00e1ntico conservado, sino una cobertura vegetal del 20% en \u00e1reas que ser\u00edan de selva y que debe hac\u00e9rseles seguimientos y monitore\u00e1rselas, asevera Carla Madureira, docente de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ) quien coordin\u00f3 el\u00a0 estudio.<\/p>\n<p>En escalas m\u00e1s detalladas, que consideren tambi\u00e9n las islas o enclaves de caatinga, cerrado, campos de altitud, pantanos, manglares y restingas, el \u00e1rea total de Bosque Atl\u00e1ntico puede llegar al 27% de lo que era en 1500. Cuanto mayor es la escala, mayor el detalle y as\u00ed podemos ver m\u00e1s bosque, comenta Carla. En la Amazonia ocurre lo contrario: el detalle reduce el \u00e1rea de vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona, porque aparecen claros ocasionados al pobl\u00e1rselos o producto de la explotaci\u00f3n mineral en medio de la selva. Por lo tanto, dice, antes de entrar en una guerra de n\u00fameros, debemos considerar cu\u00e1nto estamos efectivamente viendo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Se usa la vegetaci\u00f3n secundaria para ampliar el \u00e1rea de Bosque Atl\u00e1ntico","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[275,293,269],"coauthors":[5968],"class_list":["post-84322","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-biodiversidad","tag-ecologia-es","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84322","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84322"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84322\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84322"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84322"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84322"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=84322"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}