{"id":84326,"date":"2009-05-01T00:00:00","date_gmt":"2009-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/05\/01\/accion-a-la-sordina\/"},"modified":"2016-05-04T15:29:41","modified_gmt":"2016-05-04T18:29:41","slug":"accion-a-la-sordina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/accion-a-la-sordina\/","title":{"rendered":"Acci\u00f3n a la sordina"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-216817\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/Cannabis_sativa_cores.jpg\" alt=\"Cannabis_sativa_cores\" width=\"290\" height=\"216\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/Cannabis_sativa_cores.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/Cannabis_sativa_cores-120x89.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/Cannabis_sativa_cores-250x186.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">LORE KUTSCHERA\/WIKIMEDIA<\/span>Dos variedades de una peque\u00f1a prote\u00edna llamada hemopresina pueden estimular el hambre y las sensaciones de placer, del mismo modo que los componentes de plantas estupefacientes como la marihuana, mientras que otra variedad de hemopresina tiene el efecto contrario. Investigaciones llevadas a cabo en S\u00e3o Paulo y en Nueva York mostraron que estas microprote\u00ednas, conocidas como p\u00e9ptidos, pueden hacer mucho m\u00e1s, son bastante variadas y, a diferencia de lo que los expertos pensaban hasta ahora, no son residuos sin funci\u00f3n en el interior de los billones de c\u00e9lulas del organismo.<\/p>\n<p>En tan s\u00f3lo un tipo de c\u00e9lula extra\u00edda de un ri\u00f1\u00f3n humano, los equipos de los farmac\u00f3logos Emer Ferro de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), Lloyd Fricker de la Escuela de Medicina Albert Einstein, y Lakshmi Devi de la Escuela de Medicina Monte Sina\u00ed, las dos \u00faltimas en Nueva York, identificaron y secuenciaron 116 microprote\u00ednas que ayudan a regular el funcionamiento celular y facilitan la interacci\u00f3n de las prote\u00ednas el grupo de las hemopresinas, producidas en las neuronas, es por ahora el m\u00e1s intensamente que se ha estudiado.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de regular el funcionamiento interno de la c\u00e9lula, estos p\u00e9ptidos pueden\u00a0 modular est\u00edmulos extracelulares, dice Emer, con base en estudios publicados el a\u00f1o pasado y este a\u00f1o en la revista Journal of Biological Chemistry. Como desde 1983 hab\u00eda \u00fanicamente informe aislados de p\u00e9ptidos intracelulares con funciones biol\u00f3gicas, \u00e9sta es posiblemente la primera vez que estas mol\u00e9culas aparecen en una variedad tan grande y son analizadas conjuntamente. En vista de lo que pueden\u00a0 hacer y aparentemente deben hacer mucho m\u00e1s en otras c\u00e9lulas, estas mol\u00e9culas indican que el funcionamiento de las c\u00e9lulas y del organismo no depende s\u00f3lo de mol\u00e9culas gigantes como el ADN, el ARN y las prote\u00ednas, sino tambi\u00e9n de esta multitud de intermediarios antes an\u00f3nimos, casi 50 veces menores que una prote\u00edna como la hemoglobina, que transporta el ox\u00edgeno a las c\u00e9lulas.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 nadie antes les prest\u00f3 atenci\u00f3n a estos p\u00e9ptidos, si son muchos y abundantes en el interior de las c\u00e9lulas? Por dos razones, seg\u00fan el investigador de la USP. La primera es que los espectr\u00f3metros de masa, los equipos que identifican p\u00e9ptidos, son relativamente recientes, adem\u00e1s de ser de caros. La segunda es que nadie se los tomaba en serio. Emer comenta que \u00e9l mismo, en 2006, tuvo que convencer a Fricker de que las alrededor de mil mol\u00e9culas que \u00e9l, Fricker, hab\u00eda extra\u00eddo del cerebro de ratones no eran los llamados artefactos una palabra elegante usada en el medio cient\u00edfico para referirse a cualquier tipo de error ni fragmentos de otras mol\u00e9culas. Producidas constantemente en el interior de las c\u00e9lulas como resultado de la fragmentaci\u00f3n de prote\u00ednas, eran efectivamente mol\u00e9culas completas que ayudaban a otras y al organismo a funcionar.<\/p>\n<p>Emer entr\u00f3 en esa l\u00ednea de investigaci\u00f3n en 1989 al ver que las enzimas llamadas oligopeptidasas se concentraban en el interior de las c\u00e9lulas, pero los p\u00e9ptidos sobre los qu\u00e9 actuaban estaban del lado de afuera. En esa \u00e9poca ya se conoc\u00eda uno de los mecanismos de limpieza de las c\u00e9lulas, el proteosoma, que tritura continuamente prote\u00ednas con defectos o demasiado viejas como para funcionar bien. Una prote\u00edna con 700 amino\u00e1cidos, los bloques que forman esas mol\u00e9culas, puede deshacerse en al menos 35 partes. A Emer no le conformaba la posibilidad de que 34 de esas partes fuesen materia prima inerte, a la espera de otras prote\u00ednas que pudieran participar, y de que s\u00f3lo una de las partes tuviera una funci\u00f3n y se adhiriera a la superficie de las c\u00e9lulas, evitando as\u00ed que el organismo identificase a la prote\u00edna de ese tipo espec\u00edfico como algo que debe destruirse. No ten\u00eda sentido, pens\u00f3. Para \u00e9l, la c\u00e9lula no derrochar\u00eda p\u00e9ptidos, pero no sab\u00eda todav\u00eda c\u00f3mo probar lo que estaba pensando.<\/p>\n<p>En 1993 Emer asisti\u00f3 a un seminario en la Escuela de Medicina Monte Sina\u00ed en que un experto en reconocimiento de prote\u00ednas, Stephen Burley, present\u00f3 una prote\u00edna, la Tata box binding protein, que abrazaba al ADN en puntos espec\u00edficos, como si fuera una silla de montar sobre un caballo, regulando otras prote\u00ednas que interact\u00faan con el ADN. Para \u00e9l, este\u00a0 tipo de encastre mostr\u00f3 no s\u00f3lo otro refinamiento del funcionamiento del ADN, sino tambi\u00e9n que mol\u00e9culas peque\u00f1as como los p\u00e9ptidos podr\u00edan tener una movilidad mucho mayor que las prote\u00ednas que el propio ADN y ayudar a regular el funcionamiento celular.<\/p>\n<p><strong>Finalmente, las respuestas<br \/>\n<\/strong>En 2003, diez a\u00f1os despu\u00e9s, Vanessa Rioli, bi\u00f3loga de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp) que participaba del equipo de Emer, detect\u00f3 uno de esos p\u00e9ptidos, la hemopresina (<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/02\/01\/para-mantener-la-presion-bajo-control\/?cat=ciencia\" target=\"_blank\">lea en <\/a><\/em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/02\/01\/para-mantener-la-presion-bajo-control\/?cat=ciencia\" target=\"_blank\">Pesquisa FAPESP<\/a><em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/02\/01\/para-mantener-la-presion-bajo-control\/?cat=ciencia\" target=\"_blank\"> n\u00ba 84, de febrero de 2003<\/a><\/em>). De inmediato ellos vieron que la hemopresina actuaba sobre prote\u00ednas que controlaban la presi\u00f3n arterial. Posteriormente, con la ayuda de otra bi\u00f3loga, Andrea Heimann (lea en Pesquisa FAPESP n\u00ba 143, de enero de 2008) sobre las prote\u00ednas que regulaban el hambre y el placer. La hemopressina era una prueba de que p\u00e9ptidos producidos en el interior de la c\u00e9lula no estaban en vano dentro de las c\u00e9lulas, celebra Emer.<\/p>\n<p>En la \u00e9poca, su grupo ya hab\u00eda encontrado alrededor de 30 p\u00e9ptidos del mismo porte que la hemopressina, con entre 5 y 17 amino\u00e1cidos, y funciones que a\u00fan deb\u00edan demostrarse. Dudas antiguas como la que hab\u00eda surgido 20 a\u00f1os antes, sobre las oligopeptidasas, una enzima que parec\u00eda distante del supuesto blanco ahora ten\u00edan sus respuestas. Todo comenz\u00f3 a encajarse, dice. La enzima y los p\u00e9ptidos sobre los que actuaba est\u00e1n en el interior de la c\u00e9lula, ya no separados, uno adentro y otro afuera.<\/p>\n<p>Estudios m\u00e1s recientes demostraron que la hemopresina no es una, sino al menos cuatro y con funciones incluso opuestas ?dos de esas variaciones pueden\u00a0 aumentar y una disminuir la actividad de las prote\u00ednas sobre las cuales act\u00faa el principio activo de la marihuana (las funciones de la cuarta forma de hemopresina a\u00fan no se han estudiado). Una duda sobre esa mol\u00e9cula que persisti\u00f3 durante a\u00f1os: \u00bfde qu\u00e9 manera la hemopresina puede generarse en neuronas con base en fragmentos de otra mol\u00e9cula, la hemoglobina, elaborada en los gl\u00f3bulos rojos de la sangre? La respuesta lleg\u00f3 este a\u00f1o, mediante un estudio realizado en la Universidad de California con sede en Los Angeles (Ucla) que demuestra que las neuronas podr\u00edan fabricar las cadenas alfa y beta, dos de los bloques que forman la hemoglobina. As\u00ed, en las neuronas, estos bloques formar\u00edan la hemopresina y en las c\u00e9lulas de la sangre, la hemoglobina.<\/p>\n<p>Los p\u00e9ptidos intracelulares han tenido una buena acogida. Desde el a\u00f1o pasado, cuando empezaron a salir los art\u00edculos que los describ\u00edan, Emer se los present\u00f3 a sus colegas del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas de la USP donde trabaja, y a otros investigadores en congresos realizados en Holanda, Jap\u00f3n e Israel. En este mes de mayo \u00e9l disertar\u00e1 en un seminario en los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos, al lado de Fricker y Lakshmi, los coordinadores de los otros grupos con quienes investiga p\u00e9ptidos intracelulares. El t\u00edtulo de la presentaci\u00f3n de Fricker Non-classical bioactive peptides and microproteins: are they the next big small thing? (Microprote\u00ednas y p\u00e9ptidos bioactivos no cl\u00e1sicos: \u00bfconstituyen la pr\u00f3xima peque\u00f1a gran cosa? sugiere que estas peque\u00f1as mol\u00e9culas a\u00fan dar\u00e1n mucho que hablar.<\/p>\n<p><strong>Los proyectos<br \/>\n<\/strong>Biolog\u00eda molecular celular de oligopeptidasas\u00a0(<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/1614\/biologia-celular-molecular-de-oligopeptidases\/\" target=\"_blank\">n\u00ba\u00a004\/04933-2<\/a>); <strong>Modalidad<br \/>\n<\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico;\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Emer Ferro &#8211; \u00a0ICB\/ USP;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>US$ 271.000,00 y R$ 270.000,00 (FAPESP)<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nBERTI, D. A. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.jbc.org\/content\/284\/21\/14105.long\" target=\"_blank\">Analysis of intracellular substrates and products of Thimet oligopeptidase (EC 3.4.24.15) in human embryonic kidney 293 cells<\/a>. <strong>Journal of Biological Chemistry.<\/strong> 12 mar. 2009 (on-line).<br \/>\nCUNHA, F. M.\u00a0<em>et al.<\/em>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.jbc.org\/content\/283\/36\/24448.full\" target=\"_blank\">Intracellular peptides as natural regulators of cell signaling<\/a>.\u00a0<strong>Journal of Biological Chemistry<\/strong>. 2008, 283 (36), 24.448\u201359.<br \/>\nGOMES, I.\u00a0<em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.fasebj.org\/content\/23\/9\/3020.full.pdf\" target=\"_blank\">Novel endogenous peptide agonists of cannabinoid receptors<\/a>.\u00a0<strong>FASEB Journal<\/strong>. 2 abr. 2009 (on-line).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Peque\u00f1as prote\u00ednas ayudan a regular las c\u00e9lulas","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-84326","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84326","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84326"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84326\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84326"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84326"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84326"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=84326"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}