{"id":84357,"date":"2009-06-01T00:00:00","date_gmt":"2009-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/06\/01\/la-permanencia-del-escano-permanente\/"},"modified":"2017-01-26T14:44:23","modified_gmt":"2017-01-26T16:44:23","slug":"la-permanencia-del-escano-permanente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-permanencia-del-escano-permanente\/","title":{"rendered":"La permanencia del esca\u00f1o permanente"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-230885 alignright\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/Liga3.jpg\" alt=\"Liga3\" width=\"290\" height=\"378\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/Liga3.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/Liga3-120x156.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/Liga3-250x326.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\"> REPRODUcci\u00f3n: WWW.GUTENBERG.ORG<\/span>Para muchos, parece un disco rayado. Hace pocos d\u00edas, el presidente Lula, en visita a China, volvi\u00f3 a defender la reforma de la ONU y la democratizaci\u00f3n de su Consejo de Seguridad, lo que le dar\u00eda la oportunidad a Brasil de obtener un esca\u00f1o permanente en ese foro que, en 1945, era estructurado con cinco miembros permanentes y seis no permanentes, una composici\u00f3n que en 1965 se alter\u00f3 para adquirir su formato actual, con diez miembros no permanentes y cinco permanentes: Estados Unidos, Francia, el Reino Unido, Rusia y la Rep\u00fablica Popular China (que a prop\u00f3sito, es contraria a cualquier reforma para evitar la entrada de Jap\u00f3n). &#8220;La ONU debate esta reforma desde hace 15 a\u00f1os; la estructura de la instituci\u00f3n no ha evolucionado en seis d\u00e9cadas y no se adapta m\u00e1s a los desaf\u00edos del mundo de actual. Esto un obst\u00e1culo serio para alcanzar el mundo multilateral que deseamos&#8221;, afirm\u00f3 el presidente, quien luego del inicio de la crisis financiera mundial recibi\u00f3 el apoyo de pa\u00edses como Inglaterra y Francia en sus aspiraciones.<\/p>\n<p>&#8220;Lo que est\u00e1 en juego es la inserci\u00f3n internacional del pa\u00eds. En nuestra investigaci\u00f3n reciente en la comunidad de pol\u00edtica exterior observamos que, de 2001 a 2008, se acentu\u00f3 la aspiraci\u00f3n de las elites brasile\u00f1as de hacer de Brasil un actor con voz en la pol\u00edtica mundial: esta convicci\u00f3n subi\u00f3 del 74% en 2001 al 97% en 2008&#8221;, afirma el cientista pol\u00edtico Amaury de Souza, investigador s\u00e9nior del Instituto de Estudios Econ\u00f3micos, Sociales y Pol\u00edticos de S\u00e3o Paulo (Idesp) y coordinador de la investigaci\u00f3n A agenda internacional do Brasil: a pol\u00edtica externa brasileira de FHC a Lula, que llega este mes las librer\u00edas (Campus, 176 p\u00e1ginas, 49 reales).<\/p>\n<p>&#8220;Esta reforma de la ONU y la cuesti\u00f3n del Consejo de Seguridad est\u00e1n en pauta en nuestra pol\u00edtica externa desde el gobierno de FHC [por Fernando Henrique Cardoso] pero en el gobierno de Lula, Itamaraty [la canciller\u00eda] form\u00f3 la alianza con los pa\u00edses del G-4, que tienen la misma intenci\u00f3n. Este empe\u00f1o renovado, elogiado por algunos, no cuenta con la aprobaci\u00f3n de buena parte de los entrevistados, para los cuales aunque la reforma es deseable, en la pr\u00e1ctica se depara con varios obst\u00e1culos, y habr\u00eda demandas m\u00e1s importantes. No se cuestiona la validez del objetivo, sino el grado de importancia que se le otorga&#8221;, observa Souza.<\/p>\n<p>Seg\u00fan datos de esta investigaci\u00f3n, el 58% considera que est\u00e1 cuesti\u00f3n es importante, mientras que el 42% tiene una opini\u00f3n contraria. &#8220;El apoyo a la demanda brasile\u00f1a ha ca\u00eddo. En 2001 era del 76%, y ahora ha disminuido al 54%. Es necesario reconocer, cuando hablamos de las\u00a0 prioridades o del contenido de los temas de pol\u00edtica exterior, que aumentaron las divergencias entre el gobierno y sectores organizados de la sociedad&#8221;. La investigaci\u00f3n igualmente revel\u00f3 que la opini\u00f3n p\u00fablica tiene bajos niveles de inter\u00e9s y de informaci\u00f3n sobre cuestiones internacionales y tiende a reaccionar a sus oscilaciones en forma emocional, desinter\u00e9s que se repite en el Congreso Nacional. &#8220;Existe una interacci\u00f3n entre los l\u00edderes y el p\u00fablico en la formaci\u00f3n de la pol\u00edtica exterior, especialmente en lo que hace al recurso de usar las cuestiones externas para conquistar apoyo en el \u00e1mbito nacional. De all\u00ed el \u00e9nfasis creciente en la proximidad entre la agenda externa y la interna&#8221;, analiza Souza.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-230884\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/Liga2.jpg\" alt=\"Liga2\" width=\"290\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/Liga2.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/Liga2-120x93.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/Liga2-250x193.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\"> REPRODU\u00c7\u00c3O: WWW.GUTENBERG.ORG<\/span>Seg\u00fan el investigador, el gobierno de Lula se ha valido mucho de la cobertura de los medios para reforzar en la opini\u00f3n p\u00fablica las decisiones de la canciller\u00eda. &#8220;Este abordaje le permite al gobierno recurrir a posturas m\u00e1s extremas en la pol\u00edtica externa para contrabalancear medidas m\u00e1s ortodoxas en el plano interno&#8221;. Este procedimiento no es in\u00e9dito. &#8220;Lo que estos estudios muestran es que la aspiraci\u00f3n de convertir al pa\u00eds en un actor relevante en el escenario internacional forma parte de la propia identidad nacional, tal como la construyeron las elites brasile\u00f1as, con base en elementos que se refieren a la &#8216;idea de un pa\u00eds de dimensiones continentales empe\u00f1ado en consolidar su posici\u00f3n de liderazgo'&#8221;, eval\u00faa la cientista pol\u00edtica Maria Regina Soares Lima, de la PUC-R\u00edo y profesora adjunta del Instituto Universitario de Investigaciones de R\u00edo de Janeiro (Iuperj).<\/p>\n<p>&#8220;El voluntarismo brasile\u00f1o por si s\u00f3lo no lleva a nada. El tema recorre la historia brasile\u00f1a desde la Liga de las Naciones&#8221;, recuerda la investigadora. &#8220;La primera manifestaci\u00f3n del pa\u00eds de b\u00fasqueda del reconocimiento de las grandes potencias y de su derecho de participaci\u00f3n en pie de igualdad se dio precisamente con motivo de la constituci\u00f3n de la Liga, hace exactos 90 a\u00f1os. Aunque al final haya prevalecido el principio olig\u00e1rquico de la exclusividad, Brasil se esforz\u00f3 por obtener un esca\u00f1o permanente en la organizaci\u00f3n&#8221;, sigue. Curiosamente, este primer intento de ganar espacio en la comunidad internacional fue igualmente invocado por el canciller Celso Amorim para justificar nuevamente la pretensi\u00f3n actual de tener un esca\u00f1o permanente, en este caso en el Consejo de Seguridad de la ONU, organizaci\u00f3n que sucedi\u00f3 a la Liga de las Naciones. &#8220;Los grandes cambios solamente ocurren en momentos de crisis. Fue necesaria la Primera Guerra Mundial para la creaci\u00f3n de la Liga de las Naciones, y la Segunda Guerra para que se crease la ONU. Gracias a Dios, esperemos que no sea necesaria una tercera guerra, pero existe una crisis profunda que exige un cambio en las estructuras decisorias del mundo.&#8221;<\/p>\n<p>Brasil fue el \u00fanico pa\u00eds de Am\u00e9rica del Sur que particip\u00f3 en la Primera Guerra Mundial, y as\u00ed se asegur\u00f3 su presencia en la Conferencia de Paz de Par\u00eds (que gener\u00f3 el Tratado de Versalles) y la invitaci\u00f3n a participar en la comisi\u00f3n de diez miembros que redact\u00f3 el Pacto de la Liga de las Naciones, a la cual adhiri\u00f3. Con apoyo de EE.UU., en especial del presidente Wilson, gan\u00f3 la posibilidad de ser, entre los pa\u00edses de &#8220;intereses limitados&#8221; presentes en la conferencia, uno de los cuatro miembros temporarios del Consejo de la Liga. &#8220;Eso fue interpretado por el gobierno brasile\u00f1o como una gran victoria, se\u00f1al de que el pa\u00eds era reconocido como un socio de las grandes potencias en la administraci\u00f3n del nuevo orden mundial de posguerra&#8221;, explica Eug\u00eanio Vargas Garcia, profesor titular del Instituto R\u00edo Branco y autor de O Brasil e a Liga das Na\u00e7\u00f5es.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-230882\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/liga_capa.jpg\" alt=\"liga_capa.tif\" width=\"290\" height=\"401\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/liga_capa.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/liga_capa-120x166.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/liga_capa-250x346.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">REPRODUCCI\u00d3N DEL LIBRO CARICATURISTAS BRASILEIROS, DE PEDRO CORR\u00caA DO LAGO, EDITORA SEXTANTE ARTES<\/span>&#8220;Cuando se postul\u00f3 para tomar parte en la Conferencia de Paz de Par\u00eds y al hacerse de un esca\u00f1o, si bien que rotativo, en el Consejo de la Liga de las Naciones, Brasil daba a su pol\u00edtica exterior una proyecci\u00f3n transatl\u00e1ntica, rompiendo los l\u00edmites de la regi\u00f3n americana&#8221;, analiza Let\u00edcia Pinheiro, investigadora y docente del Instituto de Relaciones Internacionales de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de R\u00edo de Janeiro. &#8220;Este episodio marca una de las primeras manifestaciones de un rasgo distintivo de nuestra pol\u00edtica internacional: la percepci\u00f3n de las elites sobre un supuesto derecho al reconocimiento por parte de la comunidad internacional de la diferencia del pa\u00eds en la jerarqu\u00eda mundial&#8221;. Habr\u00eda sido en raz\u00f3n de esta percepci\u00f3n, sigue Let\u00edcia, que Brasil se empe\u00f1\u00f3 obsesivamente en asegurarse un esca\u00f1o permanente en la Liga.<\/p>\n<p>&#8220;Cuando EE.UU. dej\u00f3 la Liga en 1920, porque el Senado americano no quiso ratificar el Tratado de Versalles, Brasil se convirti\u00f3 en el \u00fanico pa\u00eds americano en el Consejo y asumi\u00f3 impl\u00edcitamente la condici\u00f3n de portavoz del continente. El gobierno de Epit\u00e1cio Pessoa exultaba con el status alcanzado por el pa\u00eds, en la creencia de que estaba influyendo directamente en las grandes cuestiones internacionales&#8221;, explica Garcia. Lo que era una esperanza se convirti\u00f3 a partir de 1923 en un objetivo diplom\u00e1tico fundamental del gobierno de Artur Bernardes. &#8220;Brasil anhela tanto ese lugar en la Liga porque probablemente no tiene el m\u00e1s m\u00ednimo conocimiento acerca de los problemas europeos actuales. Lo que ellos quieren es sencillamente nominar brasile\u00f1os notables para puestos importantes en el Consejo, para as\u00ed aumentar el orgullo nacional&#8221;, dec\u00eda el representante brit\u00e1nico.<\/p>\n<p>En efecto, Brasil se hab\u00eda &#8220;malacostumbrado&#8221; con el tratamiento recibido por su participaci\u00f3n en la Conferencia de Par\u00eds, merced al talento diplom\u00e1tico inesperado del entonces senador por Para\u00edba, Epit\u00e1cio Pessoa, quien fuera designado como l\u00edder de la delegaci\u00f3n brasile\u00f1a en detrimento de Rui Barbosa. El \u00c1guila de La Haya era entonces visto como el candidato obvio al puesto, precisamente por su participaci\u00f3n fulgurante en La Haya en 1907, cuando conden\u00f3 el car\u00e1cter olig\u00e1rquico de la hegemon\u00eda de las grandes potencias e inaugur\u00f3 una nueva era en la diplomacia brasile\u00f1a, de defensa de relaciones multilaterales de igualdad entre los pa\u00edses. &#8220;La actuaci\u00f3n hist\u00f3rica de Brasil en el plano multilateral, en la Liga o en la ONU, tiene una convergencia total con el pensamiento barboseano, que ten\u00eda como meta la democratizaci\u00f3n del acceso a las grandes decisiones mundiales, como se preconiza a\u00fan hoy en d\u00eda&#8221;, sostiene Garcia.\u00a0 &#8220;El cuestionamiento del papel de la gesti\u00f3n exclusiva del orden mundial por parte de las grandes potencias, que empez\u00f3 en La Haya en 1907, adquiri\u00f3 una claridad conceptual desde la perspectiva brasile\u00f1a con motivo de la Conferencia de Paz&#8221;, asevera el profesor y embajador Celso Lafer, en su estudio A identidade internacional do Brasil.<\/p>\n<p>Pero el canciller Dom\u00edcio Gama no quiso arriesgar su cargo d\u00e1ndole tanto poder a Barbosa. &#8220;Pessoa prob\u00f3 que era de gran val\u00eda para Brasil en la conferencia por haber cultivado una buena relaci\u00f3n con el presidente Wilson. Fue una excelente jugada, pues el americano fue un gran defensor de los intereses brasile\u00f1os&#8221;, comenta el historiador Michael Streeter, de la London University, autor del recientemente publicado perfil de la participaci\u00f3n de Pessoa en Par\u00eds y en el comienzo de la Liga, parte de la serie Makers of the Modern World, en que el brasile\u00f1o figura junto a biograf\u00edas de figuras de peso como Wilson, Clemenceau y Lloyd George, entre otros. Con habilidad, la delegaci\u00f3n brasile\u00f1a resolvi\u00f3 impasses econ\u00f3micos importantes con las grandes potencias, como la manutenci\u00f3n de la posesi\u00f3n de 46 buques alemanes confiscados en Brasil en 1917 y el reconocimiento por parte de Alemania de una deuda por la venta de caf\u00e9. &#8220;El \u00e9xito de estas gestiones hizo posible que la delegaci\u00f3n brasile\u00f1a, encabezada por el futuro presidente Epit\u00e1cio Pessoa, apuntase en la Conferencia de Paz no solamente hacia esos intereses espec\u00edficos de Brasil, sino igualmente a los &#8216;intereses generales&#8217; inherentes a la creaci\u00f3n del nuevo orden internacional post Primera Guerra&#8221;, asevera Celso Lafer. El \u00e9xito le report\u00f3 a Pessoa una victoria en las elecciones presidenciales de 1919, sin que como candidato dejase de trabajar en Par\u00eds. Al recibir la noticia por telegrama, crey\u00f3 que fuese una broma de amigos. Pero Pessoa sali\u00f3 de Brasil como delegado y volvi\u00f3 como presidente. Y por a\u00f1adidura, \u00e9l y el pa\u00eds ganaron una entrada para participar en la constituci\u00f3n\u00a0 de la Liga, que se esperaba que fuera a partir de 1920 el instrumento destinado a garantizar la democracia en la relaci\u00f3n entre las naciones. Pese al brillo de Pessoa, no puede sin embargo soslayarse la brillante actuaci\u00f3n de Jo\u00e3o Pandi\u00e1 Cal\u00f3geras (1870-1934), parte integrante de la delegaci\u00f3n brasile\u00f1a y que fue el primero en llegar a Par\u00eds. All\u00ed articul\u00f3 el accionar de la diplomacia brasile\u00f1a y mientras que Pessoa volvi\u00f3 a Brasil para asumir la Presidencia, pas\u00f3 a encabezar la misi\u00f3n. Sigui\u00f3 a\u00fan durante alg\u00fan tiempo en Europa, representando a Brasil en algunos encuentros internacionales y liderando la misi\u00f3n comercial que estuvo en Inglaterra en 1919. De regreso a Brasil, fue nombrado ministro de Guerra del gobierno de Epit\u00e1cio Pessoa, y as\u00ed se convirti\u00f3 en el \u00fanico civil que ocup\u00f3 el cargo en la historia republicana del pa\u00eds.<\/p>\n<p>&#8220;La diplomacia brasile\u00f1a apost\u00f3 todas sus fichas en el supuesto nuevo orden mundial. Juzgaba que la Liga ser\u00eda el centro decisorio, la conductora del futuro de la pol\u00edtica mundial. Para Brasil, el multilateralismo de la Liga era el fin de la pol\u00edtica de poder tradicional en las relaciones internacionales. Pero, para las grandes potencias del Viejo Mundo el multilateralismo era la continuaci\u00f3n de la geopol\u00edtica por otros medios&#8221;, analiza Braz Baracuhy, docente titular de teor\u00eda de las relaciones internacionales del Instituto R\u00edo Branco. Era la coexistencia de lo viejo y lo nuevo en la pol\u00edtica internacional, sostiene el diplom\u00e1tico, que mezclaba el idealismo de los valores liberales de EE.UU. con la pol\u00edtica pragm\u00e1tica y excluyente de las potencias europeas, pese al discurso al contrario. &#8220;Se creaban dos tableros, paralelos y superpuestos: arriba del tradicional, donde los grandes de Europa practicaban desde hac\u00eda siglos la pol\u00edtica del poder, estaba la nueva instancia multilateral&#8221;. Brasil crey\u00f3 que era el tablero superior el que val\u00eda, en tanto que sus colegas de la Liga a\u00fan jugaban con las reglas del cl\u00e1sico tablero del poder asim\u00e9trico.<\/p>\n<p>Con la salida de EE.UU de la Liga, la elite brasile\u00f1a abri\u00f3 su postulaci\u00f3n al esca\u00f1o permanente, en la creencia de que se viv\u00eda un nuevo orden internacional con una concepci\u00f3n liberal de mundo. &#8220;Las dificultades enfrentadas por las potencias medianas como Brasil para obtener en el plano internacional el reconocimiento formal de un status diferenciado proviene de los dilemas de la aceptaci\u00f3n por parte de los Estados representados de la legitimidad inherente al reconocimiento de una representatividad regional, problema que Brasil enfrent\u00f3 en la d\u00e9cada de 1920, en la Liga de las Naciones&#8221;, escribi\u00f3 el embajador Celso Lafer. &#8220;Y ha enfrentado junto con otras potencias tenidas como medianas las discusiones sobre la reforma del Consejo de Seguridad. Pienso que este reconocimiento formal es de dif\u00edcil factibilidad en el espacio multilateral&#8221;, pondera Lafer. En 1926, la obsesi\u00f3n del gobierno de Bernardes por el esca\u00f1o permanente termin\u00f3 llevando a Brasil a salir de la Liga cuando su postulaci\u00f3n qued\u00f3 atr\u00e1s de Alemania, antigua potencia enemiga que fuera &#8220;perdonada&#8221; por las grandes potencias europeas en el Tratado de Locarno.<\/p>\n<p>&#8220;En aquel tiempo exist\u00eda la impresi\u00f3n de que el multilateralismo reemplazar\u00eda a la antigua l\u00f3gica geopol\u00edtica de poder vigente. No fue lo que sucedi\u00f3, y lo que imper\u00f3 fue la preocupaci\u00f3n con la seguridad europea y con el orden, que llev\u00f3 a que se le diera prioridad a Alemania&#8221;, eval\u00faa Let\u00edcia. &#8220;Sin embargo, si pensamos en el per\u00edodo m\u00e1s reciente, en que Brasil basa su tesis en argumentos de justicia y democracia, no se puede dejar de tener en cuenta que la demanda de un esca\u00f1o permanente no entrar\u00eda en contradicci\u00f3n con la tesis de la igualdad jur\u00eddica de los Estados&#8221;, sigue. Lo que la diplomacia nacional argumenta, sostiene la investigadora, es que desde que las grandes potencias jam\u00e1s se resign\u00f3 el poder de veto, es decir, ya que existe una imperfecci\u00f3n en el sistema que nunca ser\u00e1 subsanada, la ampliaci\u00f3n del Consejo de Seguridad corregir\u00eda en parte ese d\u00e9ficit democr\u00e1tico, y ayudar\u00eda a equilibrar la representaci\u00f3n entre los pa\u00edses desarrollados y en desarrollo. Con todo, hay que tener cuidado para no repetir antiguos enga\u00f1os. &#8220;Curiosamente, los argumentos para sostener la pretensi\u00f3n brasile\u00f1a son similares a aqu\u00e9llos esgrimidos en la d\u00e9cada de 1920, es decir, la condici\u00f3n de miembro permanente dotar\u00eda de mayor representatividad moral y pol\u00edtica al Consejo&#8221;, sostiene Maria Regina.<\/p>\n<p>Creo que &#8220;los servicios prestados&#8221; por Brasil dif\u00edcilmente ser\u00e1n formalmente reconocidos, mediante una atribuci\u00f3n a priori por parte de la comunidad internacional de un status propio como el de miembro permanente del Consejo. El peso propio de Brasil, su especificidad como &#8220;potencia mediana de dimensi\u00f3n continental&#8221; apta para lidiar con &#8220;intereses generales&#8221;, debe ser adquirido y conquistado en cada situaci\u00f3n, un desaf\u00edo permanente para la conducci\u00f3n de nuestra pol\u00edtica externa&#8221;, analiza Celso Lafer. De cualquier modo, sostiene Garcia, la crisis actual y los nuevos rumbos de la pol\u00edtica internacional, al contrario que en el pasado, pueden obrar a favor de Brasil. &#8220;Existe una tendencia de desconcentraci\u00f3n del poder global, cuyos problemas requieren un tratamiento multilateral, colectivo, y no es m\u00e1s posible desconsiderar la contribuci\u00f3n de los grandes pa\u00edses emergentes. Brasil est\u00e1 siendo convocado a colaborar y son los l\u00edderes extranjeros los que le piden una participaci\u00f3n m\u00e1s activa. No hab\u00eda nada de eso en la d\u00e9cada de 1920.&#8221;<\/p>\n<p>Let\u00edcia Pinheiro coincide, pero hace una salvedad: &#8220;El Consejo es algo fuertemente simb\u00f3lico y un esca\u00f1o permanente con seguridad elevar\u00eda al pa\u00eds al nivel de miembro de un directorio tradicional de grandes potencias. Pero el hecho de estar en el G-20, con la relevancia que alcanzamos en virtud incluso de necesidades estrat\u00e9gicas de EE.UU y de las potencias europeas, compensa aunque no totalmente la ausencia de Brasil en el Consejo&#8221;. La investigadora tambi\u00e9n advierte que se debe &#8220;promover un debate m\u00e1s amplio sobre el tema, para buscar respaldo y legitimidad p\u00fablica para la demanda, so pena de enfrentar oposici\u00f3n local si la postulaci\u00f3n fuera aceptada&#8221;. En este punto, las cifras no mienten, como revela la investigaci\u00f3n reciente de Amaury Souza. &#8220;\u00bfEs el foro de la ONU, en el \u00e1mbito del Consejo de Seguridad, el m\u00e1s apropiado para que Brasil ejercite su capacidad diplom\u00e1tica en el tratamiento de los &#8216;intereses generales&#8217; de la comunidad internacional?&#8221;, se pregunta el profesor Lafer. &#8220;Brasil ha revelado tener capacidad para articular consenso. El pa\u00eds se comporta, por su Historia y su experiencia de inserci\u00f3n en el mundo, de acuerdo con una lectura groceana de la realidad internacional. Eso le otorga a Brasil la credibilidad del soft-power, necesaria para el ejercicio de la virtud aristot\u00e9lica de la justicia del t\u00e9rmino medio. Este papel de mediaci\u00f3n no es un dato, sino un desaf\u00edo de cada coyuntura diplom\u00e1tica&#8221;, a\u00f1ade el investigador y diplom\u00e1tico. La historia no se repite, sino que siempre nos da lecciones.<\/p>\n<p><em>Libros citados y art\u00edculo<br \/>\n<\/em>LAFER, C. A identidade internacional do Brasil y a pol\u00edtica externa brasileira. <strong>Perspectiva<\/strong>, 151 p\u00e1ginas.<br \/>\n<span style=\"line-height: 1.5;\">LIMA, Maria Regina S. <a href=\"http:\/\/www.scielo.br\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0034-73292005000100002\" target=\"_blank\">Aspira\u00e7\u00e3o internacional e pol\u00edtica externa<\/a>. <\/span><strong style=\"line-height: 1.5;\">Revista Brasileira de Com\u00e9rcio Exterior.<\/strong><span style=\"line-height: 1.5;\"> n. 82. Ene.-mar. 2005. R\u00edo de Janeiro, Funcex.<br \/>\n<\/span><span style=\"line-height: 1.5;\">MAGNOLI, D. (org.). <\/span>Hist\u00f3ria da paz e hist\u00f3ria das guerras<span style=\"line-height: 1.5;\">. Editora Contexto.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los 90 a\u00f1os de la actuaci\u00f3n de Brasil en la Liga de las Naciones","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[292],"coauthors":[684],"class_list":["post-84357","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-diplomacia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84357","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84357"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84357\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84357"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84357"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84357"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=84357"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}