{"id":85247,"date":"2004-12-01T22:27:20","date_gmt":"2004-12-02T00:27:20","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=85247"},"modified":"2015-03-31T16:30:24","modified_gmt":"2015-03-31T19:30:24","slug":"traves%c3%ada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/traves%c3%ada\/","title":{"rendered":"Traves\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Para el paciente, la rutina cl\u00ednica es al mismo tiempo un estorbo y una comodidad. Mam\u00e1 se asust\u00f3 cuando le tomaron la presi\u00f3n \u2013alt\u00edsima\u2013 en un chequeo rutina. Repentinamente, todo aquello que nos parec\u00eda habitual y propio del cuidado empez\u00f3 a significar desidia. Los m\u00e1s cercanos, como yo \u2013pese a que vivo alejado\u2013, viven con mayor intensidad la costumbre de la recurrencia: las consultas permanentes brindan una cierta confianza, que los m\u00e9dicos dosifican con sabidur\u00eda. Sin embargo, un episodio inesperado devuelve al paciente y a los familiares al plano de la incertidumbre y la intranquilidad.<\/p>\n<p>La ptosis en el ojo derecho no ced\u00eda, uno de los brazos \u2013del mismo lado derecho del cuerpo\u2013 segu\u00eda hinchado, y el cansancio que ella sent\u00eda \u2013ella, que siempre fuera una mujer activa\u2013 no era habitual; y eso que nos llenaba de congoja, aunque no lo suficientemente preocupados como para que nos decidi\u00e9ramos a consultar a otras personalidades. A la distancia, yo segu\u00eda el caso a trav\u00e9s de las palabras de pap\u00e1. Ten\u00eda agua en el pulm\u00f3n, tal como luego informar\u00edan los estudios. Y los huesos, era probable que estuvieran afectados, lo que llev\u00f3 a los nuevos m\u00e9dicos a solicitar una cintilograf\u00eda \u00f3sea. Ahora, durante la visita de emergencia que les hago a mis padres, escucho de la propia boca de mam\u00e1 el relato de los recientes sucesos. El geriatra no tuvo en cuenta la presi\u00f3n fuera de lo normal, y el oftalm\u00f3logo supuso que la ca\u00edda del p\u00e1rpado pod\u00eda ser producto de alguna alergia.<\/p>\n<p>Pero mam\u00e1 nunca hab\u00eda sido al\u00e9rgica a nada. Por cierto, su presi\u00f3n siempre tendi\u00f3 ser m\u00e1s bien baja que alta. Ambos, el geriatra y oftalm\u00f3logo, no contemplaron la historia cl\u00ednica \u2013nada despreciable\u2013 de la paciente. \u201c\u00bfUstedes se comunicaron con el mast\u00f3logo?\u201d, pregunt\u00e9. Era el m\u00e9dico que la hab\u00eda operado y que, en cierta forma, ten\u00eda una cuota de responsabilidad por el cuadro cl\u00ednico general de mam\u00e1. Desconozco si \u00e9sa era la conducta recomendada para el caso, pero el mast\u00f3logo era, por as\u00ed decirlo, el titular. Al fin y al cabo, me parece que quien decide cu\u00e1l es la conducta m\u00e1s adecuada es el propio m\u00e9dico, no el paciente. \u00bfNo es para eso que sirven los m\u00e9dicos? \u201c\u00bfUstedes llamaron al m\u00e9dico?\u201d, quise saber, mientras a\u00fan reten\u00eda a mam\u00e1 junto a m\u00ed, en un abrazo de hijo ya grande.<\/p>\n<p>Para seguir a la distancia todo el procedimiento es preciso administrar la angustia. Tuve por primera vez la fuerte sensaci\u00f3n de que mam\u00e1 pod\u00eda morir. \u201cMam\u00e1 puede morir\u201d \u2013esta sentencia se volv\u00eda recurrente en mi cabeza; materialmente, como un eco en medio a mis pensamientos cotidianos. \u201cY quiz\u00e1s no tarde mucho\u201d. Quiz\u00e1s la muerte le haya reservado un ritmo galopante a nuestras vidas de comp\u00e1s regular. El horizonte de la vida comenzaba a aparecer muy cerca, se volv\u00eda concreto. Yo pod\u00eda entreverlo en una medida de tiempo alarmante. \u00bfUn a\u00f1o, meses, semanas?<\/p>\n<p>Nuestras vidas se organizaban en torno a ella, y ahora yo lo notaba por primera vez con total nitidez. Mam\u00e1 nos un\u00eda en torno a su figura. Un marido, tres hijos varones, todos con trayectorias particulares y muy personales, con los cuales ella sab\u00eda relacionarse con especial atenci\u00f3n. Su falta ser\u00eda un vac\u00edo en nuestras existencias seguras y encauzadas. \u00bfUn cambio de derrotero? \u00bfUna cambio de mapa? \u00bfUn nuevo esp\u00edritu? Las met\u00e1foras sonaban carentes de significado para m\u00ed. Parec\u00edan, tambi\u00e9n ellas \u2013al igual que todos nosotros\u2013, casi muertas.<\/p>\n<p>Por eso, reencontrar a mam\u00e1 despu\u00e9s de meses fue reconfortante, pero al mismo tiempo aterrador. La carretera que hab\u00eda dejado atr\u00e1s era un camino de retorno a una situaci\u00f3n con la cual nunca me hab\u00eda deparado. Regresaba a la casa de mis padres, pero ya no como el hijo que busca cobijo y seguridad, sino como un hombre que va al encuentro con la posibilidad de una repentina muerte. Vine al encuentro de la falta de mam\u00e1, sabiendo que la encontrar\u00eda a\u00fan presente. El camino era nuevo y yo necesitaba cerciorarme de que podr\u00eda atravesarlo.<\/p>\n<p>Qued\u00e9 desestabilizado, como hace mucho no me sent\u00eda. Sin comentar nada directamente, compart\u00edamos la experiencia. Creo que la recidiva de la afecci\u00f3n tambi\u00e9n la afect\u00f3, y el sentimiento de abandono generado por la postura de los m\u00e9dicos \u2013el geriatra y oftalm\u00f3logo\u2013 la desmoron\u00f3 m\u00e1s que la idea de que la enfermedad no hab\u00eda sido dominada completamente.<\/p>\n<p>\u201cDespu\u00e9s de tomarme la presi\u00f3n, ya no me dejaron salir de la cl\u00ednica\u201d, comentaba ahora, ya apartada de mis brazos de hijo adulto. \u201cTodos los del equipo son muy atentos\u201d, continu\u00f3 mam\u00e1. \u201cNo s\u00e9 lo que hubiera ocurrido si ellos no se hubieran ocupado de m\u00ed.\u201d<\/p>\n<p>Estaba emocionada con la dedicaci\u00f3n con que el nuevo equipo la hab\u00eda tratado. La vi llorar. Era algo raro, muy raro en todos estos a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cNo necesita mucho. Basta con que tenga un poco de atenci\u00f3n. Un paciente siente cuando alguien se preocupa con \u00e9l, y \u00e9sa es la tarea del m\u00e9dico, que debe desconfiar, analizar todas las posibilidades\u201d, acot\u00f3 pap\u00e1, como una manera de celebrar el encuentro con el nuevo equipo, mientras mam\u00e1 enjugaba sus l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>Mi mam\u00e1 sigue siendo hermosa, pens\u00e9. Sigue siendo hermosa mi madre, e incluso m\u00e1s atractiva, ahora que su lucha expl\u00edcita la hace m\u00e1s fuerte, m\u00e1s viva, m\u00e1s mujer.<\/p>\n<p>\u201cVa a dejar de ser una enfermedad fatal para ser una enfermedad cr\u00f3nica\u201d, dijo el m\u00e9dico, luego de concluir una nueva bater\u00eda de ex\u00e1menes. En otras palabras: tendremos que habituarnos con la rutina paliativa y exasperante del tratamiento y sus secuelas. El pelo que se debilita, las n\u00e1useas y la falta de gusto, la ca\u00edda de las defensas, las mucosas resecas, la hinchaz\u00f3n del rostro. Ahora, cuando pienso en la frase del m\u00e9dico, oscilo entre el alivio y la pesadumbre. Quiz\u00e1s la muerte sea efectivamente un evento que exige cambios de derroteros, cambios de mapas y renovaci\u00f3n del esp\u00edritu. S\u00f3lo ella, no la percepci\u00f3n de su existencia, es capaz de impulsar esa ruptura y esa cicatriz. Pero afrontar su posibilidad requiere una convivencia entre la permanencia del antiguo mundo y la herida que a\u00fan no ha venido, pero que vendr\u00e1. Yo pensaba en todo eso mientras mi madre terminaba de narrar su peregrinaci\u00f3n: de la cl\u00ednica al hospital, del m\u00e9dico geriatra a un nuevo onc\u00f3logo, de la periodicidad de los ex\u00e1menes a la constancia de los procedimientos terap\u00e9uticos.<\/p>\n<p>Es cierto, necesitamos acostumbrarnos a la idea de que, en alg\u00fan momento, todos envejecemos, pero la enfermedad nos empuja de brazos abiertos rumo a la degeneraci\u00f3n; siendo j\u00f3venes, adultos o ancianos. Y mientras la muerte no llega, vivimos con su gusto en los labios, sinti\u00e9ndolo de cuando en cuando, de manera tal que los momentos vitales asumen una significaci\u00f3n luminosa, a punto tal de que no logramos asimilarlos, de tan intensos e incisivos que son.<\/p>\n<p>Pensaba en todo esto mientras entraba en casa con mis padres, reconfortados por estar una vez m\u00e1s juntos, los tres vivos, los dos a\u00fan casados, am\u00e1ndose el uno al otro; yo, adulto y solo, en una situaci\u00f3n improbable y fugaz.<\/p>\n<p>\u201cSer es recordar. Es inherente al ser humano ser un ser rememorativo. La muerte borra la esencia del ser\u201d. Ahora yo coleccionaba frases quebradizas y recurrentes, que \u2013met\u00e1licas\u2013 reverberaban por el camino.<\/p>\n<p><strong>Bruno Zeni<\/strong> naci\u00f3 en 1975 en Curitiba (Paran\u00e1). Es graduado en periodismo y m\u00e1ster en Teor\u00eda Literaria de la USP. Es autor de O fluxo silencioso das m\u00e1quinas (Ateli\u00ea Editorial) y coordinador editorial de Sobrevivente Andr\u00e9 du Rap (do Massacre do Carandiru) (Labortexto Editorial).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Traves\u00eda","protected":false},"author":395,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[185],"tags":[],"coauthors":[754],"class_list":["post-85247","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ficcion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/85247","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/395"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=85247"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/85247\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=85247"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=85247"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=85247"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=85247"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}