{"id":87580,"date":"2012-08-10T16:35:59","date_gmt":"2012-08-10T19:35:59","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=87580"},"modified":"2015-08-06T17:15:19","modified_gmt":"2015-08-06T20:15:19","slug":"rumbo-a-lo-desconocido-sin-fin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/rumbo-a-lo-desconocido-sin-fin\/","title":{"rendered":"Rumbo a lo desconocido sin fin"},"content":{"rendered":"<p><em>\u201cA\u00fan no hab\u00eda osado hundir mi investigadora mirada en aquel pozo insondable en que me iba a sepultar. Hab\u00eda llegado el momento. Todav\u00eda estaba a tiempo de decidirme a tomar parte en la empresa o renunciar a intentarla.\u201d<\/em><\/p>\n<p>El hermoso reportaje de tapa de la presente edici\u00f3n especial de <em>Pesquisa FAPESP<\/em> me inspir\u00f3 un irreprimible deseo de volver a leer <em>Viaje al centro de la Tierra<\/em>, el cl\u00e1sico de Julio Verne, de 1864. Y por una asociaci\u00f3n absolutamente primaria: el art\u00edculo aborda estudios que, aunque dejan a un lado el sue\u00f1o del descenso real a las m\u00e1s remotas profundidades del planeta \u2013parcialmente realizado s\u00f3lo por el audaz profesor Otto Lidenbrock en la ficci\u00f3n francesa\u2013, tambi\u00e9n las escrutan incansablemente. Por supuesto que de una forma menos riesgosa, vali\u00e9ndose de herramientas m\u00e1s adecuadas al siglo XXI, como lo son las simulaciones en computadora, tomando distancia de las escabrosas aventuras ochocentistas. Y de esos sondeos virtuales al interior del planeta, los responsables de tales estudios, f\u00edsicos m\u00e1s que ge\u00f3logos, han regresado con nuevos conocimientos sobre la estructura y las transformaciones de minerales que se forman a miles de kil\u00f3metros de la superficie terrestre, con una reforzada hip\u00f3tesis sobre la existencia de un volumen de agua mayor que un oc\u00e9ano, distribuida \u201centre la densa masa rocosa ubicada bajo nuestros pies\u201d, tal como lo expresa nuestro editor especial Carlos Fioravanti, a partir de la p\u00e1gina 14.<\/p>\n<p>Tal vez haya sido la referencia a esa masa de agua existente en el interior de la Tierra, con la palabra oc\u00e9ano \u2013tan sugestiva de algo tan vasto\u00a0 \u2013 como medida sensible de su volumen, lo que me condujo a Verne. As\u00ed surgi\u00f3 en mi memoria, un tanto embotado, aquel inmenso mar subterr\u00e1neo ficcional situado en el camino hacia el centro del planeta, habitado por formidables animales prehist\u00f3ricos que se trababan en terror\u00edficas contiendas, sacudido por cataclismos, y cortado por vertiginosos abismos. Sumidos en ese mar con sus asombrosos eventos, se hallaban un tanto desvanecidos en mis recuerdos los tres aventureros creados por el famoso escritor: Lidenbrock, su sobrino Axel, quien narra la aventura, y Hans, el valiente y circunspecto gu\u00eda island\u00e9s. Necesitaba revivir esas im\u00e1genes, verificar de qu\u00e9 modo el reportaje contempor\u00e1neo de <em>Pesquisa FAPESP<\/em> las hab\u00eda hecho emerger de sus remotos refugios mentales, y por eso acud\u00ed sedienta al libro.<\/p>\n<p>Me top\u00e9, en primera instancia, con la pasi\u00f3n declarada de Verne por la ciencia, de cuya naturaleza, podr\u00edamos decir que iluminista en sentido lato, no me percatara a mis remotos 10 u 11 a\u00f1os de edad. \u201cTe digo, Axel, que la ciencia es eminentemente susceptible de perfeccionamiento y cada teor\u00eda es a cada momento obstruida por otra teor\u00eda nueva\u201d, le advierte Lidenbrock en una charla, a su sobrino y disc\u00edpulo. De las ense\u00f1anzas en el abismo surgen alusiones al m\u00e9todo cient\u00edfico: \u201cLa ciencia, hijo m\u00edo, est\u00e1 llena de errores; pero de errores que conviene conocer, porque conducen poco a poco a la verdad\u201d. Las afirmaciones sobre el car\u00e1cter del conocimiento cient\u00edfico se entremezclan con la descripci\u00f3n de las teor\u00edas geol\u00f3gicas, cosmol\u00f3gicas o biol\u00f3gicas objeto de debate en aquella \u00e9poca y con las soluciones tecnol\u00f3gicas y t\u00e9cnicas. Y sin embargo, todo ello est\u00e1 de tal manera incluido y ensamblado en la estructura de la poderosa narrativa de Julio Verne, tan entra\u00f1ado en la aventura cargada de tensiones rumbo al centro de la Tierra, tan amalgamado con las invenciones fant\u00e1sticas de la imaginaci\u00f3n del autor, que se torna pasible de absorci\u00f3n inteligente en una experiencia pura de placer. En eso pensaba mientras acababa la lectura del libro y, de repente, experiment\u00e9 una antigua y maravillosa sensaci\u00f3n que, en un tiempo lejano, varios de los trabajos de Julio Verne provocaban en m\u00ed: la de que es posible hacer, rehacer, transformar, crear, aventurarse en lo desconocido y descubrir mundos. S\u00f3lo que en ese entonces yo no sab\u00eda a\u00fan el nombre de la herramienta b\u00e1sica que Verne identificaba para toda esa potencia de ser.<\/p>\n<p>Por otra parte, desde la p\u00e1gina 54, el resultado de un estudio cient\u00edfico realizado en el campo de la historia de la ciencia merece, entre otros posibles adjetivos, la calificaci\u00f3n de excitante. Porque el relato sobre las peripecias que condujeron al hallazgo de un polvo capaz de sugerir un v\u00ednculo material entre la alquimia y la qu\u00edmica, en la honorable Royal Society inglesa, excita, de inmediato, la imaginaci\u00f3n y la propensi\u00f3n tan humana a develar o al menos seguir los relatos en que se dilucidan misterios.<\/p>\n<p>Y el inter\u00e9s por una historia as\u00ed se acent\u00faa cuando se sabe que dicha sustancia, luego de dormitar unos 350 a\u00f1os en un sobre cerrado entre otros documentos, en los archivos de la instituci\u00f3n, fue hallada por dos investigadoras brasile\u00f1as: nada m\u00e1s comprensible entonces que la hinchada entusiasta por nuestro \u201ccuadro\u201d. Puede decirse que se trata de un d\u00fao empe\u00f1ado desde hace varios a\u00f1os en examinar determinados per\u00edodos de la historia de la ciencia a los efectos de entender de qu\u00e9 modo la construcci\u00f3n del conocimiento cient\u00edfico se alimenta con afluentes de m\u00faltiple naturaleza, incluso de aqu\u00e9llos que, desde nuestra mirada contempor\u00e1nea, se plantean como radicalmente anticient\u00edficos. Y, en esta ocasi\u00f3n, ellas seguramente dieron otros importantes pasos en ese nuevo montaje de la historia de la ciencia contempor\u00e1nea. Vale la pena verificarlo en el hermoso reportaje de nuestro editor de humanidades, Carlos Haag, que incluy\u00f3 en el estudio del tema una inmersi\u00f3n <em>in situ<\/em>, en los documentos guardados en Londres.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Rumbo a lo desconocido sin fin","protected":false},"author":414,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[180],"tags":[],"coauthors":[729],"class_list":["post-87580","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87580","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/414"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=87580"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87580\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=87580"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=87580"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=87580"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=87580"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}