{"id":87749,"date":"2012-12-15T18:33:49","date_gmt":"2012-12-15T20:33:49","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=87749"},"modified":"2017-03-06T14:57:19","modified_gmt":"2017-03-06T17:57:19","slug":"toxicidad-reforzada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/toxicidad-reforzada\/","title":{"rendered":"Toxicidad reforzada"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-87751\" title=\"046-047_Crack_202\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/046-047_Crack_202.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"150\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Gabriel Bitar<\/span><\/p>\n<p>Fumar crack \u2013una mezcla de pasta de coca\u00edna, bicarbonato de sodio y agua\u2013 es m\u00e1s perjudicial para las neuronas que esnifar coca\u00edna pura. Esta conclusi\u00f3n se desprende de un trabajo realizado por un grupo de investigadores paulistas, encabezados por Tania Marcourakis, de la Facultad de Ciencias Farmac\u00e9uticas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), quien estudia desde 2007 la acci\u00f3n de esas drogas en las c\u00e9lulas cerebrales. Los efectos negativos del crack se potencian porque al consumirlo, el individuo inhala no solamente coca\u00edna, un alcaloide, sino tambi\u00e9n un \u00e9ster conocido como metilecgonina o simplemente AEME. Existe escasa informaci\u00f3n disponible acerca de los efectos de dicho \u00e9ster, que se produce cuando la coca\u00edna se quema a altas temperaturas y puede causar, tal como lo sugiere el estudio, la muerte de las neuronas.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n se realiz\u00f3 con cultivos de c\u00e9lulas del hipocampo de ratas expuestas a diferentes concentraciones del \u00e9ster y del alcaloide, aisladas y en combinaci\u00f3n. El hipocampo est\u00e1 involucrado en el proceso de aprendizaje y contiene una profusi\u00f3n de receptores colin\u00e9rgicos muscar\u00ednicos que se unen al neurotransmisor acetilcolina, importante para la fijaci\u00f3n de la memoria. \u201cConstatamos que, cuando las neuronas permanecen en contacto con la coca\u00edna y la AEME durante un per\u00edodo de 48 horas, se produce un efecto neurot\u00f3xico mucho mayor que cuando son expuestas a cada una de esas sustancias en forma separada\u201d, afirma Marcourakis. La neurotoxicidad ocurre mediante diferentes mecanismos. La coca\u00edna induce la muerte neuronal por dos v\u00edas: por necrosis \u2013la c\u00e9lula sufre una especie de inflamaci\u00f3n, se infla y explota, extravasando su contenido\u2013 y por apoptosis, una muerte celular programada, cuando el n\u00facleo de la c\u00e9lula se fragmenta, formando diminutos cuerpos que son fagocitados por las c\u00e9lulas defensivas del organismo. La AEME causa la muerte celular tan s\u00f3lo por apoptosis. Los primeros resultados del estudio, apoyado por la FAPESP, se publicaron en abril, en la revista cient\u00edfica Toxicological Sciences.<\/p>\n<p>La devastaci\u00f3n en las c\u00e9lulas cerebrales provocada por el uso del crack se relaciona con la cantidad y frecuencia del consumo, puesto que el \u00e9ster permanece en el organismo durante un tiempo prolongado. \u201cEl efecto acumulativo de la AEME todav\u00eda no ha sido evaluado. Comprobamos, no obstante, que la exposici\u00f3n de un cultivo de neuronas al \u00e9ster durante 24 a 48 horas mata a esas c\u00e9lulas. Si esa neurotoxicidad puede conducir a una neurodegeneraci\u00f3n es una pregunta que por el momento no podemos contestar\u201d, afirma Marcourakis.<\/p>\n<p>Los efectos del crack inciden r\u00e1pidamente en el cerebro y provocan una sensaci\u00f3n de placer de corta duraci\u00f3n. Eso lleva a los consumidores a aumentar la frecuencia del consumo de la droga desarrollando una r\u00e1pida dependencia. La producci\u00f3n de AEME durante el acto de fumar la droga parece reforzar la dependencia del usuario. La coca\u00edna inhibe la recaptura de dopamina, el neurotransmisor responsable por la sensaci\u00f3n de placer, y aumenta su concentraci\u00f3n en la hendidura sin\u00e1ptica, los puntos de comunicaci\u00f3n entre las neuronas. Ese mecanismo es el responsable de sus efectos estimulantes. \u201cNuestra teor\u00eda supone que el \u00e9ster AEME se liga con los receptores muscar\u00ednicos del tipo M5 en el \u00e1rea tegumentaria ventral [un grupo de neuronas ubicadas en el mesoenc\u00e9falo, la parte del cerebro relacionada con la visi\u00f3n, la audici\u00f3n, el control motor, el sue\u00f1o, la vigilia y el control de la temperatura]\u201d, dice Marcourakis.<\/p>\n<p>\u201cEso estimular\u00eda la liberaci\u00f3n de dopamina en el n\u00facleo accumbens [una estructura cerebral ligada a la sensaci\u00f3n de placer], potenciando el proceso de dependencia de la coca\u00edna\u201d. Esta teor\u00eda ser\u00e1 puesta a prueba en la Universidad Vanderbilt, en Estados Unidos, por el doctorando Raphael Caio Tamborelli Garcia. Los efectos de la coca\u00edna en el n\u00facleo ya se conoc\u00edan. \u201cSin embargo, la investigaci\u00f3n revela que, en el caso del crack, hay algo m\u00e1s\u201d, dice Cleopatra da Silva Planeta, de la Facultad de Ciencias Farmac\u00e9uticas de la Universidad Estadual Paulista (Unesp) de Araraquara.<\/p>\n<p><strong>El segundo mercado del mundo<\/strong><br \/>\nEl uso de coca\u00edna, en su forma intranasal o en la mezcla de crack para fumar, ha alcanzado proporciones dram\u00e1ticas en Brasil: el pa\u00eds ya es el segundo consumidor global de la droga, con 2,6 millones de usuarios, un tercio de ellos dependientes del crack. Estas cifras fueron recabadas en el marco del II Estudio Nacional de Alcohol y Drogas (Lenad), llevado adelante por el Instituto Nacional de Pol\u00edticas P\u00fablicas de Alcohol y Otras Drogas (Inpad), de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), con el apoyo de la FAPESP. \u201cTenemos un mercado consumidor mayor que el de toda Europa y Am\u00e9rica Latina. Solamente nos supera Estados Unidos\u201d, dice Ronaldo Laranjeira, coordinador del Inpad.<\/p>\n<p>La posici\u00f3n relevante de Brasil se basa en el bajo precio de la droga. Ac\u00e1 cuesta una d\u00e9cima parte del valor de mercado en Estados Unidos y una veinteava parte del precio que alcanza en Europa, seg\u00fan el investigador de la Unifesp. La cercan\u00eda de los grandes productores de coca\u00edna \u2013Colombia, Per\u00fa y Bolivia\u2013 y la alta capilaridad del sistema de distribuci\u00f3n de la droga en Brasil son otros factores que propician su alto consumo. La red de distribuci\u00f3n, formada por peque\u00f1os nacotraficantes, es altamente eficiente: el mayor consumo se detecta en el sudeste, con un 45% de los usuarios, aunque la coca\u00edna-crack se halla presente en el nordeste (un 27%), el norte y el centro-oeste (un 10%) y en el sur (un 7%). \u201cEsto hace que el control sea mucho m\u00e1s dif\u00edcil\u201d, dice.<\/p>\n<p>La coca\u00edna consumida por v\u00eda nasal es de uso m\u00e1s com\u00fan. Seg\u00fan la investigaci\u00f3n, la prob\u00f3 un 4% de los adultos. Dos millones de brasile\u00f1os han utilizado el crack al menos una vez en su vida y uno de cada 100 adultos ha fumado esa sustancia durante el \u00faltimo a\u00f1o, exponi\u00e9ndose al doble riesgo de la coca\u00edna y el \u00e9ster AEME, siempre seg\u00fan el estudio realizado por la Unifesp. Casi la mitad de los consumidores prob\u00f3 la coca\u00edna por primera vez antes de cumplir los 18 a\u00f1os.<\/p>\n<p>El Ministerio de Salud y el gobierno paulista han invertido en el tratamiento de los adictos. \u201cEl estado de S\u00e3o Paulo se ha comprometido a elevar a 3.700 el n\u00famero de camas disponibles en cl\u00ednicas de internaci\u00f3n especializadas\u201d, afirma Laranjeira. Las cifras, sin embargo, no dejan dudas de que Brasil dej\u00f3 de ser un pa\u00eds de tr\u00e1nsito para pasar a ser un consumidor de la droga, lo cual demanda una fuerte actuaci\u00f3n en las \u00e1reas productoras. \u201cUrge adoptar pol\u00edticas de negociaci\u00f3n con esos pa\u00edses, puesto que se trata de una actividad de producci\u00f3n que involucra una porci\u00f3n representativa del PIB. Estos acuerdos abarcan relaciones bilaterales y multilaterales, considerando que no contamos con recursos como para cerrar las fronteras\u201d.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nGARCIA, R. C. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/toxsci\/article\/128\/1\/223\/1637206\/Neurotoxicity-of-Anhydroecgonine-Methyl-Ester-a\" target=\"_blank\">The neurotoxicity of anhydroecgonine methyl ester, a crack cocaine pyrolysis product<\/a>. <strong>Toxicological Sciences<\/strong>.\u00a0v. 128, p. 223-34. Jul 2012.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El consumo de crack mata m\u00e1s neuronas que la coca\u00edna","protected":false},"author":95,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[280,319],"coauthors":[397],"class_list":["post-87749","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-bioquimica-es","tag-neurociencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87749","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/95"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=87749"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87749\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=87749"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=87749"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=87749"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=87749"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}