{"id":87768,"date":"2013-01-15T18:46:55","date_gmt":"2013-01-15T20:46:55","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=87768"},"modified":"2015-12-30T13:22:50","modified_gmt":"2015-12-30T15:22:50","slug":"el-perfume-de-la-amazonia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-perfume-de-la-amazonia\/","title":{"rendered":"El perfume de la Amazonia"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_87771\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-87771\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/050-055_Pau-rosa_202-1.jpg\" alt=\"Maquinaria antigua y una idea innovadora: una m\u00e1quina de vapor impulsa a los aparatos que extraen el aceite de la hoja del palo de rosa\" width=\"290\" height=\"392\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/050-055_Pau-rosa_202-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/050-055_Pau-rosa_202-1-221x300.jpg 221w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar desde Mau\u00e9s, Amazonas<\/span>Maquinaria antigua y una idea innovadora: una m\u00e1quina de vapor impulsa a los aparatos que extraen el aceite de la hoja del palo de rosa<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar desde Mau\u00e9s, Amazonas<\/span><\/p><\/div>\n<p>En Mau\u00e9s, ciudad del interior del estado de Amazonas, actualmente con un cura recientemente electo como alcalde, se ha reiniciado la extracci\u00f3n de aceite de \u00e1rboles de palo de rosa, que se utiliza para elaborar perfumes. Pero con una novedad: no s\u00f3lo se aprovecha el tronco de la <em>Aniba rosaeodora<\/em>, tal como se hac\u00eda anta\u00f1o, sino tambi\u00e9n las ramas y las hojas, como resultado del trabajo de especialistas de centros de investigaci\u00f3n y universidades de S\u00e3o Paulo, Par\u00e1 y Amazonas en conjunto con los productores. El uso de ramas y hojas deriva en un incremento de la producci\u00f3n en un 25% sin ning\u00fan gasto adicional en materia prima, equipamiento o modificaciones de las t\u00e9cnicas de producci\u00f3n, que son exactamente las mismas que se adoptaron para extraer el aceite de los troncos de los \u00e1rboles de palo de rosa. Por lo tanto, no hubo que desarrollar nuevos materiales o nuevas t\u00e9cnicas de producci\u00f3n. El trabajo dif\u00edcil, que insumi\u00f3 10 a\u00f1os, consisti\u00f3 en elaborar los argumentos capaces de convencer a los productores a hacer algo que, aunque era sencillo, nunca se hab\u00eda hecho: aprovechar un material que antes se descartaba.<\/p>\n<p>La posibilidad de ampliar el uso del palo de rosa est\u00e1 estimulando su cultivo y reduciendo la tala de \u00e1rboles en la selva, hasta hace pocos a\u00f1os, la \u00fanica fuente de materia prima. Durante casi un siglo, la tala de \u00e1rboles nativos fue tan intensa que estuvo a punto de provocar la desaparici\u00f3n de esa especie en las \u00e1reas m\u00e1s accesibles e impuls\u00f3 la creaci\u00f3n de leyes rigurosas para regular el corte y la explotaci\u00f3n del palo de rosa, utilizado esencialmente para la producci\u00f3n de aceite arom\u00e1tico, en funci\u00f3n de su madera blanda, descartada para otros usos.<\/p>\n<p>El reinicio de la producci\u00f3n de aceite de palo de rosa podr\u00eda reactivar el inter\u00e9s de los grandes productores de perfumes, que dejaron de incluir ese componente en sus productos a causa del abastecimiento irregular o de presiones de los consumidores, preocupados por la posibilidad de desaparici\u00f3n de esa especie de \u00e1rbol de la Amazonia. \u201cEl Chanel n\u00ba 5 conten\u00eda palo de rosa, pero no lo incluye desde hace algunos a\u00f1os\u201d, dice el perfumista Olivier Paget, de Mane, una empresa productora de fragancias. Desde 1990, \u00e9l ya no inclu\u00eda ese aceite en sus f\u00f3rmulas y ni siquiera lo ten\u00eda disponible. Los colegas m\u00e1s veteranos refer\u00edan que la calidad de los lotes era irregular, as\u00ed como la disponibilidad. Actualmente Paget lo tiene en cuenta nuevamente. A pedido de Chamma da Amaz\u00f4nia, una empresa de Bel\u00e9m que elabora perfumes y extractos a partir de plantas de la regi\u00f3n, \u00e9l desarroll\u00f3 una colonia masculina con un 5% de aceite de hojas de palo de rosa entre otros 37 componentes, entre ellos, tomillo, nuez moscada y geranio. Si prospera, el Eau de l\u2019Amazonie ser\u00e1 uno de los primeros productos nacionales que contengan aceite de hojas de palo de rosa.<\/p>\n<p>\u201cHace tres a\u00f1os que queremos lanzarlo\u201d, comenta F\u00e1tima Chamma, directora de la empresa. Uno de los mayores obst\u00e1culos radica en las leyes, en particular el decreto provisorio 2.186, que impone pautas rigurosas para el acceso a la biodiversidad y el reparto de beneficios. La colonia, que fue presentada en junio en la R\u00edo+20, puede comenzar a producirse experimentalmente en 2013, en tanto y en cuanto la provisi\u00f3n de materias primas se regularice y la legislaci\u00f3n lo permita. \u201cRespetaremos los l\u00edmites establecidos por los organismos gubernamentales\u201d, dice ella. Para colmo, en 2010, el palo de rosa entr\u00f3 en la lista de productos controlados por la Convenci\u00f3n sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (Cites) y, a partir de entonces, la exportaci\u00f3n del aceite comenz\u00f3 a ser monitorizada y certificada seg\u00fan los est\u00e1ndares internacionales que garantizan la continuidad de la especie.<\/p>\n<p><strong>A todo vapor<br \/>\n<\/strong>Ahora las cosas parecen haberse encausado. A finales de octubre, ni bien recibieron la autorizaci\u00f3n del Ibama para iniciar la tala del palo de rosa cultivado desde 1989, los Magaldi, de una de las familias m\u00e1s tradicionales de Mau\u00e9s, pusieron en funcionamiento la maquinaria de la central de producci\u00f3n, ubicada al final de la avenida costanera, junto a las playas de arena blanca, s\u00f3lo visibles en esta \u00e9poca del a\u00f1o, cuando el r\u00edo est\u00e1 en bajante, con un cauce de tan s\u00f3lo cinco kil\u00f3metros de ancho.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/050-055_Pau_Rosa_202.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-111592\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/050-055_Pau_Rosa_202.jpg\" alt=\"050-055_Pau_Rosa_202\" width=\"290\" height=\"306\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/050-055_Pau_Rosa_202.jpg 502w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/050-055_Pau_Rosa_202-284x300.jpg 284w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><\/a>Los equipamientos son sencillos, antiguos y potentes. Utilizando el agua del r\u00edo, una caldera rescatada de un remolcador que se hundi\u00f3 hace d\u00e9cadas produce el vapor que alimenta un motor, tambi\u00e9n recuperado del remolcador. La salida del vapor excedente produce un sonido estridente y r\u00edtmico, similar al de una locomotora de vapor. Por medio de correas, el motor acciona una sierra circular, que corta los troncos, un molino que tritura los trozos y ramas en segundos, y las cintas transportadoras que llevan el material triturado hasta los seis destiladores acoplados a condensadores y separadores.<\/p>\n<p>Luego de un d\u00eda de destilaci\u00f3n con vapor, el mismo m\u00e9todo empleado para producir aceite de eucalipto, menta y otras plantas arom\u00e1ticas (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/050-055_Pau_Rosa_202.jpg\" target=\"_blank\"><em>vea la infograf\u00eda<\/em><\/a>), ya se puede recoger el espeso l\u00edquido verde claro. El manipuleo de la madera y de las hojas, as\u00ed como la recolecci\u00f3n del aceite, dejan en el aire un aroma c\u00edtrico y dulz\u00f3n que, para alguien con un olfato rudimentario, recuerda al de la melisa.<\/p>\n<p>\u201cAhora aprovechamos incluso el aserr\u00edn producido durante el corte de los troncos\u201d, celebra Carlos Magaldi, uno de los encargados de la producci\u00f3n. \u201cYa no descartamos nada\u201d. Su padre, Zanoni Magaldi, de 77 a\u00f1os, quien hered\u00f3 a su vez la usina de su abuelo, Francisco Magaldi, y la reform\u00f3 a partir de la d\u00e9cada de 1960, instalando la maquinaria actual, reitera: \u201c\u00c9ste es el camino\u201d. Hoy en d\u00eda ellos son los \u00fanicos productores en Mau\u00e9s (entre los pocos existentes en el estado de Amazonas), puesto que el resto de las empresas locales dedicadas a la extracci\u00f3n de aceite de palo de rosa cerraron por falta de madera o por las crecientes restricciones legislativas.<\/p>\n<p>Como pasaron casi un a\u00f1o sin producir, a la espera de la autorizaci\u00f3n del Ibama, ahora los Magaldi tienen prisa. De un <em>stock <\/em>de 11 mil \u00e1rboles, que comenzaron a plantar en 1989 previendo que la madera podr\u00eda escasear durante los a\u00f1os siguientes, ellos quieren procesar 200 \u00e1rboles enteros y las hojas y ramas de otros mil.<\/p>\n<p>Ellos saben que podr\u00edan producir solamente con ramas y hojas, contribuyendo a\u00fan m\u00e1s a la recuperaci\u00f3n de la especie, pero est\u00e1n produciendo una mezcla de aceite de madera del tronco y de las ramas y hojas por dos motivos. El primero es que hay una demanda latente, dado que la producci\u00f3n estuvo detenida hasta ahora, mientras no obten\u00edan la luz verde del Ibama, fundamental para asegurarse el certificado de origen del aceite y poder comercializarlo. El segundo, radica en que ellos consideran que el <em>blend<\/em> cuenta con mayor aceptaci\u00f3n entre los clientes. \u201cEl aroma del aceite extra\u00eddo solamente de las hojas no es tan bueno\u201d, asegura Magaldi padre.<\/p>\n<p>Para febrero de 2013, pretenden producir 10 tambores [cada tambor contiene 180 kilogramos (kg)]; siendo que la primera producci\u00f3n aprovechando ramas y hojas, llevada a cabo a finales de 2011, rindi\u00f3 14 tambores. El aceite se les vender\u00e1 a un precio entre 160 y 200 d\u00f3lares el kilogramo a empresas de Estados Unidos, Europa y Jap\u00f3n, que a su vez lo revenden a los productores de perfumes.<\/p>\n<p>\u201cYa no necesitamos la madera de la selva\u201d, asegura Carlos Magaldi, bas\u00e1ndose en la superficie sembrada, de 14 hect\u00e1reas, dividida en sectores con \u00e1rboles de distintas edades, y con planes de sembrar 10 mil reto\u00f1os, que por ahora permanecen a resguardo en un vivero contiguo al galp\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>La argumentaci\u00f3n de la ciencia<br \/>\n<\/strong>Actualmente los argumentos a favor del uso completo parecen obvios, pero hace pocos a\u00f1os no lo eran. \u201cLas ramas y las hojas contienen un 1,8% de aceite, mientras que la madera del tronco, a lo sumo, contiene un 1%, se\u00f1ala el qu\u00edmico Lauro Barata, investigador asociado del Instituto de Qu\u00edmica de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) y profesor visitante en la Universidad Federal del Oeste de Par\u00e1 (Ufopa), en Santar\u00e9m, estado de Par\u00e1. Barata relev\u00f3 la posibilidad de aprovechar las hojas, en 2000, mediante un mapeo del mercado productor y consumidor para Chanel. La utilizaci\u00f3n de las hojas fue uno de los escenarios posibles que present\u00f3 como forma de mantener la producci\u00f3n de aceite y silenciar las acusaciones de organizaciones ambientalistas acerca de que la empresa perfumista francesa estar\u00eda contribuyendo a la extinci\u00f3n de esa especie de \u00e1rbol de la Amazonia. Al comienzo, su \u00fanico argumento para extraer el aceite de las hojas radicaba en un art\u00edculo de 1957 cuyo autor era el qu\u00edmico checo nacionalizado brasile\u00f1o Otto Gottlieb que apuntaba esa posibilidad. Durante los a\u00f1os siguientes, Barata fue a comprobarlo <em>in situ<\/em>, recogi\u00f3 hojas de plantaciones experimentales en Bel\u00e9m, Santar\u00e9m y Manaos, y pronto dedujo que su hip\u00f3tesis ten\u00eda asidero.<\/p>\n<div id=\"attachment_207805\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-207805\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/050-055_Pau-rosa_202-5.jpg\" alt=\"Producci\u00f3n en marcha: una caldera produce el vapor que alimenta un motor \" width=\"290\" height=\"236\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Producci\u00f3n en marcha: una caldera produce el vapor que alimenta un motor<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cNo resulta sencillo, pero debemos darlo a conocer\u201d, dice. \u201cPromocion\u00e9 la idea en congresos donde el p\u00fablico mayoritario no lo constitu\u00edan cient\u00edficos, sino empresarios y perfumistas\u201d. Durante las presentaciones que hac\u00eda y en los intervalos entre congresos, \u00e9l abr\u00eda un frasquito con aceite de hojas delante de los empresarios y perfumistas, quienes, despu\u00e9s de inhalar el nuevo aroma, le manifestaban creer en la factibilidad comercial del aceite de hojas de palo de rosa.<\/p>\n<p>En 2005 \u00e9l ya hab\u00eda caracterizado qu\u00edmicamente al aceite de las hojas y al de la madera (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2005\/05\/01\/perfume-palo-de-rosa-n-5-brasil\/?cat=tecnologia\" target=\"_blank\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 111<\/em><\/a>), pero el trabajo de persuasi\u00f3n todav\u00eda no hab\u00eda finalizado. En 2009 Barata sorte\u00f3 otra prueba, al encontrarse con Zanoni Magaldi, a quien conociera a\u00f1os antes, cuando se encontraba realizando el estudio para Chanel. \u00c9ste lo escuch\u00f3 con desconfianza, ya que esa posibilidad nunca antes se hab\u00eda contemplado, aunque pareciera tan sencilla, y decidi\u00f3 comprobarlo. Como primer paso les pidi\u00f3 a sus proveedores, que transportaban los troncos desde la selva, que tambi\u00e9n le llevasen ramas y hojas. Y en efecto, se pod\u00eda obtener aceite de buena calidad; y es m\u00e1s, a los clientes les gust\u00f3. Tambi\u00e9n evaluaron el rebrote del \u00e1rbol. \u201cLo que nos impuls\u00f3 a continuar fue notar el r\u00e1pido rebrote, luego de la poda\u201d, relata Carlos Magaldi. \u201cPodamos un \u00e1rbol y rebrot\u00f3 por completo\u201d.<\/p>\n<p>Estudios realizados en la Unicamp, en la Ufopa y en el Instituto Nacional de Investigaciones de la Amazonia (Inpa), en Manaos, indicaron que a partir de los tres a\u00f1os el palo de rosa ya puede podarse con el objetivo de extraer el aceite. Adem\u00e1s, el aceite de \u00e1rboles con 4, 10 y 15 a\u00f1os se mostr\u00f3 qu\u00edmicamente equivalente. Los an\u00e1lisis realizados en la Unicamp se\u00f1alaron que el aceite es una combinaci\u00f3n de 53 sustancias. La predominante, que le confiere su aroma particular, es el linalol, cuya concentraci\u00f3n puede llegar a un 87% en la madera y a un 90% en las hojas. Presente tambi\u00e9n en otras plantas, tales como el <em>Croton cajucara Benth<\/em>, un arbusto conocido en la Amazonia con el nombre de <em>sacaca<\/em>, el linalol ha sido utilizado experimentalmente para combatir hongos y larvas de mosquitos tales como el que transmite el dengue.<\/p>\n<p>Por ahora, el aceite de palo de rosa se produce tan s\u00f3lo en la Amazonia brasile\u00f1a \u2013en la d\u00e9cada de 1960 fue el tercer producto regional de exportaci\u00f3n en importancia, detr\u00e1s del caucho y la nuez de Brasil\u2013 pero se comenta que pa\u00edses vecinos est\u00e1n cultivando ese \u00e1rbol para disputar un mercado mundial estimado en 40 toneladas anuales.<\/p>\n<p>Barata cree que el cultivo de palo de rosa podr\u00eda erigirse en una alternativa econ\u00f3mica frente a la soja y el ma\u00edz, que se expanden en grandes propiedades de la Amazonia. \u201cSi mis c\u00e1lculos est\u00e1n correctos, una superficie peque\u00f1a, de 20 hect\u00e1reas, puede producir una tonelada de aceite por a\u00f1o, con un rendimiento de 100 mil d\u00f3lares, 5 mil d\u00f3lares por hect\u00e1rea, el doble que el del ma\u00edz y la soja\u201d, dice. \u201cPor lo tanto, 2 mil hect\u00e1reas plantadas ser\u00edan suficientes para abastecer a todo el mercado de consumo\u201d. Su argumento se basa en que el palo de rosa saldr\u00e1 de la lista de especies amenazadas de extinci\u00f3n a medida que se lo cultive m\u00e1s y se lo revalorice econ\u00f3micamente. Esto ya ha sucedido, recuerda \u00e9l, con el asa\u00ed, anteriormente talado para la extracci\u00f3n del palmito y luego preservado y cultivado para producir los frutos ampliamente consumidos en Bel\u00e9m.<\/p>\n<div id=\"attachment_87775\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-87775\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/050-055_Pau-rosa_202-8.jpg\" alt=\"Centenares de pl\u00e1ntulas de palo de rosa esperan el momento de ser trasplantados\" width=\"290\" height=\"177\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar desde Mau\u00e9s, Amazonas<\/span>Centenares de pl\u00e1ntulas de palo de rosa esperan el momento de ser trasplantados<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar desde Mau\u00e9s, Amazonas<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cSi tuviera dinero invertir\u00eda en palo de rosa\u201d, afirma el ingeniero forestal Paulo de Tarso Sampaio, investigador del Inpa y docente en la Universidad Estadual de Amazonas, quien trabaja con ese \u00e1rbol desde hace 20 a\u00f1os. \u201cApuesto en su cultivo, no en la extracci\u00f3n\u201d. Hace ocho a\u00f1os \u00e9l reparti\u00f3 los plantines que cultiva en un vivero del Inpa entre agricultores y representantes de organizaciones no gubernamentales, que los plantan en \u00e1reas degradadas. La plantaci\u00f3n m\u00e1s reciente, relata, se realiz\u00f3 en Presidente Figueiredo, a 125 kil\u00f3metros de Manaos, en conjunto con agricultores, que ocuparon cinco hect\u00e1reas con palo de rosa y otras tres especies de \u00e1rboles: copaiba (<em>Copaifera officinalis<\/em>), andiroba (<em>Carapa guianensis<\/em>) y <em>cumaru<\/em> (<em>Amburana cearensis<\/em>), que tambi\u00e9n producen aceites esenciales con valor comercial.<\/p>\n<p>Mientras relata lo que hizo, Sampaio coloca sobre la mesada de uno de los laboratorios donde trabaja una botella de vino casi llena con un aceite verde claro, extra\u00eddo de las hojas y ramas de palo de rosa de cinco a\u00f1os de edad cultivado en Mau\u00e9s, que Patr\u00edcia Sayuri Takeda, de su equipo, extrajo y analiz\u00f3. En trabajos de campo, llevados adelante en cultivos comerciales como el de los Magaldi y en una reserva forestal de 10 mil hect\u00e1reas (100 kil\u00f3metros cuadrados) cercana a Manaos, Sampaio observ\u00f3 que el palo de rosa es un \u00e1rbol muy sensible a la luz y a la competencia con otras plantas durante el primer a\u00f1o de vida, pero despu\u00e9s crece profusamente y a los 3 a\u00f1os de edad aporta 16 kg de ramas y hojas. Seg\u00fan \u00e9l, una de las mayores limitaciones para el cultivo de palo de rosa es la producci\u00f3n de semillas, muy depredadas por los tucanes mientras est\u00e1n en el \u00e1rbol y, despu\u00e9s de cosechadas, muy atacadas por los insectos.<\/p>\n<p>El grupo del Inpa est\u00e1 analizando la distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica de la diversidad gen\u00e9tica de las poblaciones aut\u00f3ctonas, m\u00e9todos para detectar el origen de las semillas y brotes, las mejores formas de controlar las plagas, y la fertilizaci\u00f3n y el cultivo de palo de rosa. En Mau\u00e9s, los Magaldi ensayaron varias posibilidades y verificaron que lo m\u00e1s adecuado es espaciar los \u00e1rboles 2,5 metros entre s\u00ed y 3 metros entre cada hilera de \u00e1rboles.<\/p>\n<p>El conocimiento adquirido se est\u00e1 difundiendo no s\u00f3lo en art\u00edculos cient\u00edficos, sino tambi\u00e9n en publicaciones con amplio alcance, tales como el <em>Manual de sementes da Amaz\u00f4nia \u2013 Pau-rosa<\/em> (Editora Inpa, 2011), del cual Sampaio es uno de los autores, y la <em>Guia de prop\u00e1gulos e plantas da Amaz\u00f4nia <\/em>(Editora Inpa, 2008, Premio Jabuti 2009), coordinada por el ec\u00f3logo e investigador del Inpa, Jos\u00e9 Lu\u00eds Camargo.<\/p>\n<p><strong>Las herboristas de Bel\u00e9m<\/strong><br \/>\nLa articulaci\u00f3n entre investigadores, empresarios, consumidores y representantes del gobierno puede ayuda a ampliar el uso tradicional de plantas para la producci\u00f3n de perfumes, extractos, t\u00e9s, pomadas o medicamentos en el mercado conocido como Ver-o-Peso, en el centro hist\u00f3rico de Bel\u00e9m. Ah\u00ed, en decenas de puestos, las herboristas \u2013generalmente son mujeres\u2013 venden cortezas de \u00e1rboles, hojas, ra\u00edces y frascos de perfumes con nombres curiosos \u2013Chama Fregu\u00eas [Llama clientes], Pega Mulher [Trae mujer], Chora aos Meus P\u00e9s [Llora a mis pies], Dinheiro em Penca [Dinero en racimo]\u2013, el cl\u00e1sico Cheiro do Par\u00e1, el Banho de Amor y pomadas tales como la de andiroba, indicada para la artritis, la artrosis y los dolores musculares. Una de las atracciones, que las vendedoras casi siempre promocionan, es el Viagra Natural, una mezcla compuesta con varios productos vegetales aut\u00f3ctonos: <em>marapuan\u00e3<\/em>, <em>arranca-toco<\/em>, <em>embiriba<\/em>, <em>ginseng<\/em>, <em>guaran\u00e1<\/em>, <em>moleque-seco<\/em> y <em>juc\u00e1<\/em>. La etiqueta, adem\u00e1s de la composici\u00f3n, incluye la recomendaci\u00f3n: \u201cT\u00f3melo tres veces al d\u00eda\u201d. La superposici\u00f3n de aromas agradables y desagradables y el vocer\u00edo generan una atm\u00f3sfera embriagadora.<\/p>\n<div id=\"attachment_87783\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-87783\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/050-055_Pau-rosa_202-10.jpg\" alt=\"Clotilde Souza en su puesto de hierbas, bajo la protecci\u00f3n de San Jorge, en el mercado Ver-o-Peso, de Bel\u00e9m: \u201c\u00c9sta es mi casa, mi trabajo\u201d\" width=\"290\" height=\"193\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar desde Mau\u00e9s, Amazonas<\/span>Clotilde Souza en su puesto de hierbas, bajo la protecci\u00f3n de San Jorge, en el mercado Ver-o-Peso, de Bel\u00e9m: \u201c\u00c9sta es mi casa, mi trabajo\u201d<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar desde Mau\u00e9s, Amazonas<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201c\u00bfUstedes conocen alguna mujer m\u00e1s hermosa que yo?\u201d, le pregunta una mujer bajita, morocha y alegre a los que ingresan en una de las hileras de puestos de hierbas y perfumes. Se trata de Clotilde Melo de Souza, do\u00f1a Col\u00f3, con ramitas de ruda sujetas a sus aretes con forma de aj\u00edes rojos. Ella tiene 58 a\u00f1os y hace 33 que est\u00e1 ah\u00ed, en un puesto que tiene un San Jorge delante de los frascos de perfume, pomadas y extractos. Dos hijos y una hija suyos poseen puestos en el mismo corredor, casi en frente al de ella. \u201cEsta es mi casa, mi trabajo\u201d, se enorgullece. \u201cDe ac\u00e1 s\u00f3lo me ir\u00e9 cuando me muera\u201d.<\/p>\n<p>Otra vendedora tambi\u00e9n es muy atenta, aunque desconfiada: \u201c\u00bfUstedes no van a jorobarnos, cierto?\u201d. En 2005, las herboristas se sintieron perjudicadas y denunciaron judicialmente a una empresa nacional de cosm\u00e9ticos que elabora perfumes a partir de las informaciones que ellas proveen, sin ofrecerles ninguna retribuci\u00f3n. La implantaci\u00f3n y difusi\u00f3n de nuevas t\u00e9cnicas destinadas a la extracci\u00f3n del aceite de palo de rosa quiz\u00e1 indique c\u00f3mo sacar provecho de una planta nativa sin que derive en su exterminio y con beneficios compartidos.<\/p>\n<p>Barata tiene 70 a\u00f1os y sabe que a\u00fan queda mucho por hacer. Tal como ocurri\u00f3 con el palo de rosa, los avances exigir\u00e1n bastante investigaci\u00f3n y persuasi\u00f3n. \u00c9l comenta que convenci\u00f3 a un plantador de soja de Santar\u00e9m para que cediera una zona de dos hect\u00e1reas para hacer una plantaci\u00f3n experimental de una hierba aut\u00f3ctona de la Amazonia, la <em>priprioca<\/em> (<em>Cyperus articulatus<\/em>), cuyo rizoma, que se vende en el mercado Ver-o-Peso por 5 reales la unidad, se utiliza para la producci\u00f3n de perfumes y puede generar ganancias en menos de un a\u00f1o, bastante menos que los cinco que requiere la soja. Otro proyecto para 2013 consiste en comenzar con los test del aceite de <em>macacaporanga<\/em> (<em>Aniba parviflora<\/em>), un \u00e1rbol cuyas hojas tambi\u00e9n producen aceite arom\u00e1tico.<\/p>\n<p>En el Inpa, Adriana Manh\u00e3es, investigadora del equipo de Sampaio, dirigi\u00f3 un estudio que estableci\u00f3 la diferencia en la composici\u00f3n del aceite de las hojas y ramas de la <em>preciosa<\/em>, tambi\u00e9n llamada canelo de andaqu\u00edes (<em>Aniba canelilla<\/em>), a la que tambi\u00e9n se talaba para la extracci\u00f3n de aceite. Se estima en 350 el total de especies de plantas arom\u00e1ticas de la Amazonia, pero tan s\u00f3lo 10 se aprovechan comercialmente en perfumes, medicamentos, cosm\u00e9ticos o productos capaces de dejar un aroma agradable en el cuerpo, en la ropa o en los hogares.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><strong><br \/>\n<\/strong>MANH\u00c3ES, A. P.<em> et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.scielo.br\/scielo.php?pid=S0044-59672012000300007&amp;script=sci_arttext\" target=\"_blank\">Biomass production and essential oil yield from leaves, fine stemes and resprouts using pruning the crown of <em>Aniva canelilla<\/em> (H.B.K) (<em>Lauraceae<\/em>) in the Central Amazon<\/a>. <strong>Acta Amazonica.\u00a0<\/strong>v. 42, p. 355-62, 2012.<br \/>\nFIDELIS, C. H. V.<em> et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0026265X12000938\" target=\"_blank\">Correlation between maturity of tree and GC GC qMS chemical profiles of essential oil from leaves of <em>Aniba rosaeodora<\/em> Ducke.<\/a> <strong>Microchemical Journal.<\/strong> v. 1, p. 1-5. 2012.<br \/>\n<span style=\"line-height: 1.5;\">FIDELIS, C. H. V. <\/span><em><span style=\"line-height: 1.5;\">et al<\/span><\/em><span style=\"line-height: 1.5;\"><em>.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/abs\/10.1080\/10412905.2012.676770#.VoP2tLYrKUl\" target=\"_blank\">Chemical characterization of rosewood (<\/a><\/span><a href=\"http:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/abs\/10.1080\/10412905.2012.676770#.VoP2tLYrKUl\" target=\"_blank\"><em><span style=\"line-height: 1.5;\">Aniba rosaeodora<\/span><\/em><\/a><span style=\"line-height: 1.5;\"><a href=\"http:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/abs\/10.1080\/10412905.2012.676770#.VoP2tLYrKUl\" target=\"_blank\"><em> Ducke<\/em>) leaf essential oil by comprehensive two-dimensional gas chromatography coupled with quadrupole mass spectrometry<\/a>. <\/span><strong style=\"line-height: 1.5;\">The Journal of Essential Oil Research.<\/strong><span style=\"line-height: 1.5;\"> v. 24, p. 245-51, 2012.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El perfume de la Amazonia","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[293],"coauthors":[5968],"class_list":["post-87768","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es","tag-ecologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87768","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=87768"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87768\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=87768"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=87768"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=87768"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=87768"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}