{"id":88088,"date":"2013-01-15T20:00:27","date_gmt":"2013-01-15T22:00:27","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=88088"},"modified":"2017-03-06T15:31:28","modified_gmt":"2017-03-06T18:31:28","slug":"el-valor-de-la-lengua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-valor-de-la-lengua\/","title":{"rendered":"El valor de la lengua"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/086-089_Memoria_202-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-111619 alignright\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/086-089_Memoria_202-1-300x286.jpg\" alt=\"086-089_Memoria_202-1\" width=\"300\" height=\"286\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/086-089_Memoria_202-1-300x286.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/086-089_Memoria_202-1.jpg 850w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Daniel das Neves<\/span><\/a>Los naturalistas que visitaban Brasil desde el siglo XVI lo hac\u00edan atra\u00eddos tanto por la naturaleza ex\u00f3tica como por su curiosidad cient\u00edfica. A partir de la apertura de los puertos, en 1808, el flujo de viajeros se hizo m\u00e1s frecuente. De regreso a sus pa\u00edses de origen, ellos escrib\u00edan y publicaban relatos que actualmente son le\u00eddos y analizados por historiadores para intentar llenar lagunas informativas sobre el pasado brasile\u00f1o. Descriptivos e impresionistas, los textos ayudan tambi\u00e9n a los investigadores de otras \u00e1reas. Al estudiar los nombres de las ciudades que componen la ruta de la llamada Estrada Real \u2013los distintos caminos que conduc\u00edan a las minas de oro y diamantes y fueron los puntales en la formaci\u00f3n de Minas Gerais\u2013, los ling\u00fcistas notaron en las observaciones de los naturalistas viajeros una rica fuente de datos que contribuye a recuperar la memoria de aquellas localidades (<em>vea los ejemplos en estas p\u00e1ginas<\/em>).<\/p>\n<p>La Estrada Real es un conjunto de cuatro v\u00edas: el Camino Viejo, el Camino Nuevo, el Camino de Sabarabu\u00e7u y el Camino de los Diamantes. Todos fueron abiertos entre los siglos XVII y XVIII para internarse en el sert\u00f3n en una \u00e9poca en que Brasil estaba ocupado s\u00f3lo en la costa pr\u00e1cticamente. Antes, todav\u00eda en el siglo XVI, la b\u00fasqueda de la riqueza que se cre\u00eda que exist\u00eda en el ser\u00f3n fue un emprendimiento que iniciaron, a partir de la entonces S\u00e3o Paulo de Piratininga, Fern\u00e3o Dias Paes, Manuel Borba Gato y Ant\u00f4nio Rodrigues de Arz\u00e3o, entre otros, los primeros en explorar las tierras del interior.<\/p>\n<p>Hasta mediados del siglo XVII no exist\u00eda una conexi\u00f3n terrestre entre R\u00edo de Janeiro y los territorios de S\u00e3o Paulo y Minas. Se necesitaba ir hasta Santos por mar y luego subir la sierra hasta S\u00e3o Paulo. En la segunda mitad del siglo XVII, se comenz\u00f3 a utilizar un camino mixto: se iba hasta Paraty en barco para despu\u00e9s llegar por tierra a la villa paulistana. A esa v\u00eda se la llam\u00f3 Camino Viejo, y fue descrita por primera vez por el padre Andr\u00e9 Jo\u00e3o Antonil en el libro <em>Cultura e opul\u00eancia do Brasil<\/em>, de 1711, publicado y posteriormente censurado en Lisboa.<\/p>\n<p>Debido a los ataques de piratas durante la traves\u00eda mar\u00edtima, don Jo\u00e3o V determin\u00f3 la apertura de un nuevo tramo en 1728, que sal\u00eda de la hacienda de Santa Cruz y costeaba la bah\u00eda de Angra hasta la villa de Nossa Senhora da Piedade y, luego, Guaratinguet\u00e1. El Camino Nuevo se convirti\u00f3 en la primera ruta oficial brasile\u00f1a y redujo de 60 a 25 d\u00edas la duraci\u00f3n del trayecto hasta la regi\u00f3n de las minas. Los otros dos caminos son prolongaciones. El de Sabarabu\u00e7u es una continuaci\u00f3n del Camino Viejo y el de los Diamantes fue abierto luego del descubrimiento de piedras preciosas en Arraial do Tijuco. Se extiende entre Ouro Preto y Diamantina.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/086-089_Memoria_202-21.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-111620\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/086-089_Memoria_202-21-153x300.jpg\" alt=\"086-089_Memoria_202-2\" width=\"153\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/086-089_Memoria_202-21-153x300.jpg 153w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/086-089_Memoria_202-21.jpg 271w\" sizes=\"auto, (max-width: 153px) 100vw, 153px\" \/><\/a>A lo largo de cada uno de esos trazados fueron surgiendo villas y ciudades. Las que no estaban a orillas de los riachos, donde se bateaba el mineral, fueron creciendo en las laderas de las monta\u00f1as donde se excavaban las minas. Debido a la intensa explotaci\u00f3n del oro y diamantes durante todo el siglo XVIII, el eje de circulaci\u00f3n de la Colonia se mud\u00f3 del litoral hacia el interior, el sert\u00f3n brasile\u00f1o.<\/p>\n<p>El investigador de ling\u00fc\u00edstica Francisco de Assis Carvalho, de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo, concluy\u00f3 un extenso trabajo de doctorado en octubre sobre la memoria topon\u00edmica de los municipios, distritos y villas que componen las cuatro v\u00edas del Camino Real. La toponimia estudia los nombres asignados por el hombre al espacio por \u00e9l habitado. \u201cEl nombre de un lugar no surge en forma aleatoria. Basta investigar para descubrir informaci\u00f3n referente a la lengua en uso y las costumbres y valores, lo cual contribuye a un mejor conocimiento de la cultura de la regi\u00f3n\u201d. Aunque la toponimia casi siempre se encuentra ligada a la geograf\u00eda y a la historia, tambi\u00e9n se la utiliza en ling\u00fc\u00edstica por el hecho de que el nombre del lugar sea un signo ling\u00fc\u00edstico.<\/p>\n<p>Carvalho estudi\u00f3 242 top\u00f3nimos (200 municipios, 37 distritos y 5 poblados) de los tres estados que atraviesa la Estrada Real (Minas Gerais, S\u00e3o Paulo y R\u00edo de Janeiro) y contabiliz\u00f3 20 viajeros naturalistas o artistas extranjeros que dejaron relatos sobre las localidades. \u201cEllos resurgen, en este estudio, como verdaderos narradores de memorias. Los registros son fuentes comprobatorias, que aportan datos pol\u00edticos, econ\u00f3micos y valiosas informaciones ling\u00fc\u00edsticas\u201d, dice. Para algunos de los sitios descritos por ellos no fue posible descubrir su localizaci\u00f3n. Otros desaparecieron. S\u00e3o Jo\u00e3o Marcos era una aldea citada por varios naturalistas, pero Carvalho no lograba identificarla. \u201cHasta que descubri\u00f3 en una obra hist\u00f3rica que el villorrio se encuentra bajo las aguas del Ribeir\u00e3o das Lages\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_88116\" style=\"max-width: 158px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-88116\" title=\"086-089_Memoria_202-5\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/086-089_Memoria_202-5-148x300.jpg\" alt=\"\" width=\"148\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/086-089_Memoria_202-5-148x300.jpg 148w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/086-089_Memoria_202-5.jpg 290w\" sizes=\"auto, (max-width: 148px) 100vw, 148px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Wikicommons<\/span>Profeta Ezequiel, escultura de Aleijadinho en Congonhas, ciudad de la Estrada Real<span class=\"media-credits\">Wikicommons<\/span><\/p><\/div>\n<p>Seg\u00fan el estudio de Carvalho, la nacionalidad m\u00e1s com\u00fan entre los 20 viajeros encontrados era inglesa (7). Quien m\u00e1s viaj\u00f3 por la Estrada Real fue el franc\u00e9s Auguste de Saint-Hilaire, quien registr\u00f3 58 top\u00f3nimos en los cuatro caminos. Manuel Aires de Casal, Spix y Martius, Georg Langsdorff, John Mawe, La Porte (conde de Castelnau) y Hernann Burbury son otros de los naturalistas que tambi\u00e9n recorrieron \u00edntegramente las cuatro v\u00edas, con vastos registros de lo que observaron.<\/p>\n<p>\u201cLo que hice fue integrar factores ling\u00fc\u00edsticos con los hist\u00f3ricos\u201d, dice Carvalho, quien adem\u00e1s de investigador tambi\u00e9n es cura, nativo de Aiuruoca, una ciudad cercana al eje principal de la Estrada Real. Su directora de tesis en la USP fue la ling\u00fcista Maria Vicentina Dick, creadora y coordinadora del <em>Atlas topon\u00edmico do estado de S\u00e3o Paulo<\/em>, quien analiz\u00f3 la nomenclatura geogr\u00e1fica paulista, y del <em>Atlas Topon\u00edmico do Brasil.<\/em> \u201cEl trabajo de investigaci\u00f3n que realiz\u00f3 Francisco es lo que yo llamo historiograf\u00eda topon\u00edmica\u201d, sostiene Dick. \u201cSin hacer exactamente historia, acabamos por hacer historia\u201d, concluye.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El an\u00e1lisis de nombres contribuye a revelar la historia de la Estrada Real","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[308,310],"coauthors":[104],"class_list":["post-88088","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-memoria-es","tag-geografia-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88088","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88088"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88088\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88088"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88088"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88088"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=88088"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}