{"id":88802,"date":"2009-07-01T00:00:00","date_gmt":"2009-07-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/07\/01\/aguzado-hasta-el-final\/"},"modified":"2017-01-26T17:00:13","modified_gmt":"2017-01-26T19:00:13","slug":"aguzado-hasta-el-final","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/aguzado-hasta-el-final\/","title":{"rendered":"Aguzado hasta el final"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/img334503.162402.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230975\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-230975\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/img334503.162402-300x219.jpg\" alt=\"Tomie Ohtake\" width=\"300\" height=\"219\" \/><span class=\"media-credits-inline\">ERNESTO RODRIGUES\/AG\u00caNCIA ESTADO\/AE<\/span><\/a>Investigaciones de conclusi\u00f3n reciente -y otras a\u00fan en curso &#8211; en Brasil y en el exterior, van permitiendo conocer en detalle algunos de los fen\u00f3menos qu\u00edmicos y biol\u00f3gicos caracter\u00edsticos del envejecimiento, en especial del cerebro y de otros \u00f3rganos del sistema nervioso central que controlan la forma como percibimos el mundo e interactuamos con \u00e9l. Varios de estos trabajos, realizados con personas y animales sanos, contribuir\u00e1n para que en los pr\u00f3ximos a\u00f1os se logre definir con mayor precisi\u00f3n la frontera que separa a las alteraciones t\u00edpicas del envejecimiento natural, de aqu\u00e9llas que caracterizan el principio de enfermedades neurodegenerativas devastadoras tales como el mal de Alzheimer, que afecta a alrededor del 5% de las personas mayores de 60 a\u00f1os y se vuelve m\u00e1s y m\u00e1s com\u00fan a medida que aumenta la edad. Seg\u00fan la opini\u00f3n de algunos expertos, actualmente esa frontera se asemejar\u00eda m\u00e1s una ancha franja que a una l\u00ednea.<\/p>\n<p>\u201cEstablecer lo que es parte del envejecimiento saludable y estrechar esa frontera quiz\u00e1 permita identificar con m\u00e1s certeza a las personas propensas al desarrollo de estas afecciones y tomar medidas para intentar detener su progreso\u201d, afirma el psiquiatra Geraldo Busatto, coordinador del Laboratorio de Neuroimagen Psiqui\u00e1trica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), quien investiga el proceso natural de envejecimiento del cerebro.<\/p>\n<p>Por cierto, ese conocimiento se torna cada vez m\u00e1s fundamental a medida que la poblaci\u00f3n humana envejece, al galope, en las diferentes regiones del planeta. La proporci\u00f3n de adultos mayores de 60 a\u00f1os crecer\u00e1 constantemente a lo largo de este siglo \u2013en modo m\u00e1s acelerado durante la primera mitad, seg\u00fan una proyecci\u00f3n publicada en la revista Nature a comienzos de 2008\u2013 pasando del 10% de la poblaci\u00f3n mundial en 2000 a un 22% en 2050 y un 32% en 2100. A comienzos del pr\u00f3ximo siglo, Jap\u00f3n ser\u00e1 pr\u00e1cticamente una naci\u00f3n de ancianos: la mitad de los japoneses contar\u00e1 con m\u00e1s de 60 a\u00f1os. En Brasil no suceder\u00e1 nada diferente. El \u00edndice de personas mayores de 60 a\u00f1os se triplicar\u00e1 hacia 2050, pasando del actual 9% al 29%, seg\u00fan datos del Instituto Brasilero de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE). En simult\u00e1neo al aumento de la expectativa de vida, los gastos p\u00fablicos y privados crecer\u00e1n, ya que los ancianos consumen m\u00e1s recursos de salud que los m\u00e1s j\u00f3venes. Las estimaciones presentadas a\u00f1os atr\u00e1s por James Libitz en dos art\u00edculos en el New England Journal of Medicine otorgan una idea cabal de cu\u00e1nto cuestan algunos a\u00f1os m\u00e1s de vida en Estados Unidos. Una persona que muere a los 65 a\u00f1os gasta en salud durante su \u00faltimo a\u00f1o de vida alrededor de 31.200 d\u00f3lares. Quienes viven 25 a\u00f1os m\u00e1s y alcanzan los 90 desembolsan 235.400 d\u00f3lares, en su mayor parte en atenci\u00f3n m\u00e9dica y enfermer\u00eda.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/290620091306178.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230976\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-230976\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/290620091306178-300x199.jpg\" alt=\"Jasmim\" width=\"300\" height=\"199\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span><\/a>En ese mundo m\u00e1s canoso, que demandar\u00e1 una revisi\u00f3n de los sistemas de jubilaci\u00f3n y trabajo, quienes desean ver a sus nietos y bisnietos crecer, ciertamente pretenden llegar al final de su vida en buen estado, tanto desde el punto de vista f\u00edsico como mental. Aunque se est\u00e1 lejos de cualquier tipo de p\u00edldora antienvejecimiento, la ciencia puede ayudar a las personas a completar 80 a\u00f1os con buena salud, mente aguzada y mucho tiempo de vida por delante, y a deshacer el retrato poco atrayente de la vejez que Shakespeare, con la iron\u00eda habitual que poseen los ingleses, esboz\u00f3 en la comedia <i>As you like it<\/i>, escrita hace 400 a\u00f1os, cuando pocos eran los que viv\u00edan mucho m\u00e1s all\u00e1 de los 30 a\u00f1os. De acuerdo con el personaje de Jacques, la s\u00e9ptima y \u00faltima fase de la vida ser\u00eda una segunda infancia. Aunque desprovista de la vitalidad y la frescura de aqu\u00e9lla y signada por las p\u00e9rdidas: de los dientes, la visi\u00f3n, el gusto, la memoria, en fin, de todo.<\/p>\n<p>Hace ocho a\u00f1os, los equipos de Busatto y de dos especialistas en epidemiolog\u00eda de la USP, el psiquiatra Paulo Rossi Menezes y la psic\u00f3loga Marcia Scazufca, comenzaron un estudio en hospitales, unidades del servicio p\u00fablico de salud y cl\u00ednicas privadas de una zona en la regi\u00f3n oeste de la capital paulista habitada por alrededor de 1,3 millones de personas. Pretend\u00edan identificar a los adultos que se acercan a un servicio de salud mental por primera vez, con se\u00f1ales de psicosis, un trastorno que provoca distorsi\u00f3n en la percepci\u00f3n de la realidad, con el objeto de obtener im\u00e1genes de sus cerebros y verificar si presentaban alteraciones. Los investigadores tambi\u00e9n invitaron a un vecino sin problemas de salud f\u00edsica o mental a participar del estudio y servir como par\u00e1metro comparativo \u2013en general, los vecinos del barrio comparten un ambiente f\u00edsico similar y tienen niveles socioecon\u00f3micos y culturales similares. Mediante un equipo de resonancia magn\u00e9tica nuclear, el grupo de la USP obtuvo im\u00e1genes del cerebro de 89 personas sanas cuyas edades oscilaban entre los 18 y 50 a\u00f1os. Tambi\u00e9n gener\u00f3 im\u00e1genes de 102 hombres y mujeres sanos en la franja etaria entre los 65 y 75 a\u00f1os, seleccionados entre 2.072 personas que integraron otro estudio, realizado en colaboraci\u00f3n con el psiquiatra Homero Vallada.<\/p>\n<p>\u201cEsta muestra nos permite contar con una idea m\u00e1s aproximada de c\u00f3mo ocurre el envejecimiento cerebral en la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a, que posee un historial de vida muy diferente al de la poblaci\u00f3n europea o norteamericana\u201d, afirma Busatto, uno de los coordinadores de la investigaci\u00f3n. Los primeros an\u00e1lisis de ese trabajo comienzan a surgir ahora bajo la forma de art\u00edculos cient\u00edficos, uno publicado en marzo en la revista Neurobiology of Aging y otro que saldr\u00e1 pr\u00f3ximamente en el American Journal of Neuroradiology, as\u00ed como tambi\u00e9n, presentaciones en dos congresos internacionales realizados a comienzos de julio en Par\u00eds.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que revelan? Bastante. Una cosa es que durante el envejecimiento natural, el cerebro sufre una considerable eliminaci\u00f3n de c\u00e9lulas (neuronas) \u2013hay quienes estiman en 50 mil el n\u00famero de esas c\u00e9lulas muertas por d\u00eda desde los 20 a los 75 a\u00f1os, totalizando una p\u00e9rdida del 10% del total con el que nacemos\u2013, m\u00e1s acentuada en la regi\u00f3n que madura m\u00e1s tarde: la corteza, una capa de pocos mil\u00edmetros de espesor que recubre externamente los dos hemisferios cerebrales. Tal como un director de orquesta, la corteza cerebral coordina el procesamiento y almacenaje de informaciones captadas por los \u00f3rganos de los sentidos (visi\u00f3n, audici\u00f3n, gusto, tacto y olfato), aparte de los movimientos. All\u00ed se concentran los cuerpos celulares (la regi\u00f3n central, donde se encuentra el n\u00facleo o centro de comando) de la mayor parte de nuestros 100 mil millones de neuronas. Debido a su coloraci\u00f3n levemente gris\u00e1cea, la corteza, junto a zonas menores y m\u00e1s profundas del cerebro que tambi\u00e9n albergan los cuerpos celulares de las neuronas, compone lo que se denomina como materia gris.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/ibirapuera6.220702.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230977\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-230977 size-medium\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/ibirapuera6.220702-300x197.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"197\" \/><span class=\"media-credits-inline\">AGLIBERTO LIMA\/AG\u00caNCIA ESTADO\/AE<\/span><\/a><\/p>\n<p>A partir de las im\u00e1genes del cerebro de los individuos con edades entre 18 y 50 a\u00f1os, D\u00e9bora Terribilli y Maristela Schaufelberger calcularon el volumen de la materia gris y tambi\u00e9n el de la materia blanca, donde se concentran las prolongaciones (axones) de las neuronas, responsables de la conexi\u00f3n de las diferentes regiones del cerebro con otros \u00f3rganos del sistema nervioso central. La investigadoras notaron que las personas m\u00e1s viejas presentaban efectivamente una reducci\u00f3n m\u00e1s acentuada de la materia gris, en especial en dos regiones del sistema nervioso central: la corteza prefrontal derecha y el hemisferio izquierdo del cerebelo \u2013el volumen de otras regiones cerebrales vari\u00f3 muy poco. La corteza prefrontal, ubicada en la parte delantera del cerebro, por encima de los ojos, se asocia con la planificaci\u00f3n de acciones, con los movimientos complejos y con el pensamiento abstracto. En el extremo opuesto de la cabeza, apenas por sobre la nuca, el cerebelo coordina la realizaci\u00f3n de los movimientos (particularmente los movimientos delicados, tales como enhebrar una aguja), aparte de cumplir una funci\u00f3n importante en la adquisici\u00f3n de la memoria, en la atenci\u00f3n, en el control de los impulsos y en la percepci\u00f3n de los datos del ambiente.<\/p>\n<p>Busatto tambi\u00e9n esperaba verificar alguna reducci\u00f3n de la materia gris en algunas regiones, dado que, luego de completar su formaci\u00f3n hacia el final de la infancia, el cerebro y otros \u00f3rganos del sistema nervioso central comienzan a reducirse lenta y progresivamente, sin que ello represente da\u00f1os relevantes u alguna enfermedad. Lo m\u00e1s curioso, no obstante, fue que esa p\u00e9rdida de materia gris no ocurri\u00f3 de manera continua ni afect\u00f3 en forma homog\u00e9nea a la corteza prefrontal y al cerebelo.<\/p>\n<p>Ese hallazgo parece explicarse por dos fen\u00f3menos. Uno de ellos es la madurez tard\u00eda de la corteza, que provoca la eliminaci\u00f3n de las conexiones (sinapsis) entre las neuronas no utilizadas, denominada por los especialistas como poda sin\u00e1ptica. Tal como los cables de una central telef\u00f3nica que fueran retirados, la poda sin\u00e1ptica interrumpe la comunicaci\u00f3n entre esas c\u00e9lulas. Pero puede estar acompa\u00f1ada por la creaci\u00f3n de nuevas conexiones e incluso por la formaci\u00f3n de nuevas neuronas (neurog\u00e9nesis), lo que puede hacer que el volumen de la materia gris var\u00ede. La segunda transformaci\u00f3n, generalmente observada hasta la tercera o cuarta d\u00e9cada de vida, es la continuidad del crecimiento de una capa protectora de mielina recubriendo el ax\u00f3n, que acelera la transmisi\u00f3n de los impulsos nerviosos, y afecta el c\u00e1lculo del volumen relativo de la materia gris. <i>\u201cS\u00f3lo una parte de la p\u00e9rdida que observamos se debe a la muerte de las neuronas\u201d, <\/i>explica Busatto.<\/p>\n<p>Desde el final de la adolescencia y hasta la madurez, la reducci\u00f3n de materia gris fue m\u00e1s veloz e intensa entre los hombres que entre las mujeres. Este resultado, detallado por el grupo de la USP en el art\u00edculo de la revista Neurobiology of Aging, coincide con el de un estudio realizado en Jap\u00f3n y que saldr\u00e1 publicado en los pr\u00f3ximos meses por la misma revista. En el Instituto de Desarrollo, Envejecimiento y C\u00e1ncer de la Universidad Tohoku, el equipo de Yasuyuki Taki evalu\u00f3 durante seis a\u00f1os a 381 habitantes de la ciudad de Sendai con edades entre 28 y 87 a\u00f1os. Las im\u00e1genes recopiladas al principio y al final de la investigaci\u00f3n revelaron el declive m\u00e1s pronunciado de la materia gris en la poblaci\u00f3n masculina. Aunque en los hombres el volumen de ese tejido es alrededor de un 10% mayor que en las mujeres \u2013en promedio, 673 mililitros frente a 606 mililitros\u2013, ellos pierden materia gris m\u00e1s r\u00e1pido entre la tercera y la octava d\u00e9cada de vida. Hacia el final del experimento, el volumen promedio masculino era de 640 mililitros, y el femenino, 589 mililitros.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/125001-e1485457116225.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230978\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-230978\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/125001-e1485457116225-300x104.jpg\" alt=\"125001\" width=\"300\" height=\"104\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Alexandre Schneider\/Folha Imagem<\/span><\/a>Nuevamente, dos razones parecen justificar ese declive m\u00e1s pronunciado en los hombres. En primer lugar, ellos son m\u00e1s propensos a desarrollar problemas cardiovasculares, que reducen el flujo sangu\u00edneo cerebral y aumentan la muerte de las neuronas. Aparte, m\u00e1s o menos a los 50 a\u00f1os, las mujeres se encuentran naturalmente m\u00e1s protegidas. Mediante mecanismos que todav\u00eda no son muy claros, las hormonas femeninas, entre ellas el estr\u00f3geno, parecen reducir la muerte de las c\u00e9lulas cerebrales.<\/p>\n<p>A medida que el tiempo avanza y el vigor f\u00edsico disminuye, ocurre un cambio importante en el patr\u00f3n de p\u00e9rdida de materia gris cerebral. La disminuci\u00f3n en el n\u00famero de neuronas \u2013anteriormente restringida a algunas regiones de la corteza, una zona del sistema nervioso muy joven desde el punto de vista evolutivo, que comenz\u00f3 a desarrollarse hace 60 millones de a\u00f1os cuando surgieron los primates\u2013 comienza a afectar tambi\u00e9n, de manera acelerada, a un sector m\u00e1s interno y primitivo del cerebro: el sistema l\u00edmbico, que alberga una estructura en forma de caballito de mar denominada por eso hipocampo, asociada con el aprendizaje, la memorizaci\u00f3n de sucesos recientes y la fijaci\u00f3n de recuerdos antiguos.<\/p>\n<p>A partir de los 70 a\u00f1os, los varones presentan una p\u00e9rdida de neuronas m\u00e1s acentuada en el hipocampo que en otras zonas del cerebro, seg\u00fan constat\u00f3 Pedro Curiati al analizar las im\u00e1genes del sistema nervioso central de 102 ancianos sanos. En las mujeres se observ\u00f3 un declive acelerado de la materia gris en todo el cerebro a partir de la misma edad. \u201cAnalizados en conjunto, esos datos ayudan en la comprensi\u00f3n de algunas de las alteraciones cl\u00ednicas que sufren los ancianos sanos, tales como la dificultad mayor para aprender tareas nuevas o fijar nuevos recuerdos\u201d, afirma la psiquiatra T\u00e2nia Ferraz Alves, una de las autoras de la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hasta tiene cierto sentido que la p\u00e9rdida m\u00e1s acelerada de neuronas en el envejecimiento normal comience por la corteza frontal y se prolongue durante m\u00e1s tiempo en esa regi\u00f3n. \u201cLa corteza est\u00e1 formada por miles de millones de c\u00e9lulas, lo que garantiza una reserva fisiol\u00f3gica, ya que muchas de ellas presentan una funci\u00f3n redundante, mientras que el hipocampo, s\u00f3lo contiene algunas centenas de miles de neuronas\u201d, comenta el neur\u00f3logo Fernando Cendes, de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), uno de los coordinadores de la Cooperativa Interinstitucional de Apoyo a la Investigaci\u00f3n sobre el Cerebro (CInAPCe), financiada por la FAPESP.<\/p>\n<p>Mediante un test de memorizaci\u00f3n de palabras y an\u00e1lisis de im\u00e1genes, Cendes y los neur\u00f3logos Benito Damasceno y Marcio Balthazar evaluaron la memoria y la integridad del cerebro de 47 personas mayores de 50 a\u00f1os (16 sanas, 15 con compromisos cognitivos leves y 17 con Alzheimer en su fase inicial). Tanto los individuos con compromiso cognitivo leve como aqu\u00e9llos afectados por Alzheimer presentaron reducci\u00f3n de la materia gris en dos \u00e1reas del sistema l\u00edmbico \u2013el hipocampo y los n\u00facleos tal\u00e1micos\u2013, en comparaci\u00f3n con las personas sanas. Seg\u00fan Balthazar, la principal diferencia resid\u00eda en la cantidad de neuronas perdidas, m\u00e1s elevada en los que padec\u00edan Alzheimer. Otra marcada distinci\u00f3n: las personas con Alzheimer tambi\u00e9n presentan alg\u00fan nivel de p\u00e9rdida de materia blanca, seg\u00fan datos publicados en 2009 en el European Journal of Neurology.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/Fig3.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230979\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-230979\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/Fig3-300x300.jpg\" alt=\"Fig3\" width=\"300\" height=\"300\" \/><\/a>Tan importante como localizar y medir la p\u00e9rdida de materia gris es conocer qu\u00e9 es lo que la provoca. Recientemente, dos grupos paulistas hallaron algunas pistas de alteraciones bioqu\u00edmicas que se tornan comunes con el envejecimiento y desencadenan la muerte celular \u2013lo que puede explicar, al menos en parte, la p\u00e9rdida de neuronas observada en los ancianos.<\/p>\n<p>A\u00f1os atr\u00e1s, Elisa Kawamoto y Cristoforo Scavone, del laboratorio de Neurofarmacolog\u00eda Molecular de la USP, se contactaron con Tania Marcourakis y Ricardo Nitrini, estudioso del mal de Alzheimer, para proponerles una cooperaci\u00f3n: pretend\u00edan estudiar a las personas con la enfermedad buscando alguna caracter\u00edstica especial que pudiese utilizarse como marcador biol\u00f3gico de la afecci\u00f3n, que hasta ahora solo puede confirmarse luego de la muerte mediante la autopsia. Los trabajos publicados en la \u00e9poca suger\u00edan que el Alzheimer, que conlleva la p\u00e9rdida progresiva de la memoria y la capacidad para realizar funciones esenciales de la vida tales como alimentarse, afectar\u00eda a todo el organismo, y no s\u00f3lo al sistema nervioso central.<\/p>\n<p>Al analizar la actividad de las prote\u00ednas en dos tipos de c\u00e9lulas de la sangre (hemat\u00edes y plaquetas), Elisa y Scavone descubrieron una alteraci\u00f3n importante. Quienes sufr\u00edan Alzheimer produc\u00edan \u00f3xido n\u00edtrico en niveles muy superiores a lo normal. Extremadamente vers\u00e1til, el \u00f3xido n\u00edtrico es un compuesto esencial para la vida que funciona como neurotransmisor en el sistema nervioso central. En exceso, sin embargo, mata a las c\u00e9lulas \u2013el \u00f3xido n\u00edtrico genera mol\u00e9culas denominadas radicales libres, que da\u00f1an las prote\u00ednas celulares. Restaba verificar si la producci\u00f3n exagerada de ese compuesto era exclusiva del Alzheimer o una caracter\u00edstica propia del envejecimiento.<\/p>\n<p>De nuevo en el laboratorio, Scavone y Elisa realizaron test con ratones de distintas edades, variando entre 6 y 24 meses, lo cual, en una comparaci\u00f3n grosera, corresponder\u00eda en humanos a una franja etaria que va desde el final de la adolescencia hasta los 85 a\u00f1os. Entonces, encontraron producci\u00f3n aumentada de \u00f3xido n\u00edtrico tanto en las c\u00e9lulas sangu\u00edneas como en las neuronas de la corteza prefrontal de los animales viejos. \u00c9sa era una se\u00f1al de que el desequilibrio bioqu\u00edmico surgir\u00eda con el envejecimiento.<\/p>\n<p>Y hab\u00eda m\u00e1s. Ya se sab\u00eda que las neuronas de la corteza cerebral eran mucho m\u00e1s susceptibles a los da\u00f1os que surgen con el Alzheimer que las neuronas del cerebelo. Pero no se conoc\u00eda cu\u00e1l era el factor que confer\u00eda esa resistencia. Elisa descubri\u00f3 que las c\u00e9lulas del cerebelo producen niveles m\u00e1s altos de una prote\u00edna que ayuda en la preservaci\u00f3n y estimula la proliferaci\u00f3n de las neuronas: el factor neurotr\u00f3fico derivado del cerebro (BDNF). Los \u00edndices de BDNF tambi\u00e9n eran m\u00e1s elevados en la corteza de los ratones j\u00f3venes que en los viejos. <i>\u201cCon la disminuci\u00f3n de la producci\u00f3n de ese compuesto protector y el aumento de la generaci\u00f3n de radicales libres, la c\u00e9lula no resiste\u201d, <\/i>dice Elisa, quien actualmente investiga en el Instituto Nacional del Envejecimiento en Estados Unidos la capacidad de compuestos naturales tales como la curcumina para combatir los radicales libres.<\/p>\n<p>Estudiando la causa de muerte de las neuronas en ratones viejos, las farmac\u00f3logas Soraya Smaili y Guiomar Lopes, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo, notaron que el aumento de los niveles de los radicales libres en el interior del cerebro da\u00f1a la membrana de uno de los org\u00e1nulos m\u00e1s importantes de la c\u00e9lula, la mitocondria, que transforma el az\u00facar (glucosa) disponible en la sangre en energ\u00eda. Con su membrana alterada, la mitocondria libera prote\u00ednas que desencadenan la muerte celular. \u201cEl envejecimiento parece producir una serie de alteraciones que, aisladamente, no causan disfunci\u00f3n celular, pero, en conjunto, matan a las c\u00e9lulas\u201d, revela Soraya.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/figure4.jpg\" rel=\"attachment wp-att-230980\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-230980\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/figure4-300x225.jpg\" alt=\"figure4\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a>En tanto no surja \u2013si es que surge\u2013 un tratamiento para minimizar los efectos del envejecimiento sobre el cerebro, quienes pretendan llegar en buen estado al final de la vida disponen de algunas alternativas al alcance de todos. Una es la pr\u00e1ctica de ejercicios f\u00edsicos. Los estudios con animales ya demostraron que mantener el cuerpo en movimiento mejora el flujo sangu\u00edneo y la oxigenaci\u00f3n del cerebro, estimulando la producci\u00f3n de neuronas. En test con ancianos, Arthur Kramer, de la Universidad de Illinois, constat\u00f3 que las actividades aer\u00f3bicas, tales como las caminatas, mejoran el funcionamiento de la corteza, el desempe\u00f1o en tareas cognitivas y promueven el crecimiento del hipocampo. <i>\u201cAqu\u00e9llos que no hacen ejercicio siempre pueden comenzar\u201d, <\/i>dice Andr\u00e9a Deslandes, de la Universidad Federal de Rio de Janeiro, autora de una an\u00e1lisis sobre los mecanismos mediante los cuales el ejercicio puede retardar el envejecimiento.<\/p>\n<p>Quienes no se levantan de la silla siquiera para buscar el control del televisor tienen otro recurso: mantenerse intelectualmente activos. Investigando el cerebro de personas que murieron con m\u00e1s de 80 a\u00f1os y aparentaban ser sanas desde el punto de vista neurol\u00f3gico, Ricardo Nitrini, de la USP, descubri\u00f3 que uno de cada cuatro ancianos presentaba las lesiones t\u00edpicas del Alzheimer. <i>\u201cLo que explica por qu\u00e9 esas personas se encontraban en buen estado reside en el alto grado de escolaridad y el nivel intelectual elevado\u201d, <\/i>afirma. Actividades que requieren esfuerzo mental, tales como planificar el camino m\u00e1s r\u00e1pido al mercado, resolver crucigramas o leer, ayudan. En opini\u00f3n del neurocient\u00edfico Iv\u00e1n Izquierdo, especialista de la memoria, la lectura es la mejor manera para mantener las sinapsis activas. <i>\u201cCuando alguien lee utiliza varios tipos de memoria\u201d, <\/i>dijo Izquierdo hace unos a\u00f1os en una entrevista. <i>\u201cQuien no puede o no sabe leer debe pedirle a alguien que le lea. As\u00ed utiliza la memoria auditiva\u201d.<\/i><\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nTerribilli, D. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0197458009000402\" target=\"_blank\">Age-related gray matter volume changes in the brain during non-elderly adulthood<\/a>. <strong>Neurobiology of Aging<\/strong>. En prensa.<br \/>\nTaki, Y. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0197458009001638\" target=\"_blank\">A longitudinal study of gray matter volume decline with age and modifying factors<\/a>.<strong> Neurobiology of Aging<\/strong>. En prensa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Estudios revelan c\u00f3mo envejece el cerebro y c\u00f3mo mantenerlo saludable","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[316,319],"coauthors":[105],"class_list":["post-88802","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-medicina-es","tag-neurociencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88802","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88802"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88802\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88802"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88802"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88802"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=88802"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}