{"id":88830,"date":"2009-08-01T00:00:00","date_gmt":"2009-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/08\/01\/version-nacional\/"},"modified":"2017-01-27T13:28:21","modified_gmt":"2017-01-27T15:28:21","slug":"version-nacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/version-nacional\/","title":{"rendered":"Versi\u00f3n nacional"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-103712\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/versao-nacional-1-300x2002.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/versao-nacional-1-300x2002.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/versao-nacional-1-300x2002-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/versao-nacional-1-300x2002-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>La f\u00edsica Maria Elisa Rostelato visit\u00f3 Buenos Aires hacia fines de junio para recibir un premio por parte de la American Nuclear Society. Se trataba del reconocimiento por dos materiales radioactivos utilizados en el tratamiento contra el c\u00e1ncer que junto con la qu\u00edmica Const\u00e2ncia Gon\u00e7alves da Silva comenz\u00f3 a desarrollar en 1990 en el Instituto de Investigaciones Energ\u00e9ticas y Nucleares (Ipen, sigla en portugu\u00e9s). Uno de ellos, los alambres de iridio-192, se produce parcialmente en el propio Ipen desde 1997. El otro, las semillas de yodo-125, alcanz\u00f3 en 2000 la fase de prototipo y ser\u00e1 producido comercialmente a partir de 2011. Ambos representan productos que se utilizan en una ramificaci\u00f3n de la radioterapia denominada braquiterapia y se implantan en el interior de los tumores, evitando que las c\u00e9lulas y los tejidos sanos sean perjudicados por la radiaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ambos trabajos, descritos en un art\u00edculo cient\u00edfico publicado en la revista Nukleonika, que motiv\u00f3 el premio para el equipo del Ipen, comenzaron cuando Maria Elisa escuch\u00f3 el pedido de los m\u00e9dicos que consultaron, para hallar un sustituto nacional de los materiales utilizados en radioterapia que eran \u2013y en muchos casos a\u00fan son\u2013 importados y caros: en 1990, un alambre de iridio de 50 cent\u00edmetros (cm) de longitud costaba alrededor de mil d\u00f3lares. Disponiendo de poca informaci\u00f3n, ya que casi nada se publicaba, ella emple\u00f3 dos a\u00f1os desmontando, montando e irradiando hilos de platino revestidos con iridio hasta lograr algo medianamente equivalente a los importados, que son cortados e implantados en tumores de brazos, piernas, cabeza y cuello.<\/p>\n<p>Maria Elisa concluy\u00f3 en 1993 el prototipo de la versi\u00f3n nacional, consistente en un tubo hueco de platino con 0,3 mil\u00edmetros (mm) de di\u00e1metro y 0,2 mm de espesor. Esa capa externa de platino filtra las bandas indeseables de la radiaci\u00f3n generada por la aleaci\u00f3n de un 20% de iridio radioactivo y un 80% de platino con 0,1 mm de espesor que rellena el interior del tubo. Pero no encontr\u00f3 qui\u00e9n las produjera. Las empresas consultadas s\u00f3lo aceptaban fabricar kil\u00f3metros alambre, no metros, tal como ella precisaba. No tuvo m\u00e1s remedio que importar el alambre inactivo e irradiarlo en el Ipen. Un equipo del Ipen bajo su coordinaci\u00f3n produce actualmente alrededor de 10 metros de alambre de iridio radioactivo por a\u00f1o. Vendido a un tercio del precio del importado, el hilo pasa por un riguroso an\u00e1lisis de calidad para certificar que cada cent\u00edmetro libere siempre el mismo nivel de radiaci\u00f3n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-103711\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/versao-nacional-2-300x1932.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/versao-nacional-2-300x1932.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/versao-nacional-2-300x1932-120x77.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/versao-nacional-2-300x1932-250x161.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>&#8220;Si nosotros no lo hici\u00e9ramos, nadie m\u00e1s lo har\u00eda&#8221;, dice Maria Elisa, dispuesta a realizar el mismo trabajo con las semillas nacionales de yodo-125, que comenz\u00f3 a investigar en 1998. El prototipo consiste en un tubo de titanio de 4,5 mm de longitud por 0,8 mm de di\u00e1metro <em>(lea<\/em> en revista Pesquisa FAPESP, edici\u00f3n <em>N\u00ba 79).<\/em> En realidad, se trata casi de una pel\u00edcula, ya que cuenta con 1 mm de espesor. Dentro se ubica un hilo de plata revestido en yodo-125 de 0,5 mm de di\u00e1metro y 3 mm de longitud.<\/p>\n<p>El yodo-125 emite fotones de baja energ\u00eda y, por ende, con alcance limitado: esos fotones penetran apenas 0,5 cm en el tejido, lo suficiente como para matar s\u00f3lo las c\u00e9lulas de tumores localizados \u2013especialmente los de pr\u00f3stata, uno de los m\u00e1s frecuentes entre los varones. Esta propiedad permite que entre 80 y 120 semillas, cada una con un costo de 34 d\u00f3lares, sean implantadas en cada pr\u00f3stata, con algunos beneficios, tales como reducir en un 25% la probabilidad de impotencia sexual, cercana al 80% cuando los varones se someten a la cirug\u00eda de remoci\u00f3n de la pr\u00f3stata.<\/p>\n<p>&#8220;Demostr\u00e9 que somos capaces de fabricar las semillas de yodo sin tener que pagar <em>royalties<\/em>&#8220;, expresa Maria Elisa. Como en el caso de los hilos de iridio, afront\u00f3 varios imprevistos para instalar el laboratorio de producci\u00f3n, que comenzar\u00e1 a funcionar hacia fines de a\u00f1o, automatizando la soldadura de los tubos de titanio, todav\u00eda realizada manualmente. Como ahora el propio Ipen importa alrededor de 3.500 semillas de yodo mensualmente y las transfiere a los hospitales de todo el pa\u00eds, ella considera que la demanda podr\u00eda alcanzar las 8.500 semillas por mes, con un precio menor.<\/p>\n<p>Maria Elisa est\u00e1 molesta por las demoras originadas por la burocracia, por las dificultades para la importaci\u00f3n y por la falta de presupuesto. &#8220;Transitamos 2009 y todav\u00eda no logramos producir las semillas radioactivas&#8221;, dice. &#8220;En 2000 \u00e9ramos el tercer pa\u00eds en contar con un prototipo. Actualmente, al menos cinco pa\u00edses ya producen las semillas&#8221;. La producci\u00f3n comercial de los hilos de iridio comenz\u00f3 con un atraso de tres a\u00f1os en relaci\u00f3n con el cronograma inicial.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<br \/>\n<\/strong>Desarrollo de la t\u00e9cnica de producci\u00f3n de semillas de yodo-125 para uso en braquiterapia (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/5800\/desenvolvimento-da-tecnica-de-producao-de-sementes-de-iodo-125-para-uso-em-braquiterapia\/\" target=\"_blank\">01\/04768-3<\/a>);<em>\u00a0<\/em><strong>Modalidad\u00a0<\/strong>L\u00ednea Regular de Apoyo al Proyecto de Investigaci\u00f3n;\u00a0<strong>Coordinadora\u00a0<\/strong>Const\u00e2ncia Gon\u00e7alves da Silva &#8211; Ipen;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 815.130,27<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El Ipen desarrolla una t\u00e9cnica destinada al tratamiento de tumores","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[316],"coauthors":[5968],"class_list":["post-88830","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88830","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88830"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88830\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88830"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88830"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88830"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=88830"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}