{"id":88833,"date":"2009-08-01T00:00:00","date_gmt":"2009-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/08\/01\/la-barrera-del-idioma\/"},"modified":"2017-01-27T13:31:59","modified_gmt":"2017-01-27T15:31:59","slug":"la-barrera-del-idioma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-barrera-del-idioma\/","title":{"rendered":"La barrera del idioma"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-103624\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/A-Barreira-do-Idioma-12-300x252.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"252\" \/><span class=\"media-credits-inline\">BUENO<\/span>Una tesis doctoral defendida a finales de 2008 provey\u00f3 datos in\u00e9ditos y consistentes para un recurrente debate de la comunidad cient\u00edfica: la desventaja impuesta a los investigadores brasile\u00f1os en el contexto de las publicaciones acad\u00e9micas por no dominar el ingl\u00e9s, el idioma consagrado de la ciencia, ni como lengua materna o tan siquiera como la segunda lengua del pa\u00eds. El estudio, obra de Sonia Maria Ramos de Vasconcelos, del Programa de Educaci\u00f3n, Gesti\u00f3n y Difusi\u00f3n en Biociencias dependiente del Instituto de Bioqu\u00edmica M\u00e9dica de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), analiz\u00f3 diversos aspectos de la desventaja idiom\u00e1tica, pero llam\u00f3 la atenci\u00f3n especialmente por revelar una correspondencia estad\u00edstica entre la productividad de los investigadores y su manejo del ingl\u00e9s escrito.<\/p>\n<p>En 2005, Sonia Vasconcelos tuvo acceso a un banco de datos, cedido por el CNPq y derivado en parte de la Plataforma Lattes, con informaci\u00f3n sobre 51.223 investigadores brasile\u00f1os, que abarcaba la producci\u00f3n cient\u00edfica en publicaciones nacionales e internacionales y el dominio de idiomas extranjeros. Los informes sobre la aptitud ling\u00fc\u00edstica se basan en una autoevaluaci\u00f3n que contempla cuatro habilidades \u2013leer, hablar, entender y escribir\u2013, cada cual clasificada en la Plataforma Lattes como &#8220;bien&#8221;, &#8220;razonablemente&#8221; o &#8220;escasa&#8221;. El siguiente paso fue analizar la relaci\u00f3n entre la competencia para escribir en ingl\u00e9s con indicadores de producci\u00f3n cient\u00edfica de los investigadores registrados por el CNPq y por la Brasilian Science Indicators (BSI), que cuenta con informaci\u00f3n sobre autores brasile\u00f1os en la base ISI Web of Knowledge entre 1945 y 2004. Se constat\u00f3 que los autores con poca o razonable habilidad escrita se concentraban en el pelot\u00f3n de quienes menos publicaban, mientras que los m\u00e1s h\u00e1biles figuraban en mayor n\u00famero entre los m\u00e1s productivos.<\/p>\n<p>Entre los que hab\u00edan publicado uno o dos art\u00edculos en peri\u00f3dicos internacionales en ingl\u00e9s durante el per\u00edodos entre 2001 y 2004, el 53% declar\u00f3 buen desempe\u00f1o en el idioma escrito y apenas un 7,8% inform\u00f3 poseer poca competencia. En la franja de los que publicaron m\u00e1s de 50 <em>papers<\/em>, el 91,8% declar\u00f3 total dominio \u2013y ninguno afirm\u00f3 tener poca habilidad en la lengua escrita. &#8220;Los investigadores con buena habilidad para escribir en ingl\u00e9s son considerablemente m\u00e1s productivos, en t\u00e9rminos de publicaci\u00f3n de art\u00edculos, comparados con los que declaran razonable o poca competencia&#8221;, afirma Sonia, quien desarroll\u00f3 su tesina de maestr\u00eda en literaturas de lengua inglesa y dicta cursos sobre comunicaci\u00f3n cient\u00edfica en ingl\u00e9s para posgraduandos e investigadores desde hace al menos siete a\u00f1os. &#8220;Los datos sugieren que la habilidad volcada hacia la comunicaci\u00f3n cient\u00edfica escrita de los cient\u00edficos tiene un impacto en la visibilidad de la ciencia brasile\u00f1a en peri\u00f3dicos internacionales de lengua inglesa&#8221;.<\/p>\n<p>Sonia hizo el mismo entrecruzamiento de datos teniendo en cuenta las citas de los art\u00edculos. La correlaci\u00f3n con la competencia ling\u00fc\u00edstica se repiti\u00f3. Finalmente, analiz\u00f3 el denominado \u00edndice h de los autores. Dicho \u00edndice combina productividad e impacto y se define como n\u00famero &#8220;h&#8221; de trabajos que cuentan con al menos el n\u00famero &#8220;h&#8221; de citas cada uno. Un investigador con \u00edndice h 30 es aqu\u00e9l que public\u00f3 30 art\u00edculos cient\u00edficos que recibieron, cada uno de ellos, al menos 30 citas en otros trabajos. Nuevamente, los \u00edndices h elevados se hallaban com\u00fanmente entre investigadores con las mejores habilidades para la escritura del ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>En el muestreo de individuos estudiados, s\u00f3lo 33% de los investigadores brasile\u00f1os se declararon totalmente proficientes en las cuatro habilidades en idioma ingl\u00e9s. Como lo que interesaba era la capacidad de escritura, Sonia se circunscribi\u00f3 a este tipo de aptitud, dividido en la muestra de la siguiente manera: un 44,4% declar\u00f3 escribir correctamente, un 35,2% en forma razonable y un 13% inform\u00f3 poca habilidad. La investigadora advierte, sin embargo, del sesgo subjetivo de los datos, toda vez que las informaciones se basan en una autoevaluaci\u00f3n de los investigadores. Aun as\u00ed, se trata de una evidencia valiosa, frente a la escasez de estudios sobre el tema. &#8220;Se trata del primer estudio que mide el impacto del dominio de la <em>lengua franca<\/em> de la ciencia sobre la productividad y la visibilidad cient\u00edfica en un pa\u00eds de Am\u00e9rica Latina&#8221;, comenta Jacqueline Leta, profesora de la UFRJ y directora, junto con la profesora Martha Sorenson, de la tesis de Sonia. Esa parte del estudio fue publicada durante el a\u00f1o pasado en la revista <em>Embo Reports<\/em>, del grupo <em>Nature<\/em>.<\/p>\n<p>Una investigaci\u00f3n con objetivos m\u00e1s gen\u00e9ricos, publicada en 2004, lleg\u00f3 a resultados similares. Jonathan Man, profesor de la Universidad de British Columbia, en Canad\u00e1, compar\u00f3 datos de financiamiento para la investigaci\u00f3n en distintos pa\u00edses, puntaje en el examen Toefl (Test of English as a Foreign Language) y productividad en importantes peri\u00f3dicos del rubro m\u00e9dico. Los pa\u00edses con promedio elevado de puntaje Toefl, tales como Holanda (616 puntos) y Dinamarca (606), publicaron proporcionalmente en mayor medida que otros como Suecia (589 puntos) y Jap\u00f3n (496 puntos). Estos \u00faltimos recibieron mayor financiaci\u00f3n para investigaci\u00f3n y desarrollo, pero presentaron un inferior desempe\u00f1o en el Toefl. La marcada influencia de la variable ling\u00fc\u00edstica en este estudio tambi\u00e9n fue observada para la producci\u00f3n cient\u00edfica de otros pa\u00edses, como es el caso de Corea. Con excepci\u00f3n de M\u00e9xico, los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina no fueron evaluados en el estudio.<\/p>\n<p>En 2004, todav\u00eda en la fase piloto de la investigaci\u00f3n, Sonia Vasconcelos procur\u00f3 identificar qu\u00e9 problemas espec\u00edficos se encontrar\u00edan involucrados en la evaluaci\u00f3n de un art\u00edculo cient\u00edfico escrito en un ingl\u00e9s deficiente. La intenci\u00f3n era verificar hasta qu\u00e9 punto la barrera del idioma atrasaba la publicaci\u00f3n de los art\u00edculos, debido a largos procesos de revisi\u00f3n y a la devoluci\u00f3n del manuscrito al autor con dudas al respecto del texto \u2013la m\u00e1s conocida desventaja de los investigadores brasile\u00f1os en relaci\u00f3n con los que manejan el ingl\u00e9s como lengua principal. Ella realiz\u00f3 una consulta por <em>e-mail<\/em> a 40 editores de publicaciones internacionales en diversas \u00e1reas del conocimiento, indag\u00e1ndoles sobre problemas ling\u00fc\u00edsticos en textos remitidos por investigadores que carecen del ingl\u00e9s como lengua materna. Los comentarios revelaron que los perjuicios eran m\u00e1s complejos que la mera tardanza en la publicaci\u00f3n. &#8220;Empleo buena parte de mi tiempo en mi oficina editorial corrigiendo gram\u00e1tica y mejorando el trabajo de autores que no hablan en ingl\u00e9s. Se hace dif\u00edcil encontrar buena ciencia en art\u00edculos mal escritos&#8221;, dijo Joan W. Benett, profesora de la Universidad Rutgers, en ese entonces editora de la revista<em> Mycology<\/em> y coeditora de<em> Advances<\/em> <em>in<\/em> <em>Microbiology.<\/em> La respuesta que llam\u00f3 m\u00e1s la atenci\u00f3n fue la de Robert McMeeking, editor del <em>Journal of Applied Mechanics<\/em>. &#8220;Todos los art\u00edculos escritos en <em>bad english<\/em> (mal ingl\u00e9s) son rechazados en el proceso de peer review (revisi\u00f3n por colegas) porque, si el ingl\u00e9s es defectuoso, el conocimiento no puede ser comprendido en el nivel requerido para su publicaci\u00f3n&#8221;. Harold H. Kung, editor de la revista<em> Applied Catalysis<\/em> A, expres\u00f3 que el 90% de los art\u00edculos escritos por investigadores que no cuentan con ingl\u00e9s como lengua materna son devueltos para revisi\u00f3n. &#8220;Y por lo menos el 50% requiere revisiones sustanciales&#8221;, afirm\u00f3. Graeme Bonham-Carter, editor de <em>Computers &amp; Geosciences<\/em>, tambi\u00e9n confirm\u00f3 el impacto de la barrera ling\u00fc\u00edstica en el proceso de evaluaci\u00f3n de art\u00edculos cient\u00edficos. &#8220;No cabe ninguna duda que la lengua representa una barrera significativa para la publicaci\u00f3n, y frecuentemente me siento mal en relaci\u00f3n con ello. A veces el contenido cient\u00edfico es importante, pero el lenguaje es tan pobre que perjudica su comprensi\u00f3n&#8221;, dijo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-103623\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/A-Barreira-do-Idioma-22.jpg\" alt=\"\" width=\"261\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/A-Barreira-do-Idioma-22.jpg 261w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/A-Barreira-do-Idioma-22-120x161.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/A-Barreira-do-Idioma-22-250x335.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 261px) 100vw, 261px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">BUENO<\/span>El estudio de Sonia Vasconcelos tuvo repercusi\u00f3n en el \u00e1mbito acad\u00e9mico. El proyecto de tesis fue premiado en 2007 por la Eugene Garfield Foundation en cooperaci\u00f3n con la <em>Chemical Heritage Foundation<\/em>, por la originalidad de la propuesta y el potencial de contribuci\u00f3n en el \u00e1rea de la cienciometr\u00eda. Los resultados fueron debatidos en un reciente <em>workshop<\/em> de la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Editores Cient\u00edficos (Abec), realizado en Gramado (Rio Grande do Sul). &#8220;Todo el mundo consideraba que esa relaci\u00f3n entre aptitud y productividad exist\u00eda, pero el estudio contribuy\u00f3 para fundamentarla concretamente. Nos hallamos fuera del \u00e1mbito de la lengua inglesa y el mundo cient\u00edfico y acad\u00e9mico habla en ingl\u00e9s&#8221;, dice Benedito Barraviera, profesor de infectolog\u00eda de la Facultad de Medicina de Botucatu, en la Universidad Estadual Paulista (Unesp) y presidente de Abec. &#8220;La Capes deber\u00eda exigir una relevancia mayor en los programas de posgrado en relaci\u00f3n con la competencia de sus alumnos en ese idioma. Hasta hace alg\u00fan tiempo se dec\u00eda que el paradigma de la ciencia consist\u00eda en &#8216;publicaci\u00f3n o pereza&#8217;. Ahora es otro. No alcanza con publicar, sino con publicar y ser citado en revistas relevantes. Y quien s\u00f3lo publica en portugu\u00e9s no logra que se lo lea y mucho menos ser citado&#8221;, afirma Barraviera.<\/p>\n<p>La bi\u00f3loga M\u00e1rcia Triunfol tiene reservas ante la asociaci\u00f3n entre aptitud idiom\u00e1tica y productividad establecida en el estudio. &#8220;Si se tratase s\u00f3lo de ese problema, ser\u00eda resuelto con un buen asesoramiento de traducci\u00f3n&#8221;, afirma M\u00e1rcia, quien trabaj\u00f3 como editora asistente de la revista Science y actualmente dirige una empresa de comunicaci\u00f3n cient\u00edfica y viaja por el pa\u00eds realizando <em>workshops<\/em> que alientan a los investigadores a la escritura de trabajos cient\u00edficos \u2013en ingl\u00e9s. Su experiencia sugiere que el problema es m\u00e1s amplio. &#8220;Lo que percibo en los <em>workshops<\/em> es que a los investigadores brasile\u00f1os les falta capacitaci\u00f3n y conocimiento para comprender de que se trata un art\u00edculo cient\u00edfico y el tipo de abordaje modelado para la publicaci\u00f3n en revistas internacionales&#8221;, pondera. &#8220;Un ejercicio que siempre propongo para mis alumnos es detectar la pregunta del art\u00edculo. Muchos no logran hacerlo. El problema, frecuentemente, es que el trabajo cient\u00edfico s\u00f3lo est\u00e1 repitiendo algo que ya fue realizado. Observo que falta dominio del lenguaje cient\u00edfico, adem\u00e1s de creatividad y osad\u00eda para producir aportes originales. Cuando se alcanza ese objetivo, acercarse a una oficina que realice una buena revisi\u00f3n del ingl\u00e9s es el menor de los problemas&#8221;.<\/p>\n<p>Barraviera, de la Abec, concuerda con el diagn\u00f3stico. &#8220;Soy editor de una revista cient\u00edfica, y resulta com\u00fan recibir art\u00edculos escritos por investigadores que no supieron planificar sus investigaciones ni ejecutar los experimentos y fallaron en la adopci\u00f3n de una metodolog\u00eda. El hecho de no saber tampoco escribir en ingl\u00e9s representa un detalle dentro de una cadena de problemas&#8221;, afirma Barraviera, cuya asociaci\u00f3n organiz\u00f3 durante el a\u00f1o pasado un curso a distancia de metodolog\u00eda para estudiantes, &#8220;Recibimos m\u00e1s de mil inscripciones para 350 vacantes. Desafortunadamente, no contamos con recursos para repetir la experiencia \u00e9ste a\u00f1o&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>Sonia Vasconcelos concuerda con que el papel desempe\u00f1ado por la aptitud en ingl\u00e9s para la productividad acad\u00e9mica en el pa\u00eds puede ser secundario. &#8220;Los datos presentados s\u00f3lo revelan un factor que se muestra relevante en la producci\u00f3n acad\u00e9mica de los investigadores. Eso no significa que sea determinante; existen otros innumerables factores ya conocidos, tales como el porcentaje del PBI invertido en investigaci\u00f3n, la cantidad de doctores involucrados en investigaci\u00f3n y desarrollo y la red de colaboraciones internacionales de los investigadores. Sin embargo, lo esencial no es el tama\u00f1o relativo del problema, sino el hecho de que exista y actualmente, Brasil carece de estrategias para combatirlo, contrariamente a lo que sucede en otros pa\u00edses&#8221;, afirma. Ella cita como ejemplo a China y Corea del Sur, que desarrollan agresivas pol\u00edticas de incentivo a la ense\u00f1anza del idioma ingl\u00e9s \u2013e incluso Estados Unidos. &#8220;Como l\u00edderes de la producci\u00f3n cient\u00edfica mundial, los norteamericanos mantienen la tradici\u00f3n de invertir en writing centers en innumerables universidades del pa\u00eds, poseen l\u00edneas de fomento exclusivas para servicios de edici\u00f3n del lenguaje y estimulan la utilizaci\u00f3n de oficinas editoriales instaladas en varios centros de investigaci\u00f3n&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>El escenario ling\u00fc\u00edstico de Brasil ni tan siquiera de lejos enfrenta tales desaf\u00edos. La ense\u00f1anza del ingl\u00e9s en Brasil, sostiene Sonia, apunta b\u00e1sicamente al dominio del lenguaje cotidiano. Aunque haya varios proyectos dirigidos a la ense\u00f1anza del idioma para fines espec\u00edficos, no existe un abordaje estrat\u00e9gico y amplio que atienda la demanda para la comunicaci\u00f3n cient\u00edfica en lengua inglesa. El rol de la competencia ling\u00fc\u00edstica para escribir ciencia en la formaci\u00f3n de los investigadores brasile\u00f1os es perif\u00e9rico, dice. En el plan de estudios de las universidades p\u00fablicas del pa\u00eds, el foco, la mayor\u00eda de las veces es el desarrollo de habilidades de lectura en ingl\u00e9s, no as\u00ed de escritura. &#8220;Todos sabemos que la habilidad de lectura en ingl\u00e9s resulta important\u00edsima en el \u00e1mbito acad\u00e9mico, pero, \u00bfy en lo que hace a la escritura cient\u00edfica? \u00bfC\u00f3mo formar j\u00f3venes investigadores capaces de desarrollar su propia voz en la <em>lengua franca de<\/em> la ciencia?&#8221; En Brasil, y en buena parte de Am\u00e9rica Latina, las asignaturas de comunicaci\u00f3n cient\u00edfica en ingl\u00e9s tampoco forman parte de la tradici\u00f3n de los programas de posgrado en ciencias. Adem\u00e1s, no existen oficinas de edici\u00f3n de lenguaje establecidas en las instituciones de investigaci\u00f3n brasile\u00f1as como para brindar soporte para la producci\u00f3n escrita de los investigadores.<\/p>\n<p>En un art\u00edculo publicado en 2007 en la revista <em>Embo Reports<\/em>, Rog\u00e9rio Meneghini y Abel Packer, del Centro Latinoamericano y del Caribe de Informaci\u00f3n en Ciencias de la Salud (Bireme), relacionaron la cuesti\u00f3n del dominio de la escritura en ingl\u00e9s con el concepto de &#8220;ciencia perdida del Tercer Mundo&#8221;, establecido por W. Wayt Gibbs en 1995, para definir la investigaci\u00f3n de inter\u00e9s regional realizada por investigadores de pa\u00edses perif\u00e9ricos que, con todo, permanece ignorada en los pa\u00edses centrales. Seg\u00fan la pareja de investigadores, es razonable suponer que parte de esa &#8220;ciencia perdida&#8221; sea producida por investigadores que prefieren publicar en su idioma materno en raz\u00f3n de la dificultad para escribir en el idioma de la ciencia. &#8220;Para un investigador, se torn\u00f3 fundamental dominar el ingl\u00e9s. Sin ello, sufre limitaciones en su capacidad de trabajar, ya que no logra, por ejemplo, aportar en redes internacionales&#8221;, dice Packer, quien es director de Bireme.<\/p>\n<p>Packer, no obstante, expresa recelo respecto de que no habr\u00e1 comunicaci\u00f3n cient\u00edfica fuera del idioma ingl\u00e9s. &#8220;Existen \u00e1reas del conocimiento cuyas tradiciones o caracter\u00edsticas exigen que su divulgaci\u00f3n sea realizada en otros idiomas y no hay nada err\u00f3neo en ello&#8221;, afirma, refiri\u00e9ndose a las humanidades, las ciencias agr\u00edcolas, sociales, o de la salud, cuyos resultados pueden ser de impacto en la sociedad, pero acaban sin llegar a su p\u00fablico, que no presenta demasiada familiaridad con el ingl\u00e9s. &#8220;El multiling\u00fcismo es uno de los fen\u00f3menos complejos vinculados con la globalizaci\u00f3n y debe considerarse como una dimensi\u00f3n de la comunicaci\u00f3n cient\u00edfica&#8221;, afirma Packer, quien critica la visi\u00f3n &#8220;autocr\u00e1tica&#8221; de las \u00e1reas duras del conocimiento y de las agencias, para las cuales, la visibilidad internacional, medida por factores de impacto, resulta m\u00e1s importante que el eventual impacto regional que un avance del conocimiento pueda promover. \u00c9l Hace menci\u00f3n de la biblioteca electr\u00f3nica SciELO, administrada por Bireme y financiada por la FAPESP, que ha promovido publicaciones cient\u00edficas en portugu\u00e9s al producir ediciones biling\u00fces \u2013o al menos recopilaciones de los mejores art\u00edculos en ambos idiomas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Estudio sugiere correlaci\u00f3n entre la productividad y la capacidad en ingl\u00e9s","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[289],"coauthors":[98],"class_list":["post-88833","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-comunicacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88833","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88833"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88833\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88833"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88833"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88833"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=88833"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}