{"id":88914,"date":"2009-09-01T00:00:00","date_gmt":"2009-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/09\/01\/las-formas-mestizas-de-los-medios\/"},"modified":"2017-01-30T17:30:15","modified_gmt":"2017-01-30T19:30:15","slug":"las-formas-mestizas-de-los-medios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-formas-mestizas-de-los-medios\/","title":{"rendered":"Jes\u00fas Mart\u00edn-Barbero: Las formas mestizas de los medios"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-155529\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/Jesus-Martin-Barbero_Eduardo-Cesar.jpg\" alt=\"\" width=\"233\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/Jesus-Martin-Barbero_Eduardo-Cesar.jpg 233w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/Jesus-Martin-Barbero_Eduardo-Cesar-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 233px) 100vw, 233px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>El vasto auditorio del Memorial de Am\u00e9rica Latina, con sus 870 asientos, se encontraba colmado en la tarde del lunes 17 de agosto. Pod\u00edan verse sobre todo rostros j\u00f3venes emergiendo de la semipenumbra de la platea, y eso era lo sorprendente: era dif\u00edcil entender de entrada por qu\u00e9 tantos chicos hab\u00edan decidido libremente tomar parte en la instalaci\u00f3n del Foro Permanente de Programas de Posgrado en Comunicaci\u00f3n del Estado de S\u00e3o Paulo, una actividad de m\u00ednima un tanto aburrida en ciertas etapas y tiempos inquietos de la vida. Cabe acotar al respecto, que en S\u00e3o Paulo est\u00e1n actualmente 14 de los 34 programas de posgrado en comunicaci\u00f3n existentes en Brasil. Sin signos visibles de impaciencia, mientras se suced\u00edan las ponencias de los integrantes de la mesa, la verdadera expectativa que dominaba al auditorio era sin embargo la clase magistral del profesor Jes\u00fas Mart\u00edn-Barbero, que abordar\u00eda la comunicaci\u00f3n en el presente.<\/p>\n<p>Barbero comenz\u00f3 a hablar y enseguida formul\u00f3 una pregunta de car\u00e1cter epistemol\u00f3gico: \u00bfc\u00f3mo investigar la comunicaci\u00f3n en la actualidad. Comenz\u00f3 por el moderno concepto de incertidumbre y sus ra\u00edces afincadas en la l\u00f3gica difusa (o l\u00f3gica <em>fuzzy<\/em>), cit\u00f3 a Merleau-Ponty y su incredulidad con relaci\u00f3n a las leyes de la historia, declarada en 1956, juntamente con la afirmaci\u00f3n de que la historia s\u00f3lo puede pensarse en t\u00e9rminos de ambig\u00fcedad, y se detuvo en el miedo que hoy en d\u00eda nos provoca un concepto nov\u00edsimo de informaci\u00f3n, el de la informaci\u00f3n gen\u00e9tica.<\/p>\n<p>El profesor pase\u00f3 su mirada por las metodolog\u00edas de la investigaci\u00f3n en comunicaci\u00f3n fundadas en el estructuralismo, en el marxismo y en el funcionalismo, y se detuvo en el ecosistema especial donde los hombres contempor\u00e1neos ven y son vistos (algo as\u00ed como el tercer entorno de Javier Echeverr\u00eda o el bios medi\u00e1tico de Muniz Sodr\u00e9).\u00a0 Estaba en el campo de la imagen bajo todas las formas, en el campo especial de la comunicaci\u00f3n, no tanto concebido con base a un conjunto de medios y aparatos que se transforman, se deshacen y rehacen ante nuestros ojos, sino tanteando con especial atenci\u00f3n hacia internet y la computadora, que aportan algo radicalmente nuevo a la historia de la humanidad. Un algo, para Barbero, jam\u00e1s comparable con la imprenta, el avi\u00f3n o cualquiera de las m\u00e1quinas fundamentales de las m\u00e1s conocidas revoluciones tecnol\u00f3gicas, y comparable, siguiendo a Roger Chartier, con la invenci\u00f3n del alfabeto. Algo radical a punto tal de apuntar una divisi\u00f3n entre \u00e9pocas o entre eras. Estamos en crisis. Lo viejo muri\u00f3 y a\u00fan no conocemos lo que vendr\u00e1, dijo Barbero, evocando a Gramsci ante su auditorio.<\/p>\n<p>En la v\u00edspera, el hab\u00eda declarado a <em>Pesquisa FAPESP<\/em> que los medios y los g\u00e9neros que producen los medios est\u00e1n reinvent\u00e1ndose a la luz de la interfaz de la televisi\u00f3n con internet, en una interacci\u00f3n y una contaminaci\u00f3n que desestabilizan los discursos propios de cada medio y crean lo que \u00e9l denomina formas mestizas de la comunicaci\u00f3n. Formas un tanto incoherentes que act\u00faan transversalmente en todos los medios.<\/p>\n<p>Este hombre de casi 72 a\u00f1os es, tal como lo present\u00f3 Maria Immacolata Vassalo Lopes, coordinadora del programa de posgrado en comunicaci\u00f3n de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), un ciudadano latinoamericano nacido en Espa\u00f1a, en \u00c1vila. Barbero eligi\u00f3 Am\u00e9rica Latina como lugar para vivir y pensar desde muy temprano, cuando Espa\u00f1a, bajo la dictadura de Francisco Franco, era un lugar muy triste.<\/p>\n<p>Autor, entre otras obras, del ya cl\u00e1sico <em>De los medios a las mediaciones: comunicaci\u00f3n, cultura y hegemon\u00eda<\/em> (Editorial Gustavo Gili, 2001), <em>Oficio de cart\u00f3grafo: traves\u00edas latinoamericanas de comunicaci\u00f3n en la cultura<\/em> (Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2003)<em> y Los ejercicios del ver: hegemon\u00eda audiovisual y ficci\u00f3n televisiva<\/em>, \u00e9ste, en coautor\u00eda con Germ\u00e1n Rey (Gedisa, 2001), Jes\u00fas Mart\u00edn-Barbero es doctor en filosof\u00eda de la Universidad de Louvain y posdoctor en antropolog\u00eda y semiolog\u00eda de la Escuela de Altos Estudios de Par\u00eds. En su curr\u00edculo hay que destacar la creaci\u00f3n del Departamento de Ciencias de la Comunicaci\u00f3n de la Universidad del Valle, Colombia, que se transform\u00f3 en Escuela de Comunicaci\u00f3n Social, y sus actividades como docente e investigador de las universidades Complutense de Madrid, Aut\u00f3noma de Barcelona, de Guadalajara y de la Escuela Nacional de Antropolog\u00eda e Historia de M\u00e9xico. Durante el segundo semestre de 2008 fue profesor visitante en la Escuela de Comunicaciones y Artes (ECA) de la USP. Actualmente es profesor y coordinador de investigaci\u00f3n de la Facultad de Comunicaci\u00f3n y Lenguaje de la Universidad Javeriana de Bogot\u00e1. A continuaci\u00f3n, los principales tramos de la entrevista <em>(lea la versi\u00f3n completa en el sitio<\/em> <a href=\"http:\/\/www.revista.fapesp.br\/\">www.revista.fapesp.br<\/a>).<\/p>\n<p><strong>Me gustar\u00eda comenzar esta entrevista pregunt\u00e1ndole c\u00f3mo podemos hablar de la comunicaci\u00f3n hoy en d\u00eda. Desde su punto de vista, \u00bfqu\u00e9 es la comunicaci\u00f3n?<br \/>\n<\/strong>Existen b\u00e1sicamente tres maneras de enfocar la comunicaci\u00f3n en nuestro mundo latinoamericano: las dos primeras estuvieron en contraposici\u00f3n. Partimos de la visi\u00f3n hegem\u00f3nica que dos investigadores norteamericanos construyeron a finales de la Segunda Guerra Mundial, basados en un profundo malentendido: un ingeniero de telefon\u00eda llamado (Claude) Shannon tuvo la osad\u00eda de llamar teor\u00eda general de la comunicaci\u00f3n a un libro que habla de la econom\u00eda de la transmisi\u00f3n de la informaci\u00f3n, es decir, c\u00f3mo hacer para que la transmisi\u00f3n de la informaci\u00f3n tuviera el menor ruido posible y durase el menor tiempo posible, por lo tanto, con la menor redundancia posible. Esa propuesta de un ingeniero telef\u00f3nico, manipulada por (Harold) Lasswell y (Paul) Lazarsfeld, se convirti\u00f3 en la gran teor\u00eda de la comunicaci\u00f3n. Cuando regres\u00e9 a Colombia en 1973, despu\u00e9s de mi doctorado, ingres\u00e9 en el campo de la comunicaci\u00f3n y lo encontr\u00e9 identificado con esa concepci\u00f3n de transmisi\u00f3n de informaci\u00f3n ahora bien, a la luz de lo que veo, la comunicaci\u00f3n est\u00e1 en los modos de comunicarse de las personas en la calle, en casa, en la iglesia, en la plaza que nada ten\u00eda que ver con la idea de la transmisi\u00f3n de informaci\u00f3n como estaba planteada. De manera que entro en este campo, como se dice,\u00a0 como un burro en la cacharrer\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Pero cuando Lasswell y otros formularon esa propuesta, \u00bfno ten\u00edan claro que exist\u00eda una gran distancia entre una teor\u00eda planteada para la ingenier\u00eda y aquello que suced\u00eda en el campo humano de las comunicaciones.<\/strong><br \/>\nShanon pens\u00f3 su objeto. Los que nos tendieron una trampa fueron Lasswell y Lazarsfeld, que pasaron a estudiar, basados en esa teor\u00eda, los grandes fen\u00f3menos de la opini\u00f3n p\u00fablica, la gran propaganda, por ejemplo, para convencer a las madres norteamericanas a aceptar que sus hijos fuesen a luchar en la guerra contra Hitler en Europa. \u00c9se fue el primer estudio y despu\u00e9s vinieron varios otros, basados en esa concepci\u00f3n de emisor\/ destinatario, fuente, canal, etc. Era lo que cab\u00eda en ese esquema. Para m\u00ed, lo m\u00e1s terrible fue confundir comunicaci\u00f3n con transmisi\u00f3n, un concepto muy mec\u00e1nico. Por lo tanto, ambos plantearon una concepci\u00f3n que luego denominamos como instrumental, porque el medio era un instrumento. Y la elaboraci\u00f3n de los marxistas, posteriormente, cay\u00f3 en la misma trampa, con la noci\u00f3n reducida de los medios para manipular la conciencia.<\/p>\n<p><strong>Al regresar de su doctorado en filosof\u00eda en Francia, en 1973, \u00bfc\u00f3mo se da su inter\u00e9s por la comunicaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nFue una mezcla de coyuntura y circunstancias. Primeramente, la coyuntura: volv\u00ed a Colombia apasionado por la filosof\u00eda contempor\u00e1nea. Fui alumno de Paul Ricoeur y de Maurice Merleau-Ponty, quien para m\u00ed fue el gran fil\u00f3sofo occidental del siglo XX y no (Martin) Heidegger o (Richard) Rorty. \u00c9l invierte la mirada occidental, pues incluye al cuerpo como gran tema de la filosof\u00eda. Pero no hab\u00eda ninguna universidad en Bogot\u00e1 que me permitiese continuar en ese derrotero, yo ten\u00eda que seguir hablando de Arist\u00f3teles, de \u00e9tica, etc. En cuanto a la circunstancia, aqu\u00e9lla que hoy es mi esposa se encontraba estudiando comunicaci\u00f3n en una facultad creada recientemente. Era una peque\u00f1a universidad privada, pero reun\u00eda a un grupo de locos que hab\u00edan le\u00eddo algo de Roland Barthes, de L\u00e9vi-Strauss y quer\u00edan hacer algo, aunque no sab\u00edan muy bien qu\u00e9. Charl\u00e9 con ellos, les llev\u00e9 todos esos libros que quer\u00edan y otros que llenaban dos cajas que me hab\u00edan llegado por barco desde Europa. Ellos me propusieron abrir una nueva \u00e1rea de investigaci\u00f3n en la facultad. Acept\u00e9 y la organic\u00e9 con dos semestres de ling\u00fc\u00edstica, dos de semi\u00f3tica y dos de est\u00e9tica. Ah\u00ed aparece la segunda circunstancia: se pod\u00eda aplicar de distintas maneras aquello de que obten\u00edamos informaci\u00f3n, pero all\u00ed aprend\u00ed que estudiar comunicaci\u00f3n era estudiar medios: prensa, radio poqu\u00edsimo y cine, visto como una forma de arte, y la televisi\u00f3n, que era digamos que la prostituta de la calle. En aquel momento, las grandes emisoras de televisi\u00f3n de Am\u00e9rica Latina, en los mejores horarios, contaban con una programaci\u00f3n completamente norteamericana, y exist\u00eda aquel discurso del imperio cultural, etc., etc. En suma, ten\u00edamos que tratar de medios modernos, contempor\u00e1neos, y el estudiar medios ten\u00eda b\u00e1sicamente dos formas: econom\u00eda pol\u00edtica de los medios y lectura ideol\u00f3gica de los mensajes.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-104440\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/jesus222-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>Eran las v\u00edas propuestas por el marxismo, por el estructuralismo&#8230;<br \/>\n<\/strong>En efecto, eran los m\u00e9todos que planteaban para leer de qu\u00e9 manera domina la ideolog\u00eda dominante. A m\u00ed eso siempre me pareci\u00f3 algo muy estrecho, porque ya sabemos que la ideolog\u00eda dominante pertenece a la clase dominante, y lo que hace la clase dominante es dominar del modo que pueda. A veces reprimiendo, como lo hizo, por ejemplo, en la Am\u00e9rica andina en 1977, con episodios que contribuyeron en buena medida a la creaci\u00f3n de la Asociaci\u00f3n Latinoamericana de Investigadores de Comunicaci\u00f3n (Alaic). Por cierto, cuando (H\u00e9ctor) Schmucler organiz\u00f3 en la Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana (UAM-Xochimilco), en M\u00e9xico, el Primer Encuentro Latinoamericano de Escuelas de Comunicaci\u00f3n, hice all\u00ed una conferencia que me marc\u00f3 para toda la vida. Porque dije cosas que consideraba elementales, pero constitu\u00edan grandes blasfemias, tanto para nuestros funcionalistas como para los marxistas estructurales.<\/p>\n<p><strong>Por ejemplo&#8230;<br \/>\n<\/strong>Esta frase: \u00bfy si en lugar de pensar la comunicaci\u00f3n como dominaci\u00f3n, pens\u00e1semos la dominaci\u00f3n como proceso de comunicaci\u00f3n?\u00a0Porque Gramsci me ense\u00f1\u00f3 que la dominaci\u00f3n es de dos tipos. En primer lugar, existe la represi\u00f3n bruta, los tanques y dem\u00e1s. Y di un ejemplo que guard\u00e9 para siempre: esa dominaci\u00f3n es como la bota del militar y la cucaracha, entre una y otra no puede haber otra relaci\u00f3n que el aplastamiento, y la cucaracha tiene que correr. Pero Gramsci tambi\u00e9n nos ense\u00f1\u00f3 la noci\u00f3n de dominaci\u00f3n como hegemon\u00eda, y la hegemon\u00eda es hecha a base de complicidad, de seducci\u00f3n, de fascinaci\u00f3n. Y hay que pensar,\u00a0 qu\u00e9 es lo que en los dominados trabaja a favor del dominador.<\/p>\n<p><strong>\u00a1Fue un esc\u00e1ndalo!<br \/>\n<\/strong>S\u00ed, empezaron a decir que, como si fuera poco con la explotaci\u00f3n, yo tambi\u00e9n quer\u00eda convertir a los pobres en culpables por la dominaci\u00f3n. Y entonces les dije que el problema en la comunicaci\u00f3n era precisamente que los medios han sido aplastados en la ca\u00edda producida para explicar econ\u00f3micamente su funcionamiento. Y tambi\u00e9n que se haya inferido de esa explicaci\u00f3n econ\u00f3mica el an\u00e1lisis de los mensajes, el an\u00e1lisis de los discursos. Pero quiero ser justo: eso tuvo mucho que ver con el desarrollo de la teor\u00eda de la dependencia en el desarrollo del pensamiento social latinoamericano. En mi opini\u00f3n, la teor\u00eda de la dependencia es un pensamiento bastante complejo, aunque en la comunicaci\u00f3n se aplic\u00f3 un pensamiento mucho menos complejo.<\/p>\n<p><strong>Es decir que, al utilizar la teor\u00eda de la dependencia para comprender tambi\u00e9n la comunicaci\u00f3n y el funcionamiento de los medios, se acab\u00f3 por empobrecer en ese \u00e1mbito a la propia teor\u00eda.<br \/>\n<\/strong>Exactamente. Mire, yo siempre tom\u00e9 a Paulo Freire como un autor clave de la teor\u00eda de la dependencia. Hay un libro no traducido al portugu\u00e9s que escrib\u00ed para una colecci\u00f3n latinoamericana denominada La Educaci\u00f3n desde la Comunicaci\u00f3n. En \u00e9l inclu\u00ed un cap\u00edtulo de mi tesis sobre la concepci\u00f3n de la comunicaci\u00f3n que exist\u00eda en Paulo Freire. Pienso que Freire debe ser incluido en la historia de los medios culturales, los estudios latinoamericanos no pueden excluirlo, porque si hay alguien que agreg\u00f3 la noci\u00f3n de complicidad del oprimido, si hay alguien que la percibi\u00f3 fenomenol\u00f3gicamente en lo cotidiano, \u00e9se es Freire. Tuve la suerte de conocer a muchos de los que formularon la teor\u00eda de la dependencia, Teoth\u00f4nio dos Santos, por ejemplo, y ellos ten\u00edan una concepci\u00f3n de la econom\u00eda mucho menos economicista, con menos fondo positivista, que la de sus lectores en el campo de la comunicaci\u00f3n. Pero resumiendo: primera concepci\u00f3n, comunicaci\u00f3n como transmisi\u00f3n, y segunda concepci\u00f3n, los medios tomados en forma muy empobrecida, ya que se trataba de econom\u00eda pol\u00edtica y an\u00e1lisis del mensaje. Evidentemente, eso era lo que pod\u00eda hacerse en aquel tiempo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY la tercera concepci\u00f3n de la comunicaci\u00f3n, a la que no entramos hasta ahora?<br \/>\n<\/strong>Dejo de lado las peleas en que entr\u00e9 para introducir la idea de que la comunicaci\u00f3n masiva era m\u00e1s amplia que los medios, y que los medios no pod\u00edan pensarse solamente desde una perspectiva econ\u00f3mica e ideol\u00f3gica, deb\u00edan ser relacionados con la cultura cotidiana de la mayor\u00eda por lo tanto, exist\u00edan grandes mediaciones que proven\u00edan de formatos hist\u00f3ricos, de matrices culturales. As\u00ed saltamos a lo contempor\u00e1neo. En resumen, se entabl\u00f3 una lucha entre la concepci\u00f3n positivista y otra concepci\u00f3n m\u00e1s fenomenol\u00f3gica-antropol\u00f3gica, que involucra a N\u00e9stor Garc\u00eda Canclini y a todos aqu\u00e9llos que fueron forzando la entrada de esa nueva visi\u00f3n a partir de octubre de 1983 una fecha clave. Hubo un encuentro entre estudiosos de la comunicaci\u00f3n y la ciencia pol\u00edtica, la cr\u00edtica literaria y el arte, promovido por el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso), en Buenos Aires, en un momento muy rico del retorno de Argentina a la democracia.<\/p>\n<p><strong>Y entonces comienzan a desarrollarse las ideas que aparecer\u00edan en su libro de 1987, De los medios a las mediaciones.<\/strong><br \/>\nEsas ideas surgieron siete a\u00f1os antes. Yo me hab\u00eda quedado durante un a\u00f1o y medio en aquella peque\u00f1a universidad donde hab\u00eda recalado en 1973. Entonces, la Universidad del Valle, la m\u00e1s avanzada de Colombia, en Cali, me invit\u00f3 para que fundase un departamento de ciencias de la comunicaci\u00f3n. Cre\u00e9 un departamento en donde conflu\u00edan las ciencias sociales, la econom\u00eda, la sociolog\u00eda, la ciencia pol\u00edtica, y reun\u00ed algunos de los mejores soci\u00f3logos, polit\u00f3logos, historiadores que hab\u00eda en el pa\u00eds. Armamos un plan de estudios en el cual las ciencias sociales pensar\u00edan e investigar\u00edan los medios, los procesos y las pr\u00e1cticas de la comunicaci\u00f3n. Lo hice por encima de todas las escuelas de comunicaci\u00f3n, que eran las de periodismo, publicidad y relaciones p\u00fablicas, lo cual las puso en un trayecto de colisi\u00f3n conmigo y desat\u00f3 una crisis en el Ministerio de Educaci\u00f3n. Todo porque el director de la instituci\u00f3n, quien dentro del ministerio era el responsable de la aprobaci\u00f3n de los planes de estudio, se encant\u00f3 con el proyecto y decidi\u00f3 defenderlo. \u00a1Y aprobaron el plan de estudios! Quiero aclarar que la segunda cara de ese departamento fue muy importante, porque la prensa de Cali era muy mala, y entonces les prest\u00e9 atenci\u00f3n a los alumnos, que me solicitaron carreras de m\u00fasica y cine. \u00a1Cali era la ciudad de la salsa, y realizaba cine y lo sigue haciendo! Casi la mitad de los alumnos estudiaba en el conservatorio de m\u00fasica y lo que le interesaba a la gente era la radio, que tiene mucho que ver con la m\u00fasica y las realidades populares, y el cine. Constru\u00ed as\u00ed una combinaci\u00f3n tan explosiva que en la primera reuni\u00f3n, en Lima, para la creaci\u00f3n de la Alaic, donde yo era uno de los tres oradores invitados, junto con un chileno y un peruano, casi me linchan. En realidad, yo resid\u00ed durante diez a\u00f1os en Colombia muy aislado. Ven\u00eda a Brasil, viajaba a Argentina, a M\u00e9xico, a Estados Unidos, a Barcelona, pero en Colombia nadie quer\u00eda saber nada conmigo. Me hicieron la guerra.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-104439\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/jesus3-300x1992.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/jesus3-300x1992.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/jesus3-300x1992-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/jesus3-300x1992-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>\u00bfCu\u00e1ndo ocurri\u00f3 su primer contacto con Am\u00e9rica Latina?<br \/>\n<\/strong>En 1963, cuando era profesor de filosof\u00eda en Espa\u00f1a, viaj\u00e9 a Colombia por un programa de intercambio docente, y ah\u00ed me top\u00e9 con aquellos a\u00f1os locos, divinos, del tiempo de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, etc. En Colombia era muy fuerte el debate cristiano-marxista; por cierto, era la tendencia de la iglesia en toda Am\u00e9rica Latina, y me contratan de una fundaci\u00f3n cristiana, pero para crear una revista de debates. Entonces viv\u00ed el proceso de Camilo Torres, la discusi\u00f3n de la guerrilla, el debate en la universidad nacional. Tradujimos textos de (Louis) Althusser, etc.<\/p>\n<p><strong>Pero, \u00bfpor qu\u00e9 un espa\u00f1ol graduado en filosof\u00eda se dej\u00f3 seducir por Colombia y Am\u00e9rica Latina?<br \/>\n<\/strong>En primer lugar, porque el franquismo era horrible, muy triste, excesivamente opresivo. Yo nac\u00ed y viv\u00ed en \u00c1vila, un poblado peque\u00f1o cercano a Madrid, y tuve la suerte de tener amigos all\u00ed desde la infancia. Ese grupo de amigos importaba discos desde Am\u00e9rica Latina, y estaba conectado con esa m\u00fasica muy parecida a la andaluza, y que al fin de cuentas era nuestra m\u00fasica, porque el franquismo utiliz\u00f3 el folclore andaluz para convertirlo en la m\u00fasica de Espa\u00f1a. A comienzos de los a\u00f1os 1960, yo aguardaba por una beca para hacer un doctorado en Par\u00eds, cuando supe que estaban solicitando profesores de filosof\u00eda en Colombia. Entonces fui. Y me qued\u00e9 durante cinco a\u00f1os, viv\u00ed la apasionante aventura de crear un espacio para el debate cristiano-marxista en la universidad.<\/p>\n<p><strong>Pero volviendo a la teor\u00eda&#8230;<br \/>\n<\/strong>S\u00f3lo por recordarlo, el segundo abordaje de la comunicaci\u00f3n entre nosotros es la versi\u00f3n latinoamericana de lo que llegaba desde Estados Unidos y Europa o el funcionalismo de Estados Unidos traducido en funcionalismo marxista. Existe un famoso texto de Eliseo Ver\u00f3n titulado El funcionalismo marxista. Pero podemos volver a De los medios a las mediaciones.<\/p>\n<p><strong>En ese libro se nota un esfuerzo por indagar en los comienzos del siglo XX, por los fundamentos de la radionovela, del cine latinoamericano. \u00bfC\u00f3mo se procesa ese di\u00e1logo entre teor\u00eda e historia de la comunicaci\u00f3n?<br \/>\n<\/strong>Al escribir la introducci\u00f3n para la quinta edici\u00f3n me percat\u00e9 de que hice ese libro para las ciencias sociales. O sea, la comunicaci\u00f3n estaba tomando tal envergadura que se volver\u00eda algo central para el mundo, y yo quer\u00eda transformar los estudios de la comunicaci\u00f3n. En Latinoam\u00e9rica se hab\u00eda instalado una idea demasiado t\u00e9cnica de lo que es la comunicaci\u00f3n. En el libro ubico el gran debate sobre la cultura popular, luego muestro c\u00f3mo se estudi\u00f3 eso y, en la tercera parte, me refiero a Am\u00e9rica Latina en el contexto de la historia pol\u00edtica de la comunicaci\u00f3n popular. Es decir, c\u00f3mo reaccionaron los populismos hist\u00f3ricos, con Get\u00falio Vargas, Per\u00f3n, C\u00e1rdenas, etc. \u00c9stos s\u00ed fueron capaces de percibir el potencial de creaci\u00f3n de ciudadan\u00eda, a su modo, con las masas urbanas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo evoluciona su teor\u00eda para definir el concepto de comunicaci\u00f3n luego de los a\u00f1os 1990?<br \/>\n<\/strong>Las ideas del libro comienzan a funcionar entre los alumnos con una investigaci\u00f3n sobre la telenovela en toda Am\u00e9rica Latina que coordino a finales de los a\u00f1os 1980. Viaj\u00e9 a M\u00e9xico, Per\u00fa, Chile, Argentina y Brasil. Le\u00ed un mont\u00f3n de libros de Brasil. Adem\u00e1s me pidieron y realic\u00e9 un trabajoso balance que present\u00e9 en el IV Intercom bajo el t\u00edtulo Lo que los estudios de la comunicaci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina les deben a las ciencias sociales brasile\u00f1as. Y es mucho lo que se les debe a Octavio Ianni, a Milton Santos, a Renato Ortiz, a Roberto da Matta, a la colecci\u00f3n O Nacional e o Popular na Cultura Brasileira, de varios autores&#8230;Pero esa investigaci\u00f3n a la que me refiero es la que torna expl\u00edcita de qu\u00e9 manera los estudiosos de la comunicaci\u00f3n latinoamericanos leyeron mi libro. O sea, lo leyeron desde el descubrimiento del sujeto, del actor del proceso, que es el receptor. Es decir, contrariamente a la visi\u00f3n positivista, \u00a1el descubrimiento consist\u00eda en que el receptor reacciona!<\/p>\n<p><strong>Y por eso, cuando Immacolata visita las casas de los receptores de novelas, ella encamina su trabajo por los mismos carriles en Brasil.<br \/>\n<\/strong>Immacolata fue la persona que instaur\u00f3 en Brasil la perspectiva del estudio de las mediaciones para poder comprender el proceso completo. Ya no se trataba del por un lado, la pol\u00edtica&#8230;, por el otro, la audiencia, no: pod\u00edamos pensarlo todo en conjunto. Ese aporte es un logro: la investigaci\u00f3n de la telenovela aprovecha mi aporte comenzando a adjudicarle valor a la figura del sujeto. El sujeto de la comunicaci\u00f3n no es el medio, sino la relaci\u00f3n. No es importante los que dice el medio, sino qu\u00e9 hace la gente con lo que dice el medio, qu\u00e9 hacen las personas con lo que ven, oyen y leen&#8230;\u00c9ste es el cambio. Y eso fue lo que en realidad produje y propuse. La telenovela ser\u00e1 al mismo tiempo una demostraci\u00f3n de mi teor\u00eda en ella incide la importancia de la cultura popular, de los formatos populares, de los g\u00e9neros populares para entender los medios, entender la comunicaci\u00f3n y la v\u00eda para comenzar a estudiar el contexto local, cuando en funci\u00f3n de aquel marxismo catequ\u00edstico la ideolog\u00eda era la misma en Europa, en Estados Unidos o en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p><strong>En el transcurso de los a\u00f1os 1990 hasta el presente, quisiera saber acerca de la cr\u00edtica de sus amigos, en el sentido de que tal vez ya ser\u00eda hora de regresar a de las mediaciones a los medios.<br \/>\n<\/strong>Ya respond\u00ed a esa cr\u00edtica de dos amigos en el pr\u00f3logo a la quinta edici\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Me gusta particularmente ese prefacio, su mapa de las mediaciones y del siguiente extracto (respectivamente en las p\u00e1ginas 16 y 14): M\u00e1s que sustituir (a la pol\u00edtica), la mediaci\u00f3n televisiva o radial ha entrado a constituir, a hacer parte de la trama de los discursos y de la acci\u00f3n pol\u00edtica misma.<\/strong><br \/>\n\u00bfQu\u00e9 propongo con el mapa? Yo se que los medios est\u00e1n adquiriendo un protagonismo cada vez mayor. La televisi\u00f3n ya no constituye simplemente una ayuda para la pol\u00edtica, la pol\u00edtica se construye en la televisi\u00f3n, hay mucha menos calle para la pol\u00edtica. El pr\u00f3logo se edit\u00f3 originalmente en 1998. All\u00ed acepto la propuesta de mis amigos, al decir: la investigaci\u00f3n ahora ya no discurrir\u00e1 sobre las matrices culturales de la comunicaci\u00f3n, sino sobre las matrices comunicativas de la cultura (&#8230;) Naturalmente, las computadoras personales llevaron a ese cambio, pero entonces surge una pregunta, un esbozo para entender lo que yo propon\u00eda. Digo: \u00bfC\u00f3mo asumir entonces la complejidad social y perceptiva que hoy reviste a las tecnolog\u00edas comunicativas, sus modos transversales de presencia en la cotidianeidad, desde el trabajo hasta el juego, sus intrincadas formas de mediaci\u00f3n tanto del conocimiento como de la pol\u00edtica, sin ceder al realismo de lo inevitable producido por la fascinaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, y sin sumirse en la complicidad discursiva de la modernizaci\u00f3n neoliberal racionalizadora del mercado como \u00fanico principio organizador de la sociedad en su conjunto con el saber tecnol\u00f3gico, seg\u00fan el cual, agotado el motor de la lucha de clases, la historia habr\u00eda encontrado su sustituto en los avatares de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n? \u00c9ste es el cambio, en mi opini\u00f3n. Y esto es lo que nos ubicar\u00eda en el presente.<\/p>\n<p><strong>Gracias a la televisi\u00f3n por cable, los programas de varios pa\u00edses, sobre todo de Estados Unidos, son cada vez m\u00e1s vistos por la clase media brasile\u00f1a e imagino tambi\u00e9n la de otros pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina. Paralelamente, existe el fen\u00f3meno de la expansi\u00f3n del acceso a internet. Brasil tiene actualmente 65 millones de personas con acceso a Internet.<br \/>\n<\/strong>Casi un 35% de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo modifica eso la configuraci\u00f3n de las matrices comunicativas de la cultura?<br \/>\n<\/strong>En mi nuevo mapa consideramos: tiempo, espacio, migraciones y flujos. De este modo, las mediaciones devienen transformaci\u00f3n del tiempo y del espacio a partir de dos grandes ejes, es decir, migraciones y flujos de im\u00e1genes. Por un lado, grandes migraciones de poblaci\u00f3n, tal como jam\u00e1s se ha visto. Por otro, los flujos virtuales. Tenemos que pensarlos en conjunto. Los flujos de im\u00e1genes, la informaci\u00f3n, va de norte a sur, las migraciones van de sur a norte. Y existe la compresi\u00f3n del tiempo, la compresi\u00f3n del espacio y es all\u00ed donde recompongo ahora las dos mediaciones fundamentales: la identidad y la tecnicidad adopto esta denominaci\u00f3n no por esnobismo, sino porque un antrop\u00f3logo franc\u00e9s, Andr\u00e9 Leroi-Gourhan, contempor\u00e1neo de Marcel Mauss, forja la idea de que la t\u00e9cnica entre los pueblos primitivos, tambi\u00e9n conforma un sistema, no s\u00f3lo un conjunto de herramientas. Yo identifico tecnicidad con aquello que se mueve en la direcci\u00f3n de la identidad. Por ejemplo, la cantidad de adolescentes que inventan un personaje para s\u00ed mismos es impresionante. Hice una investigaci\u00f3n en Guadalajara al respecto del acceso de los adolescentes a internet y constat\u00e9 que era enorme la cantidad de chicas de 15 y 16 a\u00f1os que se constru\u00edan una identidad masculina para escribirles a mujeres de Suecia. Cuando las madres lo descubr\u00edan dec\u00edan no es mi hija, no lo pod\u00edan creer.<\/p>\n<p><strong>Es un campo libre para la experimentaci\u00f3n e invenci\u00f3n.<br \/>\n<\/strong>En efecto, el propio yo es el campo de experimentaci\u00f3n. Por lo tanto, la cuesti\u00f3n de la identidad cultural actual est\u00e1 sufriendo, en la base de la identidad subjetiva, una transformaci\u00f3n gigantesca. Porque los modelos de conducta, los patrones de conducta de los que hablaban Parson y Piaget no funcionan. Los padres, ya no somos los modelos de nuestros hijos, la televisi\u00f3n acab\u00f3 con eso. Los modelos son sus contempor\u00e1neos: deportistas, m\u00fasicos, actrices, jugadores de f\u00fatbol, \u00e9sos son los patrones de conducta, son sus pares. Entonces yo junto en mi mapa tecnicidad e identidad, ubico ritualidad junto a cognitividad. Extraigo de all\u00ed las dos mediaciones que eran m\u00e1s bien sociales, institucionalidad y socializaci\u00f3n, para poner la transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Entonces, si ubicamos su mapa anterior junto con el nuevo visualizamos cu\u00e1l fue el tr\u00e1nsito hacia la transformaci\u00f3n ocurrida.<\/strong><br \/>\nIdentificamos cu\u00e1les son las claves del cambio. \u00c9ste resulta mucho mayor de lo que estamos pensando en la comunicaci\u00f3n. El fil\u00f3sofo vasco Javier Echeverr\u00eda, en El tercer entorno, uno de sus libros m\u00e1s importantes, afirma que el ser humano habit\u00f3 durante miles de siglos en un entorno natural. A partir de \u00e9ste logr\u00f3 sobrevivir y pasar del nomadismo al sedentarismo. Luego de centenas o miles de siglos, cre\u00f3 la ciudad. Y la ciudad, desde sus formas m\u00e1s primitivas, es el lugar de las instituciones pol\u00edticas y culturales. \u00c9ste constituye el segundo entorno, urbano, ligado con la instituci\u00f3n familiar, laboral, religiosa, pol\u00edtica. Ahora estamos asistiendo a la urgencia de un nuevo entorno que se denomina tecno-comunicativo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfNo le parece que ese concepto se encuentra emparentado con la noci\u00f3n de bios medi\u00e1tico de Muniz Sodr\u00e9?<br \/>\n<\/strong>S\u00ed, es eso, la inmersi\u00f3n no es puntual, a base de conecto o desconecto. Del mismo modo en que me encuentro inmerso en la naturaleza y en las instituciones, ahora estoy inmerso en este tercer entorno. No puedo conectar la computadora sin saber que soy visto. Veo, pero tambi\u00e9n soy visto, no hay forma de impedir eso.<\/p>\n<p><strong>Es un mundo de total visibilidad.<br \/>\n<\/strong>Es un mundo donde vemos y somos vistos. Y vemos activamente. Producimos visibilidad. Construimos visibilidad para nosotros y para otros. La idea importante entonces es el entorno, el nuevo ecosistema. Ya no podemos hablar de comunicaci\u00f3n como de un conjunto de medios, y tal como son ellos no duran m\u00e1s de diez a\u00f1os. Es un cambio de tiempo, recu\u00e9rdelo. Pasamos de la campana del convento que en la Edad Media anunciaba a los campesinos cu\u00e1ndo deb\u00edan despertar, rezar, comer, dormir, a la radio, con su tiempo de la noticia, de la radionovela, de la m\u00fasica, de las dedicatorias a los novios&#8230; Y la televisi\u00f3n potenci\u00f3 a\u00fan m\u00e1s esa demarcaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY cu\u00e1l es hoy nuestra campana de la iglesia?<\/strong><br \/>\nYa no existe. Hay una liberaci\u00f3n del tiempo y, simult\u00e1neamente, una movilidad que comprime el tiempo cada vez tenemos menos tiempo. De hecho, si el capitalismo no hubiese enloquecido cuando cay\u00f3 el Muro de Berl\u00edn, si hubiese tenido un poco de visi\u00f3n hist\u00f3rica, en lugar de producir la crisis en la que estamos sumidos, habr\u00eda originado un modelo en el cual la humanidad trabajar\u00eda cuatro horas, y no ocho. Pero se dedic\u00f3 a producir dinero con dinero, sin producir nada. Entonces, se da una transformaci\u00f3n radical del tiempo y del tiempo del trabajo.<\/p>\n<p><strong>Pero la idea de que el tiempo de trabajo disminuir\u00eda parece muerta a esta altura.<br \/>\n<\/strong>S\u00ed, porque la muerte es otra. La muerte es la salida del mundo del trabajo de millones. El ideal del capitalismo, mientras exist\u00eda el socialismo real, era el pleno empleo. El ideal era incluir; pero ahora no, ahora se desconecta y la poblaci\u00f3n que trate de saber c\u00f3mo vivir\u00e1.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/Entrevista-Gr\u00e1fico-Esp.jpg\" rel=\"attachment wp-att-231262\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-231262\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/Entrevista-Gr\u00e1fico-Esp-300x231.jpg\" alt=\"Entrevista - Gr\u00e1fico Esp\" width=\"300\" height=\"231\" \/><\/a>En ese an\u00e1lisis suyo de la retracci\u00f3n del trabajo, \u00bfs\u00f3lo cabe una visi\u00f3n pesimista?<\/strong><br \/>\nEn el \u00faltimo n\u00famero de una revista brasile\u00f1a (Cult), Zygmunt Bauman cita algo que aprend\u00ed directamente con Gramsci. \u00c9l entiende a la crisis como un tiempo en el que lo viejo ya pas\u00f3, pero lo nuevo a\u00fan no tiene forma. Por lo tanto estamos habitando algo para lo\u00a0 cual nadie nos prepar\u00f3, seg\u00fan mi amiga Hannah Arendt, que es la incertidumbre. Nadie en el cristianismo ni en el marxismo nos ense\u00f1\u00f3 a convivir con la incertidumbre. Entonces habito un tiempo de profunda incertidumbre. No se trata de una incertidumbre que me otorgue el derecho de hacer lo que me plazca, porque no se ad\u00f3nde se dirige el mundo, y entonces me dedico a los grandes placeres intelectuales, corporales, er\u00f3ticos, lo que sea, ya que nada vale la pena. Se desconfigur\u00f3 aquello en lo que cre\u00eda, aquello que yo cre\u00eda que sab\u00eda. Creo que mi incertidumbre no es optimista, pero es esperanzadora. \u00bfUsted sabe cu\u00e1nta esperanza ten\u00eda un jud\u00edo ateo llamado Walter Benjamin? Sin esperanza, los jud\u00edos no existir\u00edan. Mire lo que dice Benjamin: No podemos vivir sin esperanza, pero la esperanza s\u00f3lo nos la dan los desesperados. Yo veo cada vez m\u00e1s desesperados en el mundo, y por eso mi esperanza crece. Porque son personas que, a su modo, se est\u00e1n rebelando, est\u00e1n inventando.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fluye su visi\u00f3n filos\u00f3fica hacia el campo de los estudios de la comunicaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nMe percat\u00e9 de que yo s\u00f3lo quiero investigar lo que me otorgue esperanza. Debemos investigar no solamente lo que permite denunciar, sino aquello que permite transformar, aunque sea en peque\u00f1a medida. Siempre recurro a una teor\u00eda brasile\u00f1a no escrita, la teor\u00eda de las brechas, seg\u00fan la cual todo muro, por m\u00e1s macizo que parezca, presenta siempre una grieta que alguien puede profundizar para derrumbarlo. Yo transmito cada vez m\u00e1s esperanza. Cada vez pongo m\u00e1s pasi\u00f3n en lo que digo, porque es la \u00fanica manera de hacer que las personas perciban alg\u00fan valor en lo que digo. La pasi\u00f3n es contagiosa, no se debe pedir disculpas por la pasi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>En t\u00e9rminos pr\u00e1cticos, \u00bfqu\u00e9 investigaciones suyas consideran esa idea de la esperanza.<br \/>\n<\/strong>Dos temas. Uno es el de las transformaciones tecnol\u00f3gicas. Yo construyo una relaci\u00f3n provocativa: Garc\u00eda M\u00e1rquez, cuando gan\u00f3 el Premio Nobel, en su discurso comenz\u00f3 preguntando si los pueblos que hab\u00edan sufrido 100 a\u00f1os de soledad tendr\u00edan una segunda oportunidad sobre la Tierra. Yo, ahora, respondo que s\u00ed. Porque aquella cultura que fue despreciada por los intelectuales de la cultura letrada, que es la cultura visual, la cultura oral, sonora y gestual, actualmente ingresa como cultura mediante internet, y se conjuga en el hipertexto. Como dice Manuel Castells, la computadora acab\u00f3 con la separaci\u00f3n de los dos hemisferios del cerebro: el lado de la raz\u00f3n, de la argumentaci\u00f3n, y el lado de la pasi\u00f3n, de la imaginaci\u00f3n, que ahora se conjugan. La imaginaci\u00f3n ya no es un poder de los poetas y artistas. Por eso apunto a las nuevas tecnolog\u00edas pues permiten una apropiaci\u00f3n que, a su vez, permite la hibridaci\u00f3n, el mestizaje de las culturas cotidianas de la mayor\u00eda con lo que constitu\u00eda la cultura de la peque\u00f1a elite que detentaba la escritura. El segundo tema, los cambios de sensibilidades de las personas j\u00f3venes, aparece en el t\u00edtulo del libro que estoy preparando: <em>Sentidos de la t\u00e9cnica y figuras de lo sensible.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El te\u00f3rico de la comunicaci\u00f3n analiza la revoluci\u00f3n de la internet","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[270,289],"coauthors":[124],"class_list":["post-88914","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es","tag-antropologia-es","tag-comunicacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88914","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88914"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88914\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88914"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88914"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88914"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=88914"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}