{"id":88922,"date":"2009-09-01T00:00:00","date_gmt":"2009-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/09\/01\/la-quimica-de-la-memoria\/"},"modified":"2017-01-27T15:55:43","modified_gmt":"2017-01-27T17:55:43","slug":"la-quimica-de-la-memoria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-quimica-de-la-memoria\/","title":{"rendered":"La qu\u00edmica de la memoria"},"content":{"rendered":"<p>Uno de los m\u00e1s importantes grupos internacionales de estudiosos de la memoria descubri\u00f3 en pruebas realizadas con ratones los fen\u00f3menos bioqu\u00edmicos relacionados con el almacenamiento persistente de los recuerdos. Tambi\u00e9n demostr\u00f3 que la fijaci\u00f3n de la memoria ocurre en un modo relativamente independiente al de su adquisici\u00f3n: hay que exponerse a una situaci\u00f3n para recordarla, pero el hecho de haber sido memorizada no significa que ser\u00e1 recordada durante mucho tiempo.<\/p>\n<p>En ratones y muy probablemente tambi\u00e9n en los seres humanos, los recuerdos que persisten durante largos per\u00edodos, a veces durante toda la vida, involucran la activaci\u00f3n de una regi\u00f3n profunda del cerebro: el \u00e1rea tegmental ventral, seg\u00fan demostr\u00f3 el equipo coordinado por el neurocient\u00edfico Mart\u00edn Cammarota, de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de R\u00edo Grande do Sul (PUC-RS), en un art\u00edculo publicado en la revista <em>Science<\/em> del 21 de agosto. Con 25 mil neuronas en los roedores y 450 mil en los seres humanos, esa regi\u00f3n de pocos mil\u00edmetros de espesor es la principal productora del neurotransmisor dopamina en el sistema nervioso central.<\/p>\n<p>En colaboraci\u00f3n con Jorge Medina, de la Universidad de Buenos Aires, Cammarota, Janine Rossato, Lia Bevilaqua e Iv\u00e1n Izquierdo planificaron una serie de pruebas para verificar c\u00f3mo se produce el almacenamiento de la memoria. En los experimentos, sometieron a diferentes grupos de ratones a dos tipos de entrenamiento. En uno de ellos, los roedores eran colocados sobre una plataforma en el interior de una jaula y recib\u00edan una sutil descarga el\u00e9ctrica cuando bajaban para explorar el ambiente. Esa experiencia, que causa un shock leve, suele ser recordada durante unos pocos d\u00edas los animales se olvidan del shock y vuelven a descender de la plataforma si la prueba es repetida dos o tres d\u00edas m\u00e1s tarde, una se\u00f1al de que la memoria no ha sido fijada. En otro tipo de entrenamiento, que lleva al registro persistente del recuerdo, los animales recibieron una descarga dos veces m\u00e1s intensa al salir de la plataforma. Y se acordaban de la experiencia desagradable dos semanas m\u00e1s tarde, un largo tiempo para los roedores, equivalente a algunos a\u00f1os para los seres humanos.<\/p>\n<p><strong>Fijaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>En un lapso de entre algunos minutos y 12 horas despu\u00e9s de las pruebas, los investigadores inyectaron en el hipocampo de los ratones, el \u00e1rea cerebral ligada con el almacenamiento de la memoria, ora un compuesto que impide la acci\u00f3n de la dopamina, ora un f\u00e1rmaco que simula el efecto de ese neurotransmisor. La neutralizaci\u00f3n de la dopamina permiti\u00f3 a los roedores recordar la experiencia dos d\u00edas despu\u00e9s de la prueba inicial. Pero les impidi\u00f3 recordar la experiencia m\u00e1s da\u00f1ina en las semanas siguientes. Este resultado demuestra que la formaci\u00f3n y la persistencia de la memoria son procesos distintos, explica Cammarota.<\/p>\n<p>Con la aplicaci\u00f3n del f\u00e1rmaco que simula la acci\u00f3n de la dopamina, se transform\u00f3 la memoria vol\u00e1til en persistente: hasta dos semanas despu\u00e9s de recibir el shock leve los roedores lo recordaban. Pero eso s\u00f3lo ocurri\u00f3 cuando el compuesto fue administrado 12 horas despu\u00e9s de la prueba, sugiriendo que la persistencia del recuerdo se define medio d\u00eda despu\u00e9s de una determinada experiencia.<\/p>\n<p>Las pruebas con otros compuestos demostraron tambi\u00e9n que los recuerdos no se tornan duraderos sin la activaci\u00f3n del \u00e1rea tegmental ventral, productora de la dopamina. Resulta que la acci\u00f3n de las neuronas de esa regi\u00f3n libera dopamina en una regi\u00f3n vecina, el hipocampo. En el hipocampo, la dopamina estimula la producci\u00f3n del factor neurotr\u00f3fico derivado del cerebro (BDNF), que dispara la s\u00edntesis de prote\u00ednas que fijan la memoria. Nada de esto ocurre sin la activaci\u00f3n del \u00e1rea tegmental justo despu\u00e9s de la experiencia. La activaci\u00f3n inmediata, que sucede cuando el cerebro identifica un evento importante, resulta esencial para la reactivaci\u00f3n de ese circuito 12 horas m\u00e1s tarde y el almacenamiento del recuerdo, afirma Cammarota.<\/p>\n<p>Todav\u00eda existen muchas dudas al respecto de ese proceso. No se conoce porqu\u00e9 la decisi\u00f3n de preservar o descartar el recuerdo s\u00f3lo ocurre 12 horas despu\u00e9s del suceso, si es posible modificarlo en otros momentos, ni si ese fen\u00f3meno, observado al despertar un recuerdo desagradable (shock), vale para la memorizaci\u00f3n de eventos placenteros. Pero el descubrimiento hace posible el desarrollo de compuestos que act\u00faen sobre la dopamina y ayuden en la fijaci\u00f3n de recuerdos en personas con enfermedades que afectan la capacidad de memorizaci\u00f3n. Este hallazgo tambi\u00e9n abre el camino para una nueva comprensi\u00f3n del consumo abusivo de drogas. Drogas tales como la coca\u00edna aumentan el nivel de dopamina en el cerebro. La dopamina es responsable por la sensaci\u00f3n de placer y recompensa, explica Cammarota. Es posible que un desequilibrio en ese sistema conduzca al usuario a recordar los efectos agradables y a retirar de la memoria los malos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Neurotransmisor controla la duraci\u00f3n de los recuerdos","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[319,328],"coauthors":[105],"class_list":["post-88922","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-neurociencia-es","tag-quimica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88922","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88922"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88922\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88922"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88922"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88922"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=88922"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}