{"id":88923,"date":"2009-09-01T00:00:00","date_gmt":"2009-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/09\/01\/con-las-alas-abiertas-sobre-el-mundo\/"},"modified":"2017-01-27T15:56:26","modified_gmt":"2017-01-27T17:56:26","slug":"con-las-alas-abiertas-sobre-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/con-las-alas-abiertas-sobre-el-mundo\/","title":{"rendered":"Con las alas abiertas sobre el mundo"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-104392\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/gaviao11.jpg\" alt=\"\" width=\"309\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/gaviao11.jpg 309w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/gaviao11-120x136.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/gaviao11-250x283.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 309px) 100vw, 309px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>Los primeros representantes de un grupo de gavilanes, los buteoninos, habr\u00edan surgido en Am\u00e9rica del Sur hace alrededor de 17 millones de a\u00f1os, de un mismo ancestro del cual habr\u00eda salido un grupo de aves que incluye al \u00e1guila americana, uno de los s\u00edmbolos de Estados Unidos, de acuerdo con un estudio reciente de un equipo de bi\u00f3logos de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). En esa \u00e9poca, Am\u00e9rica del Norte y Am\u00e9rica del Sur todav\u00eda se encontraban separadas. La lenta formaci\u00f3n de Am\u00e9rica Central, durante los millones de a\u00f1os siguientes, provey\u00f3 a esas aves algo de la tierra en la que descansaban y se alimentaban mientras prosegu\u00edan sus viajes migratorios. Luego, durante el transcurso de generaciones, los gavilanes volaron a\u00fan m\u00e1s hacia el norte y hace alrededor de 5 millones de a\u00f1os hacia Am\u00e9rica del Norte, y comenzaron a colonizarla, originando otras especies. Luego aprovecharon otra porci\u00f3n de tierra que emerg\u00eda al oeste de Am\u00e9rica del Norte, el estrecho de Bering, y hace alrededor de 1,5 millones de a\u00f1os alcanzaron Asia, Europa y \u00c1frica, en una trayectoria opuesta a la de la especie humana, que surgi\u00f3 en \u00c1frica mucho despu\u00e9s de que los gavilanes llegasen all\u00ed. Actualmente esos gavilanes s\u00f3lo no se encuentran en Australia y en la Ant\u00e1rtida.<\/p>\n<p>La migraci\u00f3n es de gran importancia para la diversificaci\u00f3n y supervivencia de las especies de gavilanes y probablemente de otros grupos de animales, tal como algunos especialistas ya lo hab\u00edan anticipado en estudios menos abarcadores, concluye el bi\u00f3logo F\u00e1bio Raposo do Amaral, quien conduce este estudio, al investigar la historia evolutiva de los gavilanes y reconstruir las rutas mediante por las colonizaron el mundo. Las aves que no perciben las se\u00f1ales de la migraci\u00f3n, tales como luminosidad y temperatura decrecientes, corren el riesgo de morir durante los inviernos m\u00e1s intensos. Tampoco existen reglas fijas. Hay especies de gavilanes buteoninos en las cuales ning\u00fan representante migra, resalta Amaral, mientras que en otras, toda la poblaci\u00f3n viaja durante el invierno, en bandadas con centenares de individuos, en busca de lugares con m\u00e1s calor y alimento.<\/p>\n<p><strong>En Gal\u00e1pagos<br \/>\n<\/strong>En ocasiones, lo que asegura la supervivencia es permanecer donde se est\u00e1. Si los gavilanes buteoninos que viven en el archipi\u00e9lago de Gal\u00e1pagos salieran en busca de nuevas tierras, probablemente morir\u00edan exhaustos sobre el mar antes de cubrir los mil kil\u00f3metros hasta la costa de Ecuador. Deben haber llegado a Gal\u00e1pagos hace solamente 300 mil a\u00f1os, empujados por una corriente de aire inesperada o mediante una tempestad, y ya no salieron porque los vientos no ayudaron. Esas aves vuelan centenares de kil\u00f3metros diariamente casi sin cansarse porque planean como lo hacen los buitres, aprovechando el aire caliente ascendente desde la superficie terrestre; dif\u00edcilmente llegar\u00edan lejos solamente batiendo las alas. Los an\u00e1lisis gen\u00e9ticos de Raposo indican que los ancestros de los gavilanes de Gal\u00e1pagos pueden haber sido migratorios, como los representantes de su especie hermana, el gavil\u00e1n langostero (<em>Buteo swainsoni<\/em>), que migra desde el sur de Canad\u00e1 y Estados Unidos hasta Argentina todos los a\u00f1os. Los que permanecieron en Gal\u00e1pagos vivieron aislados a punto tal de originar una de las \u00fanicas especies de gavil\u00e1n buteonino confinadas en islas, la especie <em>Buteo galapagos,<\/em> que s\u00f3lo vive all\u00ed. En este caso, dice Raposo, quien se qued\u00f3 quieto sobrevivi\u00f3.<\/p>\n<p>Tal como los gavilanes que estudia, Raposo vol\u00f3 por el mundo intentando comprender la evoluci\u00f3n de ese grupo de aves. \u00c9l tambi\u00e9n aprendi\u00f3 a ser cuidadoso con cosas que parecen iguales, pero son diferentes. En 2003, pretend\u00eda investigar el surgimiento, la diferenciaci\u00f3n y el parentesco de diez especies de gavilanes que viv\u00edan en selvas, la mayor\u00eda con plumas negras en el dorso y blancas en el vientre. Se trataba de un plan modesto y c\u00f3modo. Los an\u00e1lisis gen\u00e9ticos, empero, revelaron que las apariencias pod\u00edan de hecho ser enga\u00f1osas.<\/p>\n<p>Especies distintas pueden presentar el mismo plumaje como resultado, no del parentesco cercano, sino de cambios evolutivos distintos que condujeron a una caracter\u00edstica com\u00fan que ofrec\u00eda alguna ventaja en la lucha por la supervivencia en las selvas. Evolutivamente, dice Amaral, el plumaje negro y blanco apareci\u00f3 varias veces entre los buteoninos, posiblemente como fruto de la selecci\u00f3n en ambientes selv\u00e1ticos. Luego \u00e9l incorpor\u00f3 a su trabajo otras especies, que parec\u00edan distantes, y termin\u00f3 2008 con una filogenia tambi\u00e9n denominada como <em>\u00e1rbol de la vida<\/em> de 53 especies de s\u00f3lo un grupo de gavilanes, los buteoninos, que integra un conjunto mayor de 237 especies.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-104391\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/gaviao21.jpg\" alt=\"\" width=\"235\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/gaviao21.jpg 235w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/gaviao21-120x179.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 235px) 100vw, 235px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>La similitud morfol\u00f3gica no siempre es una buena gu\u00eda para determinar la historia evolutiva, concluy\u00f3 Raposo, luego de haber comparado nueve tramos de ADN de 105 muestras de sangre, m\u00fasculos o plumas de 53 especies de buteoninos recibidas de bancos de tejidos de Brasil y de otros pa\u00edses, bajo la direcci\u00f3n de Anita Wajntal, fundadora del grupo de investigaci\u00f3n en gen\u00e9tica de aves de la USP. Estos resultados colocan a los gavilanes buteoninos como un grupo que debe haberse formado hace bastante tiempo. En relaci\u00f3n con otras aves, los ancestros de los gavilanes, que originaron esos otros grupos, tambi\u00e9n son antiguos: habr\u00e1n surgido hace alrededor de 50 millones de a\u00f1os. Los guacamayos, papagayos y tucanes habr\u00edan surgido unos 30 millones de a\u00f1os antes, de acuerdo con las conclusiones del equipo, actualmente coordinado por Cristina Yumi Miyaki.<\/p>\n<p>Los an\u00e1lisis de ADN condujeron a una reclasificaci\u00f3n del grupo, con especies que cambiaron de nombre por mostrarse evolutivamente emparentadas, contrariamente a lo que se pensaba. Luego de los an\u00e1lisis, las diez especies con las que se comenz\u00f3 el trabajo, que parec\u00edan pr\u00f3ximas, se extendieron en seis de los 17 g\u00e9neros del \u00e1rbol de clasificaci\u00f3n de los buteoninos que Raposo y otros bi\u00f3logos de Brasil, Estados Unidos y Austria presentan en un art\u00edculo que ser\u00e1 publicado pr\u00f3ximamente en la revista <em>Molecular Phylogenetics and Evolution<\/em>. Examinando el estudio, Alexandre Aleixo, bi\u00f3logo del Museo Paraense Em\u00edlio Goeldi, especializado en aves, observ\u00f3 que Amaral y los otros autores validaron nada menos que cinco g\u00e9neros de gavilanes buteoninos ya descritos, pero anteriormente considerados inv\u00e1lidos, y tuvieron que describir otros dos nuevos g\u00e9neros, Seg\u00fan Aleixo, ese constituye el mayor cambio en la taxonom\u00eda del grupo en 80 a\u00f1os y muestra c\u00f3mo la taxonom\u00eda actual puede reflejar un orden incorrecto desde el punto de vista evolutivo.<\/p>\n<p><strong>En ciudades y manglares<br \/>\n<\/strong>El grupo de los gavilanes buteoninos incluye a representantes con tama\u00f1os, h\u00e1bitos y dietas muy variados. En Am\u00e9rica del Sur, aunque con mayor diversidad, la mayor\u00eda de las especies es de menor porte y se alimenta principalmente de insectos y peque\u00f1os vertebrados, mientras que en Am\u00e9rica del Norte y en el Viejo Mundo (Asia, Europa y \u00c1frica) se encuentran las m\u00e1s recientes, la mayor\u00eda con mayor tama\u00f1o y devoradores de ardillas, roedores, carro\u00f1a y otras aves. Entre las especies brasile\u00f1as se encuentra el gavil\u00e1n pollero o aguilucho de alas rojas (<em>Buteo magnirostris<\/em>), muy com\u00fan en \u00e1reas urbanas. Casi todos los d\u00edas veo una pareja de gavilanes polleros en los \u00e1rboles de aqu\u00ed en la USP, dice Raposo. En los bosques de la Ciudad Universitaria tambi\u00e9n vive un grupo de busardos de Harris o gavil\u00e1n mixto (<em>Parabuteo unicinctus<\/em>), con una mancha rojiza en el ala marr\u00f3n, que hasta recientemente se consideraba extinto en el estado de S\u00e3o Paulo. Una especie exclusiva del Bosque Atl\u00e1ntico, el gavil\u00e1n blanco y gris o gavil\u00e1n pombo peque\u00f1o (<em>Leucopternis lacernulata<\/em>), de cuerpo blanco, alas y dorso negros y medio metro de longitud, y otra solamente hallada en \u00e1reas abiertas, especialmente en el Cerrado, el \u00e1guila solitaria coronada o gavil\u00e1n de copete (<em>Harpyhaliaetus coronatus<\/em>), con 85 cent\u00edmetros de altura, a\u00fan viven bajo amenaza de desaparici\u00f3n sin dejar descendencia.<\/p>\n<p>Este estudio provee sustanciales insights para fen\u00f3menos poco conocidos, tales como la evoluci\u00f3n de la migraci\u00f3n en gavilanes y las relaciones biogeogr\u00e1ficas de gavilanes y ambientes de la Amazonia, comenta Frederick Sheldon, director del Museo de Ciencia Natural de la Louisiana State University, en Estados Unidos, donde Amaral realiza los an\u00e1lisis gen\u00e9ticos. Entre otros hallazgos sobre la evoluci\u00f3n de estas aves, Amaral encontr\u00f3 un conjunto peculiar de tres especies de gavilanes buteoninos que viven solamente en las orillas de los r\u00edos, lagos o ambientes costeros una de ellas ocupa las riberas del r\u00edo Amazonas, la otra, todav\u00eda m\u00e1s especializada, los manglares en la franja costera de Venezuela hasta el estado de Paran\u00e1 y s\u00f3lo se alimenta de cangrejos. Comparando h\u00e1bitos y genes, arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que esas especies deben compartir una historia com\u00fan, desde los tiempos en que la cuenca amaz\u00f3nica era un inmenso lago que recib\u00eda agua del mar, hace m\u00e1s de 5 millones de a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<br \/>\n<\/strong>Sistem\u00e1tica molecular, biogeograf\u00eda y evoluci\u00f3n del plumaje de los gavilanes sub-buteoninos neotropicales\u00a0(<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/100148\/sistematica-molecular-biogeografia-e-evolucao-da-plumagem-dos-gavioes-sub-buteoninos-neotropicais\/\" target=\"_blank\">n\u00ba\u00a004\/14840-1<\/a>); <strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Beca de Doctorado; <strong>Directora\u00a0<\/strong>Anita Wajntal &#8211; USP;\u00a0<strong>Becario\u00a0<\/strong>F\u00e1bio Sarubbi Raposo do Amaral; <strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 66.673,15<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nAMARAL, F.R. de\u00a0<em>et al.<\/em>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S105579030900298X\" target=\"_blank\">Patterns and processes of diversification in a widespread and ecologically diverse avian group, the buteonine hawks (Aves, Accipitridae)<\/a>.\u00a0<strong>Molecular Phylogenetics and Evolution. In press, 2009<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un linaje de gavilanes surgi\u00f3 en Am\u00e9rica del Sur","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,300,306],"coauthors":[5968],"class_list":["post-88923","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-evolucion","tag-genetica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88923","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88923"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88923\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88923"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88923"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88923"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=88923"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}