{"id":88926,"date":"2009-09-01T00:00:00","date_gmt":"2009-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/09\/01\/un-nuevo-intento\/"},"modified":"2016-05-09T14:59:58","modified_gmt":"2016-05-09T17:59:58","slug":"un-nuevo-intento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-nuevo-intento\/","title":{"rendered":"Un nuevo intento"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-104428\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/inseto1.jpg\" alt=\"\" width=\"256\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/inseto1.jpg 256w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/inseto1-120x164.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/inseto1-250x342.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 256px) 100vw, 256px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">REVISTA \"MEM\u00d3RIAS DO INSTITUTO OSWALDO CRUZ\" (AGO, 1909)<\/span>En el centenario de su descubrimiento, a primera vista pareciera que la enfermedad de Chagas dej\u00f3 de constituir un problema en Brasil. En 2006 el Ministerio de Salud recibi\u00f3 la certificaci\u00f3n conferida por la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud (Opas) por la interrupci\u00f3n de la transmisi\u00f3n del mal por parte del insecto conocido como vinchuca (<em>Triatoma infestans<\/em>). Como existe consenso en que la mejor forma de combatir la enfermedad es acabar con el transmisor, el camino elegido es el correcto. Sucede que existen alrededor de 3 millones de personas infectadas en el pa\u00eds y el par\u00e1sito <em>Trypanosoma cruzi<\/em> se encuentra muy lejos de ser vencido. Las investigaciones para comprender su forma de acci\u00f3n en el organismo humano avanzan lentamente y la posibilidad de que surja una nueva droga en pocos a\u00f1os todav\u00eda es remota. Sin embargo, una propuesta basada en tratamientos exitosos con otras enfermedades puede ayudar a modificar ese cuadro de situaci\u00f3n. En lugar de correr detr\u00e1s de mol\u00e9culas y nuevos compuestos que dif\u00edcilmente recibir\u00e1n inversi\u00f3n por parte de la industria farmac\u00e9utica para convertirse en remedio, \u00bfpor qu\u00e9 no utilizar en conjunto las pocas drogas que ya existen? La idea consiste en repetir el c\u00f3ctel de medicamentos que ya se revel\u00f3 eficaz para el tratamiento del Sida, la tuberculosis y la lepra.<\/p>\n<p>La propuesta presenta dos vertientes, una te\u00f3rica y la otra aplicada. La primera se encuentra en el art\u00edculo de Jos\u00e9 Rodrigues Coura, investigador y ex director del Instituto Oswaldo Cruz, publicado en julio en la revista <em>Memorias del Instituto Oswaldo Cruz<\/em>. La intenci\u00f3n es utilizar las dos \u00fanicas drogas desarrolladas para la enfermedad hasta el presente el benznidazol y el nifurtimox, asociar con ellas un medicamento antiguo de baja toxicidad utilizado contra la gota el allopurinol y algunos antif\u00fangicos de la clase de los azoles, tales como el cetoconazol, el fluconazol, el itraconazol, dice. El objetivo es atacar al<em> T. cruzi<\/em> con todo el arsenal disponible para verificar si desaparece del organismo humano durante la fase cr\u00f3nica de la enfermedad. Pero por supuesto, ser\u00e1 necesario realizar estudios experimentales y cl\u00ednicos antes de comenzar a utilizar la terapia, recomienda.<\/p>\n<p><strong>Aplicaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>El bi\u00f3logo venezolano Julio Urbina, de la Universidad Central de Venezuela, hab\u00eda probado durante los a\u00f1os 1990 con una combinaci\u00f3n de compuestos antif\u00fangicos que inhiben la multiplicaci\u00f3n del <em>T. cruzi<\/em>. El problema reside en que esas sustancias, denominadas inhibidores de la bios\u00edntesis del ergosterol de primera generaci\u00f3n, aunque tuvieron un efecto pernicioso sobre el par\u00e1sito, no lograron eliminarlo por completo en las pruebas con seres humanos y animales. El profesor Coura propone ir m\u00e1s all\u00e1 y combinar todas las drogas posibles ya aprobadas por las agencias reguladoras.<\/p>\n<p>La vertiente aplicada de la propuesta se encuentra en curso en la Universidad Federal de Ouro Preto (Ufop) y surgi\u00f3 siguiendo la misma l\u00ednea de razonamiento de Coura, otorgando continuidad a los trabajos iniciados por Urbina. La investigaci\u00f3n es liderada por la bioqu\u00edmica Maria Terezinha Bahia en un trabajo coordinado por la organizaci\u00f3n internacional <em>Iniciativa<\/em> Medicamentos para Enfermedades Olvidadas (DNDi, su sigla en ingl\u00e9s). La DNDi naci\u00f3 de la organizaci\u00f3n humanitaria M\u00e9dicos sin Fronteras ganadora del Premio Nobel de la Paz en 1999 con el objetivo de firmar convenios para investigar, desarrollar y tornar posibles nuevos tratamientos para las enfermedades denominadas olvidadas, aqu\u00e9llas que reciben poca o ninguna atenci\u00f3n por parte de los laboratorios, tanto privados como p\u00fablicos. Las principales son el mal de Chagas, la leishmaniasis visceral, la malaria y la tripanosomiasis humana africana (enfermedad del sue\u00f1o).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-104427\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/tripa1.jpg\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/tripa1.jpg 240w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/tripa1-120x175.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">REVISTA \"MEM\u00d3RIAS DO INSTITUTO OSWALDO CRUZ\" (AGO, 1909)<\/span>En la Ufop, la cooperaci\u00f3n con la DNDi para la combinaci\u00f3n de f\u00e1rmacos se realiza desde hace alrededor de un a\u00f1o. Las drogas de uso actual provocan muchos efectos colaterales, tales como alergias y neuropat\u00edas perif\u00e9ricas, presentan baja eficacia y alto \u00edndice de no adhesi\u00f3n de los pacientes, dice Isabela Ribeiro, directora de Proyectos para Am\u00e9rica Latina de la DNDi. Por eso, es importante disminuir la dosis y el tiempo de tratamiento, que actualmente lleva hasta 60 d\u00edas, y ampliar la tolerancia a la terapia. Combinando los remedios en dosis menores y con menor duraci\u00f3n podremos potenciar sus efectos y mejorar la respuesta del enfermo.<\/p>\n<p>Como m\u00e9dica infect\u00f3loga, Isabela dice que los resultados de Ouro Preto son prometedores y se hallan en la segunda fase de experimentaci\u00f3n. Si se confirman los datos positivos en esta fase, durante el pr\u00f3ximo a\u00f1o deberemos encarar los ensayos cl\u00ednicos con seres humanos, comenta. Una de sus atribuciones en la DNDi es otorgar un sentido m\u00e1s pr\u00e1ctico y enfocado en las investigaciones cient\u00edficas para quien realmente precisa de ellas. Entre el descubrimiento de una nueva mol\u00e9cula y hasta arribar a una soluci\u00f3n disponible transcurre un largo tiempo, entre 10 y 15 a\u00f1os. Los enfermos que necesitan esos medicamentos no pueden esperar.<\/p>\n<p>Para Jo\u00e3o Carlos Pinto Dias, investigador del Centro de Investigaciones Ren\u00e9 Rachou (Fiocruz Minas), de Belo Horizonte, la propuesta de Coura y la tentativa realizada por ahora en Ouro Preto son iniciativas que pueden funcionar. No se por qu\u00e9 hasta ahora no hab\u00edamos probado ese tratamiento seriamente, dice. Dias trabaj\u00f3 siempre en la avanzada de la profilaxis de la vinchuca en el interior de Brasil y es uno de los responsables de la buena situaci\u00f3n actual de control de la infecci\u00f3n, adem\u00e1s de dirigir el Puesto Avanzado de Estudios Emmanuel Dias, de la Fiocruz, en Bambu\u00ed (MG). Actualmente, aparte de la carencia de drogas eficientes, nuestro gran problema consiste en no poseer un marcador de cura, es decir, un test que nos permita saber si el paciente se ha librado del<em> T. cruzi<\/em>. En la fase aguda de la enfermedad los test serol\u00f3gicos tardan entre uno y dos a\u00f1os para proveer un resultado seguro. En la fase cr\u00f3nica, ese tiempo puede subir hasta 25 a\u00f1os. Eso ocurre porque no existe memoria inmunol\u00f3gica, restos de ADN del tripanosoma y ant\u00edgenos, lo que no permite saber si el paciente se ha librado del par\u00e1sito. Cuando se desarrolle un marcador de cura, ser\u00e1 posible identificar inmediatamente si el paciente est\u00e1 curado y cu\u00e1l medicamento funciona en poco tiempo.<\/p>\n<p>Durante la fase aguda, que dura entre seis y ocho semanas, todav\u00eda es posible eliminar el <em>T. cruzi<\/em> del torrente sangu\u00edneo utilizando el benznidazol, que igualmente, funciona en alrededor del 70% de los casos. La droga resulta menos eficiente si la carga parasitaria fuera muy alta o si el paciente se hallara inmunodeprimido., explica el bioqu\u00edmico Walter Colli, del Instituto de Qu\u00edmica de la Universidad de S\u00e3o Paulo, e investigador de la enfermedad desde hace 40 a\u00f1os. La fase cr\u00f3nica resulta mucho m\u00e1s dif\u00edcil de tratar por razones menos conocidas. Puede demorar varias d\u00e9cadas para que los s\u00edntomas se manifiesten, generalmente en el tracto gastrointestinal o en el coraz\u00f3n. Cuando eso sucede, el \u00f3rgano ya presenta focos de inflamaci\u00f3n y destrucci\u00f3n de fibras musculares o tejido conductivo, lo cual altera la calidad de vida y puede conducir a la muerte. En esa fase, incluso hallar el par\u00e1sito en el organismo resulta dif\u00edcil pues se esconde en los tejidos. Cuando el par\u00e1sito est\u00e1 instalado es muy complicado encontrar alguna soluci\u00f3n. Todas las investigaciones que conozco hasta ahora para la obtenci\u00f3n de una nueva droga o controlar el tripanosoma han fracasado, dice.<\/p>\n<p><strong>Sin vacuna<\/strong><br \/>\nEn Brasil no faltan proyectos que investiguen la fisiolog\u00eda y la bioqu\u00edmica del <em>T. cruzi<\/em> y experimentos con los m\u00e1s variados compuestos quimioterap\u00e9uticos para intentar matar al par\u00e1sito. Los ensayos, en gran medida, se muestran prometedores cuando son testeados en ambientes controlados. <em>In Vitro<\/em>, casi todo mata al par\u00e1sito, hasta el agua, comenta Coura. Al pasar a la fase de test en animales y m\u00e1s tarde, en seres humanos, la relaci\u00f3n se invierte y casi nada se muestra eficaz. E incluso cuando un compuesto muestra poseer potencial, no se encuentran interesados en realizar el desarrollo para convertirlo en medicamento.<\/p>\n<p>Dias considera que el remedio o la vacuna para curar la enfermedad nunca ser\u00e1 concretado. No existe inter\u00e9s en la industria por gastar entre 10 y 20 millones de d\u00f3lares para un f\u00e1rmaco contra ese tipo de enfermedad, afirma. El escenario desalentador no amilana a los investigadores en la b\u00fasqueda de otras soluciones. La OMS, la DNDi y las agencias de fomento deben seguir incentivando y financiando las investigaciones b\u00e1sicas porque necesitamos conocer m\u00e1s de la enfermedad.<\/p>\n<p>Conociendo esa realidad, la DNDi firm\u00f3 un acuerdo con el Laboratorio Farmac\u00e9utico del Estado de Pernambuco (Lafepe) para el desarrollo del benznidazol infantil en 2010. Actualmente, el comprimido debe ser dividido en m\u00faltiples fracciones o triturado y diluido en agua para administr\u00e1rselo a ni\u00f1os, con gran riesgo de errar la dosis. El otro medicamento contra el Chagas, el nifurtimox, dej\u00f3 de ser fabricado hace a\u00f1os. Por esos motivos, mientras se estima groseramente que es de entre un 20% y un 60% el \u00edndice de pacientes cr\u00f3nicos que presentan s\u00edntomas, dependiendo de la regi\u00f3n y de la edad, el Chagas permanece a la cabeza de las enfermedades olvidadas y mata alrededor de 14 mil personas por a\u00f1o en Am\u00e9rica una cantidad mayor que la atribuida a la malaria, seg\u00fan la Opas.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/060-063_memoria2_163-01.jpg\" rel=\"attachment wp-att-217197\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-217197 alignright\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/060-063_memoria2_163-01-300x184.jpg\" alt=\"060-063_memoria2_163-01\" width=\"300\" height=\"184\" \/><\/a>La principal forma de contaminaci\u00f3n actual en Brasil es por v\u00eda oral, por ingesti\u00f3n de alimentos contaminados con heces de vinchuca. Seg\u00fan el Ministerio de Salud, entre 2000 y 2004 hubo 57 casos de enfermedad de Chagas aguda por transmisi\u00f3n oral. Dicha cifra trep\u00f3 a 254 entre 2005 y 2007. La mayor\u00eda de los casos se encuentra en la Amazonia Legal [los estados de la cuenca amaz\u00f3nica]. La enfermedad afecta tambi\u00e9n en pa\u00edses que no poseen el insecto vector, tales como Canad\u00e1, Jap\u00f3n y Australia, en funci\u00f3n de la inmigraci\u00f3n. En Estados Unidos, donde hay alrededor de 300 mil casos, ya se estudia aplicar test para detectar la infecci\u00f3n. Una de las dificultades de la enfermedad es la carencia de registros confiables. La estimaci\u00f3n de la cantidad de infectados en Am\u00e9rica va desde 8 hasta 18 millones, seg\u00fan la fuente.<\/p>\n<p>La inconsistencia de los n\u00fameros no hace sino reforzar la necesidad de atenci\u00f3n. En Lassance, donde se descubri\u00f3 todo hace 100 a\u00f1os, actualmente hay 31 personas infectadas. La m\u00e1s joven cuenta con 60 a\u00f1os, lo cual revela que la infecci\u00f3n ocurri\u00f3 hace mucho tiempo y se logr\u00f3 controlar la transmisi\u00f3n. Pero, si el control no es constante o inadecuado, el cuadro epidemiol\u00f3gico puede revertirse y paulatinamente retornarse a las situaciones end\u00e9micas preocupantes, advierte Dias. Sin reales perspectivas de cura, para el investigador es mejor continuar con los ojos bien abiertos<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nCOURA, J.R. <a href=\"http:\/\/www.scielo.br\/scielo.php?pid=S0074-02762009000400002&amp;script=sci_arttext&amp;tlng=pt\" target=\"_blank\">Present situation and new strategies for Chagas disease chemotherapy a proposal<\/a>. <strong>Mem\u00f3rias do Instituto Oswaldo Cruz<\/strong>. v.104 (4). Julio de 2009.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una terapia con medicamentos ya existentes puede proveer una nueva arma contra el Trypanosoma cruzi","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[316],"coauthors":[104],"class_list":["post-88926","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-memoria-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88926","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88926"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88926\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88926"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88926"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88926"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=88926"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}