{"id":88968,"date":"2009-10-01T00:00:00","date_gmt":"2009-10-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/10\/01\/los-efectos-de-la-aversion\/"},"modified":"2016-04-20T15:29:44","modified_gmt":"2016-04-20T18:29:44","slug":"los-efectos-de-la-aversion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-efectos-de-la-aversion\/","title":{"rendered":"Los efectos de la aversi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_104172\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-104172\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/art3966img11.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/art3966img11.jpg 350w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/art3966img11-120x89.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/art3966img11-250x186.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n: Francisco de Goya, peregrinaci\u00f3n a San Isidro (detalle), 1820-23, Museo del Prado\/ Madrid <\/span>M\u00e1s alerta: el contenido emocional facilita la recordaci\u00f3n de la imagen<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n: Francisco de Goya, peregrinaci\u00f3n a San Isidro (detalle), 1820-23, Museo del Prado\/ Madrid <\/span><\/p><\/div>\n<p>En dichas situaciones, una regi\u00f3n cerebral profunda en formato de almendra \u2013la am\u00edgdala, responsable del procesamiento de emociones tales como el miedo o la aversi\u00f3n\u2013 se vuelve m\u00e1s activa y aumenta el nivel de funcionamiento de la corteza visual, donde se decodifican las im\u00e1genes. Es decir, no es el ovillo de hilo lo que llama le la atenci\u00f3n a la persona con aracnofobia, sino que la persona se vuelve m\u00e1s atenta en busca de cualquier cosa similar a una ara\u00f1a. &#8220;Este efecto aparentemente deseable [de estar atento al peligro] puede en realidad transformarse en un tormento, pues ocupa buena parte del procesamiento cerebral e impide que el individuo focalice su atenci\u00f3n en otras actividades&#8221;, explica Pessoa, jefe del Laboratorio de Cognici\u00f3n y Emoci\u00f3n de la Universidad de Indiana, Estados Unidos.<\/p>\n<p>Pessoa y dos investigadores de su laboratorio, Seung-Lark Lim y Srikanth Padmala, detectaron ese papel regulador de la am\u00edgdala en experimentos realizados con 30 individuos sanos. En una serie de ensayos, le presentaron a cada participante una secuencia ultrarr\u00e1pida de fotos, compuesta por tres tipos de im\u00e1genes: cuadrados negros y blancos mezclados; un rostro; y un paisaje (una casa o un edificio). Cada bater\u00eda duraba dos segundos, en los cuales las im\u00e1genes aparec\u00edan en orden variable y por tan s\u00f3lo 100 milisegundos. Al final de cada secuencia, el que ve\u00eda la exposici\u00f3n deb\u00eda identificar de qui\u00e9n era el rostro (Andy, Bill o Chad) y cu\u00e1l era el tipo de edificaci\u00f3n exhibido. Un detalle: la imagen de uno de las tres caras siempre aparec\u00eda entre 200 y 500 milisegundos antes que la foto del paisaje.<\/p>\n<p><strong>Ceguera moment\u00e1nea<br \/>\n<\/strong>Pessoa y su equipo de Indiana ya sab\u00edan, con base en trabajos realizados por otros grupos, que la tendencia de los participantes de este tipo de ensayo de casi siempre identificar la primera imagen-blanco \u2013en este caso, el rostro\u2013 y no registrar la segunda. Jane Raymond, Kimron Shapiro y Karen Arnell, investigadores canadienses que describieron este fen\u00f3meno en 1992, le dieron el nombre de attentional blink, o parpadeo atencional, una especie de desatenci\u00f3n o ceguera moment\u00e1nea: la persona ve la imagen, pero no la registra, como si hubiera parpadeado.<\/p>\n<p>Los investigadores de Indiana resolvieron entonces sofisticar el ensayo, con el fin de investigar de qu\u00e9 manera la emoci\u00f3n influye en el comportamiento. En lugar de \u00fanicamente presentar la secuencia de im\u00e1genes, mientras registraban la actividad cerebral con un aparato de resonancia nuclear magn\u00e9tica, incluyeron una nueva fase: en una etapa inicial de sensibilizaci\u00f3n, los participantes recib\u00edan una descarga el\u00e9ctrica bastante liviana, cuya intensidad era controlada por el propio voluntario, siempre que aparec\u00eda la foto de una casa o de un edificio (la segunda imagen-blanco). &#8220;Debido a que es aversiva, la descarga le a\u00f1ade un componente emocional al experimento&#8221;, explica Pessoa.<\/p>\n<p>Los participantes que recibieron la descarga el\u00e9ctrica asociada a la imagen de la casa durante la sensibilizaci\u00f3n la identificaron en un 72% de las ocasiones en que se la mostraron, al tiempo que vieron el edificio en tan s\u00f3lo el 62% de los casos. Quienes sufrieron las descargas al ver el edificio pasaron a detectarlo con m\u00e1s frecuencia de lo que notaban la casa, de acuerdo con un art\u00edculo publicado <em>online<\/em> en septiembre en <em>Proceedings of the National Academy of Sciences<\/em> (PNAS). Ya se sab\u00eda que las personas tienen mejor memoria y m\u00e1s percepci\u00f3n visual de im\u00e1genes que cargan alg\u00fan contenido emocional. Pero todav\u00eda faltaba descubrir por qu\u00e9 eso suced\u00eda.<\/p>\n<p>Al seguir el funcionamiento cerebral durante los ensayos, el equipo de Pessoa verific\u00f3 que el est\u00edmulo emocional aument\u00f3 el nivel de actividad de la am\u00edgdala \u2013en especial de la am\u00edgdala derecha\u2013 y de la corteza visual. &#8220;Hubo un aumento sutil del funcionamiento de la am\u00edgdala y de la corteza visual&#8221;, explica el neurocient\u00edfico brasile\u00f1o, que vive hace 10 a\u00f1os en Estados Unidos. &#8220;Aunque sea peque\u00f1o, este aumento fue mensurable y lo suficientemente intenso como para modificar el comportamiento.&#8221;<\/p>\n<p>Los indicios de que el procesamiento de im\u00e1genes con contenido emocional pasa primero por la am\u00edgdala llevaron al grupo de Pessoa a la conclusi\u00f3n de que la activaci\u00f3n m\u00e1s intensa de esa regi\u00f3n cerebral en forma de almendra amplifica el funcionamiento de la corteza visual.<\/p>\n<p>A su vez, la corteza visual m\u00e1s activa favorece la identificaci\u00f3n de se\u00f1ales visuales de peligro en el ambiente. Mantenido a lo largo de la evoluci\u00f3n de diversas especies \u2013incluso de los seres humanos\u2013, este circuito neuronal habr\u00eda favorecido la supervivencia en situaciones adversas, comenta el investigador brasile\u00f1o. Con todo, en algunos casos, este sistema que funciona como protector puede ponerse en contra de quien deber\u00eda proteger. &#8220;Como la am\u00edgdala es m\u00e1s activa en personas con problemas de ansiedad, como la fobia a las ara\u00f1as&#8221;, comenta Pessoa, &#8220;es probable que \u00e9stas identifiquen m\u00e1s f\u00e1cilmente en el ambiente im\u00e1genes que les pasar\u00edan desapercibidas a otros&#8221;.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><strong><br \/>\n<\/strong>LIM, S.L. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.pnas.org\/content\/106\/39\/16841.short\" target=\"_blank\">Segregating the significant from the mundane on a moment-to-moment basis via direct and indirect amygdala contributions<\/a>. <strong>PNAS<\/strong>. En prensa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una situaci\u00f3n que provoca rechazo aumenta la atenci\u00f3n y la percepci\u00f3n visual","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[305,319],"coauthors":[105],"class_list":["post-88968","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-fisiologia-es","tag-neurociencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88968","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88968"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88968\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88968"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88968"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88968"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=88968"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}