{"id":88975,"date":"2009-10-01T00:00:00","date_gmt":"2009-10-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/10\/01\/la-anoranza-de-los-ritmos-pueblerinos-en-el-siglo-xxi\/"},"modified":"2017-01-30T14:02:18","modified_gmt":"2017-01-30T16:02:18","slug":"la-anoranza-de-los-ritmos-pueblerinos-en-el-siglo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-anoranza-de-los-ritmos-pueblerinos-en-el-siglo-xxi\/","title":{"rendered":"La a\u00f1oranza de los ritmos pueblerinos en el siglo XXI"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-104367\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/art3974img11.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/art3974img11.jpg 350w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/art3974img11-120x96.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/art3974img11-250x200.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">MONTAGEM COM REPRODU\u00c7\u00c3O DE O VIOLEIRO DE ALMEIDA J\u00daNIOR, 1899, PINATOCA DO ESTADO DE S\u00c3O PAULO E FOTO DE MIGUEL BOYAYAN<\/span>El creador de la m\u00e1s conocida y celebrada canci\u00f3n &#8220;sertaneja&#8221; [interiorana], <em>Tristeza do Jeca <\/em>(1918), no era, como podr\u00eda esperarse, un sufrido habitante del campo, sino el dentista, escribano de polic\u00eda y due\u00f1o de comercio Angelino Oliveira. Grabada por &#8220;caipiras&#8221; [m\u00fasicos &#8220;campesinos&#8221;] y &#8220;sertanejos&#8221; [m\u00fasicos &#8220;interioranos&#8221;], en los &#8220;buenos tiempos del curur\u00fa [baile] aut\u00e9ntico\u2013\u00a0as\u00ed como en los &#8220;tiempos modernos de la m\u00fasica &#8220;americanizada&#8221; de los rodeos\u2013, <em>Tristeza do Jeca<\/em>constituye el gran ejemplo de la notable aunque poco conocida fluidez que marca la transici\u00f3n entre el medio rural y el urbano, al menos en t\u00e9rminos de m\u00fasica brasile\u00f1a. En un tiempo en que los varones solamente cantaban en tono mayor y con voz grave, Jeca [que tambi\u00e9n significa campesino] surge humilde y sin ninguna verg\u00fcenza de su &#8220;falta de masculinidad&#8221;; lloroso, melanc\u00f3lico, lamentando no poder volver al pasado, por eso, &#8220;cada tonada representa una a\u00f1oranza&#8221;. El Jeca de Oliveira no se interesa por el medio rural de la miseria y de las cat\u00e1strofes naturales, sino por el \u00edntimo y sentimental, y fue en ese tono que la m\u00fasica, &#8220;caipira&#8221; o &#8220;sertaneja&#8221;, cobr\u00f3 forma. &#8220;La canci\u00f3n popular conserva una profunda nostalgia del campo. Moderna, sofisticada y ciudadana, esta m\u00fasica fue y es igualmente campesina, desconfiada, retra\u00edda, r\u00fastica y sin trato con el \u00e1rea urbana. Eso vali\u00f3 para las canciones de Tom Jobim, de Chico Buarque y vale a\u00fan para buena parte de nuestra m\u00fasica. En todas estos personajes existe siempre la voz paradigm\u00e1tica del migrante que se hace o\u00edr para registrar una situaci\u00f3n de desarraigo, de dependencia y una falta&#8221;, analiza la cientista pol\u00edtica Helo\u00edsa Starling, vicerrectora de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG) y organizadora de <em>Imagina\u00e7\u00e3o da terra: mem\u00f3ria e utopia na can\u00e7\u00e3o popular brasileira<\/em>. Esta compilaci\u00f3n de textos, fruto del seminario hom\u00f3nimo realizado en el marco del Proyecto Rep\u00fablica\/ UFMG, en 2008, que ser\u00e1 publicado durante este segundo semestre, por la editorial de dicha universidad junto al Nead (N\u00facleo de Estudios Agrarios y Desarrollo Rural), contiene una amplia discusi\u00f3n sobre las saudades nacionales del campo y el interior.<\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"https:\/\/www.ufmg.br\/projetorepublica\/\" target=\"_blank\">El <em>sitio<\/em> del Proyecto Rep\u00fablica<\/a> contiene tambi\u00e9n una p\u00e1gina para que cualquier ser urbano recuerde el interior. Al ser un fruto de Imagina\u00e7\u00e3o da Terra, est\u00e1 p\u00e1gina contiene una cronolog\u00eda de la canci\u00f3n campesina y enlaces para escuchar las m\u00fasicas m\u00e1s importantes del g\u00e9nero, un relevamiento in\u00e9dito y fundamental. Al fin y al cabo, estas canciones &#8220;rurales&#8221;, elaboradas en su mayor\u00eda en el ambiente urbano por personas que viven entre la ciudad y el campo (pero que se consideran &#8220;del campo&#8221;), sostiene la investigadora, hablan de la ausencia de la naturaleza, idealizada, y reiteran el dolor de la p\u00e9rdida, la a\u00f1oranza, una nostalgia de los buenos tiempos, y surgieron como reacci\u00f3n a un momento en que el pa\u00eds habr\u00eda estado hipnotizado por el deseo de modernizaci\u00f3n, con oleadas de migrantes de la zona rural. &#8220;Nace la canci\u00f3n que procura sugerir que, en esa trama problem\u00e1tica llamada Brasil, existe algo permanentemente sin lugar y que por eso mismo contiene todos los lugares, todas las ausencias, todo lo que puede llegar a ser: el fondo arcaico del mundo rural proyectado sobre una sociedad primitiva que vive lejos del espacio urbano y que es aparentemente su reverso&#8221;. Inusitadamente, el tema tambi\u00e9n atrajo la atenci\u00f3n del antrop\u00f3logo estadounidense Alexander Dent, docente de la George Washington University, quien luego de m\u00e1s de 11 a\u00f1os de estudios realizados en Brasil, en especial en el estado de S\u00e3o Paulo, llev\u00f3 adelante la investigaci\u00f3n que saldr\u00e1 publicada el mes que viene con edici\u00f3n de Duke University Press,<em> River of tears: country music, memory and modernity in Brazil<\/em> (312 p\u00e1ginas, 84,95 d\u00f3lares), el primer estudio etnogr\u00e1fico sobre la m\u00fasica interiorana nacional. Dent pretendi\u00f3 explicar no solamente la producci\u00f3n y la recepci\u00f3n de ese g\u00e9nero en el pa\u00eds, sino tambi\u00e9n las razones que lo llevaron a experimentar un crecimiento tan intenso como el que se verific\u00f3 durante el per\u00edodo que va del fin de la dictadura militar a la reforma neoliberal. &#8220;Los g\u00e9neros rurales reflejan una ansiedad generalizada: los cambios y la modernizaci\u00f3n fueron muy r\u00e1pidos y muy radicales. Al definir su m\u00fasica como &#8216;sertaneja&#8217;, los m\u00fasicos brasile\u00f1os, cuyo trabajo circula ampliamente en las ciudades, pretenden que sus canciones sirvan como cr\u00edtica a la vida urbana creciente e inescapable que toma todo Brasil y se caracteriza por la supresi\u00f3n de las emociones y una falta de respeto al pasado&#8221;, explica Dent. &#8220;Sus presentaciones evocan un &#8216;r\u00edo de l\u00e1grimas&#8217; que corre en un paisaje de p\u00e9rdida del amor, de la vida en el campo y de las relaciones del hombre con el mundo natural.&#8221;<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-104368\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/art3974img21.jpg\" alt=\"\" width=\"237\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/art3974img21.jpg 237w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/art3974img21-120x177.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 237px) 100vw, 237px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">DIVULGA\u00c7\u00c3O\/PROJETO REP\u00daBLICA<\/span>Country<br \/>\n<\/strong>Sin embargo, la pasi\u00f3n <em>country<\/em> no se restringe m\u00e1s meramente al mundo fonogr\u00e1fico, sino que ha atravesado las fronteras de comportamientos de una parte significativa de la elite urbana en m\u00fasicas, en la moda rural, en el espect\u00e1culo millonario del rodeo. &#8220;Pese a su crecimiento, el fen\u00f3meno <em>country<\/em> sigue siendo difuso, sin contornos n\u00edtidos que puedan precisar su definici\u00f3n y comprensi\u00f3n. No existe una percepci\u00f3n, por ejemplo, acerca de las particularidades del estilo de vida country en Brasil. En general se da por hecho que se trata de una copia de lo que existe en EE.UU.&#8221;, advierte la soci\u00f3loga Silvana Gon\u00e7alves de Paula, profesora adjunta de la Universidad Federal Rural de R\u00edo de Janeiro del Instituto de Econom\u00eda de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro. &#8220;Sin lugar a dudas, la emergencia de ese fen\u00f3meno tiene una estrecha conexi\u00f3n con la experiencia norteamericana, pero no se puede ceder a la facilidad de tomar autom\u00e1ticamente esta conexi\u00f3n como una mera copia, una idea reduccionista de imitaci\u00f3n que favorece al clich\u00e9 nacionalista, que debido a la insistencia fundamentalista en la preservaci\u00f3n de algo genuinamente aut\u00f3ctono, acusa a la infiltraci\u00f3n en nuestra sociedad como un &#8216;mal\u00e9vola&#8217; tendencia a reproducir todo lo que viene de afuera, en especial de EE.UU&#8221;. Esto tambi\u00e9n se refleja en la eterna y poco convincente dicotom\u00eda entre m\u00fasica &#8220;sertaneja&#8221;, &#8220;colonizada, comercial y modernizada&#8221;, y m\u00fasica &#8220;caipira&#8221;, &#8220;digna, de ra\u00edces y sincera&#8221;, que permea el prejuicio de acad\u00e9micos y especialmente de periodistas, de todo lo que viene de la primera en con relaci\u00f3n a la segunda. &#8220;Existe un discurso que afirma que, a partir de la d\u00e9cada de 1950, la m\u00fasica rural pierde su pureza y su acento al mezclar las modas de guitarra con otros g\u00e9neros latinos y con la incorporaci\u00f3n de otros instrumentos, y es entonces necesario que se preserven las caracter\u00edsticas originales de la m\u00fasica interiorana, para que no se pierdan&#8221;, sostiene la soci\u00f3loga Elizete Ign\u00e1cio, vinculada a la Fundaci\u00f3n Get\u00falio Vargas (FGV-Rio).<\/p>\n<p>&#8220;Existe una nostalgia de la moda campesina de ra\u00edces con un sabor amargo del tiempo perdido con la modernizaci\u00f3n que releg\u00f3 a todos a sobrevivir en un mundo desencantado, dominado por los medios de comunicaci\u00f3n masivos, cuyo control ideol\u00f3gico transformar\u00eda a la poblaci\u00f3n en &#8216;mera consumidora&#8217;, y no\u00a0 en &#8216;productora de su discurso final'&#8221;, a\u00f1ade. Seg\u00fan la investigadora, la visi\u00f3n que se tiene de los &#8220;sertanejos&#8221; modernos es la de un reflejo de una nueva elite agraria que nada tendr\u00eda que ver con los &#8220;caipiras&#8221;, definidos por su simplicidad, su rusticidad, su cordialidad. Las fiestas populares se habr\u00edan perdido en medio de la parafernalia t\u00e9cnica, y la busca de lo internacional y de lo multi, frutos de la modernizaci\u00f3n, y la adopci\u00f3n de nuevas tecnolog\u00edas y lenguajes acercar\u00edan al &#8220;sertanejo&#8221; m\u00e1s al country norteamericano que al &#8220;caipira&#8221; brasile\u00f1o. &#8220;Mi investigaci\u00f3n con <em>cowboys<\/em> que vinieron a Brasil a participar en los rodeos muestra otras realidades, m\u00e1s sutiles. En la sociedad estadounidense el estilo de vida country est\u00e1 asociado a la faena, a la simplicidad, a la dignidad r\u00fastica del contacto con la naturaleza. En Brasil, el estilo de vida <em>country<\/em> es casi el reverso de todo eso, y entre nosotros, el <em>country\u00a0<\/em> pregona una inserci\u00f3n de la ruralidad en los criterios de civilidad urbana, una inserci\u00f3n que se efect\u00faa mediante la defensa de la dignificaci\u00f3n del ser humano. El estilo de vida <em>country<\/em> introduce el tema de la ruralidad en el escenario urbano y dialoga con las fronteras tradicionales que ac\u00e1 no delimitan la relaci\u00f3n entre el campo y la ciudad&#8221;, sostiene Silvana.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-104369\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/art3974img31.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/art3974img31.jpg 345w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/art3974img31-120x122.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/art3974img31-250x254.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 345px) 100vw, 345px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">DIVULGA\u00c7\u00c3O\/PROJETO REP\u00daBLICA<\/span>En la m\u00fasica, la sutileza de las sorpresas puede ser a\u00fan mayor. &#8220;Fue entre 1902 y 1960 que la m\u00fasica &#8216;sertaneja&#8217; surgi\u00f3 como un campo espec\u00edfico en el interior de la M\u00fasica Popular Brasile\u00f1a (MPB). Pero, si bien durante un per\u00edodo inicial, hasta 1930, la palabra &#8216;sertanejo&#8217; se refer\u00eda indistintamente a las m\u00fasicas producidas en el interior del pa\u00eds, teniendo como referencia el nordeste, a partir de los a\u00f1os 1930, &#8216;sertanejo&#8217; pas\u00f3 a significar el &#8216;caipira&#8217; de la zona centro-sur. Y un poco m\u00e1s tarde, de S\u00e3o Paulo. As\u00ed las cosas, si Jararaca y Ratinho, \u00edconos del paso del &#8216;sertanejo&#8217; nordestino al &#8216;caipira&#8217;, trabajaban en R\u00edo, los d\u00faos de los a\u00f1os 1940, como Tonico y Tinoco, trabajar\u00edan en S\u00e3o Paulo&#8221;, explica el antrop\u00f3logo Allan de Paula Oliveira, quien acaba de defender su doctorado, intitulado <em>Miguilim<\/em> <em>se fue pa\u2013 la ciudad a ser cantor: una antropolog\u00eda de la m\u00fasica &#8220;sertaneja&#8221;<\/em>, en la Universidad Federal de Santa Catarina. Curiosamente, sostiene el investigador, lo que ocurri\u00f3 al principio, fue una &#8220;colonizaci\u00f3n&#8221; de la m\u00fasica &#8220;sertaneja&#8221; por parte de la m\u00fasica &#8220;caipira&#8221; mediante los timbres y de los nuevos subg\u00e9neros, con el establecimiento del d\u00fao cantando en intervalos de tr\u00edos como la formaci\u00f3n t\u00edpica, como as\u00ed tambi\u00e9n, entre otros factores, la especializaci\u00f3n en el universo conocido como &#8220;caipira&#8221; por el uso de maquillaje y vestuarios &#8220;a la moda&#8221;, hasta que, m\u00e1s o menos en 1950, la m\u00fasica &#8220;sertaneja&#8221;, en su forma &#8220;caipira&#8221;, estaba cristalizada en su nuevo formato. Asimismo, de la misma forma que los &#8220;neosertanejos&#8221; de hoy son v\u00edctimas del prejuicio de los m\u00e1s puristas, en los a\u00f1os 1960, recuerda Allan, la m\u00fasica &#8220;sertanejo-caipira&#8221; fue excluida de procesos importantes que terminaron resultando en la elaboraci\u00f3n de la sigla MPB. &#8220;De la misma manera, el g\u00e9nero no se destac\u00f3 en los festivales de los a\u00f1os 1960, siendo poco aprovechado en la g\u00e9nesis de la MPB. Para el p\u00fablico de la \u00e9poca, joven y rural era el &#8216;bai\u00e3o&#8217; [m\u00fasica nordestina]&#8221;<\/p>\n<p><strong>Alienaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Posteriormente, la m\u00fasica &#8220;sertaneja&#8221; ganar\u00eda la triste funci\u00f3n de ser ejemplo de categor\u00edas sociol\u00f3gicas como lumpen, proletariado y alienaci\u00f3n. &#8220;Se trata de una m\u00fasica que ser\u00eda puesta al margen por las clases dominantes y consumida por un p\u00fablico vasto, pero &#8216;subalterno&#8217;, como se dec\u00eda en la \u00e9poca. Hasta la segunda mitad de los a\u00f1os 1980, permanecer\u00eda al margen en el conjunto de la m\u00fasica brasile\u00f1a, un g\u00e9nero escuchado fuera del centro. De este modo, el campo de la m\u00fasica &#8216;sertaneja&#8217;, hasta es momento, se encontraba dividido en dos posiciones: una que realzaba el valor de las ra\u00edces &#8216;caipiras&#8217; de la m\u00fasica &#8216;sertaneja&#8217;, y que usaba la expresi\u00f3n &#8216;m\u00fasica caipira&#8217; para denotar su pr\u00e1ctica y diferenciarla de la otra postura, la de una m\u00fasica &#8216;sertaneja&#8217; abierta a las influencias externas y que usaba la expresi\u00f3n &#8216;m\u00fasica sertaneja&#8217; para denotarse&#8221;. El gran <em>boom<\/em> que esta segunda &#8220;facci\u00f3n&#8221; musical experiment\u00f3 se dio en 2005, con la divulgaci\u00f3n de la pel\u00edcula<em> Os dois filhos de Francisco<\/em>. &#8220;Fue un fen\u00f3meno, y, al lado del &#8216;ax\u00e9&#8217; y del &#8216;pagode&#8217;, es actualmente uno de los tres g\u00e9neros que m\u00e1s estuvieron en evidencia a lo largo de la d\u00e9cada de 1990, ocupando espacios crecientes en los medios&#8221;, sostiene Allan. Seg\u00fan el investigador, la ascensi\u00f3n de estos g\u00e9neros musicales hasta entonces relacionados con grupos sociales marginados del conjunto de la sociedad es una de las contrapartidas de la entrada de esos grupos en el universo de consumo. Un \u00edndice importante, en el caso de la m\u00fasica &#8220;sertaneja&#8221; de los a\u00f1os 1990, es el rodeo, un evento s\u00edmbolo del universo rural modernizado, con el pe\u00f3n reelaborado en<em> cowboy<\/em>. La banda de sonido de estos eventos, la m\u00fasica &#8220;sertaneja&#8221;, mantuvo caracter\u00edsticas anteriores, pero profundiz\u00e1ndolas con la entrada de la influencia del pop y del rock, que se traduce en las nuevas formaciones musicales usadas por los d\u00faos, con bandas de apoyo de guitarras, bajo, teclados, etc., donde las presencia de la sonoridad de la guitarra &#8220;caipira&#8221; se ha vuelto secundaria, cuando se la utiliza.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-104370\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/art3974img41.jpg\" alt=\"\" width=\"243\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/art3974img41.jpg 243w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/art3974img41-120x173.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 243px) 100vw, 243px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">ALMEIDA J\u00daNIOR, CAIPIRA PICANDO FUMO, 1893, PINACOTECA DO ESTADO DE S\u00c3O PAULO<\/span>El pe\u00f3n<br \/>\n<\/strong>&#8220;Curiosamente, la dominaci\u00f3n masculina del pe\u00f3n de rodeo sobre el toro salvaje opera como un tipo de polo opuesto a la m\u00fasica extremadamente expresiva y lagrimosa que acompa\u00f1a los eventos. Habl\u00e9 con varios peones que me dijeron que su fachada lac\u00f3nica era una cobertura de su interior emocional que, seg\u00fan ellos, estaba bien representado en aquellos temas musicales&#8221;, comenta Alex Dent. &#8220;Esto tambi\u00e9n explica la tradici\u00f3n del d\u00fao &#8216;sertanejo&#8217;, en general constituido por hermanos, con poco espacio para la presencia femenina. Mediante la hermandad, la m\u00fasica revela vulnerabilidades masculinas en el palco que son en general, escondidas, soslayadas por el machismo&#8221;. Seg\u00fan el antrop\u00f3logo norteamericano, los m\u00fasicos definen su universo como &#8220;sertanejo&#8221;, y con eso quieren decir que las letras de sus canciones constituyen cr\u00edticas a la realidad urbana que suprime las emociones y no da atenci\u00f3n al pasado, usando el campo &#8220;antiguo&#8221; como modelo y lamentando lo que se perdi\u00f3 con la modernidad. &#8220;Rural, en el caso de esa m\u00fasica, no significa que los m\u00fasicos o sus fans son necesariamente del medio rural, ya que su m\u00fasica es producida y circula en mayor medida en el medio urbano. No obstante, esa &#8216;ruralidad&#8217; no debe entenderse literalmente como referencia al campo, sino al uso del espacio para resaltar la fragmentaci\u00f3n del individuo y la p\u00e9rdida del pasado id\u00edlico que sus adeptos creen que fue arrasado por la urbanizaci\u00f3n&#8221;, sostiene. La m\u00fasica &#8220;sertaneja&#8221;, imbuida de un estado de crisis emocional, debe provocar lo mismo en el oyente: la reemergencia del coraz\u00f3n. &#8220;Los brasile\u00f1os de los lugares donde realic\u00e9 la investigaci\u00f3n siguen experimentando el mismo malestar con la rapidez de los cambios y el progreso. Sienten que deben absorber las novedades, al mismo tiempo temen la p\u00e9rdida inminente de su identidad. La m\u00fasica y el estilo de vida &#8216;sertanejos&#8217; son algunas de las formas por donde ese miedo puede trasparecer.&#8221;<\/p>\n<p>All\u00ed seg\u00fan Dent puede estar otra de las diversas razones que explican el crecimiento del g\u00e9nero con la democratizaci\u00f3n del pa\u00eds. &#8220;A primera vista, la m\u00fasica &#8216;sertaneja&#8217; parece pasar por arriba de la dictadura, ya que no existen canciones sobre la tortura, la censura o los desaparecidos. Pero lo rural embutido en el g\u00e9nero enfatiza la cr\u00edtica velada a las narraciones de progreso que eran centrales en los &#8216;milagros econ\u00f3micos&#8217; coercitivos de los dictaduras militares&#8221;. Los &#8220;a\u00f1os de plomo&#8221; pueden no estar visibles, pero una cr\u00edtica a su principal vector est\u00e1 presente para quienes quieran o\u00edr los lamentos por la &#8220;p\u00e9rdida forzosa de la inocencia&#8221; del campo. &#8220;Luego de 1985, con la redemocratizaci\u00f3n, muchos grupos pasaron a usar el g\u00e9nero &#8216;sertanejo&#8217;\u00a0como una alternativa a las narrativas de progreso de la dictadura, en especial las asociadas a la urbanizaci\u00f3n, la industrializaci\u00f3n y la orientaci\u00f3n hacia el futuro. La mirada retrospectiva, nost\u00e1lgica del pasado perdido, fue s\u00fabita y vigorosamente movilizada para problematizar los discursos de la brasile\u00f1idad y la aceptaci\u00f3n mansa del progreso por el progreso mismo&#8221;, explica el antrop\u00f3logo. No obstante, no debe entenderse esto como una adopci\u00f3n inmediata de posturas menos conservadoras. &#8220;Los g\u00e9neros musicales rurales tambi\u00e9n criticaron la redemocratizaci\u00f3n, y presentaban a la modernidad de la globalizaci\u00f3n como poseedora de un car\u00e1cter m\u00e1s corruptor que progresivo. En lugar del olvido del ugar, de la historia y de la tierra, el &#8216;sertanejo&#8217; plantea la necesidad de que cada uno se reconozca como rural: valorar el pasado ideal y enriquecido con la sangre de los hermanos&#8221;. Sin embargo, al mismo tiempo que <em>Tristeza do Jeca<\/em> toca el coraz\u00f3n de los &#8220;sertanejos&#8221; con sus suspiros por el pasado, eso no impide que ellos puedan llorar r\u00edos de l\u00e1grimas escuchando grabaciones modernas de esa canci\u00f3n en sistemas de sonido de \u00faltima generaci\u00f3n o en escenarios de shows con inmensos recursos t\u00e9cnicos.<\/p>\n<div id=\"attachment_104371\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-104371\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/art3974img51.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/art3974img51.jpg 349w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/art3974img51-120x120.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/art3974img51-250x251.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 349px) 100vw, 349px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">DIVULGA\u00c7\u00c3O\/PROJETO REP\u00daBLICA<\/span>Inezita Barroso<span class=\"media-credits\">DIVULGA\u00c7\u00c3O\/PROJETO REP\u00daBLICA<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Ideolog\u00eda<br \/>\n<\/strong>&#8220;El mismo CD que vi en la casa de muchos aprendices de guitarreros en campos del Movimiento de los Sin Tierra estaba en la repisa de millonarios, para quienes \u2013es necesario que vuelvan los militares para acabar con ese pillaje en el campo y en la pol\u00edtica&#8221;. En tanto, no se puede m\u00e1s restringir lo &#8220;sertanejo&#8221; a clases o ideolog\u00edas&#8221;, analiza Dent. En suma, la m\u00fasica &#8220;sertaneja&#8221; es un excelente espejo del pa\u00eds y su eterna convivencia entre lo antiguo y lo moderno. &#8220;La cuesti\u00f3n de los hermanos, por ejemplo, siempre estuvo presente en la m\u00fasica &#8216;sertaneja&#8217;: si antes la misma lamentaba que las ra\u00edces se hubieran roto con la migraci\u00f3n, hoy celebra la impotencia ante el amor. La guitarra o viola conecta el pasado con el futuro, con estudiantes esmer\u00e1ndose para aprender ritmos arcanos con medios digitales. La ruralidad es por encima de todo popular, pues se vive en el campo y en la ciudad al mismo tiempo. Silvana Gon\u00e7alves coincide. &#8216;Es una ambivalencia fuerte del <em>country<\/em> brasile\u00f1o. Los adeptos del g\u00e9nero tienen referencias al mismo tiempo en dos lugares, porque se encuentran en un tr\u00e1nsito incesante de cruzamiento de fronteras. El aspecto intrigante de esto es que debido precisamente a esta posibilidad reciente de ir y venir, es decir, precisamente en el tr\u00e1nsito entre dos referencias, este estilo de vida <em>country<\/em> construye sus ra\u00edces. Precisamente en el desplazamiento se produce una territorializaci\u00f3n&#8221;. As\u00ed es como lo &#8220;malo&#8221; del progreso, encarnado en el accionar de la dictadura (por ejemplo, la construcci\u00f3n de carreteras, las mejoras del campo, el desarrollo de una agricultura moderna) permite que ahora se pueda tener un territorio con ciudad y campo. No sin raz\u00f3n, la democratizaci\u00f3n lleg\u00f3 junto con la m\u00fasica &#8220;sertaneja&#8221; a todo lo que da, como su banda sonora.<\/p>\n<p>&#8220;El estilo de vida <em>country <\/em>en Brasil es por lo tanto una experiencia que no reproduce la vida campestre, agr\u00edcola o ganadera. Es m\u00e1s bien una experiencia que ritualiza en los diversos escenarios urbanos (torneos deportivos, discotecas, turismo, moda, reglas de sociabilidad) los elementos que se atribuyen a la relaci\u00f3n con la naturaleza, a la agricultura, a la ganader\u00eda. As\u00ed, el estilo de vida <em>country<\/em> toma la ruralidad como fuente de inspiraci\u00f3n para el delineamiento de patrones de sociabilidad urbanos&#8221;, asevera Silvana. El country (o &#8220;c\u00e1untri&#8221;, como lo escuch\u00f3 Dent en el transcurso de su investigaci\u00f3n en Brasil) funciona como una de las instancias que &#8220;produce&#8221; el campo, y su banda sonora es la m\u00fasica &#8220;sertaneja&#8221;, expresi\u00f3n creadora de la realidad. &#8220;De este modo, para el &#8216;sertanejo&#8217; no existe raz\u00f3n por la cual separar entre &#8216;sertanejo&#8217; y &#8216;caipira&#8217;, si todo forma parte del mismo espectro. Prueba de ello fue lo que vi en un show en Barretos, en 1999, cuando el d\u00fao Xit\u00e3ozinho y Xoror\u00f3 se uni\u00f3 al d\u00fao Ti\u00e3o Carreiro y Pardinho para cantar Pagode en Brasilia (un \u00e9xito de ese d\u00fao antiguo), con todas las connotaciones que la ciudad trae como proyecto de modernizaci\u00f3n y futuro de Brasil. En el pa\u00eds del siglo XXI, la innovaci\u00f3n no radica simplemente en mandar ese mensaje en uno de los mayores rodeos del mundo, sino en combinar una presentaci\u00f3n del pasado con el presente en el cual un d\u00fao exitoso comercialmente puede compartir el escenario con sus &#8216;ra\u00edces&#8217; ahora llamada &#8216;caipiras'&#8221;, comenta el antrop\u00f3logo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La m\u00fasica interiorana constituye un buen retrato del Brasil","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[684],"class_list":["post-88975","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88975","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88975"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88975\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88975"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88975"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88975"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=88975"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}