{"id":88994,"date":"2009-11-01T00:00:00","date_gmt":"2009-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/11\/01\/el-poder-femenino\/"},"modified":"2017-01-30T17:40:30","modified_gmt":"2017-01-30T19:40:30","slug":"el-poder-femenino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-poder-femenino\/","title":{"rendered":"El poder femenino"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-104234\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/Poder-feminino-1-288x3002.jpg\" alt=\"\" width=\"288\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/Poder-feminino-1-288x3002.jpg 288w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/Poder-feminino-1-288x3002-120x125.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/Poder-feminino-1-288x3002-250x260.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 288px) 100vw, 288px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">UNIVERSIDADE DE INDIANA<\/span>El Comit\u00e9 Nobel descubri\u00f3 a las mujeres en 2009. Cuatro investigadoras ganaron en las categor\u00edas cient\u00edficas del premio, con relieve para la pionera conquista de la cientista pol\u00edtica Elinor Ostrom, de la Universidad de Indiana, en el Premio de Econom\u00eda, hasta entonces otorgado solamente a hombres. La israel\u00ed Ada Yonath fue la tercera mujer en ganar el Premio de Qu\u00edmica desde que Marie Curie abri\u00f3 la lista femenina de galardonados en la categor\u00eda en 1911. Elizabeth Blackburn y\u00a0 Carol Greider fueron las primeras mujeres que dividieron un Premio de Medicina o Fisiolog\u00eda. Con la laureada en Literatura, la rumana Herta M\u00fcller, la cantidad de mujeres ganadoras del Nobel subi\u00f3 de 36 a 41 en 2009, un salto del 14% en el total. Tal contingente est\u00e1 todav\u00eda a a\u00f1os luz de los 761 hombres laureados desde que se instituy\u00f3 el premio en 1901, y comput\u00e1ndose el total de premiados en 2009, ellas est\u00e1n en minor\u00eda (fueron distinguidos ocho varones). Pero el movimiento cobr\u00f3 fuerza como para replantear el debate sobre el reconocimiento de la contribuci\u00f3n femenina en la ciencia.<\/p>\n<p>Elinor Ostrom, 76 a\u00f1os, record\u00f3 el descr\u00e9dito que enfrent\u00f3 en los a\u00f1os 1960, cuando decidi\u00f3 seguir la carrera acad\u00e9mica. No era posible que una mujer recibiera un t\u00edtulo de doctora en 1965. El consejo que me dieron cuando me matricul\u00e9 en el posgrado fue \u00e9ste: Bueno, pero usted tiene un trabajo. \u00bfPara qu\u00e9 quiere hacer un doctorado? Usted puede conseguir un trabajo en cualquier lugar en vez de dar clases. Y tiene un empleo mejor, dijo Elinor, que estudia de qu\u00e9 manera ciertos grupos de personas logran explotar los recursos naturales en forma sostenible, incluso sin regulaci\u00f3n. Ella record\u00f3 que, en aquella \u00e9poca, estaba muy entusiasmada y decidi\u00f3 seguir adelante debido a un genuino inter\u00e9s acad\u00e9mico, no para conseguir trabajo. Menos mal que la Universidad de Indiana me contrat\u00f3 para dar clases los martes, jueves y s\u00e1bados a las siete y media de la ma\u00f1ana. \u00bfEso no existe m\u00e1s, no es cierto? Entramos en una nueva era, reconocemos que las mujeres tienen habilidad para hacer un buen trabajo cient\u00edfico. Es un honor ser la primera mujer que gana el Nobel de Econom\u00eda. Y no ser\u00e9 la \u00faltima, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>La bi\u00f3loga molecular Carol Greider, de 48 a\u00f1os, de la Universidad Johns Hopkins, protagoniz\u00f3 una rara escena para un anuncio de distinci\u00f3n. Laureada junto a Elizabeth Blackburn por las investigaciones relacionadas a los tel\u00f3meros, estructuras que mantienen la estabilidad estructural de los cromosomas, Carol concedi\u00f3 la tradicional rueda de prensa en compa\u00f1\u00eda de dos hijos, un chico de 13 a\u00f1os y una nena de 9, en una imagen que encarn\u00f3 la posibilidad de ser madre y\u00a0 cient\u00edfica de primera l\u00ednea al mismo tiempo. M\u00e1s tarde contar\u00eda que estaba lavando ropa en casa cuando le informaron acerca del premio. No suelo encargarme de la ropa a la ma\u00f1ana temprano, pero ya estaba despierta y ten\u00eda toda aquella ropa esper\u00e1ndome, dijo. Hija de investigadores, Blackbum explic\u00f3 por qu\u00e9 el estudio de los tel\u00f3meros reuni\u00f3 a tantas mujeres cient\u00edficas. No hay nada en este tema que atraiga a las mujeres. Pero existe el llamado efecto del fundador, dijo, en referencia a las oportunidades que Joseph Gall, pionero en el tema, les dio a las mujeres investigadoras en su laboratorio. Esas mujeres fueron a trabajar en otros lugares del pa\u00eds y capacitaron a otras mujeres. Creo que existe una ligera disposici\u00f3n de las mujeres a trabajar con otras mujeres, porque existe una tendencia cultural de los varones a ayudar a otros hombres. No es que ellos est\u00e9n por alg\u00fan motivo en contra de las mujeres, es que sencillamente no piensan en ellas. Y a menudo se sienten m\u00e1s c\u00f3modos ayudando a sus colegas hombres.<\/p>\n<p>Elizabeth Blackburn, de 61 a\u00f1os, australiana radicada en Estados Unidos, rememor\u00f3 las dificultades que afront\u00f3 en 1985, cuando a los 37 a\u00f1os lleg\u00f3 al puesto de docente de la Universidad de California en Berkeley, EE.UU., y qued\u00f3 embarazada. No calculaba que ser\u00eda tan duro tener un hijo y hacer mi investigaci\u00f3n, dijo. Mi conclusi\u00f3n actual es que existen algunos per\u00edodos de la vida en que no podemos dedicarnos un 100% al trabajo y no es necesario abandonar la carrera s\u00f3lo porque moment\u00e1neamente una no puede dedicarse completamente. Es posible tener 20 \u00f3 30 a\u00f1os de productividad en el lapso de varias d\u00e9cadas de actividad profesional, afirm\u00f3. La israel\u00ed Ada Yonath, de 60 a\u00f1os, premiada por sus trabajos pioneros sobre la estructura del ribosoma, fue la \u00fanica que dej\u00f3 de lado la cuesti\u00f3n de g\u00e9nero al celebrar su conquista. Yo no voy al laboratorio a la ma\u00f1ana pensando: Soy una mujer y voy a hacer una investigaci\u00f3n que va a conquistar el mundo. Soy antes que nada cient\u00edfica, independientemente del g\u00e9nero. Solamente cient\u00edfica, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>Hace ya tiempo que la Real Academia Sueca, que concede los premios de F\u00edsica, Qu\u00edmica y Econom\u00eda, ven\u00eda siendo criticada por el dominio masculino en sus premios. Eso llama la atenci\u00f3n en la \u00e9poca en que vivimos y con la importancia que le damos a la igualdad de g\u00e9neros ac\u00e1 en Suecia, dijo Gunnar Oquist, secretario general de la academia, en entrevista concedida en 2005. Sucede que lleva su tiempo. El trabajo que recompensamos hoy se remonta a 20 a\u00f1os, afirm\u00f3.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-104235\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/Poder-feminino-2-300x3002.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/Poder-feminino-2-300x3002.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/Poder-feminino-2-300x3002-120x120.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/Poder-feminino-2-300x3002-250x250.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\"> INSTITUTE OF SCIENCE<\/span>Parentesco<\/strong><br \/>\nHist\u00f3ricamente, la actividad cient\u00edfica ha sido masculina. La participaci\u00f3n intensiva de las mujeres en la ciencia es un fen\u00f3meno reciente, iniciado en la segunda mitad del siglo pasado e impulsado por factores tales como la lucha por la igualdad de derechos entre los g\u00e9neros y la necesidad de recursos humanos para actividades estrat\u00e9gicas. Anteriormente, el acceso por parte de las mujeres a la carrera cient\u00edfica era eventual y a menudo estaba vinculado a alg\u00fan parentesco con hombres de ciencia. No se considera una coincidencia el hecho de que la primera mujer que conquist\u00f3 un Nobel, la francesa de origen polaco Marie Curie, haya ganado el Premio de F\u00edsica junto con su marido Pierre, en 1903, aunque ella tambi\u00e9n haya conquistado sola el Premio de Qu\u00edmica en 1911. La hija de esta pareja, Irene Curie, tambi\u00e9n dividir\u00eda el Premio de Qu\u00edmica en 1935 con su marido, Jean Frederic Joliot.<\/p>\n<p>La integraci\u00f3n de las mujeres a la carrera cient\u00edfica ha avanzado durante las \u00faltimas d\u00e9cadas, pero esto ha sido en forma desigual. Se concentr\u00f3 en determinadas \u00e1reas, tales como las ciencias biol\u00f3gicas y sociales, en detrimento de las llamadas ciencias duras, como la f\u00edsica, y las tecnol\u00f3gicas, como las ingenier\u00edas y la computaci\u00f3n. Uno de los primeros estudios que analizaron este fen\u00f3meno fue publicado en 1965 por la estadounidense Alice Rossi, de la Universidad de Chicago, que discut\u00eda las razones por las cuales en Estados Unidos las mujeres representasen tan s\u00f3lo el 1% del personal empleado en el campo de las ingenier\u00edas, mientras que llegaban al 27% en biolog\u00eda. La autora discut\u00eda los aspectos sociales y psicol\u00f3gicos vinculados a este fen\u00f3meno, tales como la prioridad del casamiento y la maternidad con relaci\u00f3n a la carrera, la determinaci\u00f3n cultural de actitudes tenidas como femeninas o masculinas y las diferencias entre varones y mujeres en comportamientos tales como la persistencia y el alejamiento de la convivencia social.<\/p>\n<p>Pese a que la desigualdad ha venido disminuyendo desde la d\u00e9cada de 1960, perduran cuestiones ligadas al desempe\u00f1o profesional o al compromiso con la carrera, tenidos como inferiores a los de los hombres debido a la dedicaci\u00f3n a la familia y sus efectos colaterales, tales como el escaso acceso a altos cargos acad\u00e9micos y la remuneraci\u00f3n relativamente menor. Hace tres a\u00f1os, la discusi\u00f3n sobre las ra\u00edces de este fen\u00f3meno gener\u00f3 un gran cortocircuito en Harvard, una de las m\u00e1s importantes universidades del planeta. El entonces rector de la universidad, Lawrence Summers, perdi\u00f3 apoyo pol\u00edtico y se vio obligado a renunciar al comando de la instituci\u00f3n despu\u00e9s de sugerir que la escasa participaci\u00f3n de las mujeres en las ciencias y en la matem\u00e1tica se explica debido a una natural inaptitud femenina para dichos campos del conocimiento. Adem\u00e1s de echarlo a Summers, la Harvard Corporation, que controla a la instituci\u00f3n, cre\u00f3 dos fuerzas de tarea: una sobre Mujeres Docentes y otra sobre Mujeres en Ciencia e Ingenier\u00eda, con el objetivo de desarrollar propuestas tendientes a disminuir las barreras contra el avance de las mujeres en Harvard. Y eligi\u00f3 a una mujer para el puesto de Summers, a la historiadora Drew Gilpin Faust.<\/p>\n<p>Carol Greider, Elizabeth Blackburn, Ada Yonath y Elinor Ostrom son mujeres que se destacaron en campos de la ciencia en los cuales Summers sugiri\u00f3 que ellas no logran equipararse a los hombres. Summers pregunt\u00f3 d\u00f3nde estaban las mujeres cientistas. En el caso de las ganadoras del Nobel de 2009, estaban ocupadas haciendo investigaci\u00f3n de alto nivel, dijo Sharon McGrayne, autora de un libro sobre las mujeres laureadas con el Nobel.<\/p>\n<p>Si bien existe literatura cient\u00edfica que sugiere razones biol\u00f3gicas para distintos comportamientos de hombres y mujeres, en el campo de la ciencia las evidencias apuntan or\u00edgenes sociales y culturales para las diferencias de desempe\u00f1o y de inter\u00e9s. Estereotipos como el de la aptitud masculina para las ciencias influyen sobre las mujeres en el momento de la elecci\u00f3n profesional y las alejan de determinadas \u00e1reas.<\/p>\n<p>Una investigaci\u00f3n efectuada en 2009, que compar\u00f3 la situaci\u00f3n en 34 pa\u00edses, arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que en naciones en las cuales los estereotipos est\u00e1n m\u00e1s arraigados, los muchachos obtienen mejores resultados que las chicas en ciencias y\u00a0 matem\u00e1tica. Los estereotipos y el abismo entre los sexos en su capacidad de \u00e9xito en la ciencia se refuerzan mutuamente, dijo Brian Nosek, docente de psicolog\u00eda de la Universidad de Virginia, autor de dicho estudio, publicado en la revista de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos. Cuando las personas ven que los hombres trabajan m\u00e1s en los campos cient\u00edficos, se desarrolla un prejuicio seg\u00fan el cual los hombres son m\u00e1s aptos para las ciencias, dice.<\/p>\n<p>En el caso de la ciencia de la computaci\u00f3n, que vio decrecer la participaci\u00f3n femenina durante los \u00faltimos a\u00f1os, las hip\u00f3tesis van desde el aumento de la competencia en el ambiente\u00a0 acad\u00e9mico y profesional hasta el estereotipo de que se trata de una profesi\u00f3n que privilegia el aislamiento.<\/p>\n<p>Otra investigaci\u00f3n reciente apunt\u00f3 a relevar las razones por las cuales los varones solicitan m\u00e1s patentes que las mujeres en Estados Unidos. Esta investigaci\u00f3n, publicada en la revista Science, se realiz\u00f3 con un muestreo de 4.227 estadounidenses que obtuvieron sus t\u00edtulos de doctor entre 1967 y 1995. Los datos muestran que el 5,65% de las 903 mujeres analizadas ten\u00eda alguna patente a su nombre. Entre los 3.324 varones, la tasa fue del 13%. Los autores hicieron entrevistas con grupos espec\u00edficos para intentar entender ese desequilibrio. Conclusi\u00f3n: la brecha de g\u00e9nero persiste debido a las escasas conexiones con el sector privado cultivadas por las mujeres, y por su visi\u00f3n tradicional sobre la carrera acad\u00e9mica. Ellas no solamente se preocupan menos en patentar sino que tambi\u00e9n se dedican poco a otras actividades ligadas al emprendedorismo acad\u00e9mico, tales como los servicios de consultor\u00eda para empresas. Pero esto no es una caracter\u00edstica innata. Seg\u00fan los autores, las investigadoras m\u00e1s j\u00f3venes s\u00ed exhiben la cultura masculina de expandir sus vinculaciones con empresas.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-104236\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/Poder-feminino-3-202x3002.jpg\" alt=\"\" width=\"202\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/Poder-feminino-3-202x3002.jpg 202w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/Poder-feminino-3-202x3002-120x178.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 202px) 100vw, 202px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">PRESS ILLUSTRATING SERVICE, NEW YORK CITY\/WIKIMEDIA COMMONS<\/span>Flexibilidad<br \/>\n<\/strong>La cuesti\u00f3n aparece de manera distinta en diferentes culturas. El rigor del ambiente acad\u00e9mico en Jap\u00f3n\u00a0 traba la participaci\u00f3n femenina. En 2004, las mujeres compon\u00edan tan s\u00f3lo el 11,1% de la fuerza de trabajo acad\u00e9mica del pa\u00eds, la m\u00e1s baja participaci\u00f3n entre los 30 pa\u00edses miembros de la Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3mico (OCDE). Portugal tiene el \u00edndice m\u00e1s alto, del 40%. En Europa, pese a las pol\u00edticas tendientes a dar oportunidades y\u00a0 de flexibilidad con las mujeres cient\u00edficas, los resultados son t\u00edmidos. Estudios realizados en Francia y Alemania muestran que en el transcurso de las \u00faltimas dos d\u00e9cadas las mujeres han tenido mayor acceso a la carrera cient\u00edfica, pero siguen siendo minor\u00eda en los cargos de mayor prestigio, dice Jacqueline Leta, docente de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ) y estudiosa de las cuestiones de g\u00e9nero en la ciencia.<\/p>\n<p>En Brasil la situaci\u00f3n es menos dram\u00e1tica. El censo de grupos de investigaci\u00f3n del pa\u00eds, dado a conocer en agosto por el CNPq, muestra que entre los investigadores registrados en 2008, el 49% correspond\u00eda a mujeres y el 51% a varones. Cuando se analiza el liderazgo de los grupos, la participaci\u00f3n femenina cae al 45%. Pese a ello, las cifras indican una evoluci\u00f3n de la presencia femenina en los laboratorios. En 1993, de cada 100 investigadores, tan s\u00f3lo 39 eran mujeres.<\/p>\n<p>En la opini\u00f3n de la soci\u00f3loga de la ciencia L\u00e9a Velho, profesora de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), los avances de Brasil en la cuesti\u00f3n de g\u00e9nero en la ciencia, que se traducen en una mayor participaci\u00f3n femenina en las universidades p\u00fablicas que en pa\u00edses avanzados, tiene dos causas principales. Por un lado, tenemos una estructura social en que las mujeres de la clase media pueden contar con todo tipo de ayuda para las tareas del hogar y con el cuidado con los hijos. Son las mujeres de las clases bajas quienes hacen posible la carrera de las de clase media. Por otro, el acceso a la carrera mediante concursos p\u00fablicos tiende a disminuir las parcialidades de los dict\u00e1menes, afirma.<\/p>\n<p>Jacqueline Leta plantea la hip\u00f3tesis de que las mujeres est\u00e1n ingresando en las universidades y predominando en ciertas carreras porque no son objeto de la presi\u00f3n para trabajar tempranamente. Para muchos varones, es inviable pasarse cuatro a\u00f1os haciendo una carrera de grado sin trabajar.\u00a0 Esa opci\u00f3n por el mercado puede abrir y cada vez m\u00e1s el espacio en las universidades para las mujeres, afirma. Seg\u00fan ella, eso no significa que las mujeres est\u00e9n conquistando los mejores puestos. Un reciente estudio de su autor\u00eda analiz\u00f3 la situaci\u00f3n de 1.946 docentes de la UFRJ. Y constat\u00f3 que, con excepci\u00f3n de las \u00e1reas de letras, artes y humanidades, el porcentaje de mujeres involucradas con la actividad de posgrado es siempre menor que la fracci\u00f3n femenina del total de docentes. Esto sugiere una tendencia a una divisi\u00f3n de trabajo en la cual les compete m\u00e1s a los varones la actividad de investigaci\u00f3n, que es la de mayor prestigio y reconocimiento en la academia, en tanto que las mujeres tienden a trabajar con la ense\u00f1anza.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"R\u00e9cord de laureadas muestra la presencia de las mujeres en la ciencia","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[283,294,305,1502,316,328],"coauthors":[98],"class_list":["post-88994","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-ciencia-politica-es","tag-economia-es","tag-fisiologia-es","tag-literatura-es","tag-medicina-es","tag-quimica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88994","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88994"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88994\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88994"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88994"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88994"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=88994"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}