{"id":89002,"date":"2009-11-01T00:00:00","date_gmt":"2009-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/11\/01\/con-los-vecinos-demasiado-cerca\/"},"modified":"2017-01-30T18:23:40","modified_gmt":"2017-01-30T20:23:40","slug":"con-los-vecinos-demasiado-cerca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/con-los-vecinos-demasiado-cerca\/","title":{"rendered":"Con los vecinos demasiado cerca"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-104507\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/Vizinhos-1-300x3002.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/Vizinhos-1-300x3002.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/Vizinhos-1-300x3002-120x120.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/Vizinhos-1-300x3002-250x250.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">DAVID SANTOS DE FREITAS<\/span>&#8220;En la chacra de mi abuela los monos invaden el gallinero para robar huevos. Expertos en primates escucharon durante mucho tiempo relatos como \u00e9se y los ignoraron como si fuesen leyendas. Sucede que sab\u00edan muy bien que esos monos comen \u00fanicamente plantas. Pero ahora todo eso ha cambiado. El equipo del primat\u00f3logo J\u00falio C\u00e9sar Bicca-Marques, de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de R\u00edo Grande do Sul (PUCRS), demostr\u00f3 que los monos aulladores o caray\u00e1 (<em>Alouatta caraya)<\/em> efectivamente roban huevos de nidos o de gallineros para complementar su dieta cuando las hojas y los frutos disponibles no bastan para saciar el apetito. Sin embargo, la escasez de su plato favorito no es el \u00fanico problema que afrontan estos primates en el sur de Brasil: la fiebre amarilla ha cobrado v\u00edctimas entre ellos, que a su vez e injustamente se los acusa de ser los responsables de propagar la enfermedad.<\/p>\n<p>Las sospechas en cuanto a los platos poco ortodoxos de estos monos surgieron hace 20 a\u00f1os. Mientras hac\u00eda su investigaci\u00f3n de maestr\u00eda en la regi\u00f3n de Alegrete, en el oeste del estado sure\u00f1o, los primat\u00f3logos Bicca-Marques y Cl\u00e1udia Calegaro-Marques escucharon los relatos del due\u00f1o de la propiedad y miraron de reojo el inter\u00e9s de los monos al examinar los nidos en los \u00e1rboles. Los primates del g\u00e9nero Alouatta son los m\u00e1s estudiados en la naturaleza entre los monos de las Am\u00e9ricas. Durante las \u00faltimas d\u00e9cadas, grupos de investigaci\u00f3n de varios pa\u00edses pasaron en total m\u00e1s de 50 mil horas observando monos aulladores desde M\u00e9xico hasta Argentina. Aun con todo ese tiempo de observaci\u00f3n, nadie hasta ahora hab\u00eda registrado una dieta que no fuese de un vegetarianismo radical. Prefieren comer frutos maduros y hojas tiernas, explica el primat\u00f3logo.<\/p>\n<p>Pero en la zona rural ga\u00facha, poblada desde hace mucho tiempo por gente que se dedica a la agricultura y a la ganader\u00eda, los conjuntos de \u00e1rboles frutales y\u00a0 eucaliptos tomaron el lugar de los bosques aut\u00f3ctonos. Sin los montes de galer\u00eda, aqu\u00e9llos que acompa\u00f1an a los r\u00edos y producen la mayor parte de los frutos y hojas que componen el men\u00fa de los aulladores, \u00e9stos se ven obligados a improvisar. As\u00ed es como Bicca-Marques justifica la dieta alternativa de los caray\u00e1es sure\u00f1os. Para corroborar la hip\u00f3tesis, ha concentrado el trabajo de sus alumnos en \u00e1reas con vegetaci\u00f3n alterada. En el naranjal cercano al \u00e1rea en donde con Cl\u00e1udia trabajaba hace 20 a\u00f1os, Helissandra Prates descubri\u00f3 que los monos aulladores se deleitan en la \u00e9poca de las naranjas y llegan a comerse las hojas de estos \u00e1rboles, repletas de un aceite en general poco apreciado por los herb\u00edvoros. Helissandra tambi\u00e9n vio dos monos lamiendo el interior de un nido.<\/p>\n<p>En una propiedad con un bosque dominado por eucaliptos en el municipio de Tupanciret\u00e3, m\u00e1s hacia el centro del estado, Carina Muhle vio un caray\u00e1 comiendo flores y hasta la corteza de estos \u00e1rboles que tampoco forman parte de la flora natural de la regi\u00f3n. En dicha estancia, vio monos invadiendo el gallinero para robar huevos, pese a tener que meterse por una hendija, por arriba de la puerta fechada.<\/p>\n<p>Estas observaciones, publicadas en la edici\u00f3n de octubre del<em> International Journal of Primatology,<\/em> fueron bien recibidas por los especialistas. Tardamos 20 a\u00f1os para publicar, pero el resultado compens\u00f3 la espera, celebra el primat\u00f3logo, quien ha sido contactado por colegas brasile\u00f1os y de otros pa\u00edses, interesados en el descubrimiento. Muchos de pares, reci\u00e9n ahora, despu\u00e9s de ver el descubrimiento impreso en un art\u00edculo cient\u00edfico, empiezan a tomarse e serio los relatos escuchados durante a\u00f1os sobre las invasiones de gallineros por parte de estos monos, y\u00a0 responsabiliz\u00e1ndolos por la escasez de aves como las cotorritas de las plazas de las ciudades del interior. De este modo, el trabajo del grupo ga\u00facho puede catalizar nuevos descubrimientos sobre los h\u00e1bitos alimentarios en varias especies de alouatta.<\/p>\n<p>El pr\u00f3ximo paso consiste en hacer experimentos destinado evaluar el inter\u00e9s de estos monos en los huevos y observar su comportamiento alimentario m\u00e1s detalladamente en diversas regiones.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-104508\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/Vizinhos-2-300x3002.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/Vizinhos-2-300x3002.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/Vizinhos-2-300x3002-120x120.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/Vizinhos-2-300x3002-250x250.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">DAVID SANTOS DE FREITAS<\/span>Los \u00e1ngeles de la guarda<\/strong><br \/>\nEl hecho de tener que recurrir a una dieta alternativa no es el \u00fanico problema ni el m\u00e1s grave que los monos aulladores enfrentan por convivir con los seres humanos. Varios centenares de monos murieron en 2008 y\u00a0 2009 durante un brote de fiebre amarilla silvestre. La fiebre amarilla surgi\u00f3 en \u00c1frica y vino con los buques negreros, comenta Bicca-Marques, por eso los monos del Nuevo Mundo, como es el caso de los aulladores, son sensibles a la enfermedad. La historia m\u00e1s larga de convivencia del ser humano con el virus nos otorga una resistencia mayor. Por eso, seg\u00fan el primat\u00f3logo, las personas son las grandes responsables por propagar la enfermedad; y no solamente en el siglo XVI, sino tambi\u00e9n en la actualidad. Entre el 40% y el 60% de las personas infectadas no tienen s\u00edntomas aparentes, pero propagan el virus. Con los monos aulladores es diferente: durante los entre tres y siete d\u00edas en que la enfermedad hace estragos en sus organismos, quedan postrados e inactivos, y la mayor\u00eda muere. Por eso no tienen oportunidad de diseminar el virus.<\/p>\n<p>Los monos aulladores son a decir verdad centinelas que pueden indicar a los organismos de salud p\u00fablica la necesidad de vacunar a la poblaci\u00f3n humana, afirma Bicca-Marques. Por eso sostiene que proteger a los monos aulladores es tambi\u00e9n una cuesti\u00f3n de salud p\u00fablica. De all\u00ed surgi\u00f3 la campa\u00f1a Proteja a su \u00e1ngel de la guarda, que organiz\u00f3 para impedir que los habitantes de las \u00e1reas rurales maten a los monos aulladores por miedo a que propaguen la fiebre amarilla. Esta iniciativa pone en evidencia una relaci\u00f3n de doble mano: as\u00ed como los monos pueden proteger a la gente al anunciar la presencia del virus, la vacunaci\u00f3n de las personas constituye a su vez una cuesti\u00f3n de protecci\u00f3n de la biodiversidad.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<strong><br \/>\n<\/strong><\/em>BICCA-MARQUES, J. C. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007\/s10764-009-9373-y#page-1\" target=\"_blank\">Habitat impoverishment and egg predation by <em>Alouatta caraya<\/em>.<\/a> <strong>International Journal of Primatology<\/strong>. v. 30, n. 5, p. 743-48. oct 2009.<br \/>\nBICCA-MARQUES, J. C. <a href=\"https:\/\/www.researchgate.net\/publication\/230727598_Outbreak_of_yellow_fever_affects_howler_monkeys_in_southern_Brazil\" target=\"_blank\">Outbreak of yellow fever affects howler monkeys in southern Brazil<\/a>.<strong> Oryx<\/strong>. v. 43, n. 2, p. 169-175. abr 2009.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La convivencia con los seres humanos expone los monos a la fiebre amarilla\r\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[293,329],"coauthors":[1601],"class_list":["post-89002","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-ecologia-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89002","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89002"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89002\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89002"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89002"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89002"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89002"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}