{"id":89036,"date":"2009-12-01T11:20:00","date_gmt":"2009-12-01T13:20:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/12\/01\/un-cambio-veloz\/"},"modified":"2016-04-19T13:12:14","modified_gmt":"2016-04-19T16:12:14","slug":"un-cambio-veloz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-cambio-veloz\/","title":{"rendered":"Un cambio veloz"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-101308\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/art4011img12.jpg\" alt=\"\" width=\"233\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/art4011img12.jpg 233w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/art4011img12-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 233px) 100vw, 233px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">MIGUEL BOYAYAN<\/span>La desnutrici\u00f3n infantil en el nordeste brasile\u00f1o puede desaparecer del mapa de las llagas brasile\u00f1as en menos de 10 a\u00f1os si el problema sigue disminuyendo a la velocidad registrada en los \u00faltimos 10 a\u00f1os. Esta conclusi\u00f3n se desprende de un trabajo coordinado por Carlos Augusto Monteiro, profesor de la Facultad de Salud P\u00fablica de la Universidad de S\u00e3o Paulo, y Ana Lucia Lovadino de Lima, investigadora del N\u00facleo de Investigaciones Epidemiol\u00f3gicas en Nutrici\u00f3n y Salud (Nupens, sigla en portugu\u00e9s) de la USP y becaria de posdoctorado de la FAPESP.\u00a0 Dicho estudio, que saldr\u00e1 publicado en la edici\u00f3n de enero de la <em>Revista de Sa\u00fade P\u00falica,<\/em> muestra que la prevalencia de la desnutrici\u00f3n se redujo un tercio entre 1986 y 1996, cayendo del 33,9% al 22,2% de los ni\u00f1os nordestinos, y en casi tres cuartos de 1996 a 2006, disminuyendo hasta un 5,9%. &#8220;Esta velocidad es in\u00e9dita. Ning\u00fan otro estudio a nivel mundail ha revelado una ca\u00edda de la desnutrici\u00f3n tan grande en ese lapso de tiempo&#8221;, dice Carlos Augusto Monteiro.<\/p>\n<p>La ca\u00edda de la desnutrici\u00f3n en Brasil, en particular en el nordeste, hab\u00eda sido detectada en estudios anteriores del Nupens. Lo que el trabajo de los investigadores de la USP trajo como novedad fue la comparaci\u00f3n de los factores que llevaron en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas a la reducci\u00f3n de las tasas de retardo del crecimiento infantil. Los d\u00e9ficits de estatura son referencias m\u00e1s fidedignas para medir la desnutrici\u00f3n cr\u00f3nica incluso que los d\u00e9ficits de peso. Ese an\u00e1lisis solamente fue factible en el nordeste porque la regi\u00f3n, que sistem\u00e1ticamente concentraba el problema de la desnutrici\u00f3n infantil en el pa\u00eds, dispon\u00eda de una rica fuente de datos que permit\u00eda la comparaci\u00f3n, en este caso, las encuestas domiciliarias de un programa internacional, la Investigaci\u00f3n de Demograf\u00eda y Salud, hechas en 1986, 1996 y 2006.<\/p>\n<p>Pero el estudio fue m\u00e1s all\u00e1 y apunt\u00f3 a identificar las razones de la declinaci\u00f3n. Se arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que distintos factores derribaron la desnutrici\u00f3n en el nordeste en los dos per\u00edodos. Mientras que entre 1986 y 1996 la mejora de la escolaridad materna y la disponibilidad de servicios de saneamiento fueron los factores centrales, en el segundo per\u00edodo el fen\u00f3meno est\u00e1 ligado al aumento del poder adquisitivo de las familias, impulsados por programas de transferencia de renta, como el de beca familia [bolsa-fam\u00edlia] o el incremento del salario m\u00ednimo, y nuevamente, la mejora de la escolaridad materna. &#8220;Para controlar el problema en 10 a\u00f1os ser\u00e1 necesario mantener el aumento del poder adquisitivo de los m\u00e1s pobres y asegurar inversiones p\u00fablicas para completar la universalizaci\u00f3n del acceso a servicios esenciales de educaci\u00f3n, salud y saneamiento&#8221;, dice Ana Lucia Lovadino.<\/p>\n<p>Los resultados de la investigaci\u00f3n muestran que medidas tales como la transferencia directa de renta tuvieron un reflejo instant\u00e1neo y significativo en la reducci\u00f3n de los \u00edndices de desnutrici\u00f3n. Seg\u00fan Carlos Augusto Monteiro, la focalizaci\u00f3n de recursos produjo efectos sensibles en la cuesti\u00f3n de la desnutrici\u00f3n. &#8220;Parece poco, pero con\u00a0 100 reales por familia v\u00edctima de la miseria extrema el panorama de la desnutrici\u00f3n cambia radicalmente&#8221;, afirma. El crecimiento econ\u00f3mico registrado durante esta d\u00e9cada sirvi\u00f3 de est\u00edmulo, pero, seg\u00fan dice Monteiro, ciertos momentos de la historia del pa\u00eds en que se registr\u00f3 un desarrollo econ\u00f3mico muy superior, como en el caso del milagro brasile\u00f1o de los a\u00f1os 1970, no\u00a0 fueron acompa\u00f1ados por la disminuci\u00f3n de la desnutrici\u00f3n en el nordeste como ahora. De acuerdo con Monteiro, la mejora en los \u00edndices de desnutrici\u00f3n en el pa\u00eds dej\u00f3 de estar supeditada a la evoluci\u00f3n del Producto Interno Bruto (PIB). &#8220;El PIB del pa\u00eds sugerir\u00eda una prevalencia de desnutrici\u00f3n mayor que la observada. M\u00e9xico, por ejemplo, que tienen un PIB similar al nuestro, tiene una tasa de desnutrici\u00f3n de entre el 13% y el 14%&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>Si bien tales evidencias sirven para avalar la eficiencia de los programas de renta m\u00ednima, existe otro dato que revela la importancia de medidas de largo plazo en la mejora de la calidad de vida del nordeste. La investigaci\u00f3n sugiere que una causa importante de la disminuci\u00f3n de la desnutrici\u00f3n fue el aumento de la escolaridad materna y la alteraci\u00f3n de los &#8220;antecedentes reproductivos&#8221; de las mujeres, un concepto que contempla factores tales como la tasa de fecundidad, la edad de la madre y el intervalo entre el nacimiento de los hijos. &#8220;Cuanto m\u00e1s hijos tiene una mujer, menos tiempo tiene para dedicarse a cada uno de ellos, y la tendencia indica que le dar\u00e1 prioridad al menor en detrimento de los otros&#8221;, dice Monteiro. Los cambios de comportamiento en este campo fueron extraordinarios. El \u00edndice de fecundidad en el nordeste, que era de 5,2 hijos por mujer en 1986, se redujo a 3,1 en 1996 y a 1,75 en 2006, ubic\u00e1ndose as\u00ed ligeramente por debajo incluso del promedio nacional, que es de 1,77 hijo por mujer. &#8220;Este cambio coincide con\u00a0 la universalizaci\u00f3n de la acceso a la ense\u00f1anza b\u00e1sica que sucedi\u00f3 en los a\u00f1os 1990. Fue durante esa d\u00e9cada que las madres evaluadas en la investigaci\u00f3n de 2006 cursaron la ense\u00f1anza b\u00e1sica. Ellas, al contrario que las generaciones anteriores, tuvieron menos hijos y conquistaron autonom\u00eda como para encargarse de ellas mismas y de los ni\u00f1os&#8221;, afirma Monteiro.<\/p>\n<p><strong>Valor cultural<br \/>\n<\/strong>El investigador apunta que esa tendencia es indicativa de la modernizaci\u00f3n de la sociedad brasile\u00f1a. &#8220;Significa que la mayor\u00eda de los brasile\u00f1os ha adoptado como patr\u00f3n tener a lo sumo dos hijos. Se trata de un valor cultural que se ha propagado en un pa\u00eds que es vasto, pero que est\u00e1 interconectado. Si usted va a \u00c1frica, a la India o incluso a algunos pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, notar\u00e1 que poco han progresado en esto y siguen en ciertos estratos teniendo cuatro o cinco hijos por mujer. Por eso es tan impresionante que el nordeste se haya igualado en 10 a\u00f1os al promedio brasile\u00f1o&#8221;, dice.<\/p>\n<p>El perfeccionamiento de los servicios de salud tambi\u00e9n es apuntado como un factor decisivo, tanto por el acceso por parte de las mujeres a informaciones fundamentales, como por el seguimiento de la salud. Seg\u00fan Monteiro, el Programa Salud de la Familia, que lleva agentes de salud y m\u00e9dicos a zonas sin cobertura, es la clave para comprender este avance. &#8220;Se trata claramente de una pol\u00edtica compensatoria, que apunta a acelerar el acceso a la salud por parte de poblaciones que tardar\u00edan mucho para tenerlo&#8221;, afirma. En tanto, otros indicadores mejoran a un ritmo menos virtuoso. Tal es el caso, por ejemplo, de las condiciones de saneamiento. Entre 2001 y 2007, la proporci\u00f3n de domicilios del nordeste conectados a la red de alcantarillado pas\u00f3 del 22% al 29,7%. En el mismo per\u00edodo, la cobertura de la red de agua pas\u00f3 del 69,2% al 75,7%. &#8220;La mejora de las condiciones de saneamiento no impidi\u00f3 que en 2006 tan s\u00f3lo una cuarta parte de los ni\u00f1os de la regi\u00f3n nordeste residiera en hogares conectados a redes p\u00fablicas de abastecimiento de agua y alcantarillado&#8221;, afirm\u00f3 Ana Lucia Lovadino. &#8220;Estudiosos de las pol\u00edticas sociales en Brasil han llamado la atenci\u00f3n acerca de la menor visibilidad y el menor atractivo pol\u00edtico de las inversiones en saneamiento b\u00e1sico y sobre la necesidad de priorizar este tema en la agenda brasile\u00f1a de pol\u00edticas p\u00fablicas&#8221;, afirma.<\/p>\n<p><strong>El proyecto<br \/>\n<\/strong>Determinantes de la tendencia secular de la desnutrici\u00f3n infantil en la regi\u00f3n nordeste de Brasil entre 1986 y 2006\u00a0(<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/56226\/determinantes-da-tendencia-secular-da-desnutricao-infantil-na-regiao-nordeste-do-brasil-entre-1986-e\/\" target=\"_blank\">n\u00ba\u00a006\/55316-9<\/a>); <strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Beca de posdoctorado;\u00a0<strong>Coordinador<\/strong> Carlos Augusto Monteiro &#8211; USP; <strong>Becario\u00a0<\/strong>Ana Lucia Lovadino de Lima \u2014\u00a0USP; <strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 161.206,30<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La transferencia de renta y el acceso a la educaci\u00f3n reduce la desnutrici\u00f3n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[98],"class_list":["post-89036","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89036","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89036"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89036\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89036"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89036"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89036"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89036"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}