{"id":89038,"date":"2009-12-01T11:00:00","date_gmt":"2009-12-01T13:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/12\/01\/una-reaccion-desmesurada\/"},"modified":"2017-01-31T14:00:22","modified_gmt":"2017-01-31T16:00:22","slug":"una-reaccion-desmesurada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-reaccion-desmesurada\/","title":{"rendered":"Una reacci\u00f3n desmesurada"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-101333\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/art4009img1-270x3002.jpg\" alt=\"\" width=\"270\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/art4009img1-270x3002.jpg 270w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/art4009img1-270x3002-120x133.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/art4009img1-270x3002-250x278.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 270px) 100vw, 270px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">CDC<\/span>En medio de la primavera, le lleg\u00f3 el turno a Brasil de la temporada de gripe de 2009, en la cual el principal villano fue el virus influenza A (H1N1), causante de la gripe porcina, la primera pandemia de este siglo. En la segunda semana de octubre, el Ministerio de Salud registr\u00f3 en el pa\u00eds tan s\u00f3lo 78 casos graves de infecci\u00f3n con el virus, una sorprendente disminuci\u00f3n (de un 97%) en comparaci\u00f3n con el pico de la enfermedad durante la segunda semana de agosto. En seis meses, el H1N1 dej\u00f3 al menos a 19 mil brasile\u00f1os con fiebre alta, dolores musculares intensos y una angustiante falta de aire, y mat\u00f3 a 1.368, casi un tercio de los 4.735 decesos por gripe contabilizados en el mundo en dicho per\u00edodo, en que se confirmaron 399 mil casos. Mientras que Brasil y otros pa\u00edses empezaban a prepararse para la segunda oleada de gripe porcina, que se propaga por el Hemisferio Norte con la proximidad del invierno, investigadores de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) conclu\u00edan los primeros an\u00e1lisis de los perjuicios que causa en el organismo el H1N1. En los casos m\u00e1s graves, seg\u00fan verific\u00f3 el grupo paulista, el cuerpo reacciona con una ofensiva inmunol\u00f3gica tan intensa que mata al virus, pero tambi\u00e9n provoca una destrucci\u00f3n en los pulmones de tal gravedad que los lleva a dejar de funcionar.<\/p>\n<p>La se\u00f1al m\u00e1s evidente de este estrago es la falta de aire (disnea) intensa, bastante frecuente en personas que han desarrollado la forma m\u00e1s grave \u2014\u00a0y a veces letal \u2014\u00a0de la gripe porcina. &#8220;Todo m\u00e9dico debe estar atento a este s\u00edntoma, indicativo de que la infecci\u00f3n puede ser m\u00e1s grave&#8221;, afirma la pat\u00f3loga Thais Mauad, de la USP, primera autora del estudio publicado online el 29 de octubre en <em>American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine, <\/em>el primero que describi\u00f3 de manera sistem\u00e1tica las lesiones fatales inducidas por el H1N1.<\/p>\n<p>Thais y otros 14 investigadores de la Facultad de Medicina de la USP que trabajaron bajo la coordinaci\u00f3n de los pat\u00f3logos Paulo Hilario Saldiva y Marisa Dolhnikoff arribaron a esa conclusi\u00f3n al examinar muestras de diferentes \u00f3rganos de 21 personas fallecidas en la ciudad de S\u00e3o Paulo como consecuencia de la gripe porcina. &#8220;Estos casos son representativos de las regiones sudeste y sur, que concentraron el grueso de los mismos en el pa\u00eds&#8221;, afirma la epidemi\u00f3loga Denise Schout, del equipo de la USP.<\/p>\n<p><strong>Da\u00f1os intensos<\/strong><br \/>\nEn casi todos los casos \u2014\u00a0m\u00e1s precisamente en 20 de los 21 \u2014, los pulmones exhib\u00edan una destrucci\u00f3n masiva de alv\u00e9olos, bolsas microsc\u00f3picas en cuyo interior se producen intercambios gaseosos. En una proporci\u00f3n menor (en un 29% de las personas), hab\u00eda tambi\u00e9n inflamaci\u00f3n intensa y muerte celular en los bronquiolos, ramificaciones de los tubos que conducen el aire de la traquea hasta los pulmones, en tanto que en el 24% de los casos tambi\u00e9n se detect\u00f3 un sangramiento (hemorragia), producto de la rotura de los vasos que irrigan los alv\u00e9olos.<\/p>\n<p>&#8220;El tipo de da\u00f1o encontrado es similar al que ya se ha observado en otras pandemias de gripe, como la de 1918, la de 1957 y la de 1968, si bien que en esas anteriores, en especial la primera, el \u00edndice de mortalidad fue mucho m\u00e1s elevado&#8221;, comenta Thais. Otro hallazgo llam\u00f3 la atenci\u00f3n de los investigadores: el 38% de esas pacientes tambi\u00e9n padec\u00eda infecci\u00f3n por Streptococcus pneumoniae, bacterias causantes de problemas en las v\u00edas a\u00e9reas. &#8220;En casos como \u00e9stos es importante asociar antibi\u00f3ticos al tratamiento con antivirales&#8221;, dice Thais. &#8220;Estas informaciones ayudan a comprender de qu\u00e9 manera se instala y avanza la infecci\u00f3n, y en un futuro podr\u00e1n orientar el tratamiento&#8221;, comenta Denise.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/H1N1-1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-217176\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-217176\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/H1N1-1-300x213.jpg\" alt=\"H1N1\" width=\"290\" height=\"205\" \/><\/a>Firmas naturales<br \/>\n<\/strong>La concentraci\u00f3n de los da\u00f1os en los pulmones no significa que el H1N1 afecte \u00fanicamente a estos \u00f3rganos. En casi la totalidad de los casos, el virus invade las c\u00e9lulas que recubren internamente las v\u00edas a\u00e9reas superiores (la nariz y la garganta), provocando \u00fanicamente los s\u00edntomas t\u00edpicos de la gripe: tos, dolores y secreci\u00f3n nasal. S\u00f3lo en una proporci\u00f3n muy peque\u00f1a el H1N1 escapa a la capa de moco que ayuda a proteger las v\u00edas a\u00e9reas superiores y afecta tambi\u00e9n a los pulmones, normalmente est\u00e9riles, complicando la situaci\u00f3n. En un 7% de estos casos, de acuerdo con datos del equipo de la USP, la infecci\u00f3n pulmonar se agrava a punto tal de ocasionar la muerte.<\/p>\n<p>No obstante, el an\u00e1lisis microsc\u00f3pico y bioqu\u00edmico de los pulmones indic\u00f3 que los da\u00f1os en el \u00f3rgano no son causados directamente por el virus. Una vez infectadas por el H1N1, que asume el control de la maquinaria gen\u00e9tica, las c\u00e9lulas de los alv\u00e9olos pasan a producir un se\u00f1alizador qu\u00edmico \u2014 el interfer\u00f3n gama \u2014\u00a0que inhibe la multiplicaci\u00f3n del virus y activa las c\u00e9lulas de defensa conocidas como asesinas naturales (<em>natural killers<\/em>, o sencillamente NK, en ingl\u00e9s). Las NK, a su vez, arrojan sobre las c\u00e9lulas infectadas compuestos t\u00f3xicos que inducen la muerte programada o apoptosis. En niveles adecuados, esta secuencia de acciones del sistema de defensa elimina los agentes infecciosos y ayuda a restablecer la salud del \u00f3rgano. Pero cuando es excesiva, termina por da\u00f1arlo, en algunos casos, de manera irreversible.<\/p>\n<p>En los pulmones de un muerto debido a la gripe porcina, Thais y Ludhmila Hajjar encontraron niveles de interfer\u00f3n gama y cantidad de c\u00e9lulas NK muy superiores a los observados en los pulmones de personas sanas. A\u00fan no se sabe a ciencia cierta qu\u00e9 fue en esos casos lo que dispar\u00f3 la respuesta inmune exacerbada. &#8220;Algun factor que a\u00fan no hemos identificado debe haber generado este desequilibrio&#8221;, dice Thais. De las 21 personas analizadas por el equipo de la USP, 16 exhib\u00edan alguna otra enfermedad grave, alg\u00fan tipo de enfermedad cardiovascular o c\u00e1ncer, antes de contraer la gripe porcina. En la opini\u00f3n de Thais, es probable que la inmunidad de estas personas ya estuviera comprometida a punto tal de permitir el agravamiento de la infecci\u00f3n. Mientras no se descubren las respuestas a estas cuestiones, expertos de todo el mundo creen que la forma m\u00e1s segura de protegerse del virus es aplicarse la vacuna, que empieza a distribuirse ahora en algunos pa\u00edses.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nMauad, T. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.atsjournals.org\/doi\/abs\/10.1164\/rccm.200909-1420OC#.VxZZGNQrKUk\" target=\"_blank\">Lung pathology in fatal novel human influenza A (H1N1) infection.<\/a> <strong>American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine<\/strong>. En prensa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El virus induce una inflamaci\u00f3n que destruye las c\u00e9lulas de los pulmones\r\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[298,311,316,329],"coauthors":[105],"class_list":["post-89038","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-epidemiologia-es","tag-inmunologia","tag-medicina-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89038","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89038"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89038\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89038"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89038"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89038"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89038"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}